{"id":73112,"date":"2001-04-01T00:00:00","date_gmt":"2001-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/04\/01\/los-caminos-para-salvar-al-cerrado-de-sao-paulo\/"},"modified":"2015-04-02T19:03:36","modified_gmt":"2015-04-02T22:03:36","slug":"los-caminos-para-salvar-al-cerrado-de-sao-paulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-caminos-para-salvar-al-cerrado-de-sao-paulo\/","title":{"rendered":"Los caminos para salvar al Cerrado de S\u00e3o Paulo"},"content":{"rendered":"<p>Quien circula por las carreteras pr\u00f3ximas a Ara\u00e7atuba y Presidente Prudente, en el noroeste del estado de S\u00e3o Paulo, por Botucat\u00fa, Mar\u00edlia y Baur\u00fa, en la regi\u00f3n central, o incluso por Campinas, en direcci\u00f3n a la capital, puede ver un paisaje con \u00e1rboles de troncos tortuosos y de hojas gruesas, que recuerdan a las esculturas barrocas. Llamado injustamente mato (bosque, selva), ese es el &#8216;Cerrado&#8217; (sabana), vegetaci\u00f3n asociada al centro-oeste brasile\u00f1o, pero que atraviesa el territorio paulista y llega hasta el norte del estado de Paran\u00e1.<\/p>\n<p>Considerado como un punto cr\u00edtico para la preservaci\u00f3n de la biodiversidad, el &#8216;Cerrado&#8217; brasile\u00f1o (sabana) se encuentra muy fragmentado y degradado por el avance de las ciudades y la producci\u00f3n agropecuaria. En S\u00e3o Paulo, ocupa apenas un 1% del \u00e1rea del estado (248,8 mil km.\u00b2), de la cual cubri\u00f3 alguna vez el 14%. Y solo el 18% de lo que resta est\u00e1 protegido por 32 unidades de conservaci\u00f3n y de reserva legal. El problema es serio. No est\u00e1 amenazada solamente la biodiversidad, tambi\u00e9n lo est\u00e1n los stocks del Acu\u00edfero Guaran\u00ed, una de las mayores reservas de agua subterr\u00e1nea del mundo (ver\u00a0<em>Pesquisa Fapesp 62<\/em>).<\/p>\n<p>Con la sustituci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona por la agricultura, los agrot\u00f3xicos y abonos pueden alcanzar el suelo profundo y contaminar el acu\u00edfero. En un intento por revertir el actual cuadro de destrucci\u00f3n, se puso en marcha en 1999 &#8211; y contin\u00faa hasta 2003 &#8211; el proyecto tem\u00e1tico\u00a0<em>Viabilidad de la Conservaci\u00f3n de los Remanentes del &#8216;Cerrado&#8217; del Estado de S\u00e3o Paulo<\/em>, coordinado por Marisa Dantas Bitencourt, del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), que se desarrolla en el marco del Programa Biota-FAPESP. Los investigadores, trabajando con im\u00e1genes de sat\u00e9lite, registraron una p\u00e9rdida de un 34% de las \u00e1reas estudiadas hasta el momento, con relaci\u00f3n al inventario publicado en 1993 por el Instituto Forestal de S\u00e3o Paulo, que list\u00f3 8.353 fragmentos de &#8216;Cerrado&#8217; sabana en el estado.<\/p>\n<p><strong>Cuna de r\u00edos<br \/>\n<\/strong>El &#8216;Cerrado&#8217;, segundo ecosistema brasile\u00f1o en extensi\u00f3n despu\u00e9s de la Amazonia, ocupa actualmente 2 millones de km.\u00b2, de los cuales 700 mil est\u00e1n sujetos a la acci\u00f3n antr\u00f3pica (intervenci\u00f3n humana intensiva), seg\u00fan la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa, sigla en portugu\u00e9s). Total o parcialmente, abarca a 11 estados y tres capitales: Brasilia, Belo Horizonte y Goi\u00e2nia. \u00c9sa era la vegetaci\u00f3n original de la ciudad de S\u00e3o Paulo, pero hoy, los remanentes m\u00e1s pr\u00f3ximos est\u00e1n en Juquer\u00ed, a unos 50 km. de la capital.