{"id":73142,"date":"2001-04-01T00:00:00","date_gmt":"2001-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/04\/01\/contra-los-efectos-del-tiempo-y-el-abandono-de-obras-raras\/"},"modified":"2015-06-19T12:46:32","modified_gmt":"2015-06-19T15:46:32","slug":"contra-los-efectos-del-tiempo-y-el-abandono-de-obras-raras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/contra-los-efectos-del-tiempo-y-el-abandono-de-obras-raras\/","title":{"rendered":"Contra los efectos del tiempo y el abandono de obras raras"},"content":{"rendered":"<p>Buena parte de los recursos del Programa de Infraestructura de la Fapesp est\u00e1 us\u00e1ndose en la restauraci\u00f3n de obras raras y otras piezas importantes para la memoria del estado y del pa\u00eds, tales como fotograf\u00edas antiguas. Y no sin motivo. Ese patrimonio, muy rico en S\u00e3o Paulo, estaba bajo una seria amenaza. El problema no se encontraba apenas en la acci\u00f3n del tiempo. Faltaban pol\u00edticas adecuadas de preservaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No era dif\u00edcil encontrar libros con m\u00e1s de 300 a\u00f1os apilados de cualquier manera, cubiertos de polvo y sujetos a la acci\u00f3n de insectos y hongos. Las marcas de la incuria eran claras. Las obras ten\u00edan sus tapas sueltas, las costuras deshechas, hojas resecadas y quebradizas. Las fotograf\u00edas ten\u00edan marcas profundas, perd\u00edan la nitidez y estaban amarillentas.<\/p>\n<p>&#8220;La tarea de restauraci\u00f3n no es sencilla&#8221;, dice la especialista Lucy Aparecida Luccas, que particip\u00f3 de varios proyectos patrocinados por la Fapesp, incluso el de la Facultad de Derecho de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). &#8220;Demanda personal especializado, el material es casi siempre importado y el trabajo es lento&#8221;, agrega.<\/p>\n<p><strong>Poner la casa en orden<br \/>\n<\/strong>Es tambi\u00e9n un trabajo caro. Restaurar un libro antiguo cuesta en promedio 4 mil reales, dependiendo del tama\u00f1o y del estado de conservaci\u00f3n. Por eso, solo vale la pena si el material es realmente raro e importante. Adem\u00e1s es un trabajo que solo puede realizarse despu\u00e9s de haber puesto la casa en orden. Si el libro restaurado no es guardado de forma adecuada, el trabajo se pierde.<\/p>\n<p>Al contrario de lo que parece, es bueno que el libro sea manipulado constantemente. La acci\u00f3n de dar vueltas las p\u00e1ginas oxigena al material, impide la acumulaci\u00f3n de microorganismos que atacan el papel y colabora para que las hojas no se resequen o quiebren. Un consejo pr\u00e1ctico: hojee r\u00e1pidamente un libro siempre que vaya a recolocarlo en su estante.<\/p>\n<p>Y hay m\u00e1s. Un tratamiento anual contra insectos, por ejemplo, es muy importante. Adem\u00e1s, esto lleva a que los libros sean tomados uno por uno, y sirve como una revisi\u00f3n general de su estado de conservaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Empujar y sacar<br \/>\n<\/strong>Lucy brinda otros consejos. No use clips como marcadores de p\u00e1ginas es uno de ellos, pues el proceso de oxidaci\u00f3n del metal mancha y arruina el papel. Cuando retire un libro del estante, no lo sujete por la parte superior del lomo, pues eso da\u00f1a la encuadernaci\u00f3n. Lo correcto es empujar los vol\u00famenes ambos lados y sacar el ejemplar deseado sujet\u00e1ndolo del lomo.<\/p>\n<p>&#8220;El problema m\u00e1s com\u00fan es la p\u00e9rdida de papel, provocada por la acci\u00f3n de insectos e incluso por la mano del hombre&#8221;, dice la restauradora. Antiguamente, era com\u00fan guillotinar los m\u00e1rgenes de las p\u00e1ginas de libros y fotograf\u00edas, especialmente en la parte superior. As\u00ed se perdieron datos importantes, tales como n\u00fameros de p\u00e1gina e inclusive t\u00edtulos.<\/p>\n<p>Los restauradores intentan aprovechar al m\u00e1ximo el material original. Pero no siempre eso es posible. &#8220;Hasta ahora nunca encontr\u00e9 un libro antiguo con la tapa original&#8221;, dice Lucy. El camino de los restauradores es rehacer la encuadernaci\u00f3n, siguiendo los c\u00e1nones de la \u00e9poca en la que el libro fue impreso.<\/p>\n<p><strong>Cajas especiales<br \/>\n<\/strong>Lo normal es dotar al libro de una tapa nueva, de pergamino, con cordones amarrados, para protegerlo del calor. Los libros m\u00e1s raros son colocados en cajas especiales, hechas de un cart\u00f3n especial, de pH neutro. Se utilizan varios materiales. Para los libros impresos antes del final del siglo XVIII, se debe buscar el papel usado en la \u00e9poca, a base de lino.<\/p>\n<p>La restauraci\u00f3n de libros y otros documentos antiguos es una pr\u00e1ctica relativamente reciente en Brasil. Su desarrollo coincidi\u00f3 con el inicio de las inversiones de la Fapesp. Hace cinco a\u00f1os, afirma Lucy, cuando acept\u00f3 la el encargo de restaurar los primeros libros, a pedido del Sistema Integrado de Bibliotecas de la USP, tuvo que viajar a Italia, a fin de especializarse en el tema.<\/p>\n<p>&#8220;Es una tarea que cansa, y muy delicada&#8221;, dice. En la Facultad de Derecho, trabaj\u00f3 con libros que no sal\u00edan de los estantes desde hace m\u00e1s de 200 a\u00f1os. Las p\u00e1ginas estaban pegadas y hubo que separarlas una por una. Hab\u00eda muchos tipos de suciedad, desde polvo a heces de paloma. &#8220;Se debe tener mucho cuidado para no da\u00f1ar a\u00fan m\u00e1s esas obras&#8221;, afirma. &#8220;Pero al final, el trabajo tiene su recompensa. Parece que el libro no mira y nos agradece.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Restaurar un libro antiguo es un proceso lento y caro","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73142","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73142","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73142"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73142\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73142"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}