{"id":73242,"date":"2001-01-01T00:00:00","date_gmt":"2001-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/01\/01\/en-la-senda-de-la-innovacion\/"},"modified":"2015-10-30T19:32:05","modified_gmt":"2015-10-30T21:32:05","slug":"en-la-senda-de-la-innovacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-la-senda-de-la-innovacion\/","title":{"rendered":"En la senda de la innovaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>En marzo, cinco camiones partir\u00e1n desde S\u00e3o Paulo con destino a Chile, un viaje por las peligrosas carreteras de la Cordillera de los Andes transportando la c\u00fapula superior del\u00a0<em>Southern Observatory for Astrophysical Research <\/em>(Soar), el Observatorio para la Investigaci\u00f3n Astrof\u00edsica del Sur. Producto de un acuerdo entre Brasil y Estados Unidos, el Soar est\u00e1 en construcci\u00f3n en la regi\u00f3n de Cerro Pach\u00f3n, una gran \u00e1rea casi des\u00e9rtica con cielo despejado, sin ninguna nube durante pr\u00e1cticamente todas las noches del a\u00f1o, los que facilita la investigaci\u00f3n astron\u00f3mica.<\/p>\n<p>La importancia de la c\u00fapula, m\u00e1s all\u00e1 de proteger el telescopio de 4,2 metros de di\u00e1metro, uno de los mayores del mundo, reside en el hecho de hacer posible el desarrollo tecnol\u00f3gico de cuatro empresas brasile\u00f1as que estuvieron involucradas en la elaboraci\u00f3n, fabricaci\u00f3n y pruebas de ese equipamiento. El proyecto es un buen ejemplo de la participaci\u00f3n del Estado en la compra de equipos de precisi\u00f3n y de tecnolog\u00eda de punta necesarios para la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, impulsando as\u00ed el desarrollo de empresas brasile\u00f1as, principalmente aquellas de peque\u00f1o porte.<\/p>\n<p>La c\u00fapula, tambi\u00e9n llamada domo, posee 20 metros de di\u00e1metro y 14 metros de altura, y ser\u00e1 transportada a Chile en forma de\u00a0<em>kits<\/em>. Cont\u00f3 con un presupuesto de 3,5 millones de reales, valor administrado por Equatorial Sistemas, la\u00a0<em>prime contractor<\/em> (empresa que gerencia \u00edntegramente el proyecto) por la parte brasile\u00f1a del Soar. La elecci\u00f3n de la empresa fue realizada por el Laboratorio Nacional de Astrof\u00edsica (LNA), del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), que representa a Brasil en el acuerdo con Estados Unidos.<\/p>\n<p>Brasil participa en este proyecto con una inversi\u00f3n total del orden de los 14 millones de d\u00f3lares. De ese total, 4 millones corresponden a financiamiento de la FAPESP. El resto fue reunido por el LNA y sali\u00f3 de agencias financiadoras similares de los estados de Minas Gerales, R\u00edo Grande do Sul y R\u00edo de Janeiro, adem\u00e1s de las federales Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) y CNPq.<\/p>\n<p>Para el ingeniero C\u00e9sar Celeste Ghizoni, director de Equatorial, la participaci\u00f3n de la empresa en el Programa Sistema de Observaci\u00f3n de la Terra (EOS), de la Nasa, la agencia espacial estadounidense, fue decisiva para su elecci\u00f3n como\u00a0<em>prime contractor<\/em> del proyecto Soar.