{"id":73110,"date":"2001-04-01T00:00:00","date_gmt":"2001-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/04\/01\/llega-la-vacuna-cuatro-en-una\/"},"modified":"2015-04-02T18:59:48","modified_gmt":"2015-04-02T21:59:48","slug":"llega-la-vacuna-cuatro-en-una","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/llega-la-vacuna-cuatro-en-una\/","title":{"rendered":"Llega la vacuna cuatro en una"},"content":{"rendered":"<p>Por primera vez, en medio de tentativas en marcha en el mundo, cient\u00edficos brasile\u00f1os lograron que prote\u00ednas fabricadas por las bacterias que provocan la difteria, el t\u00e9tano y el coqueluche fueran expresadas en un microorganismo &#8211; la micobacteria BCG, usada como vacuna contra la tuberculosis -, abriendo el camino para una vacuna contra esas cuatro enfermedades.<\/p>\n<p>&#8220;Conseguimos producir una respuesta inmune en los ratones que confiri\u00f3 protecci\u00f3n a los animales vacunados&#8221;, revela la qu\u00edmica Luciana Cerqueira Leite, coordinadora del proyecto desarrollado en el Instituto Butantan. Ella es posdoctora del Instituto Pasteur, de Francia, donde estudi\u00f3 la posibilidad de encontrar una vacuna contra el VIH (virus que provoca el Sida) basada en el BCG recombinante y de donde trajo algunas herramientas utilizadas en el desarrollo de la vacuna cu\u00e1druple.<\/p>\n<p>El BCG (bacilo de Calmette-Guerin) surge del trabajo de atenuaci\u00f3n del\u00a0<em>Mycobacterium bovis<\/em>, que Albert Calmette (1863-1933) y Camille Guerin (1872-1961) condujeron durante 13 a\u00f1os en el Instituto Pasteur, a comienzos del siglo XX. Despu\u00e9s de realizar testes con animales y de haber comprobado la acci\u00f3n contra las infecciones posteriores, tanto con\u00a0<em>M. bovis<\/em> como con\u00a0<em>M. tuberculosis<\/em>, el BCG fue usado por primera vez como vacuna en 1921. En 1927, la Liga de las Naciones recomendaba su aplicaci\u00f3n generalizada y actualmente es la vacuna m\u00e1s usada en el mundo.<\/p>\n<p><strong>BCG recombinante<br \/>\n<\/strong>El BCG es muy seguro &#8211; los pocos efectos colaterales no ponen en riesgo al paciente -, y tiene cualidades para servir de base para otra vacuna: es una micobacteria, cuyas paredes tienen componentes que le otorgan una resistencia muy grande. La dosis \u00fanica de esa vacuna viva, aplicada al reci\u00e9n nacido, estimula al sistema inmune por alrededor de 20 \u00f3 30 a\u00f1os. Tambi\u00e9n es f\u00e1cil de producir y cuesta poco: 0,08 d\u00f3lares por unidad.<\/p>\n<p>Con todo, cuando Luciana y sus colaboradores &#8211; del Centro de Biotecnolog\u00eda del Butantan, del Instituto Pasteur y del laboratorio italiano Biocine &#8211; comenzaron el trabajo en 1997, la biolog\u00eda molecular del BCG a\u00fan no estaba bien establecida. Por eso el tiempo para hacer el BCG recombinante, es decir, lograr que el BCG expresase prote\u00ednas de los otros tres agentes &#8211; los que provocan difteria, coqueluche y t\u00e9tano &#8211; fue mayor que si estuviera siendo usado un microorganismo m\u00e1s conocido, como la\u00a0<em>Escherichia coli<\/em>. &#8220;El primer BCG recombinante fue hecho en 1990, pero en los \u00faltimos a\u00f1os se avanz\u00f3 bastante en esa \u00e1rea&#8221;, dice la investigadora. Llamada BCG recombinante-DPT, la vacuna cu\u00e1druple est\u00e1 formada por micobacterias BCG que contienen pedazos no t\u00f3xicos de prote\u00ednas de las bacterias que provocan las otras tres enfermedades: difteria (la D de la sigla), coqueluche o pertusis (P) y t\u00e9tano (T). Para hacer que el BCG produzca esas prote\u00ednas fue necesario usar vectores de expresi\u00f3n, las referidas herramientas que Luciana trajo del Pasteur de Par\u00eds.<\/p>\n<p>Vectores de expresi\u00f3n son pedazos de ADN circular llamados pl\u00e1smidos y contienen todo lo necesario para hacer que el BCG produzca prote\u00ednas de otros pat\u00f3genos (agentes causantes de enfermedades). Esas prote\u00ednas son los ant\u00edgenos, que en el cuerpo de la persona vacunada inducen la respuesta inmune del organismo, por ejemplo, la producci\u00f3n de anticuerpos. &#8220;Los pl\u00e1smidos son construidos con pedazos de ADN de varios microorganismos, y la selecci\u00f3n de esos pedazos de ADN se hace de acuerdo a las necesidades de cada experimento. Cada uno construye pl\u00e1smidos tal como los necesita&#8221;, dice.<\/p>\n<p>Las micobacterias BCG de la vacuna cu\u00e1druple recibieron un pedazo no t\u00f3xico de la toxina tet\u00e1nica, una toxina dift\u00e9rica &#8211; con una mutaci\u00f3n que la torna inactiva &#8211; y dos ant\u00edgenos del coqueluche o tos ferina. Uno de esos ant\u00edgenos es la toxina pertusis, con una mutaci\u00f3n que la vuelve at\u00f3xica, y el otro es un fragmento no t\u00f3xico de la hemaglutinina, componente de la bacteria que ayuda a provocar su adhesi\u00f3n al organismo. Luciana explica que la bacteria tiene que colonizar al organismo para comenzar a crecer y ser t\u00f3xica. Si en la vacuna se coloca un componente que ayude a la adhesi\u00f3n, entonces el organismo va producir, como respuesta, un anticuerpo contra esa adhesi\u00f3n, lo que le impide a la bacteria colonizar el cuerpo inmunizado.