{"id":73120,"date":"2001-04-01T00:00:00","date_gmt":"2001-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/04\/01\/una-nueva-arma-contra-la-hipertension-arterial\/"},"modified":"2015-08-25T18:25:06","modified_gmt":"2015-08-25T21:25:06","slug":"una-nueva-arma-contra-la-hipertension-arterial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-nueva-arma-contra-la-hipertension-arterial\/","title":{"rendered":"Una nueva arma contra la hipertensi\u00f3n arterial"},"content":{"rendered":"<p>El Centro de Toxinolog\u00eda Aplicada (CAT) del Instituto Butantan ha registrado en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) la patente del principio activo de un prototipo molecular que ser\u00e1 utilizado en la producci\u00f3n de un f\u00e1rmaco con propiedades antihipertensivas. Bautizado con el nombre gen\u00e9rico de Evasin (<em>endogenous vasopeptidase inhibitor<\/em>), el nuevo medicamento tiene potencial para competir con el Captopril, un antihipertensivo producido por Squibb, que garantiza a esa industria farmac\u00e9utica multinacional una facturaci\u00f3n anual mundial estimada en 5 mil millones de d\u00f3lares. La patente tambi\u00e9n ser\u00e1 registrada en Estados Unidos, Jap\u00f3n y la Uni\u00f3n Europea (UE).<\/p>\n<p>La expectativa indica que el Evasin estar\u00e1 disponible para los individuos hipertensos en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. &#8220;Ahora iniciaremos las pruebas precl\u00ednicas y cl\u00ednicas&#8221;, anunci\u00f3 Antonio Martins de Camargo, director del CAT. Para el desarrollo del Evasin, el centro tendr\u00e1 como socio al Consorcio Farmac\u00e9utico Nacional (Coinfar), integrado por los laboratorios Biolab-Sanus, Biosint\u00e9tica y Uni\u00e3o Qu\u00edmica. &#8220;La iniciativa privada tiene la flexibilidad y agilidad necesarias para llevar adelante un proyecto como \u00e9ste, ya que las instituciones p\u00fablicas no tienen cultura de mercado&#8221;, dice Camargo.<\/p>\n<p>El CAT es uno de los diez Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepids) calificados por la FAPESP y la asociaci\u00f3n con la industria farmac\u00e9utica para el desarrollo del nuevo medicamento atiende uno de los principales requisitos del programa, que es el de acercar las actividades acad\u00e9micas de investigaci\u00f3n al mercado. Antes de su registro en el INPI, la FAPESP evalu\u00f3 la patente del Evasin por medio del Programa de Apoyo a la Propiedad Intelectual (PAPI\/Nuplitec). &#8220;Nuestra asesor\u00eda entendi\u00f3 que este f\u00e1rmaco tiene un gran potencial de mercado&#8221;, dijo Jos\u00e9 Fernando Perez, director cient\u00edfico de la Fundaci\u00f3n. &#8220;La adhesi\u00f3n de los tres laboratorios muestra que la evaluaci\u00f3n estaba correcta.&#8221;<\/p>\n<p>La FAPESP apoya a las actividades de investigaci\u00f3n del CAT desde septiembre del a\u00f1o pasado, cuando fue lanzado el Programa Cepid. &#8220;Pero las investigaciones se iniciaron antes. Entretanto, m\u00e1s del 90% de las inversiones en la investigaci\u00f3n del Evasin, tanto en insumos como en becas de posdoctorado, de posgrado y en equipamientos hab\u00edan sido financiadas por la FAPESP, a trav\u00e9s de becas de auxilio&#8221;, aclara Camargo.<\/p>\n<p><strong>Titularidad<br \/>\n<\/strong>La titularidad de la patente ser\u00e1 de la FAPESP y del consorcio socio (Coinfar), de acuerdo con los t\u00e9rmino de otorgamiento de la Fundaci\u00f3n. Los dividendos provenientes de la venta del producto ser\u00e1n repartidos entre los inventores, el Instituto Butantan, los socios privados y la FAPESP. El consorcio de laboratorios debe correr con los gastos de patentamiento en Brasil y en el exterior, con los recursos para la administraci\u00f3n del CAT\/Cepid y con las inversiones en infraestructura en los laboratorios de investigaci\u00f3n del centro, que ser\u00e1n equipados con recursos de la FAPESP. Tambi\u00e9n est\u00e1 previsto que los socios privados financien los