{"id":73222,"date":"2001-01-01T00:00:00","date_gmt":"2001-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/01\/01\/un-metodo-para-medir-la-sombra\/"},"modified":"2015-03-03T13:34:28","modified_gmt":"2015-03-03T16:34:28","slug":"un-metodo-para-medir-la-sombra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-metodo-para-medir-la-sombra\/","title":{"rendered":"Un m\u00e9todo para medir la sombra"},"content":{"rendered":"<p>Un estudio con cinco especies que arborizan \u00e1reas urbanas de Campinas (S\u00e3o Paulo) &#8211; la sibipiruna, el lapacho rosado (ip\u00ea roxo), la magnolia, la acacia dorada o lluvia de oro (chuva-de-ouro) y el jatob\u00e1 &#8211; comprob\u00f3 que todas reducen bastante los efectos de la radiaci\u00f3n solar y ofrecen confort t\u00e9rmico. Y como Campinas tiene un clima similar al de otras regiones del sudeste brasile\u00f1o, esos \u00e1rboles servir\u00e1n en muchas otras ciudades. Sin embargo, donde el clima es diferente, ser\u00e1 necesario efectuar un estudio con especies aut\u00f3ctonas o adaptadas, cosa que ahora se torn\u00f3 simple: el estudio de Campinas estableci\u00f3 una metodolog\u00eda que est\u00e1 a disposici\u00f3n de los interesados.<\/p>\n<p>El proyecto\u00a0<em>Confort T\u00e9rmico en las Ciudades: Efecto de la Arborizaci\u00f3n en el Control de la Radiaci\u00f3n Solar<\/em>, financiado por la Fapesp, fue desarrollado entre 1997 y 1999 por la f\u00edsica Lucila Chebel Labaki, jefa del Departamento de Arquitectura y Construcci\u00f3n de la Facultad de Ingenier\u00eda Civil de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), en asociaci\u00f3n con la bi\u00f3loga Rozely Ferreira dos Santos, profesora del Departamento de Saneamiento y Ambiente de dicha facultad y especialista en planeamiento ambiental.<\/p>\n<p>El trabajo enfoc\u00f3 tambi\u00e9n el confort t\u00e9rmico dado por ciertas \u00e1reas verdes de la regi\u00f3n central de Campinas y mostr\u00f3 que la atenuaci\u00f3n de la radiaci\u00f3n solar llega al 99,06% en un bosque antiguo y denso y al 88,24% en una plaza creada recientemente.\u00a0Se confirm\u00f3 que la vegetaci\u00f3n reduce dr\u00e1sticamente la incomodidad de las llamadas islas de calor de los grandes centros, creadas por una asociaci\u00f3n de factores tales como las grandes masas de edificaciones &#8211; que favorecen la reducci\u00f3n de los vientos y la concentraci\u00f3n de contaminantes -, la impermeabilizaci\u00f3n del suelo por la pavimentaci\u00f3n y la presencia de materiales de construcci\u00f3n que absorben mucho calor. Como sugerencia, el estudio apunta algunas especies arb\u00f3reas m\u00e1s adecuadas para brindarles confort a los habitantes en las \u00e1reas de paso, como calles y avenidas, o de esparcimiento, como plazas y parques.<\/p>\n<p><strong>Qu\u00e9 factores influyen<br \/>\n<\/strong>Labaki explica que el confort t\u00e9rmico depende de cuatro factores ambientales y dos personales. Los ambientales son: temperatura, temperatura radiante media, humedad relativa del aire y velocidad del aire. La temperatura radiante media es el valor promedio entre la radiaci\u00f3n t\u00e9rmica que incide sobre las superficies del local &#8211; objetos y seres vivos &#8211; y las calienta, y la radiaci\u00f3n que las mismas emiten de vuelta hacia el ambiente. Este valor brinda una estimaci\u00f3n de los efectos de la radiaci\u00f3n t\u00e9rmica sobre la persona, pues hay diferencias significativas de temperatura entre las superficies circundantes: en el caso de \u00e1reas externas, son los propios \u00e1rboles, el c\u00e9sped, el pavimento y las construcciones del entorno.