\u00a0Equatorial desarroll\u00f3 para la empresa inglesa Matra Marconi Space el HSB &#8211;\u00a0<em>Humidity Sounder for Brazil<\/em> -, un sensor de humedad que re\u00fane informaciones espec\u00edficas sobre el clima del pa\u00eds, que volar\u00e1 a bordo del sat\u00e9lite Acqua, actualmente en fase de integraci\u00f3n y pruebas en Estados Unidos. Equatorial tambi\u00e9n est\u00e1 presente en el proyecto\u00a0<em>China-Brazil Earth Resources Satellite<\/em> (CBERS), el sat\u00e9lite sino-brasile\u00f1o de recursos terrestres resultante de un acuerdo suscrito en julio de 1988 entre Brasil y China para el desarrollo de un sistema de sensores remotos que cubrir\u00e1 las vastas extensiones territoriales de ambos pa\u00edses. El CBERS-1 fue lanzado en 1999 y el 2 ir\u00e1 al espacio en octubre de este a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Campo de visi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Para los dos sat\u00e9lites, Ghizoni, que hab\u00eda trabajado en el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) hasta 1991, especializ\u00e1ndose en las \u00e1reas de electr\u00f3nica y \u00f3ptica antes de seguir la carrera empresarial, desarroll\u00f3 un instrumento, el WFI &#8211;\u00a0<em>Wide Field Imager,<\/em>\u00a0o dise\u00f1ador de im\u00e1genes de largo campo de visi\u00f3n. Es una c\u00e1mara que cobre una franja de 890 km. de ancho y que suministra im\u00e1genes con resoluci\u00f3n de 260 metros, permitiendo que, en cinco d\u00edas, sea posible obtener una cobertura completa del globo terrestre.<\/p>\n<p>En el proyecto Soar, Equatorial desarroll\u00f3 los controles electr\u00f3nicos de los mecanismos de apertura del domo y subcontrata empresas para las otras \u00e1reas. De sus 30 empleados &#8211; entre ellos dos doctores, cuatro m\u00e1steres y diez ingenieros -, siete trabajan en el proyecto en tiempo completo. Para el proyecto mec\u00e1nico y dise\u00f1os de fabricaci\u00f3n del domo, Ghizoni invit\u00f3 a la empresa Fibraforte, tambi\u00e9n de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos. &#8220;La c\u00fapula esf\u00e9rica dispensa estructura, que ser\u00eda m\u00e1s trabajoso fabricarla. Est\u00e1 constituida por paneles que se encajan unos en otros y garantizan as\u00ed un perfecto aislamiento t\u00e9rmico&#8221;, explica Jadir Gon\u00e7alves, presidente de Fibraforte, que fund\u00f3 la empresa en 1994, tras su salida del Inpe, donde inici\u00f3 su carrera en el sector espacial en 1986.<\/p>\n<p>Para la fabricaci\u00f3n del anillo de acero de 50 toneladas que le sirve de base a la c\u00fapula, Equatorial contrat\u00f3 a Santin, industria metal\u00fargica de Piracicaba (S\u00e3o Paulo) especializada en equipos de gran porte para los sectores de az\u00facar y alcohol y petrolero. Santin, por su parte, cuenta con Metal\u00fargica Atlas, de S\u00e3o Paulo, para la correcci\u00f3n de imperfecciones de ese anillo de 20 metros de di\u00e1metro. &#8220;Ese tipo de trabajo fue uno de los mayores, sino el mayor en el \u00e1rea ya realizado en Brasil&#8221;, afirma el ingeniero Francisco Moraes, gerente del proyecto Soar en Equatorial. Atlas tuvo que reconfigurar un gigantesco torno vertical para adaptarlo a su capacidad m\u00e1xima.<\/p>\n<p><strong>Prueba final<br \/>\n<\/strong>El domo fue montado y probado en Santin, que adapt\u00f3 sus instalaciones, distribuidas en una \u00e1rea de 101 mil metros cuadrados, para la construcci\u00f3n de bases de apoyo para el montaje. Para Moraes, Equatorial y Fibraforte, tradicionalmente implicadas en las delicadas estructuras de un sat\u00e9lite, tuvieron la oportunidad de desarrollar un proyecto de 50 toneladas. Las empresas metal\u00fargicas, como Santin y Atlas, por su parte, aprendieron a tener, con esa estructura gigantesca &#8211; pero sofisticad\u00edsima &#8211; los mismos minuciosos criterios de calidad que se aplican a las peque\u00f1as estructuras de la industria espacial y de astronom\u00eda. Las empresas tampoco se mostraron desesperadas por ganancias inmediatas, sino m\u00e1s bien \u00e1vidas ante el desaf\u00edo tecnol\u00f3gico y el retorno en t\u00e9rminos de imagen institucional. Equatorial, por ejemplo, trabaja con un margen de utilidades que considera bajo, en torno al 15%.