<\/p>\n<p>En el &#8216;Cerrado&#8217; &#8211; llamado as\u00ed por serun enmara\u00f1ado de arbustos, herb\u00e1ceas y \u00e1rboles muy dif\u00edcilde ser atravesado &#8211; nacen las aguas de las principales cuencas hidrogr\u00e1ficas brasile\u00f1as: la Amaz\u00f3nica, la del Paran\u00e1-Paraguay y la del San Francisco. Es tambi\u00e9n el ambiente propio del burit\u00ed (aguaje,\u00a0<em>Mauritia vinifera flexuosa<\/em>), una palmera que crece en las orillas de los r\u00edos, y de especies amenazadas de extinci\u00f3n, como el aguar\u00e1 guaz\u00fa\u00a0<em>(Chrysocyon brachyurus)<\/em> y el oso bandera\u00a0<em>(Myrmecophaga tridactyla)<\/em>. Viven all\u00ed 4.400 especies aut\u00f3ctonas de plantas, 800 especies de p\u00e1jaros, 120 de reptiles y 150 de anfibios, de acuerdo con un estudio reciente de Conservation International, instituci\u00f3n no gubernamental que el a\u00f1o pasado contribuy\u00f3 para que el &#8216;Cerrado&#8217; brasile\u00f1o fuera incluido entre los\u00a0<em>hotspots<\/em> (\u00e1reas cr\u00edticas) del mundo.<\/p>\n<p>Uno de los objetivos principales del proyecto &#8211; que forma parte del Programa Biota-FAPESP &#8211; de estudio de la flora, la fauna y la ocupaci\u00f3n humana en el estado, es la interacci\u00f3n con la comunidad que vive alrededor de los fragmentos de la sabana o en sus inmediaciones. La mayor parte de esas \u00e1reas se encuentra en propiedades particulares y cuenta con la protecci\u00f3n de la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a bajo la forma de reserva legal. &#8220;El propietario es obligado a mantener un 20% intacto, pero hace lo que quiere con el resto de la vegetaci\u00f3n&#8221;, dice Bitencourt.<\/p>\n<p>Para ella, es necesario proponerle a la poblaci\u00f3n una estrategia de conservaci\u00f3n, porque con la ley solamente no se impide la destrucci\u00f3n: &#8220;Fuimos de una punta a la otra de la cuesti\u00f3n: la identificaci\u00f3n de lo que resta del &#8216;Cerrado&#8217; y su actual estado de preservaci\u00f3n, qui\u00e9nes son sus propietarios, c\u00f3mo utiliza la gente el \u00e1rea y c\u00f3mo puede utilizarla esta gente de manera sostenible, transform\u00e1ndose as\u00ed en coadyuvante de la conservaci\u00f3n&#8221;. Una de las estrategias que deben ser adoptadas con ese fin es la de fomentar la plantaci\u00f3n de especies nativas, de manera tal de juntar los fragmentos peque\u00f1os y cercanos. &#8220;Con el uso sostenido de especies con valor econ\u00f3mico, es posible recuperar la flora sin impedir el desarrollo social&#8221;, comenta. En ese terreno, la riqueza es inmensa. Hasta ahora, el n\u00famero de especies t\u00edpicas del &#8216;Cerrado&#8217; (sabana) con potencial econ\u00f3mico es de cerca de 80, mientras que otras 100 pueden tener uso medicinal. Un estudio en marcha en la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Araraquara indica que las plantas del &#8216;Cerrado&#8217; pueden ser la fuente de medicamentos contra hongos, tumores y la enfermedad de Chagas (ver <em>Investigaci\u00f3n Fapesp<\/em> 51).<\/p>\n<p><strong>En asociaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Para llevar adelante el proyecto, Bitencourt suscribi\u00f3 un acuerdo de cooperaci\u00f3n con la Agencia Espacial Japonesa (Nasda), destinado a apoyar investigaciones de alta tecnolog\u00eda y estudios de vanguardia en el \u00e1rea de medio ambiente. &#8220;Abrimos una l\u00ednea de investigaci\u00f3n, con una serie de proyectos para la calibraci\u00f3n de sensores orbitales con las fisionom\u00edas del &#8216;Cerrado&#8217;, en los cuales trabajan dos doctorandos. La agencia japonesa nos suministra las im\u00e1genes de radar y nosotros calibramos esas informaciones con datos de campo, una de las tareas m\u00e1s dif\u00edciles en el \u00e1rea