{"id":73226,"date":"2001-01-01T00:00:00","date_gmt":"2001-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/01\/01\/las-matematicas-son-buenas-para-la-salud\/"},"modified":"2015-03-03T13:45:37","modified_gmt":"2015-03-03T16:45:37","slug":"las-matematicas-son-buenas-para-la-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-matematicas-son-buenas-para-la-salud\/","title":{"rendered":"Las matem\u00e1ticas son buenas para la salud"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;Mi trabajo consiste en traducir los conceptos epidemiol\u00f3gicos al lenguaje matem\u00e1tico, aplicarlos en la elaboraci\u00f3n de escenarios de las enfermedades infecciosas y suministrar informaciones que ayuden en estrategias para el control o la erradicaci\u00f3n de enfermedades infecciosas&#8221;. As\u00ed sintetiza el investigador Hyun Mo Yang su dedicaci\u00f3n a la epidemiolog\u00eda matem\u00e1tica, un \u00e1rea de investigaci\u00f3n aplicada que ha mostrado resultados altamente significativos en el corto plazo. Vinculado al Instituto de Matem\u00e1tica, Estad\u00edstica y Computaci\u00f3n Cient\u00edfica (Imecc) de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), Yang tiene dos proyectos en el \u00e1rea, ambos con financiamiento de la FAPESP.<\/p>\n<p>Nacido en 1959 en Teaj\u00f3n, Corea del Sur, y radicado desde 1968 en S\u00e3o Paulo, Yang se especializ\u00f3 en el instrumental matem\u00e1tico y estad\u00edstico aplicado a la F\u00edsica Nuclear. Se gradu\u00f3 en 1983 en el Instituto de F\u00edsica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), donde concluy\u00f3 su maestr\u00eda en 1985 y el doctorado en 1990, ambos en F\u00edsica Nuclear. Al profundizar en una disciplina tan especializada, fue poco a poco sintiendo la necesidad de dedicarse tambi\u00e9n a un \u00e1rea de alcance social, y as\u00ed se encamin\u00f3 hacia la epidemiolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Pestes y dengue<br \/>\n<\/strong>Entre 1998 y 2000, Yang dirigi\u00f3 el\u00a0<em>Estudio de la Transmisi\u00f3n de Epidemias y Pestes Causadas por Micro y Macropar\u00e1sitos y Posibles Mecanismos de Control<\/em>. A\u00fan antes de concluirlo, empez\u00f3 a desarrollar otro proyecto, en noviembre de 1999:\u00a0<em>Estudio de los Factores Biol\u00f3gicos, Sociales y Ambientales para la Transmisi\u00f3n del Dengue, para Delinear Mecanismos de Control y Prevenci\u00f3n &#8211; Epidemiolog\u00eda Cuantitativa<\/em>. El nuevo proyecto, desarrollado en asociaci\u00f3n con la Superintendencia de Control de Endemias (Sucen), de la Secretar\u00eda de Salud del Estado, aborda el estudio de modelos matem\u00e1ticos para los factores que intervienen en la transmisi\u00f3n de la enfermedad por el mosquito\u00a0<em>Aedes aegypti<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Objetivos y modelos<br \/>\n<\/strong>En la lucha contra las enfermedades infecciosas, se busca optimizar esfuerzos para el control y el combate, con la posibilidad de resultados a corto plazo. Para ello, las enfermedades son consideradas en dos grupos: las de transmisi\u00f3n indirecta (que dependen de insectos u otros vectores, como el dengue, la malaria o el mal de Chagas) y las de transmisi\u00f3n directa (que no dependen de intermediarios para la transmisi\u00f3n, como el sarampi\u00f3n, la papera y la rubeola). Existen algunas indagaciones cruciales. Por ejemplo: \u00bfc\u00f3mo delimitar las \u00e1reas prioritarias para campa\u00f1as de combate a insectos transmisores? \u00bfC\u00f3mo definir franjas de edad prioritarias para una campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l es la \u00e9poca m\u00e1s adecuada para la campa\u00f1a?<\/p>\n<p>Los objetivos principales pueden resumirse en dos: descripci\u00f3n matem\u00e1tica de la diseminaci\u00f3n y an\u00e1lisis de los mecanismos de control o de erradicaci\u00f3n de las enfermedades. Para ello, no son suficientes los modelos estad\u00edsticos aplicables a las enfermedades no infecciosas. Es preciso desarrollar modelos matem\u00e1ticos din\u00e1micos que consideren factores tales como temperatura, condiciones socioecon\u00f3micas, caracter\u00edsticas de la propagaci\u00f3n de microorganismos y otros diversos factores, incluso la interacci\u00f3n entre tres grupos distintos de individuos: infectados, recuperados y susceptibles. &#8220;Hacer un modelo por el modelo en s\u00ed puede ser muy lindo, pero es necesario hacer que \u00e9ste lleve a un resultado&#8221;, afirma Yang.