{"id":73138,"date":"2001-04-01T00:00:00","date_gmt":"2001-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/04\/01\/una-revolucion-silenciosa\/"},"modified":"2015-04-29T13:27:30","modified_gmt":"2015-04-29T16:27:30","slug":"una-revolucion-silenciosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-revolucion-silenciosa\/","title":{"rendered":"Una revoluci\u00f3n silenciosa"},"content":{"rendered":"<p>De manera silenciosa y discreta, un programa de la FAPESP gener\u00f3, a partir de 1995, un cambio radical en las bases f\u00edsicas de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica en S\u00e3o Paulo. Y produjo en consecuencia un impacto positivo de tal magnitud en sus resultados cualitativos y cuantitativos que, aunque todav\u00eda no haya sido mensurado de manera exacta, puede apostarse en sus repercusiones a mediano y largo plazo sobre la investigaci\u00f3n de este estado brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>El programa naci\u00f3 con car\u00e1cter de emergencia, expresando as\u00ed la gran preocupaci\u00f3n del Consejo Superior de la FAPESP con la progresiva obsolescencia de los laboratorios y otras instalaciones de investigaci\u00f3n en el estado de S\u00e3o Paulo. Ese car\u00e1cter se explicit\u00f3 en el extenso nombre con el cual fue bautizado &#8211; Programa de Emergencia de Apoyo a la Recuperaci\u00f3n y Modernizaci\u00f3n de la Infraestructura de Investigaci\u00f3n del Estado de S\u00e3o Paulo -, luego simplificado como Programa de Infraestructura o simplemente Infra, como pasaron a llamarlo los investigadores (algunos miles) que se han visto beneficiados con el mismo .<\/p>\n<p>En seis a\u00f1os, invirtiendo en equipos para la recuperaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de centros de investigaci\u00f3n de universidades p\u00fablicas y particulares de todo el estado, reformando laboratorios, bioterios, bibliotecas, archivos y museos, e instalando tambi\u00e9n redes de inform\u00e1tica, el Infra consumi\u00f3 500 millones de reales, buena parte de ellos invertida cuando real y el d\u00f3lar val\u00edan casi lo mismo. Por eso puede ser comparado, sin desmedro para el programa paulista, con un programa similar en laboratorios del Reino Unido, en el cual se invirtieron 1.500 millones de d\u00f3lares &#8211; 1000 millones del gobierno brit\u00e1nico y 500 del Wellcome Trust -, de acuerdo con un art\u00edculo del primer ministro ingl\u00e9s Tony Blair para la revista\u00a0<em>Science<\/em> del 21 de agosto de 1998.<\/p>\n<p>Hac\u00eda ya alg\u00fan tiempo que los importantes resultados del Infra demandaban una presentaci\u00f3n m\u00e1s sistem\u00e1tica, una propuesta del Consejo Superior de la Fundaci\u00f3n. Eso es lo que pretende la serie de suplementos especiales sobre el programa que comienza publicarse en esta edici\u00f3n de\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em>. Con reportajes de Maria Aparecida Medeiros y edici\u00f3n de M\u00e1rio Leite Fernandes, damos inicio a la serie empezando por las bibliotecas, los archivos y los museos, esenciales no solo para la preservaci\u00f3n y la circulaci\u00f3n de la cultura, sino tambi\u00e9n para el propio desarrollo de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando se lanz\u00f3 el Programa de Infraestructura en 1994, ya exist\u00eda un consenso acerca de la situaci\u00f3n del parque estadual de investigaci\u00f3n, que imped\u00eda el avance normal de la actividad. El sistema de financiamiento de la FAPESP siempre ha brindado auxilio para costos directos en proyectos de investigaci\u00f3n, pero no exist\u00edan mecanismos para garantizar que los equipamientos fueran adecuadamente instalados y mantenidos.