{"id":73145,"date":"2001-04-01T00:00:00","date_gmt":"2001-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/04\/01\/la-renovacion-de-un-centro-de-referencia-en-zoologia\/"},"modified":"2015-06-19T12:53:16","modified_gmt":"2015-06-19T15:53:16","slug":"la-renovacion-de-un-centro-de-referencia-en-zoologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-renovacion-de-un-centro-de-referencia-en-zoologia\/","title":{"rendered":"La renovaci\u00f3n de un centro  de referencia en zoolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfEn qu\u00e9 lugar de Brasil se puede hallar un ejemplar de la rar\u00edsima obra\u00a0<em>Metamorphosis des Insectes<\/em>, editada en Francia en 1705? Se trata de un trabajo sobre la fauna de Surinam, ilustrado con muchas acuarelas, de tal valor que es considerado patrimonio de la humanidad por la Unesco. Una copia est\u00e1 en el Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), junto a preciosidades del porte de las obras de Georges Cuvier (1769-1832), considerado el padre de la paleontolog\u00eda, todas ellas ilustradas a mano.<\/p>\n<p>Con la ayuda de la FAPESP, el museo, instalado en un antiguo edificio en el barrio de Ipiranga, en S\u00e3o Paulo, est\u00e1 recuperando sus instalaciones y cumpliendo cada vez con mayor vigor su funci\u00f3n como uno de los principales centros mundiales de ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n de la fauna de la regi\u00f3n neotropical, que incluye a Brasil y otras partes de Am\u00e9ricas del Sur y Central.<\/p>\n<p>&#8220;La partida de la FAPESP sirvi\u00f3 incluso para reformar las instalaciones del museo, todas en p\u00e9simo estado y algunas sin condici\u00f3n alguna de uso&#8221;, afirma el director, Miguel Trefaut Rodrigues. Se trata de un enorme avance con relaci\u00f3n al estado anterior de las instalaciones que albergan al museo desde su fundaci\u00f3n, en 1939, cuando pertenec\u00eda a la Secretar\u00eda de Agricultura, y que continuaron en uso luego de su traslado a la USP, en 1969. Hace algunos a\u00f1os, hasta la biblioteca tuvo que ser mudada, pues la estructura de la parte del edificio en donde \u00e9sta funcionaba comenz\u00f3 a ceder y la situaci\u00f3n de las instalaciones el\u00e9ctricas e hidr\u00e1ulicas eran precarias.<\/p>\n<p>Los problemas no est\u00e1n todos resueltos y, de acuerdo con el profesor Rodrigues, esto solo ocurrir\u00e1 cuando el museo se mude a un nuevo local, en proyecto, en el propio campus de la USP. Pero no hay duda de que las condiciones mejoraron bastante. Por ahora, el museo se encuentra en una situaci\u00f3n peculiar: su propio \u00e9xito como instituci\u00f3n de ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n est\u00e1 haciendo que aumente a pasos acelerados sus colecciones.<\/p>\n<p>Esto lleva a que el espacio dedicado a las mismas avance cada vez m\u00e1s por sobre el reservado a exposiciones p\u00fablicas. &#8220;La exposici\u00f3n ten\u00eda originalmente 1.500 metros cuadrados y fue reducida a cerca de 700 metros cuadrados&#8221;, admite el profesor Rodrigues. La soluci\u00f3n, seg\u00fan \u00e9l, solo llegar\u00e1 cuando se inaugure el nuevo recinto.<\/p>\n<p><strong>Degeneraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>&#8220;El museo muestra una producci\u00f3n cient\u00edfica cada vez m\u00e1s intensiva&#8221;, explica el director. &#8220;Los investigadores est\u00e1n recolectando m\u00e1s y tenemos que almacenar ese material, ante la degeneraci\u00f3n de los h\u00e1bitats de los animales, tanto en el estado de S\u00e3o Paulo como en el resto de Brasil&#8221;, agrega. Ejemplos no faltan. La colecci\u00f3n del museo incluye varios ejemplares de la mariposa <em>Morpho menelaus<\/em>, de color azul, capturados en Cubat\u00e3o en 1966. No se trataba entonces de una especie rara. Pod\u00eda ser encontrada por esa \u00e9poca en regiones de bosques en todo Brasil.<\/p>\n<p>Actualmente ha desaparecido de S\u00e3o Paulo. Solo existe en la Amazonia. Especies t\u00edpicas del Bosque Atl\u00e1ntico, como el mutum\u00a0<em>Mitu mitu<\/em>, un ave emparentada con las gallinas, no existen m\u00e1s en la naturaleza. Solo se las encuentra en cautiverio. Y con la progresiva destrucci\u00f3n de sus h\u00e1bitats naturales, dif\u00edcilmente podr\u00e1n desarrollarse nuevamente en las selvas.