{"id":73022,"date":"2001-07-01T00:00:00","date_gmt":"2001-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/07\/01\/biologos-aplauden-las-buenas-condiciones-de-trabajo\/"},"modified":"2015-02-10T14:58:28","modified_gmt":"2015-02-10T16:58:28","slug":"biologos-aplauden-las-buenas-condiciones-de-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/biologos-aplauden-las-buenas-condiciones-de-trabajo\/","title":{"rendered":"Bi\u00f3logos aplauden las buenas condiciones de trabajo"},"content":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de 40 a\u00f1os, el edificio del Departamento de Bot\u00e1nica del Instituto de Biociencias de la USP, uno de los dos m\u00e1s antiguos del campus de la Ciudad Universitaria, mostraba las marcas del paso del tiempo y daba se\u00f1ales de abandono. Entre las variables con las cuales los investigadores se deparaban estaban la falta de agua y un sistema el\u00e9ctrico inoperante. Los laboratorios se inundaban despu\u00e9s de las lluvias, lo que era una amenaza para los equipos. Sin dinero para reformas, la \u00fanica salida era la improvisaci\u00f3n. &#8220;Cuando un laboratorio se quedaba sin agua, la sac\u00e1bamos de una ca\u00f1er\u00eda de afuera&#8221;, cuenta Gilberto Barbante Kerbauy, vicedirector del Instituto. Las ca\u00f1er\u00edas, viejas y oxidadas, estaban obstruidas; la red el\u00e9ctrica, llena de remiendos y con cables pasando de una sala para otra. &#8220;Para encender un equipo, era necesario apagar el otro&#8221;. La falta de espacio era otro agravante: el personal de Biolog\u00eda Molecular divid\u00eda el laboratorio con el equipo de Fisiolog\u00eda Vegetal, por ejemplo. &#8220;Los bancos viv\u00edan ocupados por docentes, posgraduandos y estudiantes en pr\u00e1cticas a veces simult\u00e1neamente&#8221;, cuenta Kerbauy. En los pasillos, armarios, heladeras y\u00a0<em>freezers<\/em> bloqueaban la circulaci\u00f3n. Todos estos factores limitaban el volumen y la calidad de los estudios.<\/p>\n<p>&#8220;Incluso contando con personal capacitado, faltaba infraestructura para desarrollar investigaciones de la calidad deseada&#8221;, eval\u00faa el investigador. La soluci\u00f3n se empez\u00f3 a perfilar en la mitad de los a\u00f1os 90, con la construcci\u00f3n por parte de la universidad de un nuevo edificio para albergar el sector de grado, liberando espacio para los investigadores. El Programa de Infraestructura lleg\u00f3 justo en esa hora. Para Kerbauy, fue una feliz coincidencia. &#8220;Con la suma que recibimos pudimos expandir y modernizar todos los laboratorios. Fue la realizaci\u00f3n de un sue\u00f1o de 20 a\u00f1os.&#8221;<\/p>\n<p>Los recursos se aplicaron en la ampliaci\u00f3n y adecuaci\u00f3n de los laboratorios. Cuatro invernaderos pasaron a tener sistema de climatizaci\u00f3n y se crearon tres salas para el cultivo de plantas de clima c\u00e1lido, con temperatura estable y humedad relativa del aire propia para especies amaz\u00f3nicas en extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en el Departamento de Bot\u00e1nica, el Programa de Infraestructura le permiti\u00f3 a la investigadora Marie-Anne Van Sluys montar un laboratorio de Biolog\u00eda Molecular. Despu\u00e9s de adecuarlo, \u00e9ste fue el primer laboratorio en el estado de S\u00e3o Paulo en instalar un secuenciador autom\u00e1tico. El laboratorio particip\u00f3 en los proyectos Genoma\u00a0<em>Xylella<\/em>, Genoma\u00a0<em>Xanthomonas citri<\/em>, e integra el proyecto Genomas Agron\u00f3micos y Ambientales, que realiz\u00f3 el secuenciamiento gen\u00e9tico de la\u00a0<em>Leifsonia xili<\/em> y de otras dos variantes de\u00a0<em>Xylella<\/em>.<\/p>\n<p>En total, el Instituto de Biociencias de la USP recibi\u00f3 del Programa de Infraestructura, para reforma de laboratorios, cerca de 4.2 millones de reales, que beneficiar\u00e1n a los estudios de otros departamentos, como los de Biolog\u00eda, Fisiolog\u00eda, Zoolog\u00eda y Ecolog\u00eda General, y tambi\u00e9n de un importante centro de apoyo para estudios marinos, el Centro de Biolog\u00eda Marina (CEBIMar).<\/p>\n<p><strong>Un laboratorio a la orilla del mar<br \/>\n<\/strong>Inaugurado en 1954, el CEBIMar fue construido en el litoral de S\u00e3o Sebasti\u00e3o cuando todav\u00eda no exist\u00eda la SP-55, tramo paulista de la autopista R\u00edo-Santos. Modesto incluso despu\u00e9s de reformas y adaptaciones realizadas a lo largo de los a\u00f1os, el principal laboratorio del centro continuaba sujeto a los efectos corrosivos de las marejadas y de la penetrante humedad. Fue preciso demolerlo y reconstruirlo.