<\/p>\n<p>En \u00e1rea de astronom\u00eda, adem\u00e1s de Soar, otro proyecto importante es el Observatorio Pierre Auger de Rayos C\u00f3smicos\u00a0<em>(vea Investigaci\u00f3n FAPESP 56)<\/em>, instalado en la provincia de Mendoza, en Argentina, y solventado por 20 pa\u00edses, incluido Brasil, que contribuye con la fabricaci\u00f3n de tanques de resina especial que detectan rayos c\u00f3smicos. Quien fabrica esos detectores, que suman 20 unidades, es la empresa paulistana Alpina Equipamientos Industriales. En ese caso, la FAPESP ya ha financiado 1,6 millones de d\u00f3lares en un lapso de tres a\u00f1os: un mill\u00f3n de ese monto es para la compra de equipos, y el resto para bolsas de doctorado y posdoctorado.<\/p>\n<p><strong>Inversi\u00f3n en el futuro<br \/>\n<\/strong>Para alcanzar la excelencia en la producci\u00f3n de equipos para el \u00e1rea cient\u00edfica, las empresas diversifican sus actividades. Ellas buscan capacitaci\u00f3n t\u00e9cnica y financiamiento. \u00c9se fue uno de los motivos que llevaron a la FAPESP, en 1997, a crear el Programa de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica para Peque\u00f1as Empresas (PIPE). &#8220;Es importante fomentar el desarrollo de empresas volcadas a instrumentos de precisi\u00f3n. La excelencia es esa \u00e1rea es un subproducto importante de proyectos cient\u00edficos como el Soar&#8221;, afirma el profesor Jos\u00e9 Fernando Perez, director cient\u00edfico de la FAPESP.<\/p>\n<p>&#8220;El financiamiento permite que la peque\u00f1a empresa de un paso al frente. Podemos estar anticipando alg\u00fan producto que ser\u00e1 fundamental a la hora de conquistar el pr\u00f3ximo contrato tanto en el \u00e1rea cient\u00edfica como fuera de ella. \u00c9sa fue una de las motivaciones que nos llevaron a buscar el apoyo de las agencias financiadoras&#8221;, afirma Gon\u00e7alves, de Fibraforte. La empresa posee un proyecto en el PIPE, al igual que Equatorial, para desarrollar un\u00a0<em>software<\/em> para el an\u00e1lisis y la optimizaci\u00f3n de estructuras. &#8220;Optimizar estructuras es, en principio, alcanzar el m\u00e1ximo desempe\u00f1o con el m\u00ednimo de peso, una aplicaci\u00f3n de inter\u00e9s obvio para el \u00e1rea aeron\u00e1utica&#8221;, explica Gon\u00e7alves.<\/p>\n<p>El trabajo, que utiliza conceptos de inteligencia artificial, tiene por objeto desarrollar herramientas que automaticen el proceso. &#8220;Las expectativas de mercado para la herramienta y las metodolog\u00edas que ser\u00e1n desarrolladas auguran m\u00e1s de un mill\u00f3n de d\u00f3lares solamente en el \u00e1mbito nacional&#8221;. Gon\u00e7alves recuerda que la idea del proyecto surgi\u00f3 a partir de un trabajo similar realizado para Embraer. Fibraforte cuenta, para ese proyecto &#8211;\u00a0<em>Desarrollo de una Herramienta para la Optimizaci\u00f3n de Estructuras<\/em> -, con un financiamiento aprobado por la FAPESP de 139,6 mil reales y 71 mil d\u00f3lares.<\/p>\n<p><strong>Laboratorio en el espacio<br \/>\n<\/strong>La capacitaci\u00f3n de empresas tecnol\u00f3gicas facilita la ejecuci\u00f3n de proyectos de gran amplitud, principalmente en el sector aeroespacial. &#8220;La empresas privadas tiene m\u00e1s agilidad que los entes p\u00fablicos para la contrataci\u00f3n de empresas y otros procedimientos burocr\u00e1ticos&#8221;, afirma Petr\u00f4nio Noronha de Souza, coordinador en el Inpe del programa brasile\u00f1o para la Estaci\u00f3n Espacial, un inmenso laboratorio orbital que est\u00e1 en construcci\u00f3n, costeado por 16 pa\u00edses.