{"id":73299,"date":"2000-11-01T00:00:00","date_gmt":"2000-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2000\/11\/01\/viento-en-popa\/"},"modified":"2015-04-02T13:41:08","modified_gmt":"2015-04-02T16:41:08","slug":"viento-en-popa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/viento-en-popa\/","title":{"rendered":"Viento en popa"},"content":{"rendered":"<p>Vuelve al mar en la segunda quincena de noviembre el barco oceanogr\u00e1fico <em>Prof. W. Besnard<\/em>, la principal embarcaci\u00f3n de investigaci\u00f3n del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Iousp) y el \u00fanico nav\u00edo de este tipo en Brasil, capaz de realizar largas expediciones en alta mar. \u201cEl instituto vuelve a respirar y a producir ciencia\u201d, dice el investigador Belmiro Mendes de Castro, que ya encabez\u00f3 varias expediciones de investigaci\u00f3n del<em> Besnard<\/em>.<\/p>\n<p>El buque, que lleva el nombre del fundador del Oceanogr\u00e1fico, profesor Wladimir Besnard (1890-1960), estaba parado desde 1998, cuando entr\u00f3 en la d\u00e1rsena de Santos debido a problemas con el motor. La paralizaci\u00f3n dificult\u00f3 los trabajos de investigaci\u00f3n y ense\u00f1anza en el instituto. \u201cNo se hace oceanograf\u00eda sin un buen barco\u201d,\u00a0 afirma el veterano Luiz Bruner de Miranda, investigador jefe de muchas expediciones del <em>Besnard<\/em>, quien agrega: \u201cNo se conoce el oc\u00e9ano a trav\u00e9s de la pantalla de una computadora\u201d.<\/p>\n<p><strong>Bautismo en 1967<\/strong><br \/>\n\u201cPara llevar a cabo investigaciones oceanogr\u00e1ficas se necesita un barco oceanogr\u00e1fico. Sin barco es mejor cambiarle el nombre al Instituto Oceanogr\u00e1fico por el de Instituto de Estudios Costeros\u201d, comenta con humor su actual director, Rolf Roland Weber, sobre las dificultades por las que pas\u00f3 la instituci\u00f3n. Los mayores perjudicados fueron los investigadores y alumnos, impedidos de usar el nav\u00edo para investigaci\u00f3n de campo en alta mar. Algunos proyectos sufrieron atrasos. Con el retorno del <em>Besnard<\/em> a las aguas, todo tiende a mejorar.<\/p>\n<p>Entre las refacciones hechas en el buque, que costaron alrededor de un mill\u00f3n de reales y fueron financiadas en parte por la FAPESP, se cuenta el cambio el motor y la instalaci\u00f3n de nuevos equipos. El empe\u00f1o del Iousp para mantener el <em>Besnard<\/em> en buenas condiciones de uso tambi\u00e9n se justifica por la historia de sus conquistas.<\/p>\n<p>El desarrollo de la navegaci\u00f3n y la oceanograf\u00eda estaban n\u00edtidamente relacionados en el siglo XIX, cuando los barcos de investigaci\u00f3n y exploraci\u00f3n, a ejemplo del <em>HMS Challenger<\/em>, se hicieron famosos. El profesor franc\u00e9s Wladimir Besnard tuvo siempre presente la necesidad de un nav\u00edo oceanogr\u00e1fico para el instituto que fund\u00f3 y dirigi\u00f3 desde 1946. Bruner asegura que \u00e9sa era una de las principales motivaciones de <em>Besnard<\/em>.<\/p>\n<p>El sue\u00f1o del fundador cobr\u00f3 impulso con la aprobaci\u00f3n de una contribuci\u00f3n federal para la adquisici\u00f3n del barco al final de 1958, pero solo se concretar\u00eda casi diez a\u00f1os despu\u00e9s, el 5 de mayo de 1967. Ese d\u00eda, en Bergen, Noruega \u2013donde el nav\u00edo fue construido a pedido del gobierno paulista por el astillero A\/S Mjellem &amp; Karsen\u2013, se realiz\u00f3 la ceremonia de bautismo de la embarcaci\u00f3n, cuyo nombre fue un homenaje p\u00f3stumo a Besnard. En una ceremonia de cambio de banderas, la nave fue transferida a propiedad de la USP el 30 de mayo.