{"id":73262,"date":"2000-12-01T00:00:00","date_gmt":"2000-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2000\/12\/01\/las-metaforas-del-pajaro-loco\/"},"modified":"2016-02-01T16:00:27","modified_gmt":"2016-02-01T18:00:27","slug":"las-metaforas-del-pajaro-loco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-metaforas-del-pajaro-loco\/","title":{"rendered":"Las met\u00e1foras del P\u00e1jaro Loco"},"content":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos 20 a\u00f1os, la fonoaudi\u00f3loga, pedagoga y psic\u00f3loga Elza Dias Pacheco se ha dedicado a estudiar un tema que acostumbra a dejar a padres y educadores con los pelos de punta. En la d\u00e9cada del 80, mientras atend\u00eda a los ni\u00f1os en su consultorio, en el cual desarrollaba su labor como terapeuta del lenguaje, Elza empez\u00f3 a preocuparse con el efecto que el elevado n\u00famero de horas frente a televisor podr\u00eda tener sobre los ni\u00f1os en edad de formaci\u00f3n y alfabetizaci\u00f3n b\u00e1sicas, es decir, entre 5 y 11 a\u00f1os. &#8220;Yo tem\u00eda que la ideolog\u00eda de los programas y dibujos animados fuera perjudicial para ellos&#8221;, dice la investigadora, actualmente profesora libre docente de la Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA\/USP).<\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n de Elza result\u00f3, en aquel tiempo, en su tesis de doctorado, que se transform\u00f3 en el libro\u00a0<em>O Pica Pau: Her\u00f3i ou Vil\u00e3o? Representa\u00e7\u00e3o Social da Crian\u00e7a e Reprodu\u00e7\u00e3o da Ideologia Dominante<\/em> (El P\u00e1jaro Loco: \u00bfH\u00e9roe o Villano? Representaci\u00f3n Social del Ni\u00f1o y Reproducci\u00f3n de la Ideolog\u00eda Dominante) (Editora Loyola). En a\u00f1o pasado, ella concluy\u00f3, con apoyo de la FAPESP, la investigaci\u00f3n\u00a0<em>El Dibujo Animado en la TV: Mitos, S\u00edmbolos y Met\u00e1foras<\/em>. Organizada por el Laboratorio de Investigaciones sobre Infancia, Imaginario y Comunicaci\u00f3n (Lapic), que Elza dirige en la ECA, la investigaci\u00f3n profundiza el conocimiento desarrollado por la profesora sobre la relaci\u00f3n entre el ni\u00f1o y la televisi\u00f3n. El trabajo fue realizado con ayuda de becarios de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica y especializaci\u00f3n. La contribuci\u00f3n de 14 mil reales de la FAPESP se orient\u00f3 a la subvenci\u00f3n de material permanente y reserva t\u00e9cnica.<\/p>\n<p><strong>Ideolog\u00eda dominante<br \/>\n<\/strong>La investigaci\u00f3n desarrollada por el Lapic se bas\u00f3 en entrevistas con 311 ni\u00f1os de entre 5 y 11 a\u00f1os, residentes en S\u00e3o Paulo. Mucho antes, cuando realizaba su investigaci\u00f3n para el doctorado, Elza se sorprendi\u00f3 al notar, despu\u00e9s de una intensa convivencia y un trabajo de entrevistas con ni\u00f1os de escuelas p\u00fablicas, que al contrario de lo que pensaba, la ideolog\u00eda dominante presente en los dibujos animados en general no influ\u00eda sobre el imaginario de los ni\u00f1os. Sin embargo, ella ya hab\u00eda notado en aquella investigaci\u00f3n que la preferencia era siempre por los dibujos norteamericanos, principalmente el P\u00e1jaro Loco, n\u00famero uno en la lista de los predilectos.<\/p>\n<p>Y no era de extra\u00f1ar. En la d\u00e9cada del 80 Brasil a\u00fan no ten\u00eda TV por cable y los dibujos de origen japon\u00e9s no se hab\u00edan convertido en moda entre lo chicos. La observaci\u00f3n de la profesora fue corroborada cuando ella estuvo en Espa\u00f1a, al comienzo de los a\u00f1os 90, realizando su pos doctorado en la Universidad Complutense de Madrid. &#8220;All\u00e1 el P\u00e1jaro Loco tambi\u00e9n era el preferido y Espa\u00f1a ya era m\u00e1s globalizada, los ni\u00f1os ve\u00edan dibujos de todo el mundo&#8221;, cuenta Elza.