<\/p>\n<p>El Inpe tiene la misi\u00f3n de gerenciar y supervisar el trabajo, por encargo de la Agencia Espacial Brasile\u00f1a (AEB).\u00a0Brasil va fabricar seis equipos, de los cuales el m\u00e1s importante es el <em>Express Pallet<\/em>, una especie de bancada para realizar experimentos. Es una estructura de una tonelada que ser\u00e1 fijada a un sistema de vigas externo de la Estaci\u00f3n Espacial, dejando a los experimentos sujetos a condiciones de microgravedad, facilitando as\u00ed el estudio de las estructuras moleculares de varios grupos de substancias.<\/p>\n<p>&#8220;La estrategia para este proyecto fue la de buscar una gran empresa que pudiera responsabilizarse por todos los detalles de ejecuci\u00f3n de la obra&#8221;, explica Noronha. La empresa brasile\u00f1a escogida para gerenciar todo el trabajo\u00a0<em>(prime contractor)<\/em> fue Embraer, tras de un proceso de preselecci\u00f3n ejecutado por el Inpe. La compan\u00eda ya ha contactado a otras 15 firmas para estudios preliminares. A cada una de estas les ha pedido que elaborara planes hipot\u00e9ticos en los cuales pudieran evaluarse requisitos tales como calidad y seguridad.<\/p>\n<p>La tarea fue concluida en agosto. Las previsiones m\u00e1s optimistas indican que, en el primer semestre de este a\u00f1o, Embraer les har\u00e1 propuestas concretas a las empresas.\u00a0Con todo, y como en todo vuelo inaugural, la experiencia &#8216;solista&#8217; de la\u00a0<em>prime<\/em> brasile\u00f1a comenzar\u00e1 de manera t\u00edmida y cuidadosa. Ronaldo Bolonha, el responsable del proyecto de la Estaci\u00f3n Espacial por Embraer, no arriesga fechas y hace hincapi\u00e9 en que el negocio principal de la empresa es la construcci\u00f3n de aeronaves. &#8220;Nuestra participaci\u00f3n en la Estaci\u00f3n Espacial parte de la premisa de que la misma no interferir\u00e1 negativamente en las operaciones actuales&#8221;, declara.<\/p>\n<p><strong>An\u00e1lisis sectorial<br \/>\n<\/strong>Agencias espaciales como la Nasa, de Estados Unidos, o el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES), de Francia, planean las actividades del programa, pero es la industria la que est\u00e1 a cargo del desarrollo. &#8220;En el caso brasile\u00f1o, la situaci\u00f3n es diferente. Son contratadas empresas de consultor\u00eda de fuera del pa\u00eds y los sat\u00e9lites son construidos por el Inpe&#8221;, afirma el economista Andr\u00e9 Tosi Furtado, profesor del Departamento de Pol\u00edticas Cient\u00edficas y Tecnol\u00f3gicas de la Unicamp.\u00a0Furtado estudia el proyecto CBERS y constat\u00f3 que el papel del desarrollo del proyecto conceptual, elaboraci\u00f3n de la metodolog\u00eda, pruebas e integraci\u00f3n, qued\u00f3 casi todo a cargo del Inpe. \u00c9l es el autor del proyecto de investigaci\u00f3n\u00a0<em>Evaluaci\u00f3n de los Impactos Econ\u00f3micos del Programa CBERS, un estudio de los proveedores del Inpe<\/em> financiado por la FAPESP. &#8220;El instituto siempre quiso que las empresas nacionales asumieran todo el sistema, pero sin mucho \u00e9xito hasta ahora.&#8221;<\/p>\n<p>Seg\u00fan Tosi, aunque limitado, el proyecto provoc\u00f3 un salto de calidad en las empresas nacionales participantes del CBERS. &#8220;Hasta ahora, el proyecto ha costado 300 millones de d\u00f3lares, y un tercio de \u00e9stos, casi 100 millones, fue financiado por Brasil. De esa parte, el 85% de los costos quedaron en el pa\u00eds, les fue pagado a empresas brasile\u00f1as&#8221;, recuerda. No por casualidad, la inversi\u00f3n de los recursos brasile\u00f1os destinados a la compra de productos y servicios del propio pa\u00eds fue una de las cl\u00e1usulas estipuladas en el contrato con los chinos.