{"id":73319,"date":"2000-11-01T00:00:00","date_gmt":"2000-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2000\/11\/01\/el-ipen-lanza-el-iodo-123-ultrapuro\/"},"modified":"2015-04-02T13:50:39","modified_gmt":"2015-04-02T16:50:39","slug":"el-ipen-lanza-el-iodo-123-ultrapuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-ipen-lanza-el-iodo-123-ultrapuro\/","title":{"rendered":"El Ipen lanza el iodo-123 ultrapuro"},"content":{"rendered":"<p>Un recurso esencial de la medicina nuclear para el diagn\u00f3stico de una serie de enfermedades ya est\u00e1 disponible en S\u00e3o Paulo. El Instituto de Investigaciones Energ\u00e9ticas y Nucleares (Ipen), de la Comisi\u00f3n Nacional de Energ\u00eda Nuclear (Cnem), desarroll\u00f3 una tecnolog\u00eda propia y comenz\u00f3 a producir el iodo-123 ultrapuro, un radiof\u00e1rmaco que, usado en estudios espec\u00edficos, facilita la localizaci\u00f3n de tumores y alteraciones en la tiroide, en el coraz\u00f3n y en el cerebro. Esa sustancia, bajo la forma de un l\u00edquido incoloro, tiene una vida media (per\u00edodo en el que la actividad radioactiva cae a la mitad) corta: 13 horas. Esto representa una ventaja para el paciente, que es sometido a una dosis peque\u00f1a de este tipo de producto, adem\u00e1s de beneficiarse con la precisi\u00f3n y la rapidez de los diagn\u00f3sticos.<\/p>\n<p>El producto estar\u00e1 disponible para todos los hospitales y centros de diagn\u00f3sticos que lo deseen a comienzos del pr\u00f3ximo a\u00f1o. Falta poco para ello. &#8220;Necesitamos sedimentar el proceso todav\u00eda. Solo entonces podremos producir a escala totalmente comercial y establecer el precio final del producto&#8221;, informa el f\u00edsico Valdir Sciani, coordinador del Grupo de Irradiaciones en el Ciclotr\u00f3n del Ipen. El ciclotr\u00f3n, modelo Cyclone 30, es un acelerador que cost\u00f3 cerca de 5 millones de d\u00f3lares y genera haces de protones para la producci\u00f3n de radiof\u00e1rmacos de inter\u00e9s en diagn\u00f3sticos m\u00e9dicos, como el galio-67, talio-201, indio-111, iodo-123 y fl\u00faor-18.<\/p>\n<p>El desarrollo de este nuevo producto fue posible con el proyecto de auxilio-investigaci\u00f3n de la FAPESP\u00a0<em>Desarrollo e Implantaci\u00f3n del M\u00e9todo de Obtenci\u00f3n de Iodo-123 a Partir de la Irradiaci\u00f3n de Xen\u00f3n-124 en el Ipen-Cnen<\/em>, coordinado por Sciani. El apoyo financiero de la Fundaci\u00f3n fue de 109 mil reales y 50 mil d\u00f3lares. La Agencia Internacional de Energ\u00eda At\u00f3mica contribuy\u00f3 con 50 mil d\u00f3lares y la contrapartida del propio instituto fue de 70 mil reales.<\/p>\n<p>La metodolog\u00eda de producci\u00f3n del iodo-123 a partir de la irradiaci\u00f3n del gas xen\u00f3n no es nueva y tambi\u00e9n es usada por el Instituto de Ingeniar\u00eda Nuclear (IEN), de R\u00edo de Janeiro. En S\u00e3o Paulo, el sistema fue enteramente desarrollado en el Ipen. &#8220;El dominio de la tecnolog\u00eda hizo posible el desarrollo y la implementaci\u00f3n de sistemas propios para todas las fases del proceso, en un trabajo que demand\u00f3 dos a\u00f1os&#8221;, explica Sciani. El trabajo tambi\u00e9n cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de equipos del Laboratorio de Ciclotrones, del Centro de Radiofarmacia y del Centro de Tecnolog\u00eda de las Radiaciones del Ipen.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las inversiones directas en el proyecto, contaron tambi\u00e9n aquellas relativas a infraestructura, como la adquisici\u00f3n de un distribuidor magn\u00e9tico con cinco salidas para una de las l\u00edneas de haces de protones del Cyclone 30. Con ello, pueden permanecer ahora instaladas hasta cinco c\u00e1maras de irradiaci\u00f3n, una de ellas exclusiva para la producci\u00f3n de iodo-123. Antes, solo se usaba una c\u00e1mara, que ten\u00eda que ser montada y desmontada para cada nuevo radiof\u00e1rmaco producido en la l\u00ednea.<\/p>\n<p><strong>Iodo en el Incor<br \/>\n<\/strong>El Instituto del Coraz\u00f3n (Incor) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) es uno de los consumidores de iodo-123. Cl\u00e1udio Meneghetti, director del Servicio de Radiois\u00f3topos del Incor, informa que la primera utilizaci\u00f3n del iodo-123 se llevar\u00e1 a cabo en el estudio de pron\u00f3stico de los pacientes que est\u00e1n en la fila de transplantes de coraz\u00f3n, para identificar a los que tienen mayor riesgo de muerte, mediante el uso de una sustancia -la metaiodobencilguanidina &#8211; marcada con el iodo-123. Con estas sustancias en el organismo, el paciente es sometido a un an\u00e1lisis de cintilograf\u00eda, en el que una m\u00e1quina especial capta la radiaci\u00f3n concentrada en las zonas afectadas de manera similar a un equipo de rayos X.<\/p>\n<p>De acuerdo con la farmac\u00e9utica Marycel Barboza, responsable en el Ipen por la marcaci\u00f3n de mol\u00e9culas con radiois\u00f3topos, el iodo-123 es usado solamente en el diagn\u00f3stico y el monitoreo de tratamientos, a diferencia del iodo-131, utilizado en el diagn\u00f3stico y en radioterapia. Con el 123, se pueden diagnosticar disfunciones de la tiroide, como el hipo e hipertireoidismo. Insertado en la metaiodobencilguanidina, posibