{"id":73140,"date":"2001-04-01T00:00:00","date_gmt":"2001-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/04\/01\/un-cambio-de-concepto-con-bases-tecnologicas\/"},"modified":"2015-06-19T12:52:13","modified_gmt":"2015-06-19T15:52:13","slug":"un-cambio-de-concepto-con-bases-tecnologicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-cambio-de-concepto-con-bases-tecnologicas\/","title":{"rendered":"Un cambio de concepto con bases tecnol\u00f3gicas"},"content":{"rendered":"<p>El Programa de Infraestructura de la FAPESP ha hecho mucho m\u00e1s que facilitar la renovaci\u00f3n de las principales bibliotecas del estado de S\u00e3o Paulo. Ha llegado en el momento preciso en el que se est\u00e1 produciendo una verdadera revoluci\u00f3n en el concepto de funcionamiento de una biblioteca p\u00fablica. &#8220;Est\u00e1 produci\u00e9ndose un cambio fundamental en la filosof\u00eda que define qu\u00e9 es una biblioteca&#8221;, dice Rosaly Favero Krzyzanowski, quien como coordinadora de las bibliotecas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), acompa\u00f1\u00f3 buena parte de estas mudanzas y, actualmente jubilada, trabaja como coordinadora operativa del Programa Biblioteca Electr\u00f3nica (ProBE) de la FAPESP. Sin el apoyo y las inversiones de la Fundaci\u00f3n, las bibliotecas p\u00fablicas del estado dif\u00edcilmente podr\u00eda acompa\u00f1ar esas modificaciones.<\/p>\n<p>Esa revoluci\u00f3n, en gran medida, se apoya en la tecnolog\u00eda. Por ejemplo, los archivos deslizantes permiten que una mayor cantidad de documentos sean guardados en un espacio mucho menor. Hubo avances considerables en las t\u00e9cnicas y procesos de restauraci\u00f3n y conservaci\u00f3n de libros y otros documentos antiguos. Las redes de computadoras, muchas veces operadas a trav\u00e9s de fibras \u00f3pticas, abrieron nuevas perspectivas para las consultas.<\/p>\n<p>Actualmente, los usuarios pueden entrar en la red de una biblioteca desde su propio laboratorio o incluso desde su casa, y obtener la informaci\u00f3n que necesitan desde el lugar en el que se encuentren. En el caso de publicaciones y documentos antiguos, esto disminuye su manipulaci\u00f3n y, consecuentemente, ayuda a conservar la obra.<\/p>\n<p>Pero existen otras ventajas. Con la formaci\u00f3n de la red y la unificaci\u00f3n de los recursos, las universidades pueden ahora centralizar la adquisici\u00f3n de libros y revistas. Es decir, en vez de comprar un ejemplar para cada una de sus bibliotecas, puede obtener un ejemplar, colocar la publicaci\u00f3n en la red y de ese modo tornarla accesible a todos. La administraci\u00f3n, incluyendo en ella a los sectores de pr\u00e9stamos y circulaci\u00f3n, tambi\u00e9n se ve as\u00ed facilitada.<\/p>\n<p>&#8220;Eliminamos muchas etapas de trabajo innecesarias&#8221;, cuenta la coordinadora del sistema de bibliotecas de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), Maria Alice Rebello Nascimento. Con el sistema unificado, Rebello registra la compra de un libro, efect\u00faa la catalogaci\u00f3n con los datos ya digitalizados cuando el mismo llega y, despu\u00e9s, controla los pr\u00e9stamos en las 19 bibliotecas del sistema.<\/p>\n<p><strong>Extensi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Esto es sumamente \u00fatil para sistemas que funcionan en m\u00e1s de una ciudad. La Unicamp, por ejemplo, adem\u00e1s de sus 17 bibliotecas de Campinas, tiene otras dos unidades en Limeira y Piracicaba. Pero en extensi\u00f3n, nada se compara con el sistema de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), que cubreal estado de una punta a la otra.<\/p>\n<p>La Unesp tiene bibliotecas nada menos que en 16 ciudades: Ara\u00e7atuba, Araraquara, Assis, Baur\u00fa, Botucat\u00fa, Franca, Guaratinguet\u00e1, Ilha Solteira, Jaboticabal, Mar\u00edlia, Presidente Prudente, Rio Claro, S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, S\u00e3o Paulo y S\u00e3o Vicente. El patrimonio de \u00e9stas asciende a m\u00e1s de 800 mil \u00edtems. Sin embargo, el hecho de estar lejos no significa estar distante del conocimiento. Todas esas bibliotecas tienen acceso a bases de datos electr\u00f3nicas, como la Athena, la ERL, el ProBE y la Web of\u00a0<em>Science.<\/em><\/p>\n<p>Surge as\u00ed un problema agradable, pero problema al fin. Existe un exceso de datos circulando en la red, y los usuarios no siempre tienen tiempo para cazar aquello que necesitan tras largas b\u00fasquedas en Internet. Por eso uno de los nuevos roles de los bibliotecarios consiste en ahorrar etapas e indicar caminos para acceder a las vetas de datos m\u00e1s ricas. &#8220;El perfil del bibliotecario cambi\u00f3&#8221;, afirma Rosaly. &#8220;Su principal funci\u00f3n es ahora trabajar junto al investigador en la b\u00fasqueda de la informaci\u00f3n&#8221;, dice.<\/p>\n<p>Es decir, el bibliotecario es ahora un profesional que est\u00e1 dispuesto &#8211; y tiene aptitud &#8211; a participar activamente en la investigaci\u00f3n, indic\u00e1ndole al interesado los lugares en donde su b\u00fasqueda ser\u00e1 m\u00e1s fruct\u00edfera. A tal fin, realiza cursos constantes de actualizaci\u00f3n, algo que las reformas llevadas a cabo con las inversiones de la FAPESP no dejaron de lado. Un punto positivo es que la inmensa mayor\u00eda de los empleados de las bibliotecas renovadas, incluso los m\u00e1s antiguos, aceptaron y adhirieron con entusiasmo a la nueva situaci\u00f3n. Fueron pocos los casos de no adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Un manual est\u00e1ndar<br \/>\n<\/strong>&#8220;Las propias salas en las que se brindan los cursos existen como tal gracias a las inversiones de la Fapesp&#8221;, recuerda Rosaly. No se trata de enormes instalaciones. Identificado el problema, se forma a los llamados agentes multiplicadores, que realizan un curso y reciben un manual est\u00e1ndar listo, que sirve de base para la fase siguiente. &#8220;Esa es la capacitaci\u00f3n de las bibliotecarias de referencia, las bibliotecarias de frente, que trabajan con los usuarios&#8221;, dice la profesora. Ellas organizan programas de capacitaci\u00f3n dentro de sus unidades. Existen casos en los que se dictan cursos tambi\u00e9n para los usuarios. Esos cursos, casi siempre, sirven para mostrar la mejor manera de usar las bases de datos.<\/p>\n<p>En la necesidad de formaci\u00f3n no se omite al personal auxiliar. La instalaci\u00f3n de los portones de control electr\u00f3nico de salida de material, por ejemplo, hizo surgir la necesidad de que el personal de los mostradores aprendiera a trabajar con las etiquetas de c\u00f3digos de barras. Incluso la t\u00e9cnica de reubicaci\u00f3n de los libros en los estantes es objeto de cursos para los empleados.<\/p>\n<p>\u00c9stos necesitan aprender a sujetar los libros por el medio del lomo y no por la parte superior, para conservar mejor la encuadernaci\u00f3n; tambi\u00e9n, deben aprender a dejar espacios entre los libros, para mejorar la aireaci\u00f3n e impedir que las tapas se peguen; y a manejar el pincel especial con el cual se limpian los documentos para evitar que el polvo quede aprisionado en libros y revistas.<\/p>\n<p>Esos sencillos cuidados conviven con equipos de alta tecnolog\u00eda. La ola de renovaci\u00f3n y los recursos puestos a disposici\u00f3n por el Programa de Infraestructura llevaron a las principales bibliotecas de S\u00e3o Paulo m\u00e1quinas que parecen surgidas de proyectos espaciales. En una de ellas, el libro es colocado en una mesa especial, en un armario transparente, y es limpiado con una especie de aspiradora, manejada por guantes que entran en \u00e9l.