de monitoreo remoto&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>El trabajo es de car\u00e1cter colectivo desde el inicio. Seg\u00fan Marisa, el proyecto parti\u00f3 del inter\u00e9s de un grupo de investigadores que particip\u00f3 de un taller realizado en 1995, en el que Carlos Alfredo Joly, profesor de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y coordinador del Biota, resolvi\u00f3 reunir todo el conocimiento acumulado sobre el &#8216;Cerrado&#8217; paulista. Ese encuentro, que tom\u00f3 como base los mapas del inventario del InstitutoForestal de 1993, dio origen al documento\u00a0<em>Bases para Conservaci\u00f3n e Uso Sustent\u00e1vel das \u00c1reas de Cerrado do Estado de S\u00e3o Paulo<\/em>, publicado en 1997, que apunta 23 \u00e1reas de prioridad m\u00e1xima para su conservaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta ahora, dos de los cuatro grupos de trabajo, el de geoprocesamiento y el de bot\u00e1nica, estudiaron 17 zonas de prioridad de conservaci\u00f3n indicadas en ese documento, teniendo en cuenta diversos aspectos. En zonas ya se ha registrado una disminuci\u00f3n del 34% el \u00e1rea de &#8216;Cerrado&#8217; con relaci\u00f3n a los datos del inventario de 1993. La evaluaci\u00f3n de los fragmentos ya se encuentra en una etapa avanzada y estar\u00eda concluida a mediados de 2001. Por eso en octubre de 2000 se inici\u00f3 la fase de estudios socioecon\u00f3micos, que se intensificar\u00e1n y se extender\u00e1n por lo menos hasta el final de este a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Imagen de sat\u00e9lite<br \/>\n<\/strong>El grupo de geoprocesamiento, tambi\u00e9n coordinado por Bitencourt, actualiza el mapa del Instituto Forestal por medio de im\u00e1genes satelitales recientes. Los investigadores verificaron que algunos fragmentos desaparecieron y otros incluso crecieron, y establecieron el estado de conservaci\u00f3n de cada trecho estudiado. Fue as\u00ed que se subsanaron algunos equ\u00edvocos, reclasificando como bosque estacional semidecidual (una forma del Bosque Atl\u00e1ntico del interior paulista) a algunos fragmentos antes catalogados como cerrad\u00e3o (regi\u00f3n con vegetaci\u00f3n similar, pero m\u00e1s densa).<\/p>\n<p>Otro ajuste: algunos lugares antes clasificados como &#8216;cerrado&#8217; ahora aparecen como cerrad\u00e3o. Los relevamientos m\u00e1s antiguos mostraban m\u00e1s &#8216;cerrado&#8217; que cerrad\u00e3o, pero en los \u00faltimos a\u00f1os, con la protecci\u00f3n contra incendios, la fisonom\u00eda de &#8216;cerrado&#8217; muchas veces se transform\u00f3 en cerrad\u00e3o. El m\u00e9todo utilizado &#8211; \u00edndice de vegetaci\u00f3n &#8211; indica la cantidad de follaje verde por \u00e1rea. Es una forma de distinguir las fisonom\u00edas del &#8216;Cerrado&#8217;, que var\u00eda entre la vegetaci\u00f3n rastrera y dispersa y las formaciones forestales, con \u00e1rboles de entre 8 y 15 metros de altura.<\/p>\n<p>En los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os, el proyecto cubrir\u00e1 cerca de 200 fragmentos de &#8220;Cerrado&#8217;. El grupo de bot\u00e1nica, bajo la coordinaci\u00f3n de la ingeniera florestal Giselda Durigan, investigadora del Instituto Forestal de S\u00e3o Paulo y jefa de la Estaci\u00f3n Experimental de Assis, ya ha visitado 121 fragmentos y ha estudiado 70 de \u00e9stos detalladamente. Ha identificado 459 especies de plantas, algunas de ellas exclusivas del &#8216;Cerrado&#8217;, y deposit\u00f3 70 fichas en el Sinbiota, el banco de datos de la biodiversidad del Estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Como todas las informaciones deben ser georreferenciadas, el equipo de bot\u00e1nica va al campo munido de un GPS\u00a0<em>(Global Positioning System)<\/em>, aparato que opera v\u00eda sat\u00e9lite y suministra la posici\u00f3n geogr\u00e1fica exacta de cada local estudiado. Los investigadores eval\u00faan en el lugar el estado de conservaci\u00f3n de los fragmentos y elaboran una lista de especies, dando prioridad a las de valor econ\u00f3mico, a los efectos de sugerir el potencial uso que \u00e9stas especies puedan tener.