{"id":73250,"date":"2000-12-01T10:00:00","date_gmt":"2000-12-01T12:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2000\/12\/01\/los-descubrimientos-se-multiplican\/"},"modified":"2015-07-21T17:16:41","modified_gmt":"2015-07-21T20:16:41","slug":"los-descubrimientos-se-multiplican","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-descubrimientos-se-multiplican\/","title":{"rendered":"Los descubrimientos se multiplican"},"content":{"rendered":"<p>En v\u00edsperas de la Navidad, termin\u00f3 el secuenciamiento del genoma de la\u00a0<em>Xanthomonas citri<\/em>, la bacteria causante del chancro c\u00edtrico, un antiguo y grave problema de la citricultura mundial. Por el tiempo en el que se realiz\u00f3 -apenas 14 meses-, ese trabajo muestra la madurez de los m\u00e9todos de trabajo y del equipo, en buena parte, el mismo que hab\u00eda participado este a\u00f1o del montaje de los genomas de otra bacteria, la\u00a0<em>Xylella fastidiosa<\/em>, que provoca el Veteado Cloroso C\u00edtrico (CVC) o plaga amarilla de los naranjos y de la ca\u00f1a de az\u00facar. El proyecto de la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> tambi\u00e9n inaugura en el pa\u00eds la gen\u00f3mica comparativa: se empieza a poner uno al lado de otro los materiales gen\u00e9ticos de los microorganismos, se descubren c\u00f3mo los genes act\u00faan y se encuentran medios para reducir las p\u00e9rdidas agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>Se encuentra bastante avanzada tambi\u00e9n la clasificaci\u00f3n -o como se viene diciendo, la anotaci\u00f3n- de los cerca de 4.500 genes que componen el \u00fanico cromosoma de la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>, el segundo fitopat\u00f3geno mapeado en Brasil y uno de los primeros en el mundo. De estos genes, 593 est\u00e1n asociados a procesos metab\u00f3licos de producci\u00f3n de energ\u00eda, 365 a la s\u00edntesis de amino\u00e1cidos y otras mol\u00e9culas que colaboran para el funcionamiento de las enzimas, 486 la formaci\u00f3n de macromol\u00e9culas (prote\u00ednas, carbohidratos y l\u00edpidos), 310 a procesos celulares (transporte de sustancias, divisi\u00f3n celular y movilidad) y 292 se relacionan con patogenicidad, virulencia y adaptaci\u00f3n de la bacteria. Al final de noviembre hab\u00eda a\u00fan 1.530 en la categor\u00eda hipot\u00e9ticos, de funci\u00f3n incierta.<\/p>\n<p>Esta etapa final puede terminar en la misma \u00e9poca de la conclusi\u00f3n del montaje del esqueleto b\u00e1sico con las grandes piezas del genoma de otra bacteria, que comenz\u00f3 a ser mapeado en sepiembre: el de la\u00a0<em>Xanthomonas campestris<\/em>, muy semejante al que acaba de conocerse. Los investigadores conf\u00edan en que, quiz\u00e1s en marzo, ya tendr\u00e1n detallado el genoma. El grupo madur\u00f3. &#8220;Esta vez nadie se asust\u00f3 imaginando si iba a salir bien o no&#8221;, comenta Jo\u00e3o Meidanis,coordinador del Laboratorio Central de Bioinform\u00e1tica de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), que procesa las informaciones de los laboratorios de secuenciamiento, y desde 1997 sigue a los pioneros de la gen\u00f3mica en Brasil.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la confianza, tambi\u00e9n se gan\u00f3 tiempo en algunas etapas. La\u00a0<em>Xylella<\/em> fue mapeada enteramente por medio de c\u00f3smidos &#8211; secuencias de ADN que cargan y multiplican partes del genoma que se pretende estudiar. Una de las investigadoras, Anete Pereira de Souza, de la Unicamp, fue a Heidelberg, en Alemania, para aprender a hacer la llamada biblioteca de c\u00f3smidos, la materia prima del secuenciamiento del genoma, que representa el cromosoma completo.