{"id":73105,"date":"2001-05-01T00:00:00","date_gmt":"2001-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/05\/01\/en-busca-de-confiabilidad\/"},"modified":"2015-02-03T16:53:29","modified_gmt":"2015-02-03T18:53:29","slug":"en-busca-de-confiabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-busca-de-confiabilidad\/","title":{"rendered":"En busca de confiabilidad"},"content":{"rendered":"<p>Cuando fueron instaladas las primeras redes en las universidades e institutos de S\u00e3o Paulo, el proceso era simple. Se pasaba un cable telef\u00f3nico por lugares cercanos a donde estaban los interesados. Para cada punto de la red, se cortaba el cable y se hac\u00eda una salida para la computadora. Todas las computadoras eran interconectadas. Si una de \u00e9stas tuviera un problema, como un cortocircuito el\u00e9ctrico, toda la red ca\u00eda. Pero esto no causaba grandes sorpresas. Las ca\u00eddas en la red eran frecuentes y, cuando suced\u00edan, se perd\u00edan los trabajos que estuvieran siendo realizados. No es que las p\u00e9rdidas fueran exageradas. Es que las redes eran muy peque\u00f1as. En una de las instituciones pioneras, el Instituto de Matem\u00e1tica y Estad\u00edstica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), por ejemplo, todas las computadoras de la red, instalada en 1991, estaban en sola sala.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n ha cambiado mucho. Hoy en d\u00eda, todos los m\u00e1s de 500 edificios de la USP, por ejemplo, est\u00e1n conectados a una red confiable, segura y, sobre todo, r\u00e1pida. En lugar de los antiguos cables coaxiales, se usan cables mucho m\u00e1s seguros, que emplean una tecnolog\u00eda conocida como pares trenzados, o UTP. En algunos casos, los cables fueron reemplazados por fibras \u00f3pticas, a\u00fan m\u00e1s estables. Cada computadora est\u00e1 conectada directamente a una central. Si tiene un problema, eso no interrumpir\u00e1 la operaci\u00f3n del resto de la red. Las centrales, por su parte, son conectadas a un equipamiento del cual salen los cables que efect\u00faan las conexiones externas.<\/p>\n<p><strong>Comunicaciones digitales<br \/>\n<\/strong>El profesor Fernando Paix\u00e3o, del Instituto de F\u00edsica de la Unicamp y miembro de la coordinaci\u00f3n de inform\u00e1tica de la FAPESP, compara la situaci\u00f3n, cuando el programa fue lanzado, a la de una ciudad donde llega por primera vez la energ\u00eda el\u00e9ctrica. &#8220;Los postes llevan la electricidad hasta las puertas de las casas, pero para usarla es preciso que cada casa haga su instalaci\u00f3n, bajando los cables e instalando tomacorrientes&#8221;, dice. Fue eso m\u00e1s o menos lo que ocurri\u00f3 en las universidades. Cada instituci\u00f3n mont\u00f3 su red, aprovechando la llegada de las comunicaciones. En esa \u00e9poca, de acuerdo con Paix\u00e3o, ya se preve\u00eda que las comunicaciones digitales suplantar\u00edan r\u00e1pidamente a los tel\u00e9fonos y aparatos de telex. De all\u00ed la recomendaci\u00f3n un\u00e1nime de la comisi\u00f3n de inform\u00e1tica para que la FAPESP diera prioridad a la instalaci\u00f3n de las redes en los proyectos de infraestructura iniciados en 1995.<\/p>\n<p>Milton Kashiwakura, asesor de la red Academic Network in S\u00e3o Paulo (ANSP), de la FAPESP, que particip\u00f3 de la instalaci\u00f3n de la red de la USP, recuerda que el trabajo exigi\u00f3 mucho esfuerzo de seguimiento. &#8220;Cada empresa contratada ten\u00eda sus propios est\u00e1ndares y fue necesario establecer normas r\u00edgidas, para que sean seguidas por todos&#8221;, afirma. Al final del contrato, cada empresa solo cobraba el dinero despu\u00e9s de una rigurosa inspecci\u00f3n. Por ejemplo, en el caso de una conexi\u00f3n por fibra \u00f3ptica, el cable no puede estirarse, pues s\u00ed as\u00ed fuese, \u00e9ste nunca funcionar\u00e1 correctamente. &#8220;Se puede usar el mejor material del mundo, pero si la instalaci\u00f3n no est\u00e1 bien hecha, hay que tirar todo a la basura&#8221;, afirma Kashiwakura. Pero se requieren otros cuidados. Los cables UTP, por ejemplo, deben ser colocados lejos de la red el\u00e9ctrica. \u00c9sta crea campos magn\u00e9ticos y los cables, hechos de cobre, son afectados por esa proximidad.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, los cables de cobre siguen siendo muy usados todav\u00eda, especialmente en redes en el interior de edificios, donde corren por ca\u00f1er\u00edas met\u00e1licas instaladas a lo largo de las paredes. Esto se debe, fundamentalmente, a cuestiones de econom\u00eda. Los cables m\u00e1s modernos, de las categor\u00edas 5e e 6, soportan perfectamente el tr\u00e1fico actual. Los precios de los cables UTP y de fibra \u00f3ptica son similares. La diferencia est\u00e1 en las fichas que conectan las computadoras a la red, mucho m\u00e1s caras en el caso de la fibra \u00f3ptica, debido a los materiales especiales necesarios para este tipo de comunicaci\u00f3n, y en las placas de red instaladas dentro de las propias computadoras. En una conexi\u00f3n por fibra, la placa cuesta cerca de cuatro veces m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Trabajos internos<br \/>\n<\/strong>De cualquier manera, la diferencia comienza a valer la pena en ciertos casos. Uno de \u00e9stos es la distancia. Es consenso entre los t\u00e9cnicos que, a partir de una distancia de 100 metros, los cables UTP dejan de ser ventajosos, debido a que se necesitan m\u00e1s equipos para la transmisi\u00f3n. As\u00ed, la tendencia indica que seguir\u00e1n siendo m\u00e1s usados en trabajos internos, dando lugar a la fibra en lo externos. Las conexiones de fibra tambi\u00e9n son m\u00e1s interesantes cuando tienen que atravesar ambientes con muchas interferencias, como las causadas por el funcionamiento de motores. Usadas externamente, \u00e9stas tienen tambi\u00e9n otra ventaja. Como funcionan a base de luz, si cae un rayo en la red, la descarga no avanzar\u00e1 hasta llegar a quemar las computadoras y otros equipos, como podr\u00eda ocurrir con los cables de cobre.