<\/p>\n<p>Las instituciones tampoco dispon\u00edan de recursos para ello. &#8220;Deber\u00edamos ofrecer condiciones \u00f3ptimas, cuando fuera posible, para grupos de excelencia&#8221;, dice Jos\u00e9 Fernando Perez, director cient\u00edfico de la FAPESP, al aclarar que los recursos del Infra no se destinaban a grupos emergentes, y su concesi\u00f3n fue siempre antecedida por una criteriosa evaluaci\u00f3n por parte de especialistas de fuera de S\u00e3o Paulo, para garantizar la total imparcialidad en el dictamen y la credibilidad del programa.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n por parte Consejo Superior sobre la necesidad de financiar la adecuaci\u00f3n de instalaciones de investigaci\u00f3n acab\u00f3 adquiriendo un car\u00e1cter permanente. El mecanismo de reserva t\u00e9cnica para los proyectos financiados &#8211; un 25% m\u00e1s sobre el valor concedido para los ordinarios y un 40% para los tem\u00e1ticos- es producto de esa evoluci\u00f3n. De este modo, la FAPESP procur\u00f3 anticiparse a futuros problemas.<\/p>\n<p><strong>Cimientos<br \/>\n<\/strong>&#8220;Deja de invertir en el Infra hubiera sido como querer construir una casa sin cimientos&#8221;, compara Joaquim Jos\u00e9 de Camargo Engler, director administrativo de la FAPESP, encargado de la administraci\u00f3n del programa. De hecho, con el Infra, la Fundaci\u00f3n consolid\u00f3 las bases del sistema estadual de investigaci\u00f3n, sin por ello someterlo a una concepci\u00f3n est\u00e1tica. Fue precisamente su flexibilidad para atender a las nuevas necesidades del sistema lo que garantiz\u00f3 el \u00e9xito del programa.<\/p>\n<p>En el comienzo, el Infra pod\u00eda financiar obras civiles en laboratorios de restauraci\u00f3n, por ejemplo, de los sistemas de electricidad y de abastecimiento de agua; la recuperaci\u00f3n de bioterios e invernaderos y la compra de equipos, incluso de inform\u00e1tica. Los primeros proyectos inscritos en la denominada Fase I (o Infra I) en 1995, fueron divididos en dos grandes m\u00f3dulos: infraestructura general y bioterios. En total fueron 1.103 proyectos inscritos, de los cuales 849 fueron aprobados, con inversiones por 77,1 millones de reales.<\/p>\n<p>El Infra II, en 1996, se organiz\u00f3 en cinco m\u00f3dulos: equipamientos especiales multiusuarios, redes locales de inform\u00e1tica, infraestructura para bibliotecas, FAP-Libros (destinado a la adquisici\u00f3n de libros) e infraestructura general. &#8220;Esa alteraci\u00f3n en el programa fue producto de la experiencia adquirida en la primera etapa, que mostr\u00f3 la necesidad de separar las principales \u00e1reas de auxilio a la infraestructura, de manera de permitir una mejor evaluaci\u00f3n de los pedidos recibidos, por medio de comit\u00e9s espec\u00edficos&#8221;, dice Engler.<\/p>\n<p>La demanda verificada ese a\u00f1o justificaba una vez m\u00e1s el programa: 3.017 proyectos inscritos, de los cuales 1.261 fueron aprobados. Los recursos liberados, 146,5 millones de reales.Para el Infra III, en 1997, la \u00fanica alteraci\u00f3n fue la exclusi\u00f3n del FAP-Libros, que se torn\u00f3 aut\u00f3nomo. Se inscribieron 1.825 proyectos: 1.045 fueron aprobados, totalizando inversiones por 122,4 millones de reales. El Infra IV, en 1998, pas\u00f3 por nuevos cambios: el financiamiento de equipos multiusuarios pas\u00f3 a integrar las l\u00edneas permanentes de fomento de la FAPESP, y se definieron cinco m\u00f3dulos para los proyectos inscritos en el Programa de Infraestructura: redes locales de inform\u00e1tica, bibliotecas, infraestructura general, museos y archivos. Para esa fase, se inscribieron 1.798 proyectos, y fueron aprobados 1.054. Estos \u00faltimos demandaron inversiones por 136 millones de reales.