<\/p>\n<p>Con la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> fue diferente. En los 11 laboratorios de secuenciamiento, distribuidos entre la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), Universidad Estadual Paulista (Unesp) y Unicamp, sobre la coordinaci\u00f3n de dos centrales, una en la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias (FCAV) en la Unesp de Jaboticabal y otra en el Instituto de Qu\u00edmica de la USP, se hizo primero un\u00a0<em>scaffold<\/em>, un mapa virtual, es decir, el esqueleto del genoma. Dicha estructura fue montada con cerca de 2 mil c\u00f3smidos, cada uno con entre 35 mil y 50 mil pares de bases de nucle\u00f3tidos (adenina, citosina, guanina y timina).<\/p>\n<p>Se mapeaban las dos puntas de cada cosm\u00eddeo, de modo tal que despu\u00e9s se pudieran encajar y dieran as\u00ed una visi\u00f3n general del genoma. Una visi\u00f3n m\u00e1s detallada iba saliendo a medida que se iban aplicando los\u00a0<em>shotguns<\/em>, clones menores, de entre 1,5 mil y 3 mil pares de bases, literalmente lanzados sobre el genoma, que se sobreponen enteramente al mismo, reproduciendo su estructura. Desde agosto del a\u00f1o pasado, cuando se inici\u00f3 el trabajo, los investigadores produjeron 205 mil\u00a0<em>shotguns<\/em>, cuyos procesos de montaje ya se conoc\u00edan de la\u00a0<em>Xylella<\/em>.<\/p>\n<p>La novedad es que esta vez los c\u00f3smidos tambi\u00e9n se hicieron \u00edntegramente en Brasil. Luiz Roberto Furlan, investigador del laboratorio central de genoma de la Unesp de Jaboticabal no olvidar\u00e1 f\u00e1cilmente el d\u00eda en que los coordinadores del proyecto le encargaron la tarea de construir la biblioteca de c\u00f3smidos. Furlan, desde la \u00e9poca de la facultad m\u00e1s conocido como Cedral, por causa de la ciudad del interior paulista donde naci\u00f3, sab\u00eda acerca de la importancia de la misi\u00f3n, pero no ten\u00eda la menor idea de c\u00f3mo hacer. Viajes a Alemania, ni pensar: todo se har\u00eda en Brasil mismo.<\/p>\n<p>Resumiendo: dos meses despu\u00e9s, Cedral hab\u00eda recreado la metodolog\u00eda y estaba en condiciones de v\u00e9rselas con el vector Lawrist, un pedazo de ADN circular que incorpora fragmentos del genoma. &#8220;No pod\u00eda creerlo cuando los primeros c\u00f3smidos salieron bien&#8221;, dice. &#8220;Cre\u00ed que hab\u00eda hecho algo mal&#8221;, agrega. Otra diferencia es que el Laboratorio de Bioinform\u00e1tica de la Unicamp centraliz\u00f3 el an\u00e1lisis del genoma, pero cont\u00f3 con el refuerzo de dos n\u00facleos de bioinform\u00e1tica creados en Jaboticabal y en la USP. As\u00ed fue m\u00e1s f\u00e1cil, aunque la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> tiene un genoma con 5,2 millones de pares de bases, el doble del de la\u00a0<em>Xylella<\/em>. A \u00e9l se dedicaron 51 investigadores, un grupo discreto si se lo compara con los 207 de la\u00a0<em>Xylella<\/em> y los 140 de la ca\u00f1a de az\u00facar. Hasta ahora, incluyendo el secuenciamiento de la\u00a0<em>campestris<\/em>, se invirtieron 2,2 millones de d\u00f3lares, menos de la mitad del presupuesto de 5,4 millones de d\u00f3lares destinado por la FAPESP.<\/p>\n<p><strong>Apodos<br \/>\n<\/strong>La tranquilidad con la que los investigadores trabajaron puede medirse por el sobrenombre con el que trataban cotidianamente a la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>: Xanth\u00f4. En los art\u00edculos cient\u00edficos, era denominada Xac, abreviaci\u00f3n de\u00a0<em>Xanthomonas axonopodis pv citri<\/em> (pv significa patovar, una clasificaci\u00f3n basada en el tipo de planta atacada por la bacteria). Hasta hoy, la\u00a0<em>Xylella<\/em> es simplemente\u00a0<em>Xylella<\/em>, sin apodos.<\/p>\n<p>El equipo atraves\u00f3 momentos dif\u00edciles en el final de mayo de este a\u00f1o, cuando el esqueleto del genoma ya estaba listo. Ten\u00eda 95 partes. El problema es que \u00e9stas que no se encajaban bien. Nada desesperante para una de las coordinadoras del proyecto, Ana Cl\u00e1udia Rasera da Silva, del Instituto de Qu\u00edmica de la USP. Desde los 10 a\u00f1os de edad ella pasaba d\u00edas enteros sobre la alfombra de la sala de su casa armando rompecabezas de 2 \u00f3 3 mil piezas, como el de un castillo medieval rodeado por selva que decora su laboratorio. Para ella, el genoma es &#8220;tan solo un rompecabezas un poco mayor, con millones de piezas&#8221;. Ana Cl\u00e1udia garantiz\u00f3 que, ante los impasses, no perdi\u00f3 la paciencia ni el buen humor en ning\u00fan momento.