{"id":73104,"date":"2001-05-01T00:00:00","date_gmt":"2001-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/05\/01\/el-area-de-ensenanza-aprende-a-usar-las-nuevas-tecnologias\/"},"modified":"2015-02-03T16:51:38","modified_gmt":"2015-02-03T18:51:38","slug":"el-area-de-ensenanza-aprende-a-usar-las-nuevas-tecnologias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-area-de-ensenanza-aprende-a-usar-las-nuevas-tecnologias\/","title":{"rendered":"El \u00e1rea de ense\u00f1anza aprende a  usar las nuevas tecnolog\u00edas"},"content":{"rendered":"<p>A principios de abril, el Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachusetts (MIT), una de las m\u00e1s prestigiosas instituciones de ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n de Estados Unidos, anunci\u00f3 que estaba iniciando un programa, con una inversi\u00f3n de 100 millones de d\u00f3lares, para colocar, en un plazo de diez a\u00f1os, todo el contenido de sus 2 mil cursos en Internet. Es decir: cualquier persona tendr\u00e1 acceso gratuito, desde cualquier lugar del mundo, a todo lo que se ense\u00f1a en las instalaciones del instituto, situado en el \u00e1rea metropolitana de Boston. Los interesados no podr\u00e1n usar el sistema para conseguir diplomas. Pero un alumno del MIT debe pagar, en promedio, 26 mil d\u00f3lares por a\u00f1o para seguir uno de esos cursos.<\/p>\n<p>Pero esto no es novedad. Otras instituciones de ense\u00f1anza ya ofrecen programas similares, aunque no de manera tan amplia y sin el prestigio internacional que tiene el nombre del MIT. En Brasil, el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) tiene el proyecto Ciudad del Conocimiento, cuyo objetivo es formar una red en la cual personas de la ense\u00f1anza media, de la universidad y del mundo profesional podr\u00e1n producir conocimiento p\u00fablicamente y de manera colectiva.<\/p>\n<p>&#8220;Las redes est\u00e1n atravesando un crecimiento exponencial y siendo usadas de manera cada vez m\u00e1s sofisticada&#8221;, comenta Imre Simon, profesor del Departamento de Ciencias de la Computaci\u00f3n del Instituto de Matem\u00e1tica y Estad\u00edstica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y presidente de la comisi\u00f3n central de inform\u00e1tica de la USP de 1994 a 1998. &#8220;Pero existen \u00e1reas en las cuales su uso est\u00e1 apenas comenzando. Es el caso de la educaci\u00f3n. Existe all\u00ed el problema del acceso a la informaci\u00f3n, es decir, qui\u00e9n va a pagar para colocar la informaci\u00f3n en la red. Se trata de una cuesti\u00f3n compleja.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Otro manera<br \/>\n<\/strong>Si existe una \u00e1rea donde hay pocos problemas con relaci\u00f3n a la ense\u00f1anza v\u00eda redes, esa es la de los alumnos. &#8220;La inform\u00e1tica ya forma parte de la vida de esta generaci\u00f3n&#8221;, dice el director del Instituto de Qu\u00edmica de la USP, Paulo S\u00e9rgio Santos. El director escuch\u00f3 varias veces: &#8220;Profesor, no haga eso, pues no va a salir bien, h\u00e1galo de esta otra manera&#8221;. Actualmente, el IQ se prepara para sustituir las clases iniciales de laboratorio por simulaciones en computadora. Las simulaciones no suplantar\u00e1n a las clases pr\u00e1cticas en el laboratorio. Pero los profesores esperan que los alumnos entren mucho mejor preparados cuando llegue la hora de realizar las experiencias reales. Se est\u00e1n realizando experiencias en varios lugares. En el Instituto de F\u00edsica de la USP en S\u00e3o Carlos, varios profesores est\u00e1n usando en sus clases t\u00e9cnicas las teleconferencias y la teleeducaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El primer test fue la realizaci\u00f3n de un curso conjunto, de seis meses, para estudiantes de F\u00edsica y de Computaci\u00f3n, involucrando a profesores de dos \u00e1reas. &#8220;El curso dej\u00f3 a alumnos y profesores convencidos de que o sistema es viable y ventajoso cuando se trata de promover la integraci\u00f3n de instituciones distantes&#8221;, afirma el profesor Ant\u00f4nio Carlos Ruggiero, responsable por la instalaci\u00f3n de la red de la USP en S\u00e3o Carlos. La pr\u00e1ctica del curso tambi\u00e9n les ense\u00f1\u00f3 muchas cosas a los profesores. Por ejemplo, durante las clases, una c\u00e1mara debe estar enfocada exclusivamente en la pizarra. &#8220;Si la c\u00e1mara enfocara al profesor y a la pizarra al mismo tiempo, la imagen en un televisor de 29 pulgadas no permitir\u00eda que el alumno leyera lo que se escribe&#8221;, cuenta Ruggiero. De esta manera, el problema es resuelto manteniendo un zoom en la pizarra, mientras el profesor aparece en un rinc\u00f3n de la pantalla, para que los alumnos puedan seguir su expresi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Defensa de tesis<br \/>\n<\/strong>Otro test realizado en S\u00e3o Carlos sigui\u00f3 la defensa de una disertaci\u00f3n de maestr\u00eda. Por motivos legales, los miembros del tribunal tuvieron que estar