{"id":73025,"date":"2001-07-01T00:00:00","date_gmt":"2001-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/07\/01\/el-instituto-biologico-entra-en-la-era-de-la-investigacion-de-frontera\/"},"modified":"2015-02-10T15:20:58","modified_gmt":"2015-02-10T17:20:58","slug":"el-instituto-biologico-entra-en-la-era-de-la-investigacion-de-frontera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-instituto-biologico-entra-en-la-era-de-la-investigacion-de-frontera\/","title":{"rendered":"El Instituto Biol\u00f3gico entra en la era de la investigaci\u00f3n de frontera"},"content":{"rendered":"<p>El Instituto Biol\u00f3gico, hizo historia como centro de excelencia en investigaciones volcadas a la defensa sanitaria animal y vegetal desde que fue creado en 1927, con la misi\u00f3n de controlar la infecci\u00f3n de la larva &#8220;broca del caf\u00e9&#8221;, que devastaba los cafetales paulistas. All\u00ed se desarrollaron vacunas contra la fiebre aftosa de los bovinos y la enfermedad de Newcastle, que ataca a las aves. Sus investigadores descubrieron enfermedades que diezmaban plantaciones y sus agentes, como el &#8220;carb\u00f3n de la ca\u00f1a de az\u00facar&#8221;, causado por el hongo\u00a0<em>Ustilago scitaminea<\/em>, y, en colaboraci\u00f3n con investigadores franceses, la Veteado Cloroso C\u00edtrico (CVC), causada por la bacteria\u00a0<em>Xylella Fastidiosa<\/em>.<\/p>\n<p>Pero ni siquiera este hist\u00f3rico repleto de hechos cient\u00edficos fue capaz de librar a la instituci\u00f3n de la escasez de inversiones en infraestructura para investigaci\u00f3n, que le permitiesen acompa\u00f1ar la evoluci\u00f3n cient\u00edfica. El presupuesto, que depende de la Secretar\u00eda de Agricultura a la que el instituto est\u00e1 vinculada, se gasta \u00edntegramente en los sueldos del personal y en los gastos de mantenimiento. Durante a\u00f1os, la reforma de los laboratorios qued\u00f3 en segundo plano. &#8220;Nuestra instituci\u00f3n ca\u00eda en una curva descendente&#8221;, afirma Vera Cec\u00edlia Anes Ferreira, directora general de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por detr\u00e1s de la imponente fachada del edificio principal, construido en los a\u00f1os 60, lo que se ve\u00eda en el Instituto Biol\u00f3gico era el efecto del tiempo. Pocas cosas funcionaban. Un escape de gas en el jard\u00edn acab\u00f3 en el corte de suministro del fluido. Las tuber\u00edas estaban muy deterioradas, exigiendo una reforma que consumir\u00eda abultados recursos. La red el\u00e9ctrica no soportaba la carga exigida por los equipos y las tuber\u00edas de agua estaban oxidadas y con p\u00e9rdidas. &#8220;Perdimos equipos y hasta un destilador, por causa del \u00f3xido&#8221;, cuenta Joana D&#8217;arc Fel\u00edcio de Souza, investigadora del Laboratorio de Productos Naturales. &#8220;Cuando llov\u00eda, el agua atravesaba las ventanas corro\u00eddas por el \u00f3xido, escurr\u00eda por las paredes e inundaba los bancos. Las ventanas deb\u00edan ser forradas con pl\u00e1sticos y, para proteger los equipos de agua, era preciso colocarlos sobre cajones de madera&#8221;, recuerda De Souza.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de calamitosa, la situaci\u00f3n era peligrosa. Sin armarios adecuados, reactivos y solventes org\u00e1nicos se amontonaban en estanter\u00edas a lo largo de los pasillos, sin ninguna protecci\u00f3n. No hab\u00eda accesorios de seguridad, fundamentales en caso de accidentes con productos qu\u00edmicos. Y todav\u00eda peor: las campanas o cabinas de extracci\u00f3n estaban rotas. &#8220;No serv\u00edan para nada&#8221;, cuenta Vera Cec\u00edlia. Joana D&#8217;arc fue una de las que m\u00e1s sufrieron con el problema. Su l\u00ednea de investigaci\u00f3n &#8211; qu\u00edmica y farmacolog\u00eda de productos naturales &#8211; exige el uso constante de reactivos y solventes. Sin un sistema de eliminaci\u00f3n adecuado, los gases producidos por la evaporaci\u00f3n de estos productos contaminaban el ambiente. Al final de un d\u00eda de trabajo, tuvo que ser internada en un hospital, con diagn\u00f3stico de bronquitis, posiblemente ocasionada por la inhalaci\u00f3n de gases t\u00f3xicos.