tests cl\u00ednicos necesarios para el desarrollo del f\u00e1rmaco. La FAPESP se compromete a apoyar las actividades del centro con 3 millones de reales anuales durante un per\u00edodo de hasta 11 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Y el Instituto Butantan, as\u00ed como las dem\u00e1s instituciones que constituyen la sede de los diez Cepids, se har\u00e1 responsable por el pago de los sueldos de los investigadores y del personal de apoyo, adem\u00e1s de ceder las instalaciones, equipamientos y otros materiales para el desarrollo de las investigaciones.Camargo cree que el f\u00e1rmaco podr\u00e1 llegar al mercado dentro de dos a\u00f1os, ya que, seg\u00fan todo indica, el prototipo molecular, base del Evasin, parece formar parte del sistema end\u00f3geno de regulaci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial de los seres humanos. Eso significa que el propio Evasin podr\u00e1 ser utilizado como medicamento.<\/p>\n<p>&#8220;La desventaja reside en que, por tratarse de un p\u00e9ptido, no podr\u00e1 ser suministrado por v\u00eda oral, pues existe el riesgo de que sea destruido por el est\u00f3mago, como es el caso de la insulina o de las hormonas del crecimiento. Por lo tanto, deber\u00e1 ser suministrado a los pacientes en forma inyectable o en\u00a0<em>spray<\/em>&#8220;, entre otros m\u00e9todos que est\u00e1n siendo desarrollados por la farmacot\u00e9cnica moderna para el uso de p\u00e9ptidos como medicamentos, prev\u00e9 Camargo. No se descarta la posibilidad de que los tests cl\u00ednicos indiquen otra alternativa para la administraci\u00f3n oral del antihipertensivo, que podr\u00eda obtenerse por modelaci\u00f3n molecular y biolog\u00eda molecular. &#8220;En este caso, probablemente tendremos como socio al Laboratorio Nacional de Luz Sincrotr\u00f3n de Campinas&#8221;, dice Camargo. &#8220;Si adoptamos ese procedimiento, el medicamento solo saldr\u00e1 al mercado en cinco o seis a\u00f1os&#8221;, vaticina.<\/p>\n<p><strong>Acci\u00f3n selectiva<br \/>\n<\/strong>Una gran ventaja del Evasin, cualquiera sea la forma bajo la cual \u00e9ste llegue a los pacientes, reside en que es un producto natural, con acci\u00f3n selectiva, no es inmunog\u00e9nico y tiene efecto rolongado. Por cierto, estas caracter\u00edsticas fueron el punto de partida de las investigaciones que llevaron al descubrimiento del nuevo f\u00e1rmaco. &#8220;Pretend\u00edamos encontrar este antihipertensivo en la naturaleza, buscando substancias capaces de inhibir la acci\u00f3n de enzimas que revisten los vasos sangu\u00edneos (vasopeptidasas) cuyas disfunciones pueden llevar a la hipertensi\u00f3n arterial, como la enzima conversora de la angiotensina, conocida como ACE, y la endopeptidasa neutra, conocida como EP 24.11.<\/p>\n<p>Esas enzimas son fundamentales para mantener nuestra presi\u00f3n arterial en sus valores normales, controlando la concentraci\u00f3n sangu\u00ednea de la angiotensina II y la bradicinina, impidiendo as\u00ed la hipertensi\u00f3n arterial&#8221;, explica Camargo. Ya que estas dos substancias son vitales para el organismo, con fuerza para producir un shock cardiocirculatorio o hipertensi\u00f3n arterial y llevar a la muerte, el equipo del CAT apost\u00f3 a que la naturaleza, a largo de millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n, tambi\u00e9n habr\u00eda seleccionado inhibidores end\u00f3genos de esas enzimas, capaces de mantenerlas a niveles normales, en una especie de acci\u00f3n en defensa de los seres vivos.