<\/p>\n<p>La epidemiolog\u00eda matem\u00e1tica puede ayudar tambi\u00e9n a vincular diversos factores ambientales y socioecon\u00f3micos relacionados con la salud p\u00fablica. Un ejemplo es otro estudio desarrollado recientemente por Yang, en asociaci\u00f3n con Marcelo Ferreira, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP, destinado a la comprensi\u00f3n matem\u00e1tica de los efectos del recalentamiento global y de las condiciones socioecon\u00f3micas en la transmisi\u00f3n de la malaria. El trabajo fue publicado en la edici\u00f3n de mayo de 2000 de la\u00a0<em>Revista de Salud P\u00fablica (Assessing the Effects of Global Warming and Local Social and Economic Conditions on the Malaria Transmission o Cuantificando los Efeitos del Recalentamiento Global y de las Condiciones Socioecon\u00f3micas Locales en la Transmisi\u00f3n de la Malaria)<\/em>.<\/p>\n<p>En otros trabajos, \u00e9l ya hab\u00eda lidiado tambi\u00e9n con modelos matem\u00e1ticos aplicados a enfermedades infecciosas en general, incluso en la transmisi\u00f3n del virus VIH. Sus estudios lo han convencido acerca de la necesidad de ampliar la base de profesionales en epidemiolog\u00eda matem\u00e1tica. &#8220;Adem\u00e1s de desarrollar la investigaci\u00f3n propiamente dicha, me gustar\u00eda suscitar el inter\u00e9s de estudiosos de ciencias exactas por el inmenso campo de aplicaci\u00f3n de las matem\u00e1ticas a las ciencias m\u00e9dicas y biol\u00f3gicas.&#8221;\u00a0El origen de la epidemiolog\u00eda matem\u00e1tica es de antigua data. Los primeros pasos fueron dados en 1760 con un trabajo del suizo Daniel Bernoulli (1700-1782),\u00a0<em>Essai d&#8217;une Nouvelle Analyse de La Mortalit\u00e9 Caus\u00e9e par la Petite V\u00e9role et des Advantages de l&#8217;inoculation pour la Pr\u00e9venir (Ensayo sobre un Nuevo An\u00e1lisis de la Mortalidad Causada por Viruela y las Ventajas de la Vacunaci\u00f3n para Prevenirla)<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Un campo abierto<br \/>\n<\/strong>As\u00ed y todo, ese esfuerzo pionero solo ser\u00eda retomado en los primeros a\u00f1os del siglo XX por matem\u00e1ticos brit\u00e1nicos, en trabajos referentes a diversas enfermedades epid\u00e9micas. El \u00e1rea est\u00e1 todav\u00eda poco explorada. Seg\u00fan el epidemi\u00f3logo Eduardo Massad, vicedirector de la Facultad de Medicina de la USP, incluso en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, los programas de salud p\u00fablica tienen poco contacto con la investigaci\u00f3n de los modelos din\u00e1micos de epidemiolog\u00eda matem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Hasta en Estados Unidos, que cuentan con la poderosa estructura de los Centros de Control de Enfermedades (CDCs) con sede en Atlanta, en Georgia, hace poco que han descubierto la importancia del \u00e1rea, en la cual en general predominan las aplicaciones de probabilidad estad\u00edstica. Seg\u00fan Massad, la tradici\u00f3n en la utilizaci\u00f3n de modelos matem\u00e1ticos din\u00e1micos, que permiten a elaboraci\u00f3n previa de escenarios epidemiol\u00f3gicos, solo existe efectivamente en Gran Breta\u00f1a. En Brasil, un pa\u00eds con serios problemas epid\u00e9micos, relacionados principalmente con las llamadas enfermedades tropicales, Yang tiene por lo tanto un amplio campo de acci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>Control sobre la rubeola<br \/>\n<\/em><\/strong>La primera experiencia significativa en la aplicaci\u00f3n de modelos de epidemiolog\u00eda matem\u00e1tica a una estrategia de control de una enfermedad infecciosa de transmisi\u00f3n directa en Brasil se realiz\u00f3 en 1992 en el Estado de S\u00e3o Paulo. En la \u00e9poca, la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (Opas) hab\u00eda recomendado vacunar a todos los ni\u00f1os y j\u00f3venes de entre 9 meses y 15 a\u00f1os de edad con la vacuna triple, destinada a prevenir la rubeola, el sarampi\u00f3n y la papera. El costo previsto para la campa\u00f1a, que deber\u00eda llegar a los 12 millones de dosis, era de 35 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Mientras tanto, un estudio en marcha por entonces, patrocinado por la FAPESP \u2013 M\u00e9todos de Evaluaci\u00f3n del Impacto de Estrategias de Inmunizaci\u00f3n contra Enfermedades de Transmisi\u00f3n Directa \u2013 les otorg\u00f3 a las autoridades la certeza de poder contar con ese mismo potencial de inmunizaci\u00f3n con menos trabajo y con una reducci\u00f3n significativa de los costos previstos.