<\/p>\n<p>Empero su investigaci\u00f3n a\u00fan est\u00e9 en marcha, Tosi es capaz de destacar ganancias importantes en aprendizaje y desarrollo de tecnolog\u00eda. &#8220;Los rigurosos requisitos de documentaci\u00f3n exigidos por el Inpe para la fabricaci\u00f3n de equipos sat\u00e9litales obligaron a las empresas a un aprendizaje organizacional forzoso. Esas metodolog\u00edas fueron incorporadas por las empresas en las actividades de concepci\u00f3n, dise\u00f1o y fabricaci\u00f3n, garantizando as\u00ed una mejora de los est\u00e1ndares de calidad de sus productos y procesos, lo que conlleva as\u00ed una mayor seguridad a la hora de desarrollar nuevos proyectos.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;El Inpe no tiene inter\u00e9s en fabricar sat\u00e9lites. La tendencia natural del instituto no es convertirse en una f\u00e1brica, sino en un vector para dinamizar el \u00e1rea industrial de Brasil. Somos la cabeza del sistema&#8221;, afirma Jos\u00e9 Raimundo Braga Coelho, gerente de programa del CBERS. Coelho recuerda que, hace cerca de 15 a\u00f1os, el Inpe inici\u00f3 un programa de calificaci\u00f3n con el objetivo de transferir tecnolog\u00eda a las empresas. &#8220;Hab\u00eda inicialmente una licitaci\u00f3n para las empresas que desearan calificarse. Cuando surg\u00edan contratos, el haber pasado por el programa otorgaba puntos en la licitaci\u00f3n p\u00fablica&#8221;, cuenta.<\/p>\n<p>Una de las primeras empresas calificadas en esa fase fue Digicon, de Gravata\u00ed, Rio Grande do Sul, especializada en automaci\u00f3n industrial. Hoy, la misma cuenta en su haber con la construcci\u00f3n de los paneles solares del SCD-2 (lanzado en 1999), de los Sat\u00e9lites de Aplicaciones Cient\u00edficas (Saci) 1 y 2 (el 1 se perdi\u00f3 en \u00f3rbita y el 2 explot\u00f3 junto al cohete que lo lanzaba al espacio) y de los dos sat\u00e9lites CBERS. En el segundo sat\u00e9lite sino-brasile\u00f1o, que est\u00e1 en montaje en el LIT, realiz\u00f3 tambi\u00e9n la estructura externa y la caja de fibra de carbono y aluminio que guarda los equipos del sat\u00e9lite.<\/p>\n<p><strong>Rompecabezas<br \/>\n<\/strong>Pero en 1989, la propuesta de construcci\u00f3n de los paneles solares del SCD-2 pareci\u00f3 un desaf\u00edo casi inalcanzable. &#8220;Hab\u00edamos contratado a una empresa alemana para la fabricaci\u00f3n de los paneles solares del SCD-1 (el primer sat\u00e9lite brasile\u00f1o lanzado en 1993). Pero nos empe\u00f1amos en que varios especialistas brasile\u00f1os acompa\u00f1aran la fabricaci\u00f3n. El personal aprendi\u00f3 los principales pasos y despu\u00e9s tuvo que romperse la cabeza para reproducirlos ac\u00e1&#8221;, recuerda J\u00e2nio Kono. El director de la empresa, Corrado Lachini, a\u00fan se divierte con los recuerdos de ese tiempo pionero.\u00a0&#8220;Fuimos a Alemania y la empresa nos abri\u00f3 completamente las puertas, pues cre\u00edan que no lo lograr\u00edamos&#8221;, cuenta.<\/p>\n<p>Constituidos por millares de peque\u00f1as placas de silicio provenientes de China, los tres paneles de CBERS-2 ser\u00e1n capaces de generar 1100 w de energ\u00eda el\u00e9ctrica para el funcionamiento de los equipos a bordo. Es energ\u00eda suficiente para conectar unos diez televisores al mismo tiempo. Para efectuar las actividades del rubro espacial, Digicon tiene un departamento espec\u00edfico, el Sector de Tecnolog\u00edas Avanzadas, que ya cont\u00f3 con 13 personas.