<\/p>\n<p>En la pantalla de la computadora, los tramos conocidos se extend\u00edan en l\u00edneas rectas y muchas veces paralelas a causa de las partes comunes. Entre ellas hab\u00eda cerca de 30 \u00e1reas en blanco, sin ninguna informaci\u00f3n. En rigor, ellas no deber\u00edan existir: los millares de\u00a0<em>shotguns<\/em> arrojados sobre el genoma parec\u00edan suficientes para no dejar ning\u00fan tramo descubierto.<\/p>\n<p><strong>Repeticiones preciosas<br \/>\n<\/strong>Pasaron semanas hasta que Ana Cl\u00e1udia y Meidanis lograron delimitar el problema: las \u00e1reas en blanco eran, a decir verdad, tramos repetidos, y la computadora no sab\u00eda qu\u00e9 hacer con ellas. Para entender qu\u00e9 eran esas repeticiones, Ana Cl\u00e1udia, con la ayuda del post doctorando Marcelo Trindade y el professor Shaker Chuk Farah, ambos tambi\u00e9n del Instituto de Qu\u00edmica de la USP, iniciaron el trabajo artesanal: eliminaron las partes repetidas y las piezas se encajaron. M\u00e1s tarde ver\u00edan que en ellas est\u00e1n las caracter\u00edsticas m\u00e1s gratificantes y, si nos dejamos llevar por el relato de los investigadores, m\u00e1s deslumbrantes del genoma de la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>.<\/p>\n<p>La mitad de las repeticiones eran transposones, los genes saltadores que brincan de un punto a otro del cromosoma o hasta de un cromosoma a otro. Parecen capaces de inducir a los vecinos a expresarse o desactivar otros genes. El equipo de Marie-Anne Van Sluys, del Instituto de Biociencias de la USP, ya ha identificado 51. Uno de ellos es el Xatn1 (informalmente llamado\u00a0<em>xatinho<\/em> 1), que se repite 18 veces en el genoma; el\u00a0<em>xatinho<\/em> 2, solo cinco. Seg\u00fan ella, hay fuertes indicios de que otro\u00a0<em>xatinho<\/em> puede provenir de otra bacteria, la\u00a0<em>Pseudomonas<\/em>, mediante un mecanismo denominado transferencia horizontal de genes, que ocurre entre especies diferentes.<\/p>\n<p>Cost\u00f3 descubrir que la otra mitad de las repeticiones -tambi\u00e9n dilucidadas por medio de c\u00f3smidos &#8211; eran estructuras secundarias del ADN. Las mismas forman manijas, que funcionan como pinzas e, lo que es m\u00e1s grave, impiden que una enzima, la polimerasa, se deslice a lo largo de la mol\u00e9cula y la caracterice: all\u00ed es donde surg\u00edan las \u00e1reas sin ninguna informaci\u00f3n. En seis meses de trabajo, los investigadores lograron deshacer la mayor\u00eda de las manijas. Alfinal de noviembre, faltaban apenas dos, quehar\u00edan postergar por algunas semanas la fiesta de conclusi\u00f3n del genoma. &#8220;Sab\u00edamos desde el inicio que ser\u00eda dif\u00edcil&#8221;, reconoce Jesus Aparecido Ferro, investigador de la Unesp de Jaboticabal y uno de los coordinadores del proyecto.<\/p>\n<p>Resueltos casi todos los problemas, los investigadores pretenden ahora entender los mecanismos espec\u00edficos que puedan explicar, por ejemplo, por qu\u00e9 la\u00a0<em>Xanthomonas citri<\/em> causa el chancro c\u00edtrico y la\u00a0<em>X. campestris<\/em>, parecid\u00edsima, ataca los repollos. Otra duda: \u00bfCu\u00e1n diferentes pueden ser bacterias del mismo g\u00e9nero? Las primeras comparaciones indican que existe una gran semejanza entre los genes, empero la organizaci\u00f3n de los mismos sea muy diferente.