<\/p>\n<p>El nuevo laboratorio se apoya en pilares, lo que evita el contacto con la humedad del suelo y facilita la ventilaci\u00f3n y el mantenimiento de las redes de agua y luz, ahora instaladas bajo la losa. En la parte interna, el aire acondicionado y el deshumidificador ayudan a preservar los equipos como lupas y microscopios, sensibles a la acci\u00f3n de hongos. Para operar con organismos marinos, los investigadores cuentan hoy con agua de mar canalizada. Las piletas del laboratorio tienen dos canillas, de agua dulce y salada, algo fundamental para mantener vivos los organismos marinos.<\/p>\n<p>La revitalizaci\u00f3n del CEBIMar, posible gracias a los recursos del Infra &#8211; que destin\u00f3 cerca de 1.1 mill\u00f3n de reales al centro &#8211; , acab\u00f3 beneficiando a investigadores de otras instituciones, como los de la Unicamp y la Unesp que act\u00faan en el Programa Biota, estudiando organismos marinos. &#8220;Sin el laboratorio a la orilla del mar, no tendr\u00edan condiciones de mantener vivos a los organismos estudiados, perjudicando los resultados de los estudios&#8221;, dice \u00c1lvares Esteves Migotto, investigador del centro y responsable, en el Biota, del censo de los cnidarios, grupo que incluye medusas y corales. En el centro tambi\u00e9n se desarrollan estudios aplicados sobre sustancias bioactivas y monitoreo de la contaminaci\u00f3n marina, entre otros. Sus dependencias est\u00e1n ocupadas por las aulas de grado y posgrado, cursos de extensi\u00f3n universitaria y simposios.<\/p>\n<p>Las estaciones de meteorolog\u00eda y de oceanograf\u00eda completan las actividades que all\u00ed se desarrollan. A intervalos de 10 minutos, los equipos registran la temperatura del aire, temperatura y salinidad del mar, direcci\u00f3n y velocidad de las corrientes, nivel del mar y transparencia del agua. &#8220;Son informaciones importantes para los estudios ecol\u00f3gicos, que necesitan de un monitoreo constante de las variaciones ambientales&#8221;, explica Migotto. Antes, los datos se anotaban a mano, dos veces al d\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Un antiguo sue\u00f1o<br \/>\n<\/strong>Ampliar y reformar el edificio del Departamento de Zoolog\u00eda del Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp tambi\u00e9n era un sue\u00f1o antiguo de sus investigadores. El departamento fue instalado de forma precaria, en un galp\u00f3n de estructura met\u00e1lica, y en \u00e9l ya no cab\u00edan los cerca de 200 profesores, personal no docentes, alumnos y estudiantes en pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>Hab\u00eda filtraciones causadas por escapes de agua y de desag\u00fces, y la red el\u00e9ctrica estaba bastante deteriorada, con riesgo de incendio. Los laboratorios no ofrec\u00edan las m\u00ednimas condiciones de asepsia. Seg\u00fan Jo\u00e3o Vasconcellos Neto, profesor del laboratorio de Interacciones de Animales y Plantas, la cantidad de polvo y sustancias contaminantes era alarmante y perjudicaba su investigaci\u00f3n, volcada hacia el control biol\u00f3gico de plagas agr\u00edcolas. El trabajo transcurr\u00eda bien en el campo, pero se desmoronaba en el laboratorio. Los recursos del Infra destinados al Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp sumaron cerca de 3.4 millones de reales, destinados a adecuar 70 laboratorios, de diversos departamentos, lo que confiri\u00f3 un nuevo ritmo a las investigaciones.<\/p>\n<p>Vasconcellos Neto tiene nuevos planes de investigaci\u00f3n. &#8220;En zoolog\u00eda, todav\u00eda existen grupos enteros que son totalmente desconocidos. Tenemos mucho trabajo por delante&#8221;. Quien tambi\u00e9n est\u00e1 bastante animada con las nuevas instalaciones y condiciones de trabajo es la investigadora Fosca Pedini Pereira Leite. El laboratorio de Biolog\u00eda Marina en el que trabaja es sede de la coordinaci\u00f3n del Programa Biota para el \u00e1rea de organismos marinos. Todos los meses realizan colectas en tres \u00e1reas del Litoral Norte. El material recolectado en arena y rocas se lleva a Campinas, donde se realiza la selecci\u00f3n, catalogaci\u00f3n y clasificaci\u00f3n. &#8220;Esto ser\u00eda imposible sin el espacio adecuado.