{"id":73289,"date":"2000-12-01T00:00:00","date_gmt":"2000-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2000\/12\/01\/una-dosis-de-pesimismo-puede-ser-importante\/"},"modified":"2015-02-23T13:24:07","modified_gmt":"2015-02-23T16:24:07","slug":"una-dosis-de-pesimismo-puede-ser-importante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-dosis-de-pesimismo-puede-ser-importante\/","title":{"rendered":"Una dosis de pesimismo puede ser importante"},"content":{"rendered":"<p>La fundaci\u00f3n fue la primera experiencia de ese tipo: de una asociaci\u00f3n entre un hospital p\u00fablico y una entidad privada. Esto otorga al InCor una enorme flexibilidad administrativa y agilidad en la toma de decisiones. Permite que los problemas y la lentitud de la burocracia del estado se reduzcan al m\u00ednimo. Genera recursos, por medio de donaciones y del cobro de lechos y servicios a los convenios m\u00e9dicos y a pacientes particulares. Habiendo dado por terminada su labor en el \u00e1rea, Anthero se dedica hoy principalmente a la direcci\u00f3n de una editora de libros.<\/p>\n<p>Tengo algunos reparos que hacer con relaci\u00f3n a lo que fue dicho por mis compa\u00f1eros de mesa. A decir verdad, al escucharlos, tom\u00e9 un ba\u00f1o de optimismo. Fue algo muy bueno para m\u00ed. Sin embargo, despu\u00e9s de pensar un poco, llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que soy un poco m\u00e1s pesimista que ellos. Quiz\u00e1s por ser el decano de esta mesa, no veo la situaci\u00f3n de la misma manera como la ven los dem\u00e1s disertantes. Por ejemplo, no coincido con la afirmaci\u00f3n de que el mercado ser\u00eda el mayor incentivador de las inversiones en tecnolog\u00eda. Al contrario: el mayor incentivador de la tecnolog\u00eda siempre fue el gobierno, en todas las \u00e9pocas y en todos los pa\u00edses desarrollados.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n del gobierno en Estados Unidos, en Europa y en los pa\u00edses asi\u00e1ticos fue y contin\u00faa siendo absolutamente fundamental. Incluso en Brasil en los grandes per\u00edodos de desarrollo esa acci\u00f3n existi\u00f3. Un ejemplo es el per\u00edodo del gobierno del presidente Juscelino Kubitschek. Otro es el tiempo en el cual estuvo en el poder un gobierno militar. Fui enemigo intransigente del r\u00e9gimen militar. Pero reconozco que en aquel per\u00edodo el gobierno adopt\u00f3 pol\u00edticas decididas y eficaces de incentivo a la tecnolog\u00eda. La \u00fanica excepci\u00f3n se dio en el campo de la inform\u00e1tica.<\/p>\n<p>Pero vamos a pasar a otro tema. Creo que fui invitado para hablar en este F\u00f3rum debido a mi experiencia de 23 a\u00f1os en la Fundaci\u00f3n Zerbini, que es la fundaci\u00f3n que brinda apoyo al Instituto del Coraz\u00f3n (InCor) de la Universidad de S\u00e3o Paulo(USP). Las fundaciones de apoyo, para decirlo breve y directamente, son mecanismos creados para esquivar leg\u00edtimamente las dificultades que la legislaci\u00f3n impone a la administraci\u00f3n de entidades p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Las fundaciones reciben recursos que deber\u00edan ir a parar a organismos p\u00fablicos, y administran esos recursos con base en par\u00e1metros y criterios similares a los vigentes en la iniciativa privada. Se trata de un excelente mecanismo de dinamizaci\u00f3n, pero que acarrea consigo muchos riesgos. Porque la verdad es que el control de esas fundaciones puede ser algo muy complejo. Hace algunos a\u00f1os, el ministro que era a la \u00e9poca encargado de la reforma de la administraci\u00f3n federal, Luiz Carlos Bresser Pereira, propuso que las fundaciones de apoyo fueran institucionalizadas. \u00c9sa seria una manera de controlarlas.<\/p>\n<p>Ese control ser\u00eda ejercido por medio de lo que se denomin\u00f3 en aquella \u00e9poca organizaciones sociales. Sin embargo, esas organizaciones sociales ten\u00edan dificultades para funcionar. Ellas nacieron ya enyesadas. El primer \u00edtem del estatuto de las organizaciones sociales propon\u00eda entidades aut\u00f3nomas y flexibles, muy parecidas a las fundaciones de apoyo. Eran grupos sueltos y \u00e1giles. Pero en su formato final se introdujeron condicionantes burocr\u00e1ticos que pr\u00e1cticamente eliminaron toda flexibilidad administrativa, pese a que dicha flexibilidad es la a propia raz\u00f3n de ser de esas organizaciones.