<\/p>\n<p><strong>Dilemas evolutivos<br \/>\n<\/strong>Otra especie cercana, la\u00a0<em>X. albilineans<\/em>, la cual los equipos de Jaboticabal y S\u00e3o Paulo pretenden secuenciar el a\u00f1o que viene, es lenta para reproducirse, tal como la\u00a0<em>Xylella<\/em>, y solo vive en el xilema de la ca\u00f1a de az\u00facar. Biol\u00f3gicamente es m\u00e1s parecida a la citri. Se piensa que puede tratarse del eslab\u00f3n perdido entre ambas especies. Las comparaciones entre la\u00a0<em>Xylella<\/em> y la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> ya han comenzado. Las secuencias de amino\u00e1cidos -las mol\u00e9culas que forman las prote\u00ednas- de ambas son bastante similares. La primera es, digamos, m\u00e1s sencilla. Casi no tiene transposones y manijas, por ejemplo. &#8220;La impresi\u00f3n es que la\u00a0<em>Xylella<\/em> es una\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> encogida o que la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> es una\u00a0<em>Xylella<\/em> ampliada&#8221;, bromea Ana Cl\u00e1udia.<\/p>\n<p>&#8220;De cualquier manera, ambos organismos tuvieron un ancestro com\u00fan&#8221;, dice S\u00e9rgio Russo Matioli, especialista en evoluci\u00f3n del Instituto de Biociencias de la USP. &#8220;Si reunimos evidencias de que el genoma de ese ancestro era del tama\u00f1o del de la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> , eso significa que hubo una disminuci\u00f3n en\u00a0<em>Xylella<\/em>, de lo contrario hubo un aumento en\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>. &#8220;Sin embargo, si la especie original tuviera un genoma de tama\u00f1o intermedio, tanto podr\u00eda haber aumentado el genoma del linaje que origin\u00f3 la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> como disminuido el del linaje que llev\u00f3 a la\u00a0<em>Xylella<\/em>.<\/p>\n<p>Ese campo de la evoluci\u00f3n tropieza con la dificultad de encontrar registros f\u00f3siles de las bacterias. A\u00fan as\u00ed, el secuenciamiento de genomas completos ha ayudado bastante para comprender las novedades evolutivas. Tiempo atr\u00e1s, por ejemplo, cuando se concluy\u00f3 el secuenciamiento de la\u00a0<em>Escherichia coli<\/em>, la bacteria usada como modelo para estudios gen\u00e9ticos y bioqu\u00edmicos, se descubri\u00f3 algo impresionante: la mitad del genoma ten\u00eda funciones desconocidas. Inmediatamente gano adeptos la idea de que esa parte del genoma podr\u00eda estar involucrada en actividades fuera de la placa de Petri, recept\u00e1culo en cual los investigadores colocan los microorganismos que desean estudiar. Por esa raz\u00f3n, Matioli recuerda que, &#8220;si esa hip\u00f3tesis estuviera correcta&#8221;, solamente estudios que tengan en cuenta los ambientes naturales podr\u00edan aclarar la funci\u00f3n de todos los genes de los microorganismos.<\/p>\n<p><strong>Diferencias<br \/>\n<\/strong>Ana Cl\u00e1udia confiesa: &#8220;El genoma de la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> es m\u00e1s sofisticado&#8221;. Uno de sus argumentos es que la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> tiene una densidad debases guanina y citosina considerada alta (65%). En la\u00a0<em>Xylella<\/em> es del 53%. Como consecuencia de ello, el ADN de la primera es m\u00e1s estable, pero tambi\u00e9n m\u00e1s dif\u00edcil de interpretarse por medio de la enzima polimerasa; por eso cost\u00f3 encontrarlo, entenderlo y desanudar sus manijas. A\u00fan as\u00ed, es un punto pol\u00e9mico. &#8220;Todo genoma tiene su misterio&#8221;, recuerda Meidanis. Seg\u00fan su punto de vista, pesa mucho tambi\u00e9n la familiaridad que se ten\u00eda con cada microorganismo. De la\u00a0<em>Xylella<\/em>, recuerda, &#8220;no se sab\u00eda casi nada&#8221;, al tiempo que la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> era razonablemente conocida, incluso con algunos genes ya descritos.