<\/p>\n<p>Con base en estas informaciones, entra en acci\u00f3n el grupo de econom\u00eda y biodin\u00e1mica, coordinado por el bi\u00f3logo Eduardo Mendoza, de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Agricultura Biodin\u00e1mica, y la economista Maristela Sim\u00f5es do Carmo, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Estadual Paulista (Unesp). El grupo de econom\u00eda estudia aspectos de la pol\u00edtica agr\u00edcola, el perfil de los propietarios, el uso de la tierra y la organizaci\u00f3n social, para trazar un perfil socioecon\u00f3mico de las comunidades encontradas e intentar establecer un puente de contacto con \u00e9stas.<\/p>\n<p>Luego llega el turno del cuarto grupo, el de divulgaci\u00f3n, que tiene como responsable a la bi\u00f3loga Renata Ramos Mendon\u00e7a, del Programa Estadual para la Conservaci\u00f3n de la Biodiversidad (Probio). Su trabajo consiste en hacer efectiva la interacci\u00f3n entre la comunidad y las autoridades estaduales, en caso de que exista necesidad de alguna interferencia desde el punto de vista legal, adem\u00e1s de sugerir pol\u00edticas p\u00fablicas para la regi\u00f3n si fuera necesario. En total, trabajan en el proyecto 34 investigadores, incluidos los colaboradores: bi\u00f3logos, ingenieros forestales, agr\u00f3nomos, economistas y un ge\u00f3grafo.<\/p>\n<p><strong>Refuerzos a la vista<br \/>\n<\/strong>Bitencourt busca a sus socios en todas las \u00e1reas. Entendimientos con la Escuela Agr\u00edcola de Pen\u00e1polis (S\u00e3o Paulo) har\u00e1n posible la concreci\u00f3n de un acuerdo mediante el cual las mujeres de diez familias de asentamientos de los alrededores de la ciudad de Promiss\u00e3o ya se han comprometido a cultivar especies nativas y producir abono natural.<\/p>\n<p>Se est\u00e1 articulando otra colaboraci\u00f3n con la Universidad del Vale do Para\u00edba (Univap), que ayudar\u00e1 a incluir en el estudio el mayor n\u00famero posible de \u00e1reas de &#8216;Cerrado&#8217; de la regi\u00f3n. De acuerdo con Bitencourt, no exist\u00eda ning\u00fan mapeo anterior del Vale do Para\u00edba, \u00e1rea que no hab\u00eda sido contemplada en el inventario forestal de 1993, pese a que la vegetaci\u00f3n original de la regi\u00f3n era la del &#8216;Cerrado&#8217; (sabana), de acuerdo con el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE).<\/p>\n<p>&#8220;El &#8216;Cerrado&#8217; formaba una lengua entre la Serra do Mar y la Serra da Mantiqueira, a lo largo del r\u00edo Para\u00edba do Sul, que actualmente se encuentra bastante fragmentada a causa de la presencia humana&#8221;, comenta la investigadora de la USP. Cinco fragmentos ya han entrado en el estudio, y contin\u00faa la b\u00fasqueda de otros para mapearlos. Con todo este trabajo, afirma Marisa, la intenci\u00f3n no es \u00fanicamente transmitir conocimiento. El objetivo mayor -reitera- es la interacci\u00f3n entre los investigadores y los actuales habitantes de lo que queda del &#8216;Cerrado&#8217; paulista.