<\/p>\n<p>En el estado de S\u00e3o Paulo, la figura de la organizaci\u00f3n social fue creada para que funcione solo en el \u00e1rea hospitalaria. Sin embargo, a \u00faltimo momento fueron incluidas en el proyecto tambi\u00e9n las entidades culturales. El objetivo era principalmente apoyar a la Orquesta Sinf\u00f3nica del Estado de S\u00e3o Paulo, la cual por cierto marcha muy bien como organizaci\u00f3n social y tambi\u00e9n musicalmente.<\/p>\n<p>La idea era que yo hablara aqu\u00ed sobre ese mecanismo y ayudara a explorar las facilidades que el mismo puede traer para la integraci\u00f3n de los \u00f3rganos de investigaci\u00f3n con la industria. Pero creo que ese tema es irrelevante frente a lo que fue dicho anteriormente. El mecanismo est\u00e1 ah\u00ed. Necesita retoques e institucionalizarse. Tiene defectos e implica riesgos, pero puede llegar a ser eficiente cuando, dig\u00e1moslo as\u00ed, es dirigido con tino.<\/p>\n<p>Sin embargo, me gustar\u00eda volver a hablar sobre mi pesimismo. Realmente, no veo con optimismo el escenario actual. Las razones son fundamentalmente dos. La primera es el hecho de que el gobierno no muestra ninguna disposici\u00f3n real para incentivar la tecnolog\u00eda. El Instituto de Investigaciones Tecnol\u00f3gicas (IPT), en el cual pas\u00e9 alrededor de 15 meses como director administrativo y financiero, es un buen ejemplo. El gobierno del estado de S\u00e3o Paulo, espec\u00edficamente, no tiene ning\u00fan \u00e1nimo positivo con relaci\u00f3n al IPT. La instituci\u00f3n presenta claros indicios de degradaci\u00f3n. Corre incluso riesgo de extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Basta decir que los cuadros del instituto no se renuevan efectivamente desde hace muchos anos. Se trata de algo fatal para cualquier organizaci\u00f3n, especialmente las de investigaci\u00f3n. El promedio de edad de los investigadores del IPT est\u00e1 llegando a los 50 a\u00f1os. No entra gente nueva en el IPT hace muchos a\u00f1os. Los m\u00e1s viejos se jubilan y son recontratados como aut\u00f3nomos, para continuar prestando servicios. Se trata de un cuadro capaz de generar enormes preocupaciones y que adem\u00e1s es muestra de una ineficiencia muy grande.<\/p>\n<p>No existe una pol\u00edtica de inversiones. El gobierno espera que el IPT se mantenga generando ganancias, como si fuera una empresa privada. Eso indica una total incomprensi\u00f3n acerca de cu\u00e1les es la verdadera finalidad de la instituci\u00f3n, que deber\u00eda constituirse en una pieza fundamental para el desarrollo econ\u00f3mico del estado y del pa\u00eds.<\/p>\n<p>El IPT podr\u00eda volver a ser, como ya lo fue, un instrumento altamente dinamizador. Pero no est\u00e1 logrando ser ese instrumento. Eso quiz\u00e1 ocurra porque no recibe recursos por parte del gobierno. Pero existiendo recursos o no, lo que se da es una enorme inapetencia. No hay en el gobierno aquella visi\u00f3n de que se debe ayudar al desarrollo tecnol\u00f3gico por medio de mecanismos cl\u00e1sicos, muy conocidos y probados con \u00e9xito en varias partes del mundo.<\/p>\n<p>La verdad, subrayo nuevamente, es que el gran inductor del desarrollo tecnol\u00f3gico es el gobierno. Si el gobierno no est\u00e1 dispuesto a asumir esa funci\u00f3n, se hace muy dif\u00edcil resolver el problema. El IPT tiene una enorme competencia para cumplir su papel de dinamizador. No obstante, no basta apenas querer. Es preciso recibir la colaboraci\u00f3n del gobierno. Ese papel dinamizador del instituto solo ser\u00e1 posible en el marco de una nueva realidad, en la que el poder p\u00fablico se decida aceptar y asumir su papel de inductor del proceso.