<\/p>\n<p>Esto hace que el Museo de Zoolog\u00eda sea un centro de investigaci\u00f3n muy importante, no solo para zo\u00f3logos, sino tambi\u00e9n para ec\u00f3logos y profesionales de otras \u00e1reas. Su acervo, actualmente con 7 millones de ejemplares, es el mayor de la regi\u00f3n neotropical. Su colecci\u00f3n de insectos neotropicales es la mayor del mundo. Lo propio ocurre con las de aves, reptiles y anfibios.<\/p>\n<p>Solo la de mam\u00edferos est\u00e1 en segundo plano. &#8220;Son colecciones absolutamente incomparables con cualquier otra en el mundo e indispensables para llevar adelante cualquier tipo de trabajo en la \u00e1reas de ecolog\u00eda, evoluci\u00f3n y sistem\u00e1tica en Brasil, y para resolver problemas referentes a grandes grupos en el \u00e1mbito mundial&#8221;, afirma el director.<\/p>\n<p><strong>Recursos humanos<br \/>\n<\/strong>M\u00e1s all\u00e1 del material recogido por investigadores y estudiantes de posgrado de la USP, el museo tambi\u00e9n recibe animales encontrados por investigadores de otras instituciones brasile\u00f1as, material de canje y donaciones, adem\u00e1s de comprar colecciones de particulares, cuando surge una buena oportunidad. &#8220;Este museo siempre tuvo un car\u00e1cter cient\u00edfico, con colecciones cient\u00edficas&#8221;, explica Rodrigues. &#8220;Su impacto en la formaci\u00f3n de recursos humanos calificados en los posgrados de Brasil es muy grande. Todos los grandes zo\u00f3logos brasile\u00f1os hicieron su capacitaci\u00f3n cient\u00edfica en este museo.&#8221;<\/p>\n<p>Cuando surgi\u00f3 el problema con la parte de la estructura donde funcionaba la biblioteca, se aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para cambiar algunas cosas. Se nivel\u00f3 el suelo y se construy\u00f3 un entrepiso en el cual se colocaron otras colecciones. La construcci\u00f3n se concret\u00f3 con fondos de la USP, pero el aire acondicionado fue instalado con una inversi\u00f3n de la FAPESP. Con relaci\u00f3n a la biblioteca, contin\u00faa siendo la mayor y m\u00e1s completa del g\u00e9nero en Brasil, con 89.573 vol\u00famenes y con series completas de las revistas de zoolog\u00eda m\u00e1s usadas en los trabajos de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El hecho de que la biblioteca sea tan completa tiene su explicaci\u00f3n. El museo edita anualmente dos revistas especializadas,\u00a0<em>Pap\u00e9is Avulsos de Zoologia<\/em> (Papeles Sueltos de Zoolog\u00eda) y\u00a0<em>Arquivos de Zoologia<\/em>. Como existe inter\u00e9s en esas obras por parte de otras instituciones, eso le reporta al museo unos 700 acuerdos de canje y significa, seg\u00fan los c\u00e1lculos de Rodrigues, una econom\u00eda de cerca de 200 mil reales por a\u00f1o en suscripciones para la USP. En compensaci\u00f3n, el espacio reservado a las revistas crece en promedio entre 20 y 25 cent\u00edmetros por d\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Deslizantes<br \/>\n<\/strong>Los fondos de la FAPESP fueron empleados principalmente en el compactamiento de las colecciones, empezando por la de invertebrados. Con dicho compactamiento, el acervo es colocado en armarios deslizantes, lo que significa una enorme econom\u00eda de espacio. &#8220;La compactaci\u00f3n de varias colecciones nos proporcion\u00f3 un horizonte de crecimiento de cuatro a\u00f1os m\u00e1s&#8221;, dice Rodrigues. &#8220;Sin eso, habr\u00edamos sido obligados a cerrar completamente la secci\u00f3n de visitas&#8221;. La reforma de la instalaci\u00f3n el\u00e9ctrica permiti\u00f3 la adquisici\u00f3n de un microscopio electr\u00f3nico de barredura, tambi\u00e9n con el apoyo de la FAPESP. Con dicho instrumento, el museo tiene uno de los laboratorios de microscop\u00eda electr\u00f3nica m\u00e1s modernos de la USP.<\/p>\n<p>Algunos animales son conservados en seco, otros en alcohol. Para cada uno existe un m\u00e9todo espec\u00edfico. Los murci\u00e9lagos, por ejemplo, deben conservarse en alcohol. Si se los conserva en seco, su pelaje se reseca, perjudicando su aparencia. Rodrigues explica que esas colecciones tienen enorme importancia para diversos tipos de estudios, como los que buscan determinar la evoluci\u00f3n de las especies.