<\/p>\n<p><em><strong>Cara a cara con la vegetaci\u00f3n<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong><\/em>Entre los trabajos incluidos en el proyecto sobre el &#8216;Cerrado&#8217;, le cupo al grupo de bot\u00e1nica uno que, a simple vista, puede parecer el m\u00e1s penoso: confirmar en el terreno lo que el sat\u00e9lite sugiere, descubrir si existen realmente, y en que estado se encuentran, las especies de mayor valor biol\u00f3gico o con potencial de manejo sostenible. Se transpira mucho y se come poco, se convive con mosquitos, ara\u00f1as y garrapatas, y se requiere de perspicacia para encontrar atajos y \u00e1nimo para hacer que la expedici\u00f3n siga adelante.<\/p>\n<p>Pero de nada sirve ofrecerles otro tipo de vida a los integrantes de ese equipo: la coordinadora Giselda Durigan, ingeniera forestal; Marinez Ferreira de Siqueira, bi\u00f3loga de la Base de Datos Tropicales (BDT), en Campinas; Geraldo Correa Franco, bi\u00f3logo del Instituto Forestal de S\u00e3o Paulo; y el auxiliar de campo Edivaldo Furlan. Desde octubre de 1999, el grupo visit\u00f3 70 \u00e1reas y recorri\u00f3 120 km. de &#8216;campos cerrados&#8217;, &#8216;cerrados&#8217; y cerrad\u00f5es paulistas. A continuaci\u00f3n, el relato de Durigan y Siqueira:<\/p>\n<p>&#8220;En el campo, descubrimos el tesoro escondido en cada una de las \u00e1reas que aparecen como puntos en el mapa del estado. Empezamos por el oeste, por los municipios de Campos Novos Paulista y S\u00e3o Pedro do Turvo, en la cuenca del r\u00edo Paranapanema. All\u00ed, el &#8216;Cerrado&#8217; (sabana) tiene casi siempre la fisonom\u00eda de cerrad\u00e3o. Parece una selva baja y seca, mas all\u00ed est\u00e1n el pau-terra\u00a0<em>(Qualea grandiflora)<\/em>, los muricis\u00a0<em>(Byrsonima spp)<\/em>, el cinzeiro\u00a0<em>(Vochysia tucanorum)<\/em>, el pequ\u00ed\u00a0<em>(Caryocar brasiliense)<\/em>, la copa\u00edba o pau-d&#8217;\u00f3leo\u00a0<em>(Copaifera langsdorffii)<\/em>, las canelinhas (canelo, acuatillo,\u00a0<em>Ocotea spp<\/em>) y canel\u00f5es (canelo, laurel,\u00a0<em>Nectandra spp<\/em>), los angicos (curupa\u00fa,\u00a0<em>Anadenanthera spp<\/em>) y el lim\u00e3o-bravo (hierba de pasmo,\u00a0<em>Siparuna guianensis<\/em>).<\/p>\n<p>En el cerrad\u00e3o, los \u00e1rboles son delgados y se encuentran pr\u00f3ximos entre s\u00ed. Sobre ellos crecen enredaderas de flores como la\u00a0<em>Fridericia speciosa<\/em>\u00a0(roja),\u00a0<em>Odontadenia lutea<\/em>\u00a0(blanca),\u00a0<em>Temnadenia violacea<\/em>\u00a0(carmes\u00ed) y\u00a0<em>Pirostegia venusta<\/em>\u00a0(anaranjada), que matizan el verde oscuro del paisaje. Sin luz solar directa, el suelo se encuentra cubierto de hojas secas, hierbas y arbustos que toleran la sombra.<\/p>\n<p>Aparentemente es mon\u00f3tono, pero el paisaje del cerrad\u00e3o reserva sorpresas, con riachos de aguas cristalinas y frutos sabrosos como el del madro\u00f1o\u00a0<em>(Alibertia edulis)<\/em>, que probamos por primera vez en Agudos, o el anan\u00e1\u00a0<em>(Ananas ananassoides)<\/em>, que existe en casi todo el Estado. Otra sorpresa fue encontrar, en los cerrad\u00f5es de S\u00e3o Pedro do Turvo, una vasta \u00e1rea con \u00e1rboles de yerba mate\u00a0<em>(Ilex paraguariensis)<\/em>. Probablemente es una de las \u00faltimas poblaciones naturales de esta especie en el estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Encontramos en Campos Nuevos una de las \u00fanicas \u00e1reas con aspecto de &#8216;Cerrado&#8217; en el oeste del estado. Era noviembre, con un sol abrasador, y toda aquella riqueza exhibi\u00e9ndose ante nosotros: sabrosas gabirobas\u00a0<em>(Campomanesia adamantium)<\/em>, arbustos como la carobinha (palisandro del Brasil,\u00a0<em>Jacaranda decurrens<\/em>), con sus flores azules cubriendo el suelo, la jalapa\u00a0<em>(Mandevilla velutina)<\/em>, semillas de paineirinha\u00a0<em>(Eriotheca gracilipes)<\/em>\u00a0y de algod\u00e3o-do-campo\u00a0<em>(Cochlospermum regium)<\/em>, llevadas por el viento como plumas para germinar con las primeras lluvias. Ese mismo d\u00eda encontramos con una sucur\u00ed o anaconda verde\u00a0<em>(Eunectes murinus)<\/em>\u00a0y una coral\u00a0<em>(Micrurus spp)<\/em>, y recordamos que la vida en el &#8216;Cerrado&#8217; es mucho m\u00e1s que las plantas.