<\/p>\n<p>La segunda raz\u00f3n de mi pesimismo es el panorama internacional. Quiero referirme a la tan mentada globalizaci\u00f3n. Se trata de algo que tal vez necesite ser mejor discutido, pues ha adquirido un car\u00e1cter casi dogm\u00e1tico. Actualmente las personas, incluso en las organizaciones m\u00e1s sofisticadas, consideran la globalizaci\u00f3n una fatalidad, algo absolutamente incontrolable, sobre la cual nada hay para hacer. Pues yo, al contrario, creo que si no se hace nada al respecto de la globalizaci\u00f3n la perspectiva para los pa\u00edses como Brasil es aterradora. Como no siento esa preocupaci\u00f3n en ustedes, me siento a\u00fan m\u00e1s alarmado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que se ve a nivel internacional? Una brutal concentraci\u00f3n de empresas. En todos los sectores, empezando por la industria farmac\u00e9utica, pasando por la industria automotriz y llegando a los bancos, la concentraci\u00f3n se efectiviza de tal forma que, aparentemente, tendremos en breve pocas y grandes empresas multinacionales dominando diversos sectores de la econom\u00eda. Quiz\u00e1s queden apenas una o dos empresas por sector. Esas compa\u00f1\u00edas tendr\u00e1n dimensiones gigantescas y ser\u00e1n probablemente m\u00e1s poderosas que la mayor\u00eda de las naciones. \u00bfQue ocurrir\u00e1 despu\u00e9s? Yo, ciertamente, no les s\u00e9 decir. Pero no estoy tan tranquilo como ustedes parece estarlo.<\/p>\n<p>La humanidad ha logrado a lo largo del tiempo, indiscutiblemente, grandes conquistas en t\u00e9rminos de respeto a los derechos del ciudadano, los derechos humanos y en el \u00e1rea pol\u00edtica, es decir, en la confrontaci\u00f3n entre el ciudadano y el Estado. Pero todos concuerdan en que los derechos del empleado frente a la empresa no son tan amplios como los derechos del ciudadano ante el Estado. Son mucho menores. Si las grandes corporaciones prevalecen por sobre las naciones, algo que aparentemente va a acontecer es que la condici\u00f3n principal de la persona pasar\u00e1 a ser la de empleado y no m\u00e1s la de ciudadano.<\/p>\n<p>Ahora bien, ante la empresa, la persona (el empleado) casi no tiene derechos (consid\u00e9rese, por ejemplo, el derecho a la libre manifestaci\u00f3n del pensamiento). Volveremos por lo tanto a una condici\u00f3n casi feudal. Ser\u00e1 necesario sin dudas reiniciar la lucha por la conquista de los derechos humanos. Entonces, \u00bfes o no es una perspectiva aterradora?<\/p>\n<p>Existe, por otra parte, una contradicci\u00f3n grosera, pero que parece pasar desapercibida. La l\u00f3gica te\u00f3rica del mercado, actualmente transformado en divinidad, deber\u00eda determinar una atomizaci\u00f3n de empresas, de tal forma que ninguna tendr\u00eda poder, o dimensiones, para influir sobre los precios. Pues es exactamente lo contrario lo que est\u00e1 ocurriendo. Es decir, la pr\u00e1ctica de la econom\u00eda de mercado parece que est\u00e1llevando al fin del mercado. Se trata de una contradicci\u00f3n muy curiosa.<\/p>\n<p>En cuanto a los dineros para ciencia y tecnolog\u00eda en S\u00e3o Paulo, no son una cosa maravillosa. Pero son montos importantes, sobre todo si consideramos el saldo impresionante de las colocaciones efectuadas por la FAPESP. No obstante, creo que la tecnolog\u00eda deber\u00eda recibir una fracci\u00f3n mayor que la actual con relaci\u00f3n a la ciencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, es necesario determinar c\u00f3mo llegar a ese objetivo. Las instituciones de fomento no financian a la ciencia en si misma, sino a los cient\u00edficos. Cuando tuve conocimiento de ello, en mis primeros contactos en la Fundaci\u00f3n Zerbini, pens\u00e9 que eso era extra\u00f1o. Pero la raz\u00f3n es clara. El objetivo es facilitar todo el proceso. Pues el cient\u00edfico, como persona f\u00edsica, puede obrar de manera independiente de legislaci\u00f3n que pesa sobre los \u00f3rganos p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Pero existen otras dificultades. Por fuerza del propio mecanismo, la instituci\u00f3n en la cual trabaja el cient\u00edfico necesita entrar en cierto momento en el campo de acci\u00f3n. Surge entonces la exigencia de la donaci\u00f3n de los equipos.La Fundaci\u00f3n Zerbini es un artificio para contornear esas dificultades. Sin duda, ella est\u00e1 al filo de la legalidad. Es discutible incluso si ella deber\u00eda existir. Pero fue la soluci\u00f3n encontrada por la USP. Y tuvo resultados satisfactorios. Tanto es as\u00ed que la universidad tiene en la actualidad casi cien fundaciones.