\u00a0Un ejemplo acerca de la importancia de este par\u00e1metro es el de una multitud reunida en plaza p\u00fablica un d\u00eda de sol: aunque la temperatura ambiente sea la misma en los laterales y en el interior de la plaza, quienes est\u00e1n en el centro de la muchedumbre sienten m\u00e1s calor, porque adem\u00e1s de la radiaci\u00f3n solar y la que irradia el \u00e1rea de cemento del lugar, reciben el calor emanado por los cuerpos que est\u00e1n alrededor suyo.<\/p>\n<p>Los factores personales que influyen en el confort t\u00e9rmico son la ropa que la persona usa y la actividad f\u00edsica que realiza. Si en un d\u00eda de sol fuerte comparamos a un individuo con ropa negra con otro con ropa blanca, el de blanco tendr\u00e1 una sensaci\u00f3n de mayor confort t\u00e9rmico: el blanco refleja la luz y, por lo tanto, pr\u00e1cticamente no absorbe radiaci\u00f3n, al contrario del negro. Respecto a la actividad, basta pensar en hacer un trabajo f\u00edsico o practicar deportes bajo un sol abrasador para recordar que en una posici\u00f3n de reposo la sensaci\u00f3n de calor ser\u00e1 menor.<\/p>\n<p>Los seis factores deben tenerse en cuenta en un proyecto de arborizaci\u00f3n. Para los lugares de clima c\u00e1lido y para aquellos destinados a pr\u00e1cticas deportivas, por ejemplo, se recomiendan \u00e1rboles que absorban la radiaci\u00f3n solar con mucha eficiencia. En tanto, junto a bancos de jard\u00edn destinados al descanso y a la lectura, puede pensarse en una vegetaci\u00f3n que filtre un poco menos los rayos solares, ya que el cuerpo estar\u00e1 en reposo.<\/p>\n<p>Entre los objetivos del proyecto se encontraba el an\u00e1lisis y el conocimiento de la capacidad de varias especies para atenuar la radiaci\u00f3n solar, en funci\u00f3n de proyectos de arborizaci\u00f3n. &#8220;Pero el objetivo principal&#8221;, subraya Labaki, &#8220;fue la construcci\u00f3n de una metodolog\u00eda con la cual, en cualquier momento y en cualquier clima, puedan realizarse estudios similares&#8221;.\u00a0En resumen, la metodolog\u00eda consiste en colocar equipos de medici\u00f3n bajo la copa de cada \u00e1rbol estudiado, que debe estar plantado en lugar aleslado, sin edificaciones o vegetaci\u00f3n de gran porte alrededor. Se colocan equipamientos similares cerca del mismo, pero bajo el sol. Despu\u00e9s, se comparan los datos y se obtiene la atenuaci\u00f3n de la radiaci\u00f3n solar en porcentaje.<\/p>\n<p>&#8220;Un detalle importante de la investigaci\u00f3n es que los instrumentos fueron colocados a 1,30 metro del suelo, lo que corresponde a la altura promedio del pecho de una persona&#8221;, resalta Labaki. Esto se debe a que de nada servir\u00eda medir la atenuaci\u00f3n de la radiaci\u00f3n a nivel del piso o mucho m\u00e1s arriba de la estatura promedio de las personas.\u00a0Estos procedimientos fueron seguidos por la ingeniera civil Carolina Lotufo Bueno Bartholomei, que a mediados de 1998 termin\u00f3 su maestr\u00eda en el marco del proyecto, en la Facultad de Ingenier\u00eda Civil de la Unicamp. Por cada especie estudiada, ella recog\u00eda los datos de los equipamientos registrados durante cinco d\u00edas, entre las 7 y las 17 horas.