<\/p>\n<p>Al t\u00e9rmino del Infra IV, el Consejo Superior y el Consejo T\u00e9cnico Administrativo de la FAPESP realizaron una evaluaci\u00f3n del programa y decidieron implementar una nueva fase, dividiendo los proyectos en dos grandes m\u00f3dulos: tratamiento de residuos qu\u00edmicos, destinado a inversiones en el \u00e1rea de tratamiento de residuos de laboratorios, y centros depositarios de informaciones y documentos, que incluyen los m\u00f3dulos de bibliotecas, museos y archivos. Las solicitudes para esta fase del programa totalizaron 570 proyectos, todos a\u00fan en proceso de evaluaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>PROGRAMA INFRAESTRUCTURA<\/strong><br \/>\n(Situaci\u00f3n al 31.03.01)<\/p>\n<p>LOS N\u00daMEROS DEL INFRA<br \/>\nProyectos \/ Infra I \/ Infra II \/ Infra III \/ Infra IV \/ FAP-Libros IV \/ Total<\/p>\n<p>Recibidos 1.103 \/ 3.017 \/ 1.825 \/ 1.798 \/ 209 \/ 7.952<br \/>\nDenegados 247 \/ 1.745 \/ 750 \/ 734 \/ 16 \/ 3.492<br \/>\nAprobados 849 \/ 1.261 \/ 1.045 \/ 1.054 \/ 193 \/ 4.402<br \/>\nCancelados 7 \/ 11 \/ 30 \/ 10 \/ &#8211; \/ 58<br \/>\nConcluidos 847 \/ 1.243 \/ 998 \/ 892 \/ &#8211; \/ 3.980<\/p>\n<p><strong>LA INVERSI\u00d3N EN EL PROGRAMA<\/strong><br \/>\nProyectos aprobados \/ Valores en reales<\/p>\n<p>INFRA I &#8211; 849 \/ 77.118.021,80<br \/>\nINFRA II &#8211; 1.261 \/ 146.471.035,30<br \/>\nINFRA III &#8211; 1.045 \/ 122.407.125,53<br \/>\nINFRA IV &#8211; 1.054 \/ 135.993.849,59<br \/>\nFAP-LIBROS IV &#8211; 193 \/ 12.466.289,77<br \/>\nTOTAL &#8211; 4.402 \/ 494.456.321,99<\/p>\n<p><strong>Sin memoria no se construye el futuro<br \/>\n<\/strong>Cuando fue trasladado a su actual sede, en el campus da Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), el Museo de Arte Contempor\u00e1neo (MAC) dej\u00f3 atr\u00e1s, en su antiguo edificio del Parque do Ibirapuera, decenas de paquetes y cajas, muchas de ellas nunca abiertas. Era principalmente material donado por pintores y gente vinculada a las artes pl\u00e1sticas.<\/p>\n<p>Ese material tuvo que esperar la llegada de una partida de 172,6 mil reales, una inversi\u00f3n otorgada en el marco del Programa de Infraestructura de la FAPESP, para ser desempacado. Sencillamente no hab\u00eda dinero para tratar y conservar adecuadamente el material. Pero vali\u00f3 la pena. Documentos, carteles, objetos personales y otros materiales de muchos artistas brasile\u00f1os modernos enriquecieron significativamente el acervo del museo.<\/p>\n<p>En el estado de S\u00e3o Paulo, las partidas de dinero del Programa de Infraestructura de la FAPESP est\u00e1n provocando una revoluci\u00f3n en bibliotecas, museos y archivos. Y \u00e9sa no es una exageraci\u00f3n. Se restauraron documentos &#8211; algunos de ellos datan de muchos siglos atr\u00e1s-, que ahora pueden ser consultados v\u00eda Internet. Tambi\u00e9n se hizo lo propio con las salas, en la cuales los cables pelados corr\u00edan entre libros valios\u00edsimos, con un considerable riesgo de incendio. Se climatizaron espacios para proteger el material y brindar mayor confort para los empleados y usuarios. Portones electr\u00f3nicos ayudan a salvaguardar ese acervo. En el propio MAC, donde obras precios\u00edsimas de Modigliani y Picasso eran separadas de la calle apenas por una pared de vidrio, se increment\u00f3 la seguridad.