<\/p>\n<p>Se trata de una soluci\u00f3n creativa y que resolvi\u00f3 una situaci\u00f3n. Pero es tambi\u00e9n una soluci\u00f3n a medias. No deber\u00eda subsistir por tanto tiempo. Por lo tanto, urge hallar una soluci\u00f3n definitiva. Mi sugerencia es que el problema comience a encararse seriamente y que se empiece a buscar una soluci\u00f3n duradera. Debemos admitir que no es posible que las instituciones funcionen bien en las actuales condiciones. La legislaci\u00f3n existente es absolutamente arcaica.<\/p>\n<p>Las soluciones adoptadas hasta ahora son de cierta manera eficientes para zanjar las dificultades. Pero todas tienen sus defectos. Entonces debemos dar un soluci\u00f3n a esto. Ha llegado la hora de parar con ese juego, fingiendo que tenemos un instrumento flexible, cuando la verdad lo que tenemos es un instrumento problem\u00e1tico.<\/p>\n<p>No podemos olvidar que las peque\u00f1as y medianas empresas no tienen la misma estructura que las grandes. Tienen problemas para absorber personal calificado e incluso para pagar el impuesto a la renta. Pero generan la mayor cantidad de empleos.No me gustar\u00eda transmitir un mensaje pesimista. Pero como los otros conferencistas crearon una gran cuota de optimismo, creo que mi peque\u00f1o pesimismo no va a aguar la fiesta. Y quiz\u00e1s inocule el germen de una peque\u00f1a y saludable preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>F\u00f3rum S\u00e3o Paulo Siglo XXI<br \/>\n<\/strong>Presidente: diputado Vanderlei Macris<br \/>\nRelator general: diputado Arnaldo Jardim<\/p>\n<p><strong>Grupo Tem\u00e1tico n\u00famero 13 Ciencia, Tecnolog\u00eda y Comunicaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Coordinador: diputado Carlos Zarattini<br \/>\nRelator: diputado Edmur Mesquita<br \/>\nConsejo tem\u00e1tico:<br \/>\nJos\u00e9 An\u00edbal Perez de Pontes<br \/>\nFl\u00e1vio Grynszpan<br \/>\nOzires Silva<br \/>\nAldo Malavasi<br \/>\nHernan Chaimovich<br \/>\nAntonio Manoel dos Santos Silva<br \/>\nCarlos Vogt<br \/>\nCrodowaldo Pavan<br \/>\nJo\u00e3o Pisysieznig Filho<br \/>\nNely Bacelar<br \/>\nOtaviano Helene<br \/>\nN\u00e9lson Raimundo Braga<br \/>\nEduardo Antonio Bulisani<br \/>\nFernando Le\u00e7a<br \/>\nCarlos Henrique de Brito Cruz<br \/>\nClaudio Rodrigues<br \/>\nH\u00e9lio Waldman<br \/>\nMarcos Antonio Monteiro<br \/>\nM\u00f4nica Teixeira<\/p>\n<p><em>Paulo Anthero Soares Barbosa tiene una larga y fruct\u00edfera experiencia en \u00f3rganos p\u00fablicos y empresariales. Formado en Ingenier\u00eda por la antigua Universidad de Brasil, hoy Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), ocup\u00f3, entre otros cargos, el de director administrativo y financiero del Instituto de Investigaciones Tecnol\u00f3gicas (IPT, sigla en portugu\u00e9s) de S\u00e3o Paulo y el de coordinador de Pensamiento Nacional de las Bases Empresariales (PNBE). Pero es principalmente conocido por haber sido uno de los creadores de la Fundaci\u00f3n Zerbini, establecida en septiembre de 1978 con el objetivo espec\u00edfico de apoyar al Instituto del Coraz\u00f3n (InCor) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una dosis de pesimismo puede ser importante","protected":false},"author":274,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[585],"class_list":["post-73289","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/274"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73289"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73289\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73289"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}