<\/p>\n<p>La especie sibipiruna\u00a0<em>(Caesalpinia peltophoroides)<\/em>, aut\u00f3ctona del bosque atl\u00e1ntico y del mismo g\u00e9nero que el palo brasil, se destac\u00f3 en la investigaci\u00f3n: con bellas flores amarillas, cerca de 6 metros de di\u00e1metro de copa y densidad media, fue campe\u00f3n en regulaci\u00f3n de la radiaci\u00f3n solar, al registrar un 88,5% de atenuaci\u00f3n. Hubo una sorpresa inicial con el resultado, puesto que las hojas de la sibipiruna son menudas, como las del culantrillo, con cerca de 0,9 cent\u00edmetro de largo por 0,5 cent\u00edmetro de ancho.\u00a0Se admiti\u00f3 entonces que, en un mismo espacio, varias hojas peque\u00f1as como las de esa especie acaban ofreciendo un \u00e1rea mayor de exposici\u00f3n al sol &#8211; y consecuentemente de absorci\u00f3n de la radiaci\u00f3n &#8211; que una sola hoja grande.<\/p>\n<p>En segundo lugar, casi empatados y bien cerca de la sibipiruna, se ubicaron la chuva-de-ouro o acacia dorada, con un 87,3% de atenuaci\u00f3n de la radiaci\u00f3n solar, y el jatob\u00e1, con un 87,2%. De origen asi\u00e1tico, la acacia dorada\u00a0<em>(Cassia fistula)<\/em> tiene unos 7 metros de di\u00e1metro de copa, densidad media, vistosas flores amarillas perfumadas y hojas de m\u00e1s o menos 11,5 cent\u00edmetros de largo por 4,5 de ancho.\u00a0La majestuosa copa del jatob\u00e1\u00a0<em>(Hymenaea courbaril)<\/em>, aut\u00f3ctono de Brasil, tambi\u00e9n tiene densidad media, pero llega 23 metros de di\u00e1metro. Las flores son blancas y las hojas tienen 5 cent\u00edmetros de largo por 2 de ancho.<\/p>\n<p>En tercer lugar se ubic\u00f3 la magnolia\u00a0<em>(Michelia champaca)<\/em>, con un 82,4% de atenuaci\u00f3n de la radiaci\u00f3n solar: tambi\u00e9n de origen asi\u00e1tico, tiene una copa densa, con 8 metros de di\u00e1metro y hojas de 23 cent\u00edmetros de largo por 7 de ancho. Al final, con un 75,6%, apareci\u00f3 el brasile\u00f1\u00edsimo ip\u00ea rosado (lapacho rosado,\u00a0<em>Tabebuia impetiginosa<\/em>, es considerado \u00e1rbol nacional en Brasil), de copa rala con cerca de 10 metros de di\u00e1metro, hermosas flores rosa fucsia y hojas con 17 cent\u00edmetros de largo por 9 de ancho. Otros resultados se refieren al confort ambiental de las \u00e1reas de descanso. En las tres \u00e1reas verdes estudiadas en el centro de Campinas, tambi\u00e9n se efectuaron mediciones bajo la copa de \u00e1rboles agrupados y bajo sol directo.<\/p>\n<p><strong>En el centro de Campinas<br \/>\n<\/strong>Como se esperaba, la figura fue el tradicional Bosque dos Jequitib\u00e1s, m\u00e1s denso y antiguo, con un 99,06% de atenuaci\u00f3n de la radiaci\u00f3n solar. En segundo lugar, el Parque dos Guarant\u00e3s, con vegetaci\u00f3n media, ni muy densa ni muy rala, que atenu\u00f3 un 88,91% de la radiaci\u00f3n. Y al final, una sorpresa: el Bosque dos Artistas, plaza nueva y a\u00fan poco densa, alcanz\u00f3 la marca del 88,24% de atenuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El trabajo con plazas y bosques result\u00f3 en la disertaci\u00f3n de maestr\u00eda de la arquitecta Larissa Fonseca de Castro, tambi\u00e9n de la Facultad de Ingenier\u00eda Civil de la Unicamp. Terminado el proyecto, ella y Carolina Bartholomei dieron seguimiento a los estudios y desarrollan tesis de doctorado con el mismo tema. Ahora se suma al grupo la arquitecta \u00c9rika Lois, alumna de maestr\u00eda en Ingenier\u00eda Civil de la Unicamp, que usa los equipamientos ya adquiridos para investigar el confort t\u00e9rmico relacionado a la arborizaci\u00f3n a lo largo de cursos de agua.