<\/p>\n<p>Esta revoluci\u00f3n es m\u00e1s significativa a\u00fan porque coincidi\u00f3 con una enorme transformaci\u00f3n en los propios conceptos de biblioteca, museo y archivo, producto de la informatizaci\u00f3n y de Internet. Una biblioteca actualmente no es m\u00e1s un lugar en donde solamente se guardan libros y otros documentos. Es una puerta de acceso a la informaci\u00f3n: bibliotecarios y otros empleados realizan m\u00faltiples cursos para adaptarse a la nueva situaci\u00f3n. Los investigadores ahora pueden realizar consultas por las redes de sus universidades desde sus salas o laboratorios. Los bibliotecarios, por su parte, se preparan para orientarlos en medio de la inmensidad de informaci\u00f3n de Internet.<\/p>\n<p>El origen de esa transformaci\u00f3n reside, sin lugar a dudas, en el Programa de Apoyo a la Infraestructura, que ya ha invertido 84 millones de reales en bibliotecas, archivos y museos del estado de S\u00e3o Paulo. El reconocimiento de la necesidad de recuperaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de las bibliotecas surgi\u00f3 con el Infra II de 1996, que cre\u00f3 un m\u00f3dulo espec\u00edfico para proyectos de esa naturaleza: recibi\u00f3 199 solicitudes de auxilio, de las cuales 147 fueron aprobadas, con inversiones por 17,8 millones de reales. El Infra III recibi\u00f3, para ese m\u00f3dulo, 243 solicitudes, aprob\u00f3 193 y liber\u00f3 inversiones por 22,2 millones de reales.<\/p>\n<p>El Infra IV, de 1998, incorpor\u00f3 finalmente a los museos y los archivos, debido a que la FAPESP entiende que \u00e9stos son fundamentales en su papel de apoyo a la investigaci\u00f3n, cuando no realizan, ellos mismos, relevantes investigaciones. En esta fase, el m\u00f3dulo bibliotecas recibi\u00f3 263 pedidos de inversi\u00f3n, de los cuales 170 fueron aprobados, con recursos por 24,8 millones de reales. El m\u00f3dulo referente a museos tuvo 57 pedidos, con 38 aprobados, totalizando inversiones por 8,3 millones de reales.<\/p>\n<p>El m\u00f3dulo referente a archivos recibi\u00f3 112 pedidos de auxilio, de los cuales 51 fueron aprobados, correspondientes a inversiones por 11 millones de reales. El Infra V, cuyas solicitudes de auxilio a\u00fan est\u00e1n siendo evaluadas, junt\u00f3 los tres m\u00f3dulos en uno: centros depositarios de informaciones y documentaciones. En las p\u00e1ginas siguientes, conozca un fragmento de la historia que revolucion\u00f3 la investigaci\u00f3n paulista.<\/p>\n<p><strong>INFRAESTRUCTURA<br \/>\n<\/strong>BIBLIOTECAS, ARCHIVOS Y MUSEOSLA DEMANDA<\/p>\n<p>PROYECTOS \/ INFRA II Biblioteca \/ INFRA III Biblioteca \/ INFRA<\/p>\n<p>IV Biblioteca \/ Archivos \/ Museos<br \/>\nRecibidos \/ 199 \/ 243 \/ 263 \/ 112 \/ 57<br \/>\nDenegados \/ 52 \/ 46 \/ 93 \/ 59 \/ 18<br \/>\nAprobados \/ 147 \/ 193 \/ 170 \/ 51 \/ 38<br \/>\nCancelados \/ &#8211; \/ 4 \/ &#8211; \/ 2 \/ 1<br \/>\nConcluidos \/ 144 \/ 184 \/ 129 \/ 37 \/ 30<\/p>\n<p><strong>LOS RECURSOS LIBERADOS<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Proyectos aprobados \/ R$ en reales<\/p>\n<p>INFRA II Biblioteca &#8211; 147 \/ 17.763.655,05<br \/>\nINFRA III Biblioteca &#8211; 193 \/ 22.170.612,68<br \/>\nINFRA IV Biblioteca &#8211; 170 \/ 24.750.203,60<br \/>\nArchivos &#8211; 51 \/ 10.973.774,59<br \/>\nMuseos &#8211; 38 \/ 8.261.577,53<br \/>\nTOTAL \/ 599 \/ 83.919.823,45<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Programa especial de la FAPESP fortalece las bases de la investigaci\u00f3n en S\u00e3o Paulo","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73138","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73138"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73138\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73138"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}