<\/p>\n<p>\u201cNuestro trabajo demostr\u00f3 que bastar\u00eda vacunar a la poblaci\u00f3n de entre 1 y 10 a\u00f1os de edad, lo que exigir\u00eda apenas 7 millones de vacunas\u201d, afirma el epidemi\u00f3logo Eduardo Massad, coordinador de ese estudio y responsable por el Laboratorio de Inform\u00e1tica M\u00e9dica de la Facultad de Medicina de la USP. La adopci\u00f3n de esa estrategia permiti\u00f3 reducir en 15 millones de d\u00f3lares los costos de vacunaci\u00f3n, con un ahorro de aproximadamente el 43%. El estudio, realizado entre 1992 y 1995, cont\u00f3 con un financiamiento de 143 mil reales.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a le brind\u00f3 a la FAPESP la oportunidad de divulgar resultados de alta significaci\u00f3n: se obtuvo un control efectivo del s\u00edndrome de la rubeola cong\u00e9nita, causante de elevados \u00edndices de sordera, ceguera y retraso mental en ni\u00f1os de todo el pa\u00eds. Adem\u00e1s, estudios serol\u00f3gicos realizados entre 1992 y 1995 con muestras de sangre de 3 mil ni\u00f1os de escuelas y jardines maternales de la red p\u00fablica paulista mostraron fuertes indicios de que el virus de la rubeola no circulaba m\u00e1s en el estado entre los ni\u00f1os de hasta 10 a\u00f1os, seg\u00fan el relato de Noticias FAPESP de abril de 1996.<\/p>\n<p>En lo que se refiere al sarampi\u00f3n, los resultados levantados en la campa\u00f1a de 1992 habr\u00edan permitido inmunizar a la poblaci\u00f3n durante como m\u00ednimo siete a\u00f1os, pues la vacunaci\u00f3n de rutina, aplicada a ni\u00f1os de entre 9 y 15 meses, estar\u00eda destinada a evitar brotes epid\u00e9micos, seg\u00fan Yang.<\/p>\n<p>Sin embargo, esa vacunaci\u00f3n de rutina no fue eficaz, de acuerdo con Yang, pues hubo fallas en la propia vacuna y por el desabastecimiento de los centros de salud. \u201cComo resultado de ello, lo que se observ\u00f3 fue una epidemia severa de sarampi\u00f3n en 1997\u201d, afirma el investigador. Yang apunta tambi\u00e9n un factor contra el cual las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n tienen poco poder de eficacia preventiva: la campa\u00f1a y la vacunaci\u00f3n de rutina no fueron capaces de contrarrestar las corrientes migratorias y las variaciones de factores no biol\u00f3gicos. As\u00ed, la entrada de individuos susceptibles e infectados altera el escenario de una comunidad que de otro modo tendr\u00eda un n\u00famero mucho m\u00e1s elevado de individuos inmunizados tras una campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n masiva.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong>LOS PROYECTOS<br \/>\n<\/strong><em>Estudio de la Transmisi\u00f3n de Epidemias y Pestes Causadas por Micro y Macropar\u00e1sitos y Posibles Mecanismos de Control<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong>Auxilio a proyecto de investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong>Hyun Mo Yang &#8211; Unicamp<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>R$ 10.000,00 y US$ 22.189,73<\/p>\n<p><em>Estudio de los Factores Biol\u00f3gicos, Sociales y Ambientales para la Transmisi\u00f3n del Dengue para Delinear Mecanismos de Control y Prevenci\u00f3n &#8211; Epidemiolog\u00eda Cuantitativa<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong>Programa de Investigaci\u00f3nen Pol\u00edticas P\u00fablicas<br \/>\n<strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong>Hyun Mo Yang &#8211; Unicamp<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>R$ 11.820,00 (I Fase) y R$ 137.000,00 (II Fase &#8211; proyecto en estudio)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Herramientas matem\u00e1ticas y estad\u00edsticas sencillas ayudan a prevenir y controlar epidemias","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73226","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73226","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73226"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73226\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73226"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}