<\/p>\n<p>La fisiopatolog\u00eda cardiovascular ha encontrado en las \u00faltimas d\u00e9cadas respuestas positivas a los problemas de presi\u00f3n arterial, procesos inflamatorios, mecanismos de dolor, procesos al\u00e9rgicos y asma bronquial, entre tantos otros, durante las investigaciones con venenos de animales. Ya se sab\u00eda que, en el transcurso de un proceso de mutaci\u00f3n y selecci\u00f3n natural, las serpientes desarrollaron &#8220;armas&#8221; a partir de sustancias end\u00f3genas, capaces de actuar sobre enzimas desorganizando el sistema cardiocirculatorio de sus v\u00edctimas. Procurando explicar de qu\u00e9 manera el veneno de la yarar\u00e1 mata o paraliza a sus v\u00edctimas, en 1948, Gast\u00e3o Rosenfeld, del Instituto Butantan, llev\u00f3 al laboratorio de Maur\u00edcio Rocha e Silva una muestra del veneno de la\u00a0<em>Bothrops jararaca<\/em> con el objetivo de estudiar sus efectos en canes.<\/p>\n<p>Los investigadores incubaron el veneno con plasma de perro y de esa reacci\u00f3n surgi\u00f3 una sustancia que contra\u00eda fuertemente los intestinos de los cobayos y pose\u00eda una intensa acci\u00f3n hipotensora. Esa sustancia no era la histamina, sino un polip\u00e9ptido al que se denomin\u00f3 bradicinina. Rocha e Silva descubri\u00f3 que la yarar\u00e1, al inocular el veneno en su presa para alimentarse o defenderse, le inyecta toxinas que desorganizan el sistema de coagulaci\u00f3n y liberan bradicinina, llevando a la hipotensi\u00f3n y al desequilibrio de los diversos sistemas de c\u00e9lulas y l\u00edquidos de la sangre, paralizando o comprometiendo la vida de su presa. Las toxinas de las serpientes, por lo tanto, ponen en evidencia los mecanismos celulares y moleculares manifiestos en las reacciones anafil\u00e1cticas y al\u00e9rgicas, entre otros efectos reactivos del organismo.<\/p>\n<p><strong>Millones de d\u00f3lares<br \/>\n<\/strong>Posteriormente, en la d\u00e9cada del 60, S\u00e9rgio Ferreira, ex alumno de Rocha e Silva, constat\u00f3 que la hipotensi\u00f3n provocada por la liberaci\u00f3n de la bradicinina en la sangre de la v\u00edctima es potencializada por acci\u00f3n de peque\u00f1as toxinas encontradas en grandes cantidades en el veneno de la yarar\u00e1. Esas peque\u00f1as toxinas, denominadas p\u00e9ptidos potenciadores de la bradicinina o BPPs, fueron aisladas por Ferreira y sus colaboradores y llevadas por \u00e9ste al Imperial College de Londres, permitiendo que el cient\u00edfico ingl\u00e9s John Vane (ganador del premio Nobel) llegara al prototipo molecular que dar\u00eda origen al multimillonario captropil, de Squibb, el primero de una serie de antihipertensivos utilizados por millones de personas. Desde entonces, las industrias farmac\u00e9uticas de todo el mundo pasaron a invertir millones de d\u00f3lares en el desarrollo de drogas antihipertensivas.<\/p>\n<p>&#8220;El m\u00e9rito de ese descubrimiento qued\u00f3 casi todo para los ingleses y americanos&#8221;, cuenta Camargo. &#8220;Todos saben que la hipertensi\u00f3n es un mal que afecta a gran parte de la humanidad, sobre todo a los m\u00e1s viejos, pero pocos saben que el medicamento antihipertensivo m\u00e1s utilizado en el mundo parti\u00f3 de investigaciones iniciadas en Brasil hace 50 a\u00f1os .&#8221;<\/p>\n<p>El equipo de investigadores del CAT retom\u00f3 el camino andado por Rocha e Silva e Ferreira. Identificaron, por biolog\u00eda molecular, una prote\u00edna precursora de los BPPs en la gl\u00e1ndula en la cual se forma el veneno de la\u00a0<em>Bothrops jararaca<\/em>. &#8220;Encontramos siete BPPs y una mol\u00e9cula de la hormona natriur\u00e9tico en una misma prote\u00edna, como si fuera un rosario de mol\u00e9culas antihipertensivas, capaces de causar un shock cardiovascular en la v\u00edctima picada por esa serpiente&#8221;, describe Camargo. Recientemente, el equipo constat\u00f3, tambi\u00e9n v\u00eda biolog\u00eda molecular, que esos BPPs no son apenas toxinas, sino forman parte del sistema end\u00f3geno de regulaci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial. La eficacia de esos p\u00e9ptidos fue probada en ratas.<\/p>\n<p>Las investigaciones avanzaron y, en asociaci\u00f3n con el Dr. Vincent Dive, del CEA, en Francia, el equipo del CAT concluye que la acci\u00f3n de esos p\u00e9ptidos sint\u00e9ticos (BPPs), al margen de inhibir las enzimas que revisten los vasos sangu\u00edneos importantes por causar la hipertensi\u00f3n (ACE y EP 24.11), tiene una selectividad para una de las &#8220;cabezas&#8221; de la enzima conversora de la angiotensina (ACE).