<\/p>\n<p>Es importante tambi\u00e9n ense\u00f1arles a los empleados tareas que antes eran efectuadas fuera del recinto. Varios de ellos, por ejemplo, realizan peque\u00f1os trabajos de restauraci\u00f3n en libros y otros documentos, lo que representa una economiza de tiempo y dinero para la biblioteca.<\/p>\n<p><strong>Inform\u00e1tica<br \/>\n<\/strong>&#8220;Un buen bibliotecario tiene que ser tambi\u00e9n un investigador&#8221;, declara la coordinadora Maria Alice Rebello, de la Unicamp. La adaptaci\u00f3n a los cambios en la rutina de trabajo exigi\u00f3 y contin\u00faa exigiendo un gran desempe\u00f1o por parte de los profesionales. En la Unicamp, todos los empleados de las bibliotecas participan, con frecuencia, de cursos y talleres.<\/p>\n<p>La universidad estructur\u00f3 tambi\u00e9n programas de entrenamiento para los usuarios y, con ese objetivo, cre\u00f3 un laboratorio de inform\u00e1tica especial. Y no fue solo eso. &#8220;El trabajo desarrollado hoy por los bibliotecarios requiere de una interacci\u00f3n m\u00e1s activa&#8221;, declara Rebello. &#8220;Antes, \u00e9stos simplemente preparaban el material, lo colocaban en el estante y esperaban que el p\u00fablico apareciera. Hoy, ellos tienen que tomar decisiones, muchas de ellas sobre asuntos complejos.&#8221;<\/p>\n<p>Rebello cita un ejemplo. Muchas veces, cabe al bibliotecario la palabra decisiva sobre la adquisici\u00f3n de un paquete de publicaciones. No es una elecci\u00f3n f\u00e1cil. El bibliotecario debe tener en cuenta, por ejemplo, si dicho material es importante para las l\u00edneas de investigaci\u00f3n desarrolladas por la universidad, y pensar en su costo\/beneficio, no solo en el valor de la adquisici\u00f3n. &#8220;Para realizar un buen trabajo, el bibliotecario precisa actualmente saber c\u00f3mo est\u00e1n la ciencia y la tecnolog\u00eda en el pa\u00eds&#8221;, dice Rebello. &#8220;Debe dominar la pol\u00edtica, para estar en consonancia con ese contexto&#8221;, agrega.<\/p>\n<p><strong>Actualizaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Nada ha modificada m\u00e1s a las bibliotecas que la automaci\u00f3n, dice Rebello. Pero el cambio exigi\u00f3 mucho m\u00e1s que el dominio de las herramientas de la inform\u00e1tica. &#8220;Adem\u00e1s de conocer y saber usar las herramientas disponibles, el bibliotecario se vio obligado a ampliar su visi\u00f3n&#8221;, afirma la coordinadora. El bibliotecario no lida ahora solamente con su acervo, f\u00edsicamente disponible en la biblioteca, sino con un universo mucho m\u00e1s amplio, aqu\u00e9l que se encuentra esparcido por la red. El papel del mismo incluye el saber indicar lo mejor para el usuario dentro de ese universo.<\/p>\n<p>Eso no es posible sin una constante actualizaci\u00f3n, sin saber qu\u00e9 hay de nuevo en la red, cosa que, a su vez, exige mucha investigaci\u00f3n. Los cambios tambi\u00e9n produjeron nuevas necesidades, entre ellas la de mejorar la recalificaci\u00f3n de los profesionales que ya act\u00faan en el \u00e1rea y la formaci\u00f3n de nuevos empleados. &#8220;El mercado carece actualmente de profesionales mejor calificados, especialmente dentro de las universidades, que son el n\u00facleo del desarrollo cient\u00edfico del pa\u00eds&#8221;, dice Maria Alice.<\/p>\n<p>Eso no se aplica apenas a cuestiones de corto plazo. &#8220;Estamos operando con un universo nuevo y existen dificultades de varios \u00f3rdenes&#8221;, prosigue. &#8220;\u00c9stas van desde las nuevas t\u00e9cnicas operativas en el \u00e1rea de inform\u00e1tica hasta una mayor comprensi\u00f3n de la pol\u00edtica tecnol\u00f3gica del pa\u00eds y de c\u00f3mo se inserta la biblioteca en este contexto.