<\/p>\n<p>Vamos a los hechos. La\u00a0<em>Xylella<\/em> se reproduce lentamente, en entre 20 y 30 d\u00edas. Depende de insectos &#8211; las saltarillas tiradoras, cierto tipo de saltamontes &#8211; para desplazarse, y sobrevive apenas en el propio insecto o en los vasos conductores de la sabia de plantas como los naranjos y las parras. Es tentador, empero arriesgado, decir que la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> vive en mejores condiciones: se reproduce m\u00e1s r\u00e1pidamente, cada dos d\u00edas. Y es una bacteria de vida libre: se desplaza a trav\u00e9s del aire, del agua y por el suelo.<\/p>\n<p>En los pr\u00f3ximos a\u00f1os, es probable que las informaciones que brotan del genoma ayuden principalmente a encontrar los puntos d\u00e9biles de la\u00a0<em>Xanthomonas citri<\/em>. Por cierto, ya se est\u00e1 empezando a ver c\u00f3mo dicha bacteria causa el chancro c\u00edtrico. Son importantes en ese proceso los genes avr (de avirulencia, responsables por la patogenicidad). Existen cuatro copias de ellos en los dos pl\u00e1smidos, ADN circulares, mucho menores que el cromosoma. La c\u00e9lula vegetal solamente acciona los mecanismos de defensa cuando reconoce las prote\u00ednas generadas por el avr. Pero, por lo que parece, la\u00a0<em>Xanthomonas<\/em> logra burlar los mecanismos de alerta, infiltr\u00e1ndose y prosiguiendo la conquista de la c\u00e9lula hospedadora.<\/p>\n<p>Participan del proceso de infecci\u00f3n cerca de 20 prote\u00ednas, el llamado sistema secretorio tipo 3, inexistente en la\u00a0<em>Xylella<\/em>. &#8220;Es probable que algunas prote\u00ednas lleguen al n\u00facleo y modifiquen la expresi\u00f3n g\u00e9nica de la planta&#8221;, dice Ronaldo Bento Quaggio, investigador de peculiar formaci\u00f3n: es f\u00edsico y trabaj\u00f3 como cineasta (es graduado tambi\u00e9n en Cine) antes de entrar al pos grado y convertirse en profesor del Instituto de Qu\u00edmica de la USP. All\u00ed tambi\u00e9n trabaja el investigador canadiense Shaker Farah, que estima que existen ente 50 y 80 prote\u00ednas involucradas en la patogenicidad o el desarrollo del chancro c\u00edtrico.Las dudas se suman a los logros. Pasado el susto inicial, Cedral eval\u00faa: &#8220;Hubo un notable crecimiento cient\u00edfico del equipo&#8221;. El laboratorio de la Unesp de Jaboticabal, por ejemplo, se prepara para producir bibliotecas de ADN, ahora de todos los tipos &#8211;\u00a0<em>shotguns<\/em>, c\u00f3smidos o clones a\u00fan mayores, empleados en el estudio del genoma humano para otras instituciones.<\/p>\n<p>Solo se puede pensar en prestaci\u00f3n de servicios porque los m\u00e9todos de trabajo cambiaron bastante. En Jaboticabal, la selecci\u00f3n de las colonias con los clones &#8211; antes hecha a mano, con mondadientes &#8211; hoy es realizada por un robot, dotado de un conjunto de agujas que \u00e9l mismo lava y esteriliza. El robot puede hacer entre 80 y 100 placas de 96 pozos (orificios) en cuatro horas. Manualmente, id\u00e9ntica tarea llevar\u00eda un d\u00eda entero, con el trabajo de ocho o diez personas.<\/p>\n<p><strong>Perspectivas<br \/>\n<\/strong>En los laboratorios dedicados al genoma en el Estado de S\u00e3o Paulo cobra fuerzalaidea de automatizar el secuenciamiento lo m\u00e1ximo posible para que el equipo se atenga al an\u00e1lisis de los resultados, una meta aparentemente factible: en la\u00a0<em>Xylella<\/em> el secuenciamiento a\u00fan fue trabajoso, con muchas etapas manuales, pero con las nuevas m\u00e1quinas ya es posible poner el ADN para secuenciar por la ma\u00f1ana y recoger el resultado al final de la tarde. All\u00ed puede residir &#8211; en el trabajo de descubrir las funciones biol\u00f3gicas de los genes &#8211; el punto fuerte del equipo brasile\u00f1o. &#8220;Sabemos anotar&#8221;, asegura Cedral. Algo semejante ocurre hace a\u00f1os en la F\u00f3rmula 1: intuitivos y audaces pilotos brasile\u00f1os ganando carreras en los coches hechos en otros pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong>Bacterias devastadoras<\/strong><\/p>\n<p>El curr\u00edculum del g\u00e9nero\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>\u00a0no