{"id":73152,"date":"2001-04-01T00:00:00","date_gmt":"2001-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/04\/01\/un-registro-de-las-transformaciones-historicas-de-sao-paulo\/"},"modified":"2015-02-03T14:26:02","modified_gmt":"2015-02-03T16:26:02","slug":"un-registro-de-las-transformaciones-historicas-de-sao-paulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-registro-de-las-transformaciones-historicas-de-sao-paulo\/","title":{"rendered":"Un registro de las transformaciones hist\u00f3ricas de S\u00e3o Paulo"},"content":{"rendered":"<p>Dif\u00edcilmente alguien pueda realizar una investigaci\u00f3n de peso sobre la pol\u00edtica brasile\u00f1a durante el per\u00edodo del Imperio y las primeras d\u00e9cadas de la Rep\u00fablica sin consultar el Archivo Hist\u00f3rico de la Asamblea Legislativa del Estado de S\u00e3o Paulo. Es una de las mejores fuentes de documentos sobre el per\u00edodo que va de 1824, poco despu\u00e9s de la Independencia (1922), hasta el 9 de julio de 1947, cuando la Asamblea retom\u00f3 sus actividades, despu\u00e9s de una clausura de diez a\u00f1os como consecuencia del Estado Nuevo. La Asamblea tambi\u00e9n cuenta con un riqu\u00edsimo material sobre el per\u00edodo posterior 1947. Pero \u00e9ste permanece en el archivo normal, no en el Arquivo Hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>El material &#8211; contando solamente el que est\u00e1 en el Archivo Hist\u00f3rico &#8211; suma 480 mil p\u00e1ginas de documentos, 90 mil negativos de fotograf\u00edas, 25 mil libros y 10 mil textos de enmiendas parlamentarias, seg\u00fan explica el director de la Divisi\u00f3n del Acervo Hist\u00f3rico de la Asamblea, Dainis Karepous. La inversi\u00f3n realizada por la FAPESP en el archivo fue muy importante para preservar ese material. Ayud\u00f3, por ejemplo, a digitalizar 150 mil p\u00e1ginas de documentos y fotograf\u00edas, y a restaurar 5.020 libros.<\/p>\n<p>Los documentos originales se encuentran ahora en archivos deslizantes, cosa que facilita su uso y economiza espacio. El apoyo de la Fundaci\u00f3n posibilit\u00f3 tambi\u00e9n la instalaci\u00f3n de una red de computadoras con un servidor, cuatro estaciones de trabajo, un esc\u00e1ner y tres impresoras. Otra iniciativa llevada adelante con fondos de la FAPESP fue la organizaci\u00f3n de peque\u00f1as exposiciones, especialmente las destinadas a visitas de grupos de alumnos de escuelas p\u00fablicas.<\/p>\n<p><strong>Prado J\u00fanior<br \/>\n<\/strong>Estas exposiciones se focalizan en un tema, generalmente un per\u00edodo de la historia de S\u00e3o Paulo, o en un parlamentario espec\u00edfico. Pueden incluirse en la misma exposici\u00f3n materiales del Archivo Hist\u00f3rico y del archivo normal. En los pr\u00f3ximos meses ser\u00e1 realizada una exposici\u00f3n sobre el escritor Caio Prado J\u00fanior, diputado estadual en 1947 y 1948, por ejemplo.<\/p>\n<p>&#8220;Estamos en busca de nuevos recursos para concluir la digitalizaci\u00f3n de los documentos&#8221;, dice Karepous, quien explica que la digitalizaci\u00f3n es muy importante por dos motivos: las consultas ganan en agilidad y se elimina el contacto directo con los documentos, prolongando as\u00ed su duraci\u00f3n. En una etapa posterior, Karepous pretende colocar todo el material digitalizado en Internet, permitiendo as\u00ed la realizaci\u00f3n de consultas a distancia.<\/p>\n<p>Si eso ocurre, ser\u00e1 posible consultar documentos anteriores e, incluso, los que van hasta la fecha de constituci\u00f3n de la Asambl\u00e9ia Legislativa, en 1835. El Archivo Hist\u00f3rico re\u00fane documentos que se remontan a 1824, a\u00f1o en que fue organizado el Consejo General de la provinciade S\u00e3o Paulo. En aquel per\u00edodo, presidentes o gobernadores de provincia eran nombrados por el gobierno central. Los consejos eran \u00f3rganos consultivos, compuestos por 21 miembros. Los consejeros pod\u00edan elaborar leyes, que eran encaminadas al presidente, pero no ten\u00edan poderes legislativos precisamente. \u00c9stos pertenec\u00edan a los miembros de otro organismo, la C\u00e1mara General.