<\/p>\n<p>En el &#8216;Cerrado&#8217; los \u00e1rboles son menores y m\u00e1s tortuosos, con la corteza generalmente suberosa (espesa). Predominan los \u00e1rboles como los lapachos amarillos\u00a0<em>(Tabebuia spp)<\/em>, perobinha-do-campo\u00a0<em>(Acosmium subelegans)<\/em>, estoraque (inciensos,\u00a0<em>Styrax spp<\/em>), brasa viva\u00a0<em>(Myrcia lingua)<\/em>, jacarand\u00e1 violeta\u00a0<em>(Dalbergia miscolobium)<\/em>\u00a0y paus-terra, adem\u00e1s de los arbustos de diversos tama\u00f1os diversos.<\/p>\n<p>M\u00e1s al oeste, en Taciba y Martin\u00f3polis, predomina nuevamente el cerrad\u00e3o, con algunas peque\u00f1as manchas de &#8216;cerrado&#8217; denso y \u00e1rboles menores, pero espaciados y tortuosos. Al norte, encontramos raras manchas de cerrad\u00e3o y muchos fragmentos con la vegetaci\u00f3n de transici\u00f3n entre el &#8216;Cerrado&#8217; y el Bosque Estacional Semidecidual. En Baur\u00fa, en el coraz\u00f3n del estado, a\u00fan existen grandes remanentes de cerrad\u00e3o, muy presionados por la expansi\u00f3n urbana y los incendios frecuentes.Visitamos las islas de Cerrado do Vale do Para\u00edba, en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, Ca\u00e7apava y Taubat\u00e9, pese a que no estaban en nuestro circuito original. All\u00ed nos sorprendimos al encontrar, enclavadas en pleno dominio del Bosque Ombr\u00f3filo Denso (Bosque Atl\u00e1ntico), \u00e1reas razonablemente extensas de &#8216;Cerrado&#8217; con todas las caracter\u00edsiticas campestres: &#8216;campo limpio&#8217;, &#8216;campo sucio&#8217;, &#8216;campo cerrado&#8217; y &#8216;cerrado\u00a0<em>stricto sensu<\/em>&#8216;, que no hab\u00edamos visto en las otras regiones. Tambi\u00e9n nos decepcionamos: probablemente en raz\u00f3n de los incendios, la flora del &#8216;Cerrado&#8217; en el Vale do Para\u00edba es muy pobre.<\/p>\n<p>De regreso al interior, encontramos nuevamente cerrad\u00e3o y \u00e1reas ecotonales en Boa Esperan\u00e7a do Sul, Bocaina y Ribeir\u00e3o Bonito, en la cuenca del r\u00edo Jacar\u00e9-Pepira. Las fisonom\u00edas campestres aparecen en la regi\u00f3n de Itirapina y S\u00e3o Carlos, con remanentes no muy extensos de &#8216;campo cerrado&#8217; y &#8216;cerrado <em>stricto sensu<\/em>&#8216;. En esas \u00e1reas, la abundancia de plantas frutales impresiona: son gabirobas (palillo,\u00a0<em>Campomanesia spp<\/em>), ara\u00e7\u00e1s (guayaba,\u00a0<em>Psidium spp<\/em>) y uvaias (manzana de agua,\u00a0<em>Eugenia spp<\/em>) en noviembre, y pequis, muricis y caquis (<em>Diospyrus hispida<\/em>) en enero.<\/p>\n<p>Constatamos que no existe una cultura del &#8216;Cerrado&#8217; en el estado de S\u00e3o Paulo. Ni siquiera las personas que viven junto a los remanentes, salvo raras excepciones, conocen a las plantas. Vimos pequis pudri\u00e9ndose en pie, porque poca gente sabe que se trata de un fruto comestible.<\/p>\n<p>Durante eso 18 meses de caminata, adem\u00e1s del aprendizaje, tuvimos con una ganancia adicional: dice una voz japonesa que la vida se alarga 75 d\u00edas cada vez que probamos un sabor nuevo y nos gusta. Si fuera as\u00ed, quiz\u00e1s al t\u00e9rmino de esta investigaci\u00f3n lleguemos a una expectativa de vida de unos dos siglos, despu\u00e9s de probar tantas frutas diferentes y sabrosas del &#8216;Cerrado&#8217; paulista.