<\/p>\n<p>La constataci\u00f3n la llev\u00f3 a indagar qu\u00e9 mitos, s\u00edmbolos y met\u00e1foras presentes en los dibujos animados tradicionales como el P\u00e1jaro Loco y otros hac\u00edan que los mismos, adem\u00e1s de ser los prediletos, permanecieran por largo tiempo en la preferencia infantil, mientras los dibujos tecnol\u00f3gicos y de origen oriental causaban gran inter\u00e9s, pero de manera ef\u00edmera. Para estudiar los matices de esos mitos, ella ech\u00f3 mano, junto con sus investigadores, a una metodolog\u00eda que involucraba reflexiones de diversos pensadores de la psicolog\u00eda, de la educaci\u00f3n y de la cultura, como Freud, Piaget, Vigotsky, Melanie Klein, Winnicott y muchos otros.<\/p>\n<p><strong>Ropa de payaso<br \/>\n<\/strong>Las entrevistas fueron realizadas en los parques Ibirapuera, Previd\u00eancia, \u00c1gua Branca, Independ\u00eancia y Aclima\u00e7\u00e3o, en S\u00e3o Paulo. Para atraer a los chicos, los entrevistadores se vest\u00edan con ropas de payaso. &#8220;El ambiente del parque es propicio porque, cuanto m\u00e1s libre el ni\u00f1o se siente, m\u00e1s habla&#8221;, explica Elza. Cuando realiz\u00f3 su doctorado, ella primero pas\u00f3 alg\u00fan tiempo como profesora en las escuelas, despu\u00e9s realiz\u00f3 entrevistas y, cuando ya sab\u00eda cu\u00e1les eran dibujos preferidos de los ni\u00f1os, exhibi\u00f3 algunos episodios de los predilectos, a fin de saber cu\u00e1les eran los motivos por los cuales los chicos tanto los adoraban.<\/p>\n<p>El P\u00e1jaro Loco encabez\u00f3 la lista de los preferidos tambi\u00e9n en la investigaci\u00f3n realizada por el Lapic, que se realiz\u00f3 entre agosto de 1997 y diciembre de 1999. &#8220;Los ni\u00f1os adoran al P\u00e1jaro Loco porque es peque\u00f1o, bonito y tiene lindos y vistosos colores, y adem\u00e1s, es perezoso, muy astuto, hace todo lo que quiere y defiende lo que es suyo&#8221;, analiza Elza. En la lista, el P\u00e1jaro Loco, con 82 menciones, es seguido por Goof y sus amigos, con 70, Bugs Bunny, con 58, la M\u00e1skara, con 42, y el japon\u00e9s Yu Yu Hakusho, con 41.<\/p>\n<p>Se nota una vez m\u00e1s que los dibujos norteamericanos y tradicionales, muchos de ellos creados en la d\u00e9cada del 40, como el P\u00e1jaro Loco y Bugs Bunny, est\u00e1n al frente de los dibujos japoneses, que aparecen en quinto lugar. Hay varios motivos para ello, explica la profesora: &#8220;El ni\u00f1o de esa franja de edad a\u00fan no est\u00e1 en condiciones de elaborar un grupo de muchas personas. Y los dibujos japoneses tienen muchos personajes, mientras que los norteamericanos son m\u00e1s enfocados en el propio yo&#8221;, explica. Adem\u00e1s, dice, en los japoneses hay dificultades para identificar qui\u00e9n es el h\u00e9roe. El lenguaje, basado en el uso de diversos primeros planos y muchos movimientos, en el fuerte contraste entre luz y sombra y en la noci\u00f3n fuerte de profundidad, dificulta la comprensi\u00f3n de los ni\u00f1os de entre 5 y 11 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>H\u00e9roes peque\u00f1os<br \/>\n<\/strong>Pero al final, \u00bfqu\u00e9 mitos, s\u00edmbolos y met\u00e1foras aparecen en dibujos como el P\u00e1jaro Loco, Bugs Bunny, Goof o la M\u00e1skara? &#8220;En primer lugar, el h\u00e9roe, el vencedor, es siempre peque\u00f1o&#8221;, dice