{"id":73111,"date":"2001-04-01T00:00:00","date_gmt":"2001-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/04\/01\/proteccion-para-las-neuronas\/"},"modified":"2015-04-02T19:01:17","modified_gmt":"2015-04-02T22:01:17","slug":"proteccion-para-las-neuronas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/proteccion-para-las-neuronas\/","title":{"rendered":"Protecci\u00f3n para las neuronas"},"content":{"rendered":"<p>Las investigaciones del bioqu\u00edmico S\u00e9rgio Teixeira Ferreira, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), est\u00e1n abriendo camino para el desarrollo de medicamentos contra la enfermedad de Alzheimer, del cual, actualmente, solo se pueden combatir los s\u00edntomas. En un art\u00edculo de la edici\u00f3n\u00a0<em>online<\/em> de marzo del\u00a0<em>The FASEB Journal<\/em>, Ferreira describe los resultados de experimentos realizados con dos compuestos org\u00e1nicos: el 2,4-dinitrofenol o DNP y el 3-nitrofenol o NP. Ambos, en bajas concentraciones, causaron la &#8220;completa disgregaci\u00f3n de las fibras de beta-amiloide&#8221;, un p\u00e9ptido (fragmento de prote\u00edna) que ejerce un papel central en el avance de la enfermedad: forma placas que intoxican a las neuronas del cerebro y llevan a la p\u00e9rdida de memoria y la demencia.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n fue realizada primeramente\u00a0<em>in vitro<\/em>, con neuronas de ratas, y las dos sustancias lograron bloquear la muerte celular inducida por el beta-amiloide (74% y 65% de sobrevivencia con DNP y NP, respectivamente). A continuaci\u00f3n, los estudios\u00a0<em>in vivo<\/em> lo confirmaron: ambas sustancias pueden inhibir la formaci\u00f3n de placas del p\u00e9ptido en el cerebro de ratones adultos. No se piensa usar directamente el DNP y el NP, que podr\u00edan servir como modelos qu\u00edmicos &#8211; o, como se dice, compuestos l\u00edderes &#8211; en el desarrollo de drogas eficientes y seguras. &#8220;Esas sustancias se presentan como una especie de ant\u00eddoto contra el efecto t\u00f3xico del beta-amiloide sobre las neuronios&#8221;, dice Ferreira, que ya ha registrado la patente del proceso en Brasil y en Estados Unidos. Datos preliminares indican que los dos compuestos estimulan la formaci\u00f3n de las ramificaciones de las neuronas (axones y dentritas). Har\u00edan entonces que las neuronas se robustecieran y fueran m\u00e1s conectivas entre s\u00ed y m\u00e1s resistentes a la acci\u00f3n del beta-amiloide.<\/p>\n<p>En otro art\u00edculo, publicado tambi\u00e9n en marzo en\u00a0<em>Neuroscience Letters<\/em>, Ferreira y su equipo muestran que el efecto t\u00f3xico del beta-amiloide puede ser detenido por los antagonistas (mol\u00e9culas que anulan la acci\u00f3n de otras) de glutamato, uno de los principales componentes de las prote\u00ednas. En el sistema nervioso, el glutamato act\u00faa como neurotransmisor, conduciendo informaciones de una c\u00e9lula a otra.<\/p>\n<p>&#8220;Bloqueando la acci\u00f3n del glutamato, bloqueamos tambi\u00e9n la aci\u00f3n del beta-amiloide&#8221;, dice Ferreira. Los antagonistas utilizados (MK801, DNQX e AIDA) se conectan a los receptores celulares espec\u00edficos para el glutamato, que queda as\u00ed sin acci\u00f3n. De esta manera, indican que el control parcial de los receptores de glutamato podr\u00eda ser otro enfoque para el desarrollo de nuevos medicamentos. El alcance del mal de Alzheimer acent\u00faa la importancia de este trabajo. Marcado inicialmente por la confusi\u00f3n mental y el olvido de episodios recientes, esa es la forma m\u00e1s com\u00fan de demencia entre ancianos: afecta a entre el 5 y el 10% de la poblaci\u00f3n con m\u00e1s de 65 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una investigaci\u00f3n de la UFRJ apunta estrategias terap\u00e9uticas para el mal de Alzheimer","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73111","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73111","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73111"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73111\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73111"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73111"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}