presentes f\u00edsicamente en el local. Pero un suplente y una peque\u00f1a audiencia siguieron todo el trabajo a distancia. No es imposible que la idea evolucione. Conectados por la red, los profesores no necesitan viajar para participar en mesas examinadoras fuera de sus ciudades. Ruggiero no cree que sea dif\u00edcil modificar la legislaci\u00f3n para permitirlo. &#8220;Las ventajas son muchas&#8221;, declara. Las experiencias se acumulan. En la Unesp de Botucat\u00fa, la Facultad de Medicina pretende iniciar, ya durante este a\u00f1o, cursos en los que la presencia del alumno en el aula sea dispensable. La idea surgi\u00f3 en el Centro de Estudios de Venenos de Animales Ponzo\u00f1osos (Cevap), un organismo con larga experiencia en editoraci\u00f3n electr\u00f3nica. Desde 1995, el centro edita una revista electr\u00f3nica de animales venenosos, disponible en CD-ROM y en el sitio: <a href=\"www.cevap.org.br\" target=\"_blank\">www.cevap.org.br<\/a>.<\/p>\n<p>Inicialmente, ser\u00e1n dictados tres cursos, Ofidismo, T\u00e9tanos y Vacunas. El alumno recibir\u00e1 un kit con un video, un CD-ROM y un libro, material que ya est\u00e1 preparado para su distribuci\u00f3n. El alumno seguir\u00e1 el curso desde donde quiera. Los profesores permanecer\u00e1n en turnos de guardias en ciertos horarios, para aclarar dudas v\u00eda red interna o v\u00eda Internet, y tambi\u00e9n podr\u00e1n ser consultados por e-mail. El CD-ROM, por su parte, tendr\u00e1 links con sitios en Internet en los cuales, de acuerdo con los profesores, los estudiantes podr\u00e1n obtener informaciones confiables.<\/p>\n<p><strong>Experiencia anterior<br \/>\n<\/strong>Benedito Barravieira, prorrector de extensi\u00f3n de la Unesp y profesor del Departamento de Enfermedades Tropicales y Diagn\u00f3stico por Im\u00e1genes de la Facultad de Medicina de Botucat\u00fa, dice que el trabajo es tan solo una extensi\u00f3n de una experiencia que viene obteniendo buenos resultados. Desde hace varios a\u00f1os, Barravieira distribuye kits similares entre sus alumnos y no los obliga a estar presentes obligatoriamente en todas sus clases.<\/p>\n<p>&#8220;El alumno viene a la facultad preparado para discutir el tema en clase, despejar dudas y hacer las pruebas&#8221;, comenta. El prorrector ve muchas ventajas en el sistema: m\u00e1s all\u00e1 de que el alumno puede distribuir sus horarios de estudio de la manera que crea m\u00e1s adecuada, cuenta tambi\u00e9n con los recursos multimedia del material, como las ilustraciones y animaciones, capaces de facilitar el aprendizaje.<\/p>\n<p>El profesor da un ejemplo. En una clase convencional sobre el t\u00e9tano, \u00e9ste demora cerca de 40 minutos para explicar c\u00f3mo act\u00faa la toxina en el cuerpo humano, desde la puerta de entrada, generalmente una herida en el pie, hasta su instalaci\u00f3n. &#8220;Tengo que explicar c\u00f3mo se divide el bacilo, c\u00f3mo se multiplica, produce la toxina y llega al sistema nervioso&#8221;, afirma. &#8220;Con un sistema de animaci\u00f3n, eso se puede mostrar en 40 segundos y, adem\u00e1s, el alumno puede repetir la animaci\u00f3n del CD-ROM cuantas veces quiera, e incluso grabar la secuencia en la memoria.&#8221;<\/p>\n<p>Barravieira afirma que el uso de las redes no trae ventajas solo para el alumno. Tambi\u00e9n ayuda al profesor, que controla mejor su tiempo. &#8220;En vez de pasar horas repitiendo las mismas clases, aprovecho mejor el tiempo, discutiendo el tema en profundidad con los alumnos o investigando novedades, lo que es mucho m\u00e1s interesante y provechoso&#8221;, opina. &#8220;Esto puede ser el inicio de una revoluci\u00f3n en la ense\u00f1anza de la Medicina&#8221;, prosigue. &#8220;En breve, el sistema tambi\u00e9n podr\u00e1 ser aplicado en las carreras de grado.&#8221;<\/p>\n<p>El profesor aclara que de cualquier manera el sistema solo debe usarse en clases te\u00f3ricas. &#8220;Nadie est\u00e1 pensando en formar un m\u00e9dico a distancia&#8221;, subraya. &#8220;Ning\u00fan alumno va a ser capaz de operar si no tiene aulas pr\u00e1cticas de cirug\u00eda, pero nada impide que \u00e9ste estudie las t\u00e9cnicas quir\u00fargicas en su propia casa.&#8221;Barravieira prosigue: &#8220;No se trata apenas de comodidad. La Medicina est\u00e1 evolucionando y la cantidad de informaciones ha crecido mucho en los \u00faltimos a\u00f1os. Aun as\u00ed, las carreras de Medicina tienen la misma duraci\u00f3n que en la d\u00e9cada del 50, es decir, seis a\u00f1os. Si no encontramos medios m\u00e1s r\u00e1pidos de transmitir las informaciones, vamos a perder contenido&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La educaci\u00f3n a distancia adquiere perspectivas m\u00e1s amplias","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73104","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73104"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73104\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73104"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}