<\/p>\n<p><strong>Paran\u00e1<br \/>\n<\/strong>Las Asambleas Legislativas de las provincias, con poderes legislativos, solo ser\u00edan creadas durante la Regencia, a trav\u00e9s del Acto Adicional de 1834. En esa \u00e9poca, S\u00e3o Paulo era mucho mayor que ahora. Su territorio abarcaba todo el estado de Paran\u00e1 y parte de Santa Catarina. La separaci\u00f3n de Paran\u00e1 solo se producir\u00eda en 1853. La Asamblea Legislativa de S\u00e3o Paulo fue abierta oficialmente el d\u00eda 2 de febrero de 1835. Funcionaba en un edificio vecino al del palacio del gobernador, en el P\u00e1tio do Col\u00e9gio, en el centro de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Los diputados pasaban m\u00e1s tiempo en sus casas y haciendas que en el plenario. Los trabajos legislativos ocupaban apenas entre tres y cuatro meses por a\u00f1o, generalmente al comienzo del a\u00f1o. El Archivo Hist\u00f3rico cuenta con registros de la actividad parlamentaria hasta 1889, cuando \u00e9sta fue interrumpida, con el final del Imperio. Los trabajos se reiniciar\u00edan en 1891, ya en la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p><strong>Transformaciones<br \/>\n<\/strong>En 1891, la Asamblea Constituyente determin\u00f3 que el Legislativo de S\u00e3o Paulo seria bicameral, con Asamblea y Senado estadual. Cada estado pudo escoger en esa ocasi\u00f3n c\u00f3mo ser\u00eda su parlamento. A diferencia de la administraci\u00f3n extremadamente centralizada del Imperio, la nueva Rep\u00fablica pretend\u00eda aumentar la autonom\u00eda de los estados. La Rep\u00fablica Vieja fue escenario de enormes transformaciones. En ese per\u00edodo, la poblaci\u00f3n del estado aument\u00f3 de poco m\u00e1s de un mill\u00f3n de habitantes al inicio de la d\u00e9cada de 1890 a 5 millones en 1930, de los cuales un mill\u00f3n estaban radicados en la capital.<\/p>\n<p>Pero las mudanzas fueron a\u00fan m\u00e1s profundas, S\u00e3o Paulo se transform\u00f3 en el estado m\u00e1s importante del pa\u00eds. La Rep\u00fablica elimin\u00f3 las exigencias de ingresos para los electores. Pero continuaron existiendo otras restricciones: analfabetos, mendigos y una parte de los militares y el clero no pod\u00edan votar. Al principio la Asamblea ten\u00eda 40 diputados, con mandatos por tres a\u00f1os, y 20 senadores, con mandatos por seis anos. Pero eso r\u00e1pidamente cambi\u00f3. En 1906, el n\u00famero de diputados se elev\u00f3 a 50. Los senadores pasaron a ser 24, con mandatos de nueve a\u00f1os.<\/p>\n<p>Todo ese movimiento se refleja en los documentos del Archivo Hist\u00f3rico. &#8220;Hasta 1935, al Ejecutivo le estaba prohibido presentar proyectos de ley, y todas las propuestas nac\u00edan en la Asamblea&#8221;, recuerda Karepous. La actividad parlamentaria refleja tambi\u00e9n las mudanzas en la econom\u00eda. &#8220;Tenemos documentados, por ejemplo, los contratos de inmigraci\u00f3n, realizados por iniciativa del senador Nicolau Vergueiro&#8221;, afirma el director. Por otro lado, aparecen constantemente proyectos de emergencia, preparados a \u00faltima hora, para campear crisis ligadas al precio del caf\u00e9 en el mercado internacional.<\/p>\n<p><strong>Modernidad<br \/>\n<\/strong>El voto no era obligatorio y no faltaban las campa\u00f1as de incentivo al enrolamiento, con afiches que mezclaban las tradiciones paulistas, como los bandeirantes (expedicionarios armados que sal\u00edan por tierra de S\u00e3o Paulo a la conquista de nuevas tierras y minas, y a la caza de esclavos indios entre el siglo XVI y el XVIII), con toques de modernidad, como los rascacielos que comenzaban a surgir en la capital y otras ciudades importantes, por ejemplo. El interesado, de cualquier manera, ten\u00eda que probar que era mayor de 21 a\u00f1os, y presentar certificado de residencia por m\u00e1s de dos meses (y despu\u00e9s cuatro) en el municipio y una prueba de medios de subsistencia. Para demostrar que sabia leer y escribir, escrib\u00eda su nombre y datos personales en un libro especial.