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente el <em>Besnard<\/em> levantaba su ancla en Bergen y solo llegar\u00eda al puerto de Santos en 9 de septiembre de 1967: es que ese viaje fue tambi\u00e9n su primera expedici\u00f3n cient\u00edfica, llamada de <em>Vikindio<\/em>, en alusi\u00f3n a la asociaci\u00f3n entre cient\u00edficos noruegos y brasile\u00f1os en la construcci\u00f3n del mismo. La expedici\u00f3n fue coordinada por Marta Vannucci, directora del Iousp, y Thor Kwinge, del Instituto Geof\u00edsico de la Universidad de Bergen. Su ruta abarc\u00f3 las Islas Canarias, la costa noroeste africana y la costa brasile\u00f1a desde Recife hasta Santos.<\/p>\n<p><strong>Una monta\u00f1a submarina<br \/>\n<\/strong>Luiz Bruner, que particip\u00f3 del viaje, revela que \u201cen su transcurso se recogieron muestras de agua, datos hidrogr\u00e1ficos, muestras de plancton y se realizaron mediciones de la Corriente de Brasil\u201d. Durante esa expedici\u00f3n, el<em> Besnard<\/em> realiz\u00f3 su primer e importante descubrimiento en el Atl\u00e1ntico Norte: una monta\u00f1a submarina de 3.500 metros de altura, con su cima a 194 metros de profundidad, situada en la ruta Dakar-Las Palmas, cerca de la Isla de Sal. La monta\u00f1a recibi\u00f3 el nombre de Besnard.<\/p>\n<p>Bruner recuerda que su doctorado se debe en gran medida al trabajo realizado en el comienzo de la d\u00e9cada del 70 con el Besnard en el proyecto Cobra \u2013Corriente de Brasil en la plataforma continental sur\u2013, con el cual pr\u00e1cticamente fund\u00f3 la c\u00e1tedra de Oceanograf\u00eda F\u00edsica en el instituto.<\/p>\n<p>Un experimentado meteor\u00f3logo y perito en telegraf\u00eda particip\u00f3 de esa fase hist\u00f3rica del barco: Rubens Junqueira Villela, investigador del Instituto Astron\u00f3mico y Geof\u00edsico (IAG) de la USP, primer brasile\u00f1o en alcanzar el Polo Sur en 1962, en una expedici\u00f3n norteamericana. Bruner recuerda que Villela tuvo una participaci\u00f3n importante en varias expediciones del <em>Besnard<\/em> en las d\u00e9cadas del 60 y 70, cuando toda la transmisi\u00f3n de datos meteorol\u00f3gicos de tierra firme al barco era realizada v\u00eda tel\u00e9grafo. Ni bien recib\u00eda los datos, Villela efectuaba r\u00e1pidamente sus previsiones del tiempo, esenciales en las misiones.<\/p>\n<p><strong>Aventura en la Ant\u00e1rtida<\/strong><br \/>\nEl <em>Besnard<\/em> ya particip\u00f3 en muchos grandes proyectos. Uno de ellos, el Coroas \u2013Circulaci\u00f3n Oce\u00e1nica de la Regi\u00f3n Oeste del Atl\u00e1ntico Sur\u2013, consiste en una evaluaci\u00f3n de la productividad primaria en el Atl\u00e1ntico. Financiado por la FAPESP y por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), el proyecto se desarrollo desde 1992 en asociaci\u00f3n con el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos (vinculado al Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda) y la Fundaci\u00f3n Universidad de R\u00edo Grande do Sul (Furg). Por el Iousp, Belmiro de Castro participa del Coroas, cuyas viajes ya incluyeron los litorales de S\u00e3o Paulo, Paran\u00e1, Santa Catarina y R\u00edo Grande do Sul.<\/p>\n<p>Con todo, la gran aventura del <em>Besnard<\/em> fue la serie de excursiones cient\u00edficas a la Ant\u00e1rtida, como parte del Programa Ant\u00e1rtico Brasile\u00f1o (Proantar), que se desarrollaron desde el verano de 1982 hasta el de 1988. Fueron seis campa\u00f1as de investigaci\u00f3n, con relieve para la 1\u00aa Expedici\u00f3n Brasile\u00f1a a la Ant\u00e1rtida y para la instalaci\u00f3n de la Estaci\u00f3n Ant\u00e1rtida Comandante Ferraz en la isla Rey George, que le permitieron a Brasil ser admitido como un miembro pleno del Consejo Consultivo del Tratado Ant\u00e1rtico y de la Comisi\u00f3n Cient\u00edfica de Investigaci\u00f3n Ant\u00e1rtica (SCAR \u2013 Scientific Committee on Antartic Research). Como integrante de esas misiones, Rubens Villela pudo entonces revisitar el continente ant\u00e1rtico.