&#8221;<\/p>\n<p><strong><em>Riqueza amenazada<br \/>\n<\/em><\/strong>El &#8216;Cerrado&#8217; tiene varias aspectos, que var\u00edan entre el campestre y el forestal. \u00c9stos dependen principalmente de la disponibilidad de agua y nutrientes. El &#8216;cerrado&#8217; propiamente dicho (sabana, &#8216;cerrado\u00a0<em>stricto sensu<\/em>&#8216;) tiene una vegetaci\u00f3n herb\u00e1cea y \u00e1rboles dispersos. El llamado cerrad\u00e3o es la forma forestal, mientras en el &#8216;campo sucio&#8217; y en el &#8216;campo cerrado&#8217; predomina la vegetaci\u00f3n herb\u00e1cea (rastrera), como gram\u00edneas y otras plantas peque\u00f1as.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de ese ecosistema es peculiar: &#8220;A diferencia de la Amazonia, donde existe un todo con agujeros, el &#8216;Cerrado&#8217; se encuentra extremadamente debilitado, es un nada con algunos puntos, algunas manchas de vegetaci\u00f3n con intenso uso y ocupaci\u00f3n alrededor&#8221; , explica Marisa Bitencourt. El problema es que, seg\u00fan la investigadora, un vac\u00edo con vegetaci\u00f3n alrededor puede regenerarse con rapidez, pero las peque\u00f1as islas de vegetaci\u00f3n son mucho m\u00e1s fr\u00e1giles.<\/p>\n<p>En el &#8216;Cerrado&#8217;, la vegetaci\u00f3n se adapta a los per\u00edodos secos, porque aunque llueva razonablemente, las lluvias se concentran en determinadas \u00e9pocas. Es una cuesti\u00f3n estacional, del tipo verano\/invierno, e incluso las \u00e1reas en las que existe una mayor disponibilidad de agua est\u00e1n sujetas a largos per\u00edodos secos. Las plantas crecen sobre suelos pobres, porosos, arenosos, \u00e1cidos, antiguos y profundos. Para la investigadora de la USP, \u00e9sa es otra de las razones para evitar la agricultura en el &#8216;Cerrado&#8217;, en la cual el uso intensivo de fertilizantes es com\u00fan.<\/p>\n<p>El costo para corregir el suelo es alto y tambi\u00e9n se destruye la vegetaci\u00f3n nativa, adem\u00e1s de contaminar los reservorios subterr\u00e1neos de agua. Estas amenazas, sumadas a las evidencias del trabajo cient\u00edfico, refuerzan la visi\u00f3n de Marisa Bitencourt y su equipo en pro de un uso sostenible de algunas \u00e1reas del &#8216;Cerrado&#8217; y la preservaci\u00f3n de otras, como la soluci\u00f3n m\u00e1s inteligente y viable para la conservaci\u00f3n de ese ecosistema, por lo menos en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<br \/>\n<\/strong>Viabilidad de la Conservaci\u00f3nde los remanentes de &#8216;Cerrado&#8217; (sabana) en el Estado de S\u00e3o Paulo<br \/>\n<strong>MODALIDAD<br \/>\n<\/strong>Proyecto tem\u00e1tico &#8211; Programa Biota<br \/>\n<strong>COORDENADORA<br \/>\n<\/strong>Marisa Dantas Bitencourt &#8211; Institutode Biociencias de la USP<br \/>\n<strong>INVERSI\u00d3N<br \/>\n<\/strong>R$ 318.834,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio actualiza inventario, apunta el estado de conservaci\u00f3n de los trechos que restan de la sabana y registra una p\u00e9rdida del 34% en menos de una d\u00e9cada","protected":false},"author":133,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[442,5968],"class_list":["post-73112","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/133"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73112"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73112\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73112"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}