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Atrevi\u00e9ndose m\u00e1s<br \/>\n<\/strong>El \u00fanico microscopio electr\u00f3nico de transmisi\u00f3n del Centro de Microscop\u00eda Electr\u00f3nica del Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp estaba en uso desde hac\u00eda 30 a\u00f1os. Su capacidad original de aumento, de 60 mil veces, acab\u00f3 reducida a 10 mil veces debido al uso. &#8220;Este \u00edndice es muy bajo para quien trabaja con biolog\u00eda celular y necesita un aumento de, como m\u00ednimo, 50 mil veces&#8221;, explica Mary Anne Heidi Dolder, directora del centro. La alternativa de los investigadores era usar microscopios de otras instituciones, como hac\u00edan en la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz, USP, en Piracicaba. &#8220;La Unicamp dispon\u00eda de otros microscopios, pero era raro encontrar un hueco para poder usarlos&#8221;, comenta Mary Anne.<\/p>\n<p>Del antiguo centro solo qued\u00f3 la estructura del edificio. Dentro, todo fue reformado: desde la instalaci\u00f3n el\u00e9ctrica, que no soportar\u00eda la carga de nuevos equipos, hasta las paredes, pisos y bancos. Tambi\u00e9n fue preciso instalar un aparato de aire acondicionado con el fin de garantizar la temperatura necesaria para el funcionamiento de los nuevos microscopios electr\u00f3nicos de transmisi\u00f3n y de barredura. Adem\u00e1s se equiparon dos salas para la preparaci\u00f3n de materiales para an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>El centro ahora realiza an\u00e1lisis para investigadores de diversos departamentos y es demandado, sobre todo, para estudios de biolog\u00eda celular, histolog\u00eda y anatom\u00eda, adem\u00e1s de microbiolog\u00eda, zoolog\u00eda y bot\u00e1nica. &#8220;Hoy, nos podemos equiparar a los mejores laboratorios y atendemos a investigadores de varias zonas del pa\u00eds, que no tienen los mismos recursos en sus ciudades&#8221;, dice Mary Anne. Para el investigador \u00c1ureo Tatsumi Yamada, ex director, la recuperaci\u00f3n del centro supuso algo m\u00e1s que atender a una demanda reprimida. &#8220;Cuando el investigador tiene estos equipos a su disposici\u00f3n, es m\u00e1s atrevido en sus proyectos de investigaci\u00f3n&#8221;, afirma.<\/p>\n<p><strong>Investigaci\u00f3n comprometida<br \/>\n<\/strong>Otro departamento del Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp que se vio beneficiado con los recursos del programa de Infraestructura fue el de Inmunolog\u00eda. Sus investigadores se dieron cuenta de que la falta de condiciones de sus dos bioterios estaba comprometiendo las investigaciones. Un estudio, coordinado por la investigadora Liana Verinaud, demostr\u00f3 que los animales estaban expuestos a contaminaciones que interfer\u00edan en los resultados de las pruebas con pat\u00f3genos espec\u00edficos. &#8220;Ven\u00edamos observando serias alteraciones en los resultados de las investigaciones: no eran repetitivos y de repente nos depar\u00e1bamos con datos inesperados&#8221;, dice Liana, que confirm\u00f3 las sospechas al detectar un virus que interfer\u00eda en las pruebas de la enfermedad de Chagas.<\/p>\n<p>Fue necesario aislar \u00e1reas comunes en las que los animales eran mantenidos y sometidos a experimentos. La circulaci\u00f3n del aire pas\u00f3 a ser controlada por medio de filtros y se instal\u00f3 un sistema de extracci\u00f3n para disipar olores. La temperatura pas\u00f3 a estabilizarse y todo el material que entra en contacto con las cobayas es esterilizado. &#8220;Reducimos en casi el 100% el nivel de contaminaci\u00f3n, lo que nos da un grado de certeza mucho mayor en relaci\u00f3n a los resultados&#8221;, dice Liana. No es dif\u00edcil evaluar la importancia de esto. Adem\u00e1s de la enfermedad de Chagas -investigaci\u00f3n desarrollada junto con el Instituto Pasteur de Par\u00eds-, los estudios que se est\u00e1n llevando a cabo buscan respuestas para muchas dudas que todav\u00eda existen sobre inflamaciones, infecciones con hongos y desarrollo de tumores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Crecen las investigaciones en \u00e1reas tradicionales y de punta","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73022","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73022"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73022\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73022"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}