la investigadora. &#8220;Y el ni\u00f1o se identifica con lo chiquito&#8221;. Despu\u00e9s, afirma, viene la cuesti\u00f3n del bien y del mal, siempre presente en esos dibujos. &#8220;En general, el antagonista nunca es bueno, pues siempre comienza queriendo sacarle alguna cosa al protagonista, como es el caso de Tom y Jerry. Tom est\u00e1 siempre atr\u00e1s de Jerry. Y Jerry es el peque\u00f1o&#8221;. Del mismo modo, el preferido P\u00e1jaro Loco, comenta la profesora, es tambi\u00e9n un ser ambiguo. &#8220;El es agresivo, pero solo agrede a quien lo provoca.&#8221;<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n de los personajes es otro \u00edtem que hace de esos dibujos los m\u00e1s queridos. El hecho de que Ipkiss se transforme en la M\u00e1skara tiene un significado, para el ni\u00f1o, de poder y magia. &#8220;Se puede comparar eso con el mago del circo, que saca lo quiere de la galera. &#8220;Tambi\u00e9n la inexistencia de la muerte llama la atenci\u00f3n de los ni\u00f1os. &#8220;Eso forma parte de la cultura occidental, porque nosotros, los adultos, solemos esconderle la muerte a los ni\u00f1os, pues no estamos preparados para ella&#8221;, dice. Eso no ocurre en la cultura y en los dibujos orientales, otro factor que hace que los ni\u00f1os se mantengan m\u00e1s apartados de los episodios japoneses.<\/p>\n<p><strong>Tiempo psicol\u00f3gico<br \/>\n<\/strong>La noci\u00f3n de tiempo en los dibujos americanos tambi\u00e9n es importante para los ni\u00f1os. &#8220;El tiempo m\u00e9trico no existe, solo el tiempo psicol\u00f3gico&#8221;, explica Elza. Y eso, dice la profesora, tiene mucho que ver con la realidad del ni\u00f1o. &#8220;Si \u00e9l est\u00e1 jugando y lo llaman para almorzar se enfurece, porque est\u00e1n sac\u00e1ndolo de un momento de placer&#8221;. Puede no parecer, pero la zanahoria de Bugs Bunny es un elemento importante, as\u00ed como otros objetos queridos por los personajes. &#8220;Se trata de objetos transicionales, como los denomina Winnicott, que representan el propio yo&#8221;, explica Elza. &#8220;Es lo que yo llamo &#8216;muletas&#8217;, amuletos. Nadie aceptar\u00eda a Bugs Bunny si \u00e9l apareciera sin su zanahoria&#8221;, analiza la investigadora.<\/p>\n<p>Otros s\u00edmbolos que contribuyen para la preferencia de ciertos dibujos est\u00e1n en el mundo de la fantas\u00eda. Por ejemplo, la transgresi\u00f3n del orden, que no suele ocurrir en la vida real. &#8220;Para el ni\u00f1o no existe el caos. Quien coordina el mundo es el adulto; entonces le encanta ver la transgresi\u00f3n del orden&#8221;. Del mismo modo, es encantador para el ni\u00f1o ver animales actuando como personas, como si fueran seres humanos. &#8220;El ni\u00f1o adora la antropomorfizaci\u00f3n&#8221;, afirma.La profesora e investigadora aboga por la utilizaci\u00f3n de dibujos animados en el proceso educativo, incluso en las escuelas. &#8220;El terror, por ejemplo, es importante para que los ni\u00f1os aprendan que en el mundo existen cosas que no son buenas&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>&#8220;Nosotros tenemos la tendencia a querer proteger a los ni\u00f1os del terror, pero ellos ya se defienden naturalmente de ello, tapando sus ojos cuando las escenas son muy fuertes&#8221;, dice. Otra utilidad de los dibujos es suministrar situaciones a partir de las cuales se puede ense\u00f1ar sobre el amor y el respeto para con el otro. &#8220;En los dibujos, en general, hay una defensa del yo y un tratamiento del otro como extranjero&#8221;. Eso tiene que ser trabajado por la familia e