<\/p>\n<p>Los datos del Archivo Hist\u00f3rico permiten rastrear caracter\u00edsticas del proceso electoral que hoy suenan extra\u00f1as. Por ejemplo, el voto era secreto, pero no obligatoriamente secreto: quien quisiera (o fuera presionado a ello) pod\u00eda votar al descubierto. Las urnas eran tan estrechas que los votos apilaban uno sobre otro, permitiendo que, seg\u00fan el orden de los votos, se descubriera qui\u00e9n votaba a qui\u00e9n. Y exist\u00eda la llamada degola (deg\u00fcello). Debido a una ley que databa del Imperio, empero usada especialmente durante la Primera Rep\u00fablica, los resultados de las elecciones deb\u00edan ser confirmados por la propia Asamblea. De m\u00e1s est\u00e1 decir que muchos electos indeseables para el partido dominante ve\u00edan interrumpida su carrera antes incluso de asumir el cargo.<\/p>\n<p>Pero el acervo del archivo de la Asamblea no se limita a dar informaciones sobre pol\u00edtica. El examen de los trabajos legislativos brinda importantes informaciones sobre la educaci\u00f3n, la salud y las cuestiones sociales importantes. Por ejemplo, durante el Imperio, la Asamblea era responsable por el tratamiento dispensado a los indios, que a\u00fan dominaban grandes extensiones del estado. Y hay indicios de las primeras tentativas de movilizaci\u00f3n popular. Los habitantes de una localidad, cuando pretend\u00edan la instalaci\u00f3n de una escuela p\u00fablica en el \u00e1rea, se organizaban para preparar petitorios, que eran entonces enviados a la Asamblea.<\/p>\n<p><strong>Corporativismo<br \/>\n<\/strong>La Asamblea volvi\u00f3 a suspender sus trabajos en 1930, con la victoria de la revoluci\u00f3n encabezada por Get\u00falio Vargas. El Legislativo solo fue reabierto en 1935, para ser nuevamente cerrado en 1937, con la llegada del Estado Nuevo. Karepous cree que la documentaci\u00f3n sobre esos dos a\u00f1os es extremadamente significativa. Por un lado, algunos diputados ya comenzaban a presentar proyectos de \u00edndole popular, quebrando as\u00ed el dominio casi absoluto de las elites sobre el plenario.<\/p>\n<p>Por otro, surgieron propuestas claramente inspiradas en el corporativismo y en el r\u00e9gimen fascista de Benito Mussolini en Italia. Sea como fuere, el Archivo Hist\u00f3rico, empero sin competir con el archivo normal, es un campo de estudios que va m\u00e1s all\u00e1 del a\u00f1o 1947, cuando se reiniciaron las sesiones despu\u00e9s del Estado Nuevo. Tiene, por ejemplo, una colecci\u00f3n de negativos de fotograf\u00edas sobre los trabajos de la Asamblea durante el per\u00edodo 1950 &#8211; 1992, y copias de los pronunciamientos proferidos entre 1948 y 1996.<\/p>\n<p>Esto cubre un per\u00edodo importante de la historia brasile\u00f1a, incluso la redemocratizaci\u00f3n, tras el r\u00e9gimen militar. A ello se suman 25 vol\u00famenes, que guardan los trabajos del Congreso Legislativo, y toda la biblioteca de Jos\u00e9 Carlos Macedo Soares, ministro de Relaciones Exteriores y de Justicia de Get\u00falio Vargas y Juscelino Kubitschek, recibida en 1965.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Archivo de la Asamblea muestra la evoluci\u00f3n del estado","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73152","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73152"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73152\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73152"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}