<\/p>\n<p><strong>Defensa inmunol\u00f3gica<br \/>\n<\/strong>Esa enzima -ACE-, presente en las paredes de los vasos sangu\u00edneos, es fundamental para mantener nuestra presi\u00f3n arterial. Ella posee dos &#8220;cabezas&#8221; activas, identificadas como C y N. Esas dos &#8220;cabezas&#8221; pueden generar la angiotensina II y, consecuentemente, producir hipertensi\u00f3n. El cuadro se agrava porque tanto la ACE como la EP 24.11 pueden desactivar la bradicinina, sustancia hipotensiva natural. Mas las dos &#8220;cabezas&#8221; no iguales. La &#8220;cabe\u00e7a&#8221; C es m\u00e1s espec\u00edfica para formar la angiotensina II e desactivar la bradicinina. La &#8220;cabeza&#8221; N hace lo mismo, pero con menor eficiencia. Pero \u00e9sta desempe\u00f1a otra tarea importante para el organismo, la de desactivar una hormona recientemente descubierta, la AcSDKP, que regula la proliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas de sangre responsables por la defensa inmunol\u00f3gica. Ni el Captopril ni sus derivados modernos son capaces de distinguir entre las &#8220;cabezas&#8221; C y N, inhibiendo a ambas cabezas por igual.<\/p>\n<p>Su uso prolongado puede producir alteraciones en las c\u00e9lulas sangu\u00edneas. Dar en el blanco, es decir, en la &#8220;cabeza&#8221; C, con antihipertensivos selectivos, seguros y m\u00e1s eficientes, ha sido uno de los grandes desaf\u00edos de la industria farmac\u00e9utica multinacional. El Evasin tiene esa caracter\u00edstica: es un medicamento selectivo para la &#8220;cabeza&#8221; C de la ACE, y adem\u00e1s desactiva la EP 24.11. La patente registrada garantiza a los titulares tambi\u00e9n el derecho sobre los BPPs end\u00f3genos y sus derivados, denominados Evasins, que poseen mayor selectividad para la &#8220;cabeza&#8221; C de la enzima conversora de la angiotensina (ACE).<\/p>\n<p><strong>Recreaci\u00f3n de la naturaleza<br \/>\n<\/strong>Adem\u00e1s de Camargo, integran el grupo del CAT en este proyecto, entre otros investigadores, las posdoctorandas Miriam Hayahi, Fernanda Portaro, la maestranda Danielle Yanzer y la alumna de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica Alessandra Murbach, todas becarias de la FAPESP. &#8220;Encontramos en la naturaleza la sustancia que posee las propiedades de los nuevos antihipertensivos que las multinacionales farmac\u00e9uticas buscan&#8221;, explica Carmargo.<\/p>\n<p>&#8220;El camino adoptado por el equipo del CAT fue diferente al utilizado por la industria norteamericana Millenium, que intenta llegar a los modernos antihipertensivos utilizando informaciones gen\u00f3micas y qu\u00edmica combinatoria. Estamos utilizando, con esa misma finalidad, no la recreaci\u00f3n de la naturaleza hecha por el hombre, lo que puede ser altamente frustrante, sino que intentamos descubrir los caminos que la propia naturaleza utiliz\u00f3&#8221;, afirma Camargo.<\/p>\n<p>Para el director cient\u00edfico de la FAPESP, las perspectivas que se abren con el registro de la patente del Evasin &#8220;constituyen un comienzo auspicioso&#8221; para el Cepid. &#8220;Esto demuestra que este modelo de asociaci\u00f3n brinda un fuerte est\u00edmulo a la interacci\u00f3n con el sector privado. El proyecto CAT\/Cepid tendr\u00e1 especial \u00e9xito en las relaciones entre el sector acad\u00e9mico y la industria farmac\u00e9utica nacional, tradicionalmente desmovilizada para este tipo de relaci\u00f3n&#8221;, dice Perez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El CAT\/Cepid registra la patente de un antihipertensivo","protected":false},"author":95,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[397],"class_list":["post-73120","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73120"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}