<\/p>\n<p><strong>Genes patentados<br \/>\n<\/strong>Dos genes usados en la investigaci\u00f3n, el ant\u00edgeno de la difteria y el del coqueluche, llegaron provenientes del laboratorio de investigaciones italiano Biocine, asociado a la empresa farmac\u00e9utica americana Chiron. Dichos genes son de propiedad de esa asociaci\u00f3n y, si se comprueba la eficacia de la vacuna y su seguridad en humanos, ser\u00e1 necesario discutir patentes. Pero para Luciana, esto no debe detener los estudios: &#8220;La discusi\u00f3n sobre las patentes es mundial, muy controvertida y no est\u00e1 cerrada.\u00a0Adem\u00e1s, la filosof\u00eda del proyecto es crear una vacuna que facilite el proceso de inmunizaci\u00f3n. Con apenas una vacuna, aplicada en los reci\u00e9n nacidos en un momento en el que casi todas as mujeres &#8211; incluso las de las regiones m\u00e1s apartadas y rurales de Brasil &#8211; tienen acceso a un hospital o centro de salud, que es el momento del parto, inmunizar\u00edamos a los beb\u00e9s contra cuatro enfermedades.&#8221; La medida generar\u00eda una econom\u00eda en el inmenso costo de las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n y evitar\u00eda las dosis de refuerzo, algo que las personas del medio rural y con muchos hijos no siempre logran cumplir.<\/p>\n<p>La investigadora resume sus prop\u00f3sitos en una frase: &#8220;La tentativa con BCG-DPT es producir una vacuna eficaz y barata, con menos efectos colaterales, que llega a una proporci\u00f3n mayor de la poblaci\u00f3n&#8221;. Ella explica que el componente contra el coqueluche es un poco reactog\u00e9nico (provoca una reacci\u00f3n local) y ya existe en pa\u00edses desarrollados otro tipo de vacuna contra el coqueluche, solo que mucho m\u00e1s cara que la utilizada en Brasil. La vacuna de BCG recombinante ser\u00eda m\u00e1s segura y sin costo adicional.<\/p>\n<p><strong>Eliminar la resistencia<br \/>\n<\/strong>Concluida con \u00e9xito la primera etapa, que expres\u00f3 en el BCG ant\u00edgenos de otras bacterias y produjo respuesta inmune en ratas, la pr\u00f3xima ser\u00e1 verificar si la vacuna es eficiente contra la propia tuberculosis, como se espera. Para ello ya se est\u00e1n haciendo pruebas, conjuntamente con investigadores de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto, de la Universidad de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Otra tarea consiste en eliminar del BCG recombinante los genes de resistencia a antibi\u00f3ticos, que en vacunas vivas siempre traen aparejado el peligro de que un d\u00eda transfieran esa resistencia a otro microorganismo invasor. En el laboratorio montado para el proyecto en el Butantan se est\u00e1 buscando una t\u00e9cnica para eliminar esos genes. El laboratorio cuenta con bioseguridad de nivel II, exigencia de la Comisi\u00f3n T\u00e9cnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) para trabajos con este tipo de bacterias, que tienes un grado de riesgo relativo. El riesgo de la tuberculosis, por ejemplo, es mayor. El Butantan proporcion\u00f3 el espacio f\u00edsico, en tanto que la FAPESP pag\u00f3 el sistema de aire acondicionado y los equipamientos.<\/p>\n<p><strong>Nuevos proyectos<br \/>\n<\/strong>Adem\u00e1s de intentar eliminar los genes de resistencia en el propio Butantan, con la colaboraci\u00f3n de un investigador de la Universidad de Pelotas (RS), Leite tiene entendimientos con un laboratorio de Nueva York donde funciona un sistema de BCG recombinante sin gen de resistencia a antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>Traspuestas estas etapas, se har\u00e1n nuevos tests en ratas o cobayos y despu\u00e9s posiblemente en monos, antes de llegar a los humanos. Solo entonces la vacuna estar\u00e1 lista para su producci\u00f3n. El proceso es largo y exige varios a\u00f1os de investigaci\u00f3n. Por eso Leite ya est\u00e1 involucrada en dos nuevos proyectos: uno tem\u00e1tico, que incluye una vacuna de BCG recombinante contra la neumon\u00eda, tambi\u00e9n financiado por la FAPESP, y otro de una vacuna veterinaria, que es un proyecto para la Uni\u00f3n Europea. Ella cree que las herramientas desarrolladas en esos nuevos estudios podr\u00e1n acelerar la conclusi\u00f3n de la vacuna cu\u00e1druple.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<br \/>\n<\/strong>Desarrollo de Vacunasde BCG Recombinante &#8211; DPT<br \/>\n<strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong>L\u00ednea regular de auxilio a la investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong>Luciana Cezar de Cerqueira Leite &#8211; Instituto Butantan de la Secretar\u00eda de Salud del Estado de S\u00e3o Paulo<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>R$ 124.000,00 y US$ 55.000,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un coctel inmuniza a animales contra la tuberculosis, la difteria, el t\u00e9tano y el coqueluche","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73110","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73110"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73110\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73110"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}