&#8221;<\/p>\n<p>La informatizaci\u00f3n tambi\u00e9n ha ampliado los contactos para el intercambio de documentoscon bibliotecas del exterior. Maria Cristina Olaio Villela, directora t\u00e9cnica de la biblioteca de la Escuela Polit\u00e9cnica de la USP, comenta que su organismo participa, por medio de un convenio con la Universidad de Nuevo M\u00e9xico, en Estados Unidos, en un consorcio llamado Istec (<em>Ibero-American\u00a0<em>Science<\/em> e Technology Education Consortium<\/em>). Otro convenio la vincula a British Library, considerada un modelo de eficiencia, ya que atiende cualquier pedido en menos de 24 horas.<\/p>\n<p><strong>M\u00e9todos diferentes<br \/>\n<\/strong>Graduada en la d\u00e9cada de 1960, Maria Cristina Olaio Villela confirma que hubo una revoluci\u00f3n en su \u00e1rea. &#8220;Casi todo lo que aprend\u00ed durante mi formaci\u00f3n est\u00e1 perimido&#8221;, dice. &#8220;Los procesos de catalogaci\u00f3n y clasificaci\u00f3n de obras siguen siendo los mismos, pero la forma de poner a disposici\u00f3n de los usuarios ese patrimonio es completamente diferente&#8221;, agrega. La asistente t\u00e9cnica de la Coordinaci\u00f3n General de Bibliotecas de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), Margarida Ferreira, se recibi\u00f3 en 1983 y aprendi\u00f3 por iniciativa propia todo lo que sabe sobre inform\u00e1tica.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, para ayudar a los empleados a trabajar con los nuevos programas, tradujo al portugu\u00e9s el manual de formato de registro electr\u00f3nico de la Biblioteca del Congreso, el Marc 21. Ese formato, usado en las principales bibliotecas del mundo, estandariz\u00f3 el lenguaje de los cat\u00e1logos electr\u00f3nicos. La traducci\u00f3n fue publicada por la propia Unesp y est\u00e1 siendo adoptada en otros lugares.<\/p>\n<p>&#8220;El universo de la biblioteca creci\u00f3 y eso exige un cambio de postura&#8221;, afirma Ferreira. Su trabajo la lleva a entablar contacto con empleados de todas las bibliotecas de la Unesp del estado. &#8220;El ritmo acelerado del desarrollo de la inform\u00e1tica hace que todos los d\u00edas aparezca una novedad, algo para ser superado&#8221;, cuenta. &#8220;Algunos no han logrado todav\u00eda comprender que esa agitaci\u00f3n forma parte de la nueva din\u00e1mica de la profesi\u00f3n. A veces me preguntan: \u00bfcu\u00e1ndo volver\u00e1 todo a lo normal? Pero la profesi\u00f3n cambi\u00f3, y eso no tiene vuelta.&#8221;<\/p>\n<p><strong>N\u00famero limitado<br \/>\n<\/strong>Lo importante es que esas mudanzas est\u00e1n al alcance de todos, por lo menos en el estado de S\u00e3o Paulo. Una queja frecuente, de investigadores de fuera del estado, es la de que muchas veces se instalan en sus bibliotecas equipamientos monousuarios, que funcionan con CD-ROMs, o peque\u00f1as redes en las cuales los CD-ROMs son instalados o grabados en una computadora principal, y sus datos se encuentran disponibles solo en un n\u00famero limitado de computadoras.<\/p>\n<p>Eso, m\u00e1s all\u00e1 de obligar al investigador a ir a la biblioteca para consultar las informaciones, crea otro problema: el usuario tiene que agendar previamente su visita, para tener la seguridad de que podr\u00e1 acceder a los datos en el momento en que llegar al local. Con las reformas hechas en S\u00e3o Paulo, el material est\u00e1 disponible incluso para los alumnos de grado. &#8220;El alumno, dentro de la universidad, tiene acceso a todo lo que est\u00e1 disponible&#8221;, dice la profesora Rosaly Favero Krzyzanowsky. Hay una firme intenci\u00f3n de acostumbrar al estudiante desde el comienzo a hacer investigaciones en Internet, incluso para sus trabajos de la carrera.