<\/p>\n<p><strong>Las herramientas de trabajo<em><br \/>\n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En uno de los soportes del equipamiento utilizado en la investigaci\u00f3n de los \u00e1rboles que controlan la radiaci\u00f3n solar hab\u00eda dos term\u00f3metros, uno de bulbo seco y otro de bulbo h\u00famedo &#8211; conjunto llamado psicr\u00f3metro de ventilaci\u00f3n natural -, que permiten calcular la humedad relativa del aire. El mismo soporte contaba con un term\u00f3metro de globo, que consiste en una esfera hueca, pintada de color negro mate, aproxim\u00e1ndose de ese modo al cuerpo negro ideal, que absorbe la radiaci\u00f3n emitida por el ambiente alrededor de s\u00ed y suministra la denominada temperatura de globo.<\/p>\n<p>Generalmente cada una hora, la ingeniera Carolina Bartholomei, encargada de las mediciones, anotaba los registros obtenidos por los equipos y med\u00eda la velocidad del aire con un anem\u00f3metro port\u00e1til. Con los valores de temperatura de globo, velocidad del aire y temperatura ambiente, calculaba la temperatura radiante por medio de una f\u00f3rmula.<\/p>\n<p>En otro soporte, para medir la intensidad de la radiaci\u00f3n solar, Bartholomei instalaba el solar\u00edmetro lineal, equipamiento que agr\u00f3nomos y bot\u00e1nicos usan desde la d\u00e9cada de 70 para seguir el crecimiento de plantas. El solar\u00edmetro se acoplaba a un registrador autom\u00e1tico de datos, el\u00a0<em>logger<\/em>, programado para captar los datos cada 10 minutos y descargarlos directamente en la computadora.<\/p>\n<p>Hubo adaptaciones pr\u00e1cticas, impuestas por los caprichos de la naturaleza y por las condiciones urbanas. El viento, por ejemplo, se empecinaba en derribar o desplazar de su posici\u00f3n a los soportes de los equipos. Entonces el t\u00e9cnico del laboratorio de confort ambiental Obadias Pereira da Silva J\u00fanior, tambi\u00e9n part\u00edcipe del proyecto, construy\u00f3 tr\u00edpodes m\u00e1s resistentes y contribuy\u00f3 con sugerencias que garantizaron la captaci\u00f3n de datos confiables. Otro problema fue el peligro de hurto, cosa que impidi\u00f3 que los solar\u00edmetros con\u00a0<em>loggers<\/em>\u00a0quedaran instalados permanentemente: los soportes eran montados por la ma\u00f1ana y levantados al final de la tarde.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<br \/>\n<\/strong>Confort T\u00e9rmico en las Ciudades: Efecto de la Arborizaci\u00f3n en el Control de la Radiaci\u00f3n Solar<br \/>\n<strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong>Auxilio a proyecto de investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinadora<br \/>\n<\/strong>Lucila Chebel Labaki &#8211; Facultad de Ingenier\u00eda Civil de la Unicamp<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>US$ 11.145,80<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigaci\u00f3n eval\u00faa cinco especies de \u00e1rboles plantadas en un \u00e1rea urbana e indica cu\u00e1les son las m\u00e1s adecuadas para brindar confort a los habitantes","protected":false},"author":133,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[442],"class_list":["post-73222","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/133"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73222"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73222\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73222"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}