<\/p>\n<p>Hoy son siete profesionales, entre ingenieros y t\u00e9cnicos que en este momento est\u00e1n dispersos por otros sectores de la empresa, mientras no surgen nuevos contratos. Lo que garantiza la sobrevivencia del grupo Digicon es la fabricaci\u00f3n de sistemas de control de tr\u00e1nsito de veh\u00edculos, molinetes inteligentes, automaci\u00f3n bancaria y procesadores de cheques, entre otros productos. La empresa es tambi\u00e9n una de las part\u00edcipes del programa de precalificaci\u00f3n para la Estaci\u00f3n Espacial.<\/p>\n<p><strong>Queda en el pa\u00eds<br \/>\n<\/strong>Tener el espacio como campo de trabajo es un objetivo que muchas empresas brasile\u00f1as est\u00e1n plante\u00e1ndose como meta. Desarrollando tecnolog\u00eda, capacitando a la plantilla de profesionales y cumpliendo la funci\u00f3n de proveedoras en los grandes proyectos de las \u00e1reas astron\u00f3mica y espacial. De esa manera se evita que la inversi\u00f3n necesaria salga de Brasil en la compra de equipos importados y, lo que es mejor, se crea tecnolog\u00eda local. En la cuenta final, todos ganan, pues la inversi\u00f3n y sus r\u00e9ditos, directos e indirectos, permanecen en el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Un refrigerador que baja la temperatura en el interior del sat\u00e9lite<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Desarrollar un sistema de refrigeraci\u00f3n de sat\u00e9lites basado en el fen\u00f3meno termoac\u00fastico. \u00c9se fue el desaf\u00edo de Equatorial Sistemas, de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, al pedirle a la FAPESP en 1997 un financiamiento en el marco del Programa de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en Peque\u00f1as Empresas (PIPE). Hoy, el equipo ya cuenta con varios prototipos. El ingeniero Humberto Pontes Cardoso, coordinador del proyecto dentro de la empresa, explica que el equipo servir\u00e1 para mantener los detectores de c\u00e1maras infrarrojas (que mapean el suelo de un cuerpo celeste) trabajando a la temperatura ideal para este tipo de equipo: 190 grados celsius negativos. De ese modo, cuando el sat\u00e9lite se encuentre bajo la acci\u00f3n de los rayos solares, el refrigerador deber\u00e1 disminuir la temperatura de unos 15 grados positivos &#8211; media de temperatura de la parte interna del sat\u00e9lite &#8211; a -190\u00b0C.<\/p>\n<p>Cardoso, ingeniero mec\u00e1nico con doctorado en ciencias t\u00e9rmicas, explica que, en la tierra, las transferencias de calor son, comunmente, realizadas con el aire. En vac\u00edo, es necesario encontrar otro medio de intercambio cal\u00f3rico. Se aprovecha entonces la energ\u00eda m\u00e1s abundante en un sat\u00e9lite: la el\u00e9ctrica. La misma se transforma en energ\u00eda ac\u00fastica, que es responsable por el enfriamiento. &#8220;En un refrigerador dom\u00e9stico, el gas es comprimido hasta tornarse l\u00edquido, para intercambiar calor con el aire atmosf\u00e9rico. En el refrigerador de sat\u00e9lite, la onda sonora producida por la vibraci\u00f3n va a generar el enfriamiento&#8221;, explica Cardoso.<\/p>\n<p>El primer prototipo fabricado por el investigador est\u00e1 integrado b\u00e1sicamente por tres componentes: un resonador, que es un tubo lleno de gas helio y xenonio, un accionador o\u00a0<em>driver<\/em>, que es un peque\u00f1o altoparlante, y un defasador termoac\u00fastico o DTA, dispositivo responsable por la transformaci\u00f3n de energ\u00eda ac\u00fastica en t\u00e9rmica. Cuando se acciona el altoparlante en la frecuencia adecuada (utilizando la energ\u00eda el\u00e9ctrica del sat\u00e9lite), \u00e9ste vibra, produciendo ondas sonoras sobre el gas, que intercambia energ\u00eda t\u00e9rmica con el DTA, sufriendo el enfriamiento. &#8220;El retiro l\u00edquido es proporcional al trabajo realizado por el sonido al desplazarse a trav\u00e9s del gas&#8221;, explica Cardoso.