<\/p>\n<p>Existe tambi\u00e9n otra cuesti\u00f3n. Las fibras permiten velocidades mucho m\u00e1s altas. Esto es cada vez m\u00e1s importante en la red. Para los t\u00e9cnicos, los cables de las categor\u00edas 5e y 6, el actual est\u00e1ndar en el mercado, soportar\u00e1n las necesidades previstas para los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Pero las redes montadas con cables de categor\u00eda 3, como las primeras de Estados Unidos, deben ser reemplazadas. El costo es alto, pero no exageradamente. &#8220;Si los precios de los autom\u00f3viles bajaran tanto como los de los productos de inform\u00e1tica, actualmente podr\u00edamos comprar un coche por un real&#8221;, bromea Paix\u00e3o.<\/p>\n<p>La necesidad de una mayor capacidad tiene sentido. Para realizar una intervenci\u00f3n quir\u00fargica a distancia, por ejemplo, las redes normales son inadecuadas. No permiten un trabajo en tiempo absolutamente real, que puede ser esencial en operaciones m\u00e1s complejas. Paix\u00e3o destaca que, paralelamente a la formaci\u00f3n de las redes locales, la FAPESP invirti\u00f3 mucho en el desarrollo de la red ANSP, que conecta a las universidades e institutos entre s\u00ed y tambi\u00e9n con el resto de Brasil y al exterior. La red ANSP 2, ya en fase de implementaci\u00f3n, ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pida y podr\u00e1 eliminar algunos puntos de congestionamiento que todav\u00eda existen.<\/p>\n<p><strong>Inversiones aisladas<br \/>\n<\/strong>La evoluci\u00f3n forma parte de la inform\u00e1tica. Por eso, es natural que las redes evolucionen. Las redes internas de las universidades soportan actualmente, y sin problemas, hasta 100 megabits por segundo, un buen nivel, de acuerdo con los t\u00e9cnicos, para las actuales necesidades. &#8220;Pero si el tr\u00e1fico se hiciera m\u00e1s intenso, los cables no van a soportarlo&#8221;, sostiene Paix\u00e3o. &#8220;La situaci\u00f3n ser\u00eda como usar un cable com\u00fan para conectar un calef\u00f3n el\u00e9ctrico a la red de energ\u00eda&#8221;. No obstante, Paix\u00e3o ve en ello una situaci\u00f3n bastante menos cr\u00edtica que la existente antes de las primeras inversiones de los programas de infraestructura. &#8220;Esto podr\u00e1 resolverse con inversiones aisladas, con recursos de financiamientos de las propias investigaciones, a trav\u00e9s de reservas t\u00e9cnicas.&#8221;<\/p>\n<p>Pero un cambio m\u00e1s completo podr\u00eda surgir del proyecto Tecnolog\u00eda de la Informaci\u00f3n y Desarrollo de Internet Avanzada (Tidia), aprobado recientemente por el consejo de FAPESP. &#8220;\u00c9se es el pr\u00f3ximo paso de Internet&#8221;, afirma Ant\u00f4nio Carlos Ruggiero, responsable por la instalaci\u00f3n de la red de la USP em S\u00e3o Carlos y asesor del equipo que estudia el proyecto. El objetivo del programa es estimular el desarrollo de tecnolog\u00eda avanzada en el \u00e1rea de Internet. &#8220;Ahora ya no existen m\u00e1s preocupaciones con Internet 1&#8221;, dice Ruggiero. &#8220;\u00c9sta ya est\u00e1 consolidada suficientemente. Pero las aplicaciones para Internet 2 a\u00fan no est\u00e1n disponibles. Falta tecnolog\u00eda, falta conocimiento, falta desarrollo en el \u00e1rea de investigaci\u00f3n. Es todo eso lo que el programa pretende estimular&#8221;, agrega.<\/p>\n<p>La iniciativa sigue una tendencia mundial en el \u00e1rea de computaci\u00f3n y contar\u00e1 con la participaci\u00f3n de investigadores de todo el mundo. &#8220;Se trata de algo enteramente nuevo, menos comprometido con el tr\u00e1fico de producci\u00f3n que Internet 1&#8221;, dice Ruggiero. Con el nuevo sistema, los investigadores podr\u00e1n hacer varios experimentos que actualmente interrumpir\u00edan o perjudicar\u00edan el flujo de datos que corre por sus redes. Son investigaciones en las cuales, por ejemplo, es necesario interrumpir la red para instalar o cambiar equipamientos. De tales pruebas podr\u00edan surgir novedades tan impresionantes como las que comenzaron a modificar, hace poco m\u00e1s de cinco anos, las posibilidades abiertas para los investigadores de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Con los nuevos equipamientos, las redes adquieren mayor seguridad","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73105","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73105"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73105\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73105"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}