{"id":73147,"date":"2001-04-01T00:00:00","date_gmt":"2001-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/04\/01\/una-institucion-que-se-convirtio-en-modelo\/"},"modified":"2015-02-03T13:35:33","modified_gmt":"2015-02-03T15:35:33","slug":"una-institucion-que-se-convirtio-en-modelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-institucion-que-se-convirtio-en-modelo\/","title":{"rendered":"Una instituci\u00f3n que se convirti\u00f3 en modelo"},"content":{"rendered":"<p>Cuando se constituy\u00f3 en 1975, el Herbario de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) contaba apenas con dos armarios, en los cuales se guardaban algunas duplicaciones donadas por el Instituto de Bot\u00e1nica de S\u00e3o Paulo, con las cuales se inici\u00f3 su colecci\u00f3n. Ese inicio modesto es hoy solo un lejano recuerdo. El herbario cobr\u00f3 impulso con la creaci\u00f3n de las carreras de posgrado en Biolog\u00eda Vegetal en 1976, y con la necesidad cada vez m\u00e1s apremiante de recoger y preservar muestras de la flora del estado, especialmente del Bosque Atl\u00e1ntico, antes que sus h\u00e1bitats fueran completamente destruidos.<\/p>\n<p>Actualmente el Herbario de la Unicamp se encuentra entre los m\u00e1s importantes de Brasil. Tiene un acervo de 116 mil especies. Recibe 7 mil de \u00e9stas por a\u00f1o, fruto de recolecciones realizadas por equipos de la propia Unicamp, de donaciones y de canjes con museos de varios lugares del mundo. Y no es solo eso: el museo es reconocidamente una de las m\u00e1s importantes instituciones de investigaci\u00f3n del \u00e1rea en el mundo y un lugar de referencia para investigadores provenientes de varias regiones del planeta.<\/p>\n<p>Su estructura, moderna y bien equipada, sirvi\u00f3 de modelo para la reforma de otros herbarios, incluso del respetado Jard\u00edn Bot\u00e1nico de R\u00edo de Janeiro. &#8220;Los investigadores extranjeros se muestran admirados al encontrar en Brasil una organizaci\u00f3n tan bien estructurada y equipada&#8221;, dice Luiza Sumiko Konoshita, profesora asistente del Departamento de Bot\u00e1nica de la Unicamp.<\/p>\n<p>Esa buena impresi\u00f3n no surge de la nada. El Herbario de la Unicamp es un ejemplo de organizaci\u00f3n y eficiencia. La colecci\u00f3n se encuentra compactada en su totalidad en armarios deslizantes, ubicados en dos salas de la planta baja del Departamento de Bot\u00e1nica. Tiene un buen sistema de aire acondicionado, fundamental para la preservaci\u00f3n del material. Cuenta tambi\u00e9n con equipos para la observaci\u00f3n del material, como lupas con capacidad para aumentar hasta 40 veces la imagen, y para la preparaci\u00f3n de las plantas, como estufas y\u00a0<em>freezers<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Insalubre<br \/>\n<\/strong>Sin embargo, esto no siempre fue as\u00ed. Hasta hace poco tiempo, ni siquiera hab\u00eda una banco de trabajo adecuado para estudiantes e investigadores. El antiguo aparato de aire acondicionado funcionaba precariamente y serv\u00eda solo para una de las dos salas. Cuando llov\u00eda, el agua entraba por el aparato y se escurr\u00eda por las paredes. Debido al alto tenor de humedad, los hongos proliferaban de tal manera que el ambiente, adem\u00e1s de representar un peligro para las colecciones, se torn\u00f3 insalubre para las personas.<\/p>\n<p>&#8220;Nadie soportaba permanecer m\u00e1s de una hora dentro de ese lugar, y no era raro que alg\u00fan estudiante o profesor padeciera una crisis de asma&#8221;, recuerda Luiza. &#8220;Algunos profesores y alumnos llegaron a pensar en abandonar la carrera, para que no se agravasen sus problemas de salud&#8221;, agrega. Los hongos no eran el \u00fanico problema. Dos desinfecciones por a\u00f1o no lograban resolver el problema de los insectos, que encontraban all\u00ed un ambiente propicio, debido al calor y la humedad.<\/p>\n<p>A ello se sumaban otras cuestiones. Los armarios no eran suficientes. Hab\u00eda materiales valiosos apilados en el piso. Se lleg\u00f3 a tal punto que ni siquiera en el suelo hab\u00eda espacio para el material que llegaba. &#8220;Eso daba una imporesi\u00f3n de tal desorganizaci\u00f3n que nos daba verg\u00fcenza cuando recib\u00edamos a investigadores extranjeros&#8221;, dice la profesora Konoshita.<\/p>\n<p><strong>Pisos y paredes<br \/>\n<\/strong>Se hac\u00eda necesaria una reforma total. Y \u00e9sta lleg\u00f3 con una inversi\u00f3n de 416,9 mil reales proeveniente del Programa de Infraestructura de la FAPESP. El dinero alcanz\u00f3 para reformar pisos y paredes, instalar un nuevo sistema de aire acondicionado, comprar armarios deslizantes adecuados para guardar de especies vegetales e incluso obtener dos lupas especiales para ex\u00e1menes r\u00e1pidos del material.<\/p>\n<p>Los armarios antiguos, reemplazados por los deslizantes, a\u00fan estaban en buen estado. M\u00e1s de 200, con un valor estimado en 600 reales cada uno, fueron donados a instituciones como el Herbario del Instituto de Bot\u00e1nica, el Herbario de la Unesp en R\u00edo Claro, el Instituto Agron\u00f3mico de Campinas, la USP de Ribeir\u00e3o Preto, la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de Piracicaba e, incluso, instituciones otros estados, como la Universidad Federal de Londrina, en Paran\u00e1.<\/p>\n<p>Se emprendieron tambi\u00e9n nuevas iniciativas. Por ejemplo, el museo patrocina un proyecto de educaci\u00f3n ambiental, dirigido por Konoshita, del cual participan alumnos primarios y secundarios no solo de Campinas, sino tambi\u00e9n de S\u00e3o Paulo, Santos y S\u00e3o Carlos. En ese programa, un equipo de la Unicamp visita escuelas p\u00fablicas y promueve actividades en clase y paseos al campo. &#8220;La comunidad es un agente fundamental de la preservaci\u00f3n&#8221;, dice la profesora. &#8220;El resultado es muy gratificante, pues los estudiantes comienzan a respetar m\u00e1s a las plantas&#8221;, agrega.<\/p>\n<p>La reforma lleg\u00f3 en buena hora. En el proyecto Flora, que est\u00e1 mapeando todos los vegetales existentes en el estado de S\u00e3o Paulo, participan activamente investigadores de la Unicamp, y el herbario recibe muestras de pr\u00e1cticamente todas las colectas realizadas en el marco del proyecto. &#8220;Con ello, el acervo crecer\u00e1 mucho m\u00e1s a\u00fan&#8221;, dice el curador del Herbario, Washington Marcondes Ferreira Neto&#8221;.<\/p>\n<p>Actualmente, el museo alberga 140 tipos de nomenclaturas, es decir, especies nuevas, descubiertas por investigadores paulistas, cuyas muestras-tipo se encuentran guardadas en all\u00ed. Pocos herbarios, incluidos los m\u00e1s tradicionales, llegan a tanto. Nada mal para un organismo con poco m\u00e1s de un cuarto de siglo de existencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Refacci\u00f3n muda la fisionom\u00eda del Herbario de la Unicamp","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73147","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73147"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73147\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73147"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}