incluso por la escuela. Seg\u00fan Elza, el dictamen de la FAPESP con relaci\u00f3n a las conclusiones del Lapic indica que el estudio est\u00e1 apto para ser publicado, debiendo convertirse en un libro. M\u00e1s que una contribuci\u00f3n para la reflexi\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre los ni\u00f1os y la televisi\u00f3n en un tiempo en el cual ese medio de comunicaci\u00f3n parece ser m\u00e1s importante incluso que otras relaciones humanas en el universo infantil, el estudio del Lapic es visionario por considerar al ni\u00f1o un ser hist\u00f3rico y no alguien que est\u00e1 siempre en devenir, aquien solo cabe preguntarle qu\u00e9 har\u00e1 cuando sea grande.<\/p>\n<p><strong>La irresistible invasi\u00f3n nipona<\/strong><\/p>\n<p>Los cl\u00e1sicos parecen ser los preferidos del p\u00fablico infantil tambi\u00e9n cuando el tema son las historietas. Por lo menos en la edad m\u00e1s tierna, o en el per\u00edodo de alfabetizaci\u00f3n, seg\u00fan dice Gal Ferreira, responsable por el curso de historietas del SESC-Pomp\u00e9ia, en S\u00e3o Paulo, hace 17 a\u00f1os. &#8220;Suele haber una evoluci\u00f3n en el gusto que los ni\u00f1os tienen por las historietas&#8221;, dice el profesor. &#8220;Hace algunos a\u00f1os, la preferencia era siempre por las revistas de los personajes de Walt Disney.<\/p>\n<p>Con el tiempo, Disney fue desplazado por Maur\u00edcio de Souza (M\u00f3nica y sus Amigos), que tambi\u00e9n super\u00f3 al americano en t\u00e9rminos de ventas&#8221;, narra el dibujante. Sin embargo, analiza, cuando se transforman en adolescentes, cerca de los 12 a\u00f1os, los ni\u00f1os suelen abandonar a los cl\u00e1sicos y se dividen entre los grandes h\u00e9roes &#8211; los m\u00e1s queridos ahora son X-Man, Spaw y Batman, que est\u00e1 siempre renov\u00e1ndose &#8211; y las historietas japonesas, de las cuales surgieron los dibujos animados japoneses.<\/p>\n<p>&#8220;El gran h\u00e9roe oriental de los j\u00f3venes es Akira, personaje que vive en el futuro, en 2050&#8221;, cuenta. Una parte de esos adolescentes, narra, se queda con cl\u00e1sicos como Asterix y Tin Tin. Para \u00e9l, el gusto tanto por historietas como por animaciones japonesas se restringe a un p\u00fablico que llega incluso a especializarse en ello. &#8220;Qui\u00e9n lee japoneses no lee m\u00e1s otro tipo de historietas&#8221;, dice. En Jap\u00f3n, esas historietas son hechas para todas las edades. Desde las de los ni\u00f1os de 9 a\u00f1os hasta las de se\u00f1ores y se\u00f1oras, pasando por historias dirigidas especialmente al p\u00fablico joven universitario y otras solo para chicas.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong>El Dibujo Animado en la TV:Mitos, S\u00edmbolos y Met\u00e1foras\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/14012\/o-desenho-animado-na-teve-mitos-simbolos-e-metaforas\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a097\/10054-6<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Auxilio a proyecto de investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Elza Dias Pachedo &#8211; Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ECA\/USP);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 14.000,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los efectos de la ideolog\u00eda de los dese\u00f1os animados en los ni\u00f1os","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73262","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73262\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73262"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}