<\/p>\n<p>Las actividades del <em>Besnard<\/em> en la Ant\u00e1rtida fueron abandonadas debido al desgaste de su estructura, provocado por las condiciones adversas del mar en la regi\u00f3n, cosa que en 1988 ocasion\u00f3 la ruptura del eje de la h\u00e9lice de la embarcaci\u00f3n al atravesar el pasaje de Drake. Ese desgaste estructural fue la probable causa de los problemas mec\u00e1nicos que pasaron a perjudicar el desempe\u00f1o del nav\u00edo.<\/p>\n<p>As\u00ed, despu\u00e9s de 150 cruceros oceanogr\u00e1ficos, el <em>Besnard<\/em> pas\u00f3 por una amplia reforma entre 1994 y 1997. Con todo, tuvo que volver a reparaciones en 1998, despu\u00e9s de sufrir problemas con el motor: los desgastes estructurales hab\u00edan provocado el desalineamiento de algunos cilindros del mismo, lo que con el tiempo acab\u00f3 impidi\u00e9ndole funcionar.<\/p>\n<p>En la reforma, fueron instalados otro motor y nuevos equipos, lo que mejorar\u00e1 el desempe\u00f1o y le garantizar\u00e1 una buena sobrevida al <em>Besnard<\/em>. Entre esos equipamientos est\u00e1n el ADCP, un perfilador ac\u00fastico de corriente destinado a medir autom\u00e1ticamente la velocidad, la direcci\u00f3n y la conductividad del agua de una corriente marina, sin que el barco deba parar. Tambi\u00e9n se destacan el Ecointegrador, que detecta la biomasa presente, y la Ecosonda EA500, que realiza la batimetr\u00eda \u2013medici\u00f3n de la profundidad\u2013 y eval\u00faa la composici\u00f3n geol\u00f3gica del material de fondo. Adem\u00e1s de esos instrumentos de an\u00e1lisis instalados en el casco, el <em>Besnard<\/em> fue equipado con el nuevo sistema de transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n v\u00eda sat\u00e9lite Imarsat-A, conectado a una red interna de computadoras integrada a laboratorios e instrumentos.<\/p>\n<p>Todos los nuevos instrumentos pueden ser reaprovechados en un futuro nuevo barco oceanogr\u00e1fico. Mientras tanto, el<em> Besnard<\/em> se prepara para retomar su misi\u00f3n como principal laboratorio de la oceanograf\u00eda brasile\u00f1a. En diciembre empezar\u00e1 a participar de un estudio sobre la din\u00e1mica del ecosistema de la plataforma del Atl\u00e1ntico Sur, \u00fanico proyecto oceanogr\u00e1fico que integra el Programa N\u00facleos de Excelencia del CNPq (Pronex).<\/p>\n<p><em><strong>El barco<br \/>\n<\/strong><\/em>Estructura: buque oceanogr\u00e1fico<br \/>\nEslora: 49,35 m<br \/>\nLargo en la l\u00ednea de flotaci\u00f3n: 42,60m<br \/>\nManga: 9,33 m<br \/>\nCalado: 3,73 m<br \/>\nAltura de quilla a cubierta: 5 m<br \/>\nTonelaje: 670 t<br \/>\nVelocidad: 13,5 nudos<br \/>\nAutonom\u00eda: entre 14 y 21 d\u00edas<br \/>\nTripulaci\u00f3n: 23<br \/>\nInvestigadores: 15<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<\/strong><br \/>\nMantenimiento e Instrumentaci\u00f3n del Barco Oceanogr\u00e1fico Prof. W. Besnard y Sustituci\u00f3n del Motor Principal de dicho Barco Oceanogr\u00e1fico<br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nPrograma infraestructura 4 y auxilio a proyecto de investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nRolf Roland Weber &#8211; Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nUS$ 64.900,00 y US$ 150.000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Tras pasar dos a\u00f1os en el astillero sometido a reparaciones, regresa a los mares el barco oceanogr\u00e1fico brasile\u00f1o","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73299","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73299"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73299\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73299"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}