<\/p>\n<p>En un segundo prototipo, el investigador cambi\u00f3 el altoparlante por otro tipo de accionador, un cristal &#8216;piezel\u00e9ctrico&#8217;, material que tiene la caracter\u00edstica de crecer cuando recibe un voltaje positivo, y contraerse al recibir voltaje negativo. Eso ocurre porque dicho cristal tiene la propiedad de alterar sus dimensiones cuando es sometido a diferencias de voltaje. Ese movimiento prhuevoca vibraciones sucesivas, transformando la energ\u00eda el\u00e9ctrica en ac\u00fastica de la misma forma que el altoparlante. El nuevo prototipo, seg\u00fan el investigador, tiene la ventaja de ser m\u00e1s liviano que el primero, pero a\u00fan se estudia qu\u00e9 modelo ser\u00e1 m\u00e1s eficiente.<\/p>\n<p>Hasta ahora no existen en el mercado ninguno de esos dispositivos calificados para vuelo. &#8220;Los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados dominan un sistema de refrigeraci\u00f3n de alto costo adecuado para enfriar sensores de misiles que tiene una vida \u00fatil acotada, de uno o dos d\u00edas. Pero para uso en sat\u00e9lites, que permanecen en \u00f3rbita por hasta diez a\u00f1os en el espacio, son soluciones car\u00edsimas. Se est\u00e1 llevando adelante una gran carrera para lograr este tipo de equipo con menor costo y procesos de fabricaci\u00f3n m\u00e1s sencillos&#8221;, afirma el investigador.<\/p>\n<p>El proyecto est\u00e1 presupuestado en 260 mil reales. Las pruebas en el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) se concretar\u00e1n en agosto o septiembre de este a\u00f1o. Despu\u00e9s, la meta es entrar en un experimento del Inpe y mandar un prototipo al espacio. &#8220;Esta tecnolog\u00eda, adem\u00e1s de ser muy prometedora para la aplicaci\u00f3n espacial, puede ser una buena alternativa a las heladera dom\u00e9sticas, pues sustituye el CFC por gas helio, que es inerte y no afecta la capa de ozono&#8221;, afirma Cardoso.<\/p>\n<p><strong>El\u00a0proyecto<br \/>\n<\/strong>Desarrollo de Refrigeradores Basados en el Fen\u00f3meno Termoac\u00fastico (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/21\/desenvolvimento-de-refrigeradores-baseados-no-fenomeno-termoacustico\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a097\/07357-7<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Programa de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en Peque\u00f1as Empresas (PIPE);\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Humberto Pontes Cardoso &#8211; Equatorial Sistemas;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 260.135,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Industria desarrolla nuevos productos para proyectos de investigaci\u00f3n","protected":false},"author":131,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1561,192],"tags":[286,269],"coauthors":[440],"class_list":["post-73242","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-programa-de-innovacion-tecnologica-en-pequenas-empresas-pipe","category-tecnologia-es","tag-clima-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73242"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73242\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73242"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}