<\/p>\n<p>La seguridad es un asunto serio en el Instituto Biol\u00f3gico, que dispone de laboratorios de seguridad, clases 2 y 3 (seg\u00fan la clasificaci\u00f3n de seguridad, los niveles extremos son el 1 &#8211; de baja peligrosidad &#8211; y el 4 &#8211; de alta peligrosidad), donde se trabaja con pat\u00f3genos que amenazan la salud humana, como el virus de la rabia y los bacilos de la tuberculosis, lo que exige una infraestructura especial. &#8220;Es fundamental tratar los residuos, separar \u00e1rea limpia y \u00e1rea sucia y tener buenos sistemas de eliminaci\u00f3n&#8221;, explica Vera Cec\u00edlia. &#8220;Sin estos cuidados, es muy arriesgado trabajar con zoonosis&#8221;, dice.<\/p>\n<p><strong>Vida nueva<br \/>\n<\/strong>Hoy, con el 80% de los laboratorios totalmente modernizados, el \u00e1nimo volvi\u00f3 al Instituto Biol\u00f3gico. La inversi\u00f3n de la FAPESP &#8211; de 2.7 millones de reales &#8211; fue suficiente para recuperar no solo los laboratorios de la capital, sino tambi\u00e9n los de otras 13 unidades en municipios del interior del estado. Entusiasmada con la nueva instalaci\u00f3n de su laboratorio, Vera Cec\u00edlia comenta: &#8220;Es un laboratorio de Biolog\u00eda Molecular, pero parece una casa de novia&#8221;.<\/p>\n<p>Techo, piso, bancos, armarios, todo fue reformado. Se crearon as\u00ed las condiciones para que el laboratorio pudiese albergar secuenciadores y participar del Proyecto Genoma\u00a0<em>Xylella<\/em>. &#8220;Se hoy estamos desarrollando investigaciones en la frontera del conocimiento, es porque tuvimos antes el apoyo del Infra&#8221;, reconoce Vera Cec\u00edlia. Para ella, participar del proyecto fue fundamental no solo por los resultados obtenidos, sino, principalmente, por sus desdoblamientos. &#8220;Hoy tenemos metodolog\u00eda en biolog\u00eda molecular para el diagn\u00f3stico de las principales enfermedades en agricultura&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>El trabajo del instituto para recuperar la sericicultura (cr\u00eda de gusanos de seda), una actividad familiar en claro declive por problemas sanitarios, es un ejemplo de ese avance. Las nuevas t\u00e9cnicas de biolog\u00eda molecular pueden identificar los pat\u00f3genos que atacan al cultivo, facilitando el control sanitario. El proyecto cuenta con el apoyo de la industria de la seda y de los sericicultores.<\/p>\n<p>En el laboratorio de Bacteriolog\u00eda General y Micobacteriosis, la investigadora Eliana Roxo tambi\u00e9n se muestra animada con el nuevo rumbo de los trabajos. Roxo participa en un proyecto de investigaci\u00f3n, financiado por la FAPESP en el \u00e1mbito del Programa de Investigaci\u00f3n en Pol\u00edticas P\u00fablicas, para evaluar el potencial de contaminaci\u00f3n por agentes patog\u00e9nicos en la leche y sus derivados. Para identificar micobacterias responsables por la transmisi\u00f3n de la tuberculosis, su equipo analiza muestras aprehendidas por el departamento de Defensa Sanitaria Animal del Estado. La contaminaci\u00f3n de la leche puede darse tanto en el origen, es decir, en la vaca enferma, como en la manipulaci\u00f3n inadecuada del producto. En otra l\u00ednea de investigaci\u00f3n, Eliana busca m\u00e9todos m\u00e1s r\u00e1pidos de diagn\u00f3stico para la tuberculosis bovina, lo que puede llevar hasta seis meses. Su meta, con nuevas t\u00e9cnicas, especialmente moleculares, es reducir la identificaci\u00f3n de los bacilos a uno o dos d\u00edas.<\/p>\n<p>Los planes y las perspectivas del Instituto Biol\u00f3gico son tan animadoras que Vera Cec\u00edlia prefiere no acordarse del tiempo en el que necesitaba visitar a los colegas de otros institutos tan solo para centrifugar material de estudio. La sensaci\u00f3n de des\u00e1nimo provocada por la falta de condiciones de trabajo de Joana D&#8217;arc tambi\u00e9n qued\u00f3 muy lejos. En su lugar, un sabor de victoria y reconocimiento por el trabajo de casi una vida. &#8220;Gracias a esta inversi\u00f3n, estamos escribiendo otra historia&#8221;, afirma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La instituci\u00f3n de S\u00e3o Paulo supera la crisis de infraestructura","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73025","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73025","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73025"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73025\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73025"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73025"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73025"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73025"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}