es para nada modesto. No tanto por el n\u00famero de especies, apenas 20, sino por su alcance: atacan 392 plantas, con variedades espec\u00edficas para frijoles (porotos), arroz, mandioca (yuca), algod\u00f3n, ma\u00edz, cana, trigo y soja, por ejemplo. &#8220;Hay una\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>\u00a0para casi todas las plantas cultivadas, sobre todo en climas c\u00e1lidos&#8221;, dice Rui Pereira Leite Jr., investigador del Instituto Agron\u00f3mico del estado de Paran\u00e1 (Iapar), que sigue el trabajo del grupo paulista. Fue \u00e9l quien suministr\u00f3 las muestras de la\u00a0<em>X. citri<\/em>\u00a0para su secuenciamiento. &#8220;En climas fr\u00edos, las\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>\u00a0casi no aparecen&#8221;, dice. Mientras que la\u00a0<em>Xylella<\/em>\u00a0es un problema cicunscripto principalmente a Brasil y Argentina, las bacterias de este otro g\u00e9nero destruyen las plantaciones en Asia, Africa y Am\u00e9rica. En Brasil su presencia se extiende desde Rio Grande do Sul hasta Rio Grande do Norte.<\/p>\n<p>El chancro c\u00edtrico es solo una de las enfermedades causadas por las\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>. Relatado por primera vez en 1889 en Jap\u00f3n, actualmente es end\u00e9mico en todo el sudeste asi\u00e1tico. Lleg\u00f3 a Brasil en 1957 y solo avanz\u00f3. &#8220;Si el chancro c\u00edtrico se instala definitivamente en Brasil, algunas variedades de c\u00edtrus no podr\u00e1n cultivarse m\u00e1s, como los limones gallego y siciliano, las naranjas del tipo bah\u00eda y hamlim y el pomelo (<em>grapefruit<\/em>, toronja), que son m\u00e1s susceptibles a la bacteria&#8221;, dice Leite Jr. Seg\u00fan \u00e9l, a causa de esa plaga Argentina ya no cultiva esas variedades, y en este momento los plantadores de Florida, en Estados Unidos, pierden el sue\u00f1o de preocupaci\u00f3n ante igual posibilidad.<\/p>\n<p>El chancro c\u00edtrico est\u00e1 asociado a la larva minadora de los c\u00edtricos (<em>Phyllocnistis citrella<\/em>), detectada en Brasil en 1996. La larva construye galer\u00edas en las hojas, y por all\u00ed entran las\u00a0<em>Xanthomonas<\/em>. Cuando proliferan, originan lesiones salientes en las hojas y en los frutos, que acaban cayendo. Para evitar que la plaga se expanda, no existen alternativas: es necesario arrancar las plantas contaminadas. En 1999, el estado de S\u00e3o Paulo elimin\u00f3 cerca de un mill\u00f3n de plantas. La cuenta que debe pagarse tambi\u00e9n es alta: en los \u00faltimos dos a\u00f1os, el control y la erradicaci\u00f3n costaron cerca de 50 millones de reales. &#8220;El combate al chancro c\u00edtrico mejor\u00f3 bastante&#8221;, dice Leite Jr. &#8220;Si contin\u00faa as\u00ed, la situaci\u00f3n podr\u00e1 mantenerse bajo control.&#8221;<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<br \/>\n<\/strong><em>Genoma Xanthomonas<br \/>\n<\/em><strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong>Proyecto del ProgramaGenoma FAPESP<br \/>\n<strong>Coordinadores<\/strong><br \/>\nJesus Aparecido Ferro &#8211; Facultadde Ciencias Agrarias y Veterinariasde la Unesp de Jaboticabal; yFernando de Castro Reinach yAna Cl\u00e1udia Rasera da Silva &#8211; Instituto de Qu\u00edmica da USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nUS$ 2.210.328,17<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El recientemente concluido mapeamiento de la Xanthomonas citri inaugura en el pa\u00eds la gen\u00f3mica comparativa, la forma m\u00e1s r\u00e1pida para el estudio de genes","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-73250","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73250","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73250"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73250\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73250"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}