<\/p>\n<p>Si un investigador pretende seguir la evoluci\u00f3n de los monos sag\u00fcis, por ejemplo, encontrar\u00e1 en el museo ejemplares de diversas regiones, como la Selva Amaz\u00f3nica, el Bosque Atl\u00e1ntico, la Sabana (cerrado), la Catinga y el Bosque de Araucarias. Comparando caracter\u00edsticas tales como el color del pelaje, el tipo del pelaje, su distribuci\u00f3n en el cuerpo, dientes, huesos, cr\u00e1neo y otras de la anatom\u00eda interna y de la biolog\u00eda molecular, ser\u00e1 posible responder a diversas preguntas sobre el animal y su ecolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Relaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>&#8220;El investigador que trabaja en el museo parte de caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas, ecol\u00f3gicas o moleculares para sistematizar el conocimiento y responder a cuestiones tales como cu\u00e1ntas especies existen en un grupo y cu\u00e1l es su relaci\u00f3n de parentesco&#8221;, comenta Rodrigues. &#8220;Solo cuando esas preguntas son respondidas es posible avanzar, efectuar indagaciones e intentar explicar hechos acerca de por qu\u00e9 un animal es arbor\u00edcola o no, o si vive en la tierra o en el agua&#8221;.<\/p>\n<p>Por ahora, las visitas del p\u00fablico est\u00e1n suspendidas, como consecuencia de otro problema grave. El tejado estaba da\u00f1ado, hubo una filtraci\u00f3n de agua de lluvia y los paneles de cielorraso comenzaron a caer sobre los armarios del acervo. El tejado y buena parte del cielorraso fueron cambiados con recursos de la USP, simult\u00e1neamente con los proyectos de infraestructura financiados por la FAPESP. Pero el peligro de que un panel de cielorraso cayera sobre un visitante llev\u00f3 a la clausura. El museo pretende reabrir sus puertas a mediados de este a\u00f1o, con nuevas instalaciones, como molinetes, y una mejor iluminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De cualquier manera, lo que est\u00e1 en exposici\u00f3n representa menos de un mil\u00e9simo de las colecciones del museo. Las colecciones muestran principalmente la fauna brasile\u00f1a, pero tambi\u00e9n incluyen animales de varias partes del mundo. El acervo del museo es considerado uno de los m\u00e1s completos de la zoolog\u00eda mundial. Debido al paciente trabajo de colecta realizado en las \u00faltimas d\u00e9cadas, mucho es lo que se sabe sobre la fauna brasile\u00f1a y, especialmente, de la Mata Atl\u00e1ntica. Lo que no libra a los investigadores de algunas sorpresas. Antes se pensaba que el mutum (ave gallin\u00e1cea) desaparecido del Bosque Atl\u00e1ntico era el mismo encontrado en la Amazonia. Pero ahora se sabe que el mutum amaz\u00f3nico es de una especie diferente.<\/p>\n<p>Mientras siga la devastaci\u00f3n, el papel del museo continuar\u00e1 creciendo. Otra especie de ave que solo existe en cautiverio es el guacamayo (<em>Cyanopsita spixii<\/em>). El \u00faltimo esp\u00e9cimen libre en la naturaleza estaba siendo monitoreado por los bi\u00f3logos en el norte de Bah\u00eda. Pero desapareci\u00f3 el a\u00f1o pasado. Otros animales, incluso de gran porte, tambi\u00e9n corren peligro. El ejemplar existente en el museo del mico de noche o martucha (<em>Potos flavus<\/em>), tambi\u00e9n conocido como jupar\u00e1, fue recogido en un peque\u00f1o espacio de Bosque Atl\u00e1ntico en el estado de Alagoas. Hoy, esa regi\u00f3n est\u00e1 completamente devastada. No se sabe cuando ser\u00e1 posible disponer de otro mico de noche para realizar estudios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Obras que otorgan nueva vida al museo del barrio de Ipiranga de S\u00e3o Paulo","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73145","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73145","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73145"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73145\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73145"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73145"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73145"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73145"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}