<\/p>\n<p>&#8220;Nuestra intenci\u00f3n es que el alumno se convierta en un investigador&#8221;, dice. Favero afirma que, al principio, exist\u00eda la preocupaci\u00f3n de que los alumnos de grado hicieran mal uso del acceso a Internet e, incluso, se tomaron medidas para controlar sus paseos por la red. Actualmente, esa preocupaci\u00f3nha desaparecido pr\u00e1cticamente. &#8220;La conscientizaci\u00f3n de los alumnos de grado es muy buena&#8221;, afirma la profesora. &#8220;Sentimos que su trabajo es cada vez m\u00e1s consciente&#8221;. Respecto al posgrado, nunca hubo grandes problemas.<\/p>\n<p>&#8220;El posgrado es uno de los grandes drenajes de todos los productos de la nueva biblioteca&#8221;, dice. &#8220;El aluno necesita producir sus monograf\u00edas y, como futuro investigador, procura trabajar de manera eficiente en sus b\u00fasquedas e investigaciones&#8221;, agrega. Con relaci\u00f3n a los investigadores, existen algunos que a\u00fan prefieren ir a la biblioteca para trabajar. Pero la mayor\u00eda adhiri\u00f3 al acceso\u00a0<em>online<\/em> en su d\u00eda a d\u00eda y busca informaciones a trav\u00e9s de las computadoras instaladas en sus propios laboratorios.<\/p>\n<p>Entre los proyectos para el futuro se encuentra la digitalizaci\u00f3n de las tesis directamente en la red. El estudiante de maestr\u00eda o doctorado ir\u00eda preparando su material en la red y, en el momento en que su tesis fuera aprobada por la banca examinadora, el texto estar\u00eda inmediatamente disponible en Internet. Las indicaciones generales para la realizaci\u00f3n del trabajo estar\u00edan disponibles\u00a0<em>online<\/em> e informaciones m\u00e1s detalladas, si fueran necesarias, podr\u00edan obtenerse en la biblioteca. Habr\u00eda un cuidado especial para optimizar la participaci\u00f3n de los orientadores o directores de tesis.<\/p>\n<p><strong>Estandarizaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>La preocupaci\u00f3n con las tesis es justificable. Se encuentran entre los documentos m\u00e1s importantes de las bibliotecas universitarias, y su digitalizaci\u00f3n est\u00e1 entre las prioridades de los nuevos programas, ahora que las necesidades m\u00e1s urgentes fueron atendidas. Ese trabajo representa tambi\u00e9n una nueva filosof\u00eda. &#8220;Esa noci\u00f3n abarca una estandarizaci\u00f3n que implica en una nueva actitud de las bibliotecas&#8221;, explica Rosaly.<\/p>\n<p>Antes, una revista era apenas un documento m\u00e1s, que pod\u00eda ser consultado. Hoy ella se ha transformado en el origen de textos completos, que sirven como fuentes de informaci\u00f3n y son colocados de manera independiente en la red. Para llegar a ello, fue necesario un cambio total en los m\u00e9todos de trabajo y en la mentalidad de las personas. &#8220;Se pas\u00f3 de un mundo m\u00e1s cerrado, dentro de la unidad, a una visualizaci\u00f3n de un contexto mayor, de nivel internacional&#8221;, dice Favero.<\/p>\n<p>Lo del nivel internacional no es una exageraci\u00f3n. Las reformas de las bibliotecas, archivos y museos de S\u00e3o Paulo est\u00e1n inspirando no solo a otras instituciones brasile\u00f1as, sino tambi\u00e9n a organismos de Argentina, Uruguay y Venezuela. Y han sido aprobadas incluso en las altas esferas mundiales. El sistema de catalogaci\u00f3n adoptado por la USP, por ejemplo, no solo es reconocido en Brasil. Es oficialmente aceptado por la propia Biblioteca del Congreso de Washington, una de las m\u00e1s importantes instituciones del \u00e1rea en el mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El programa moderniz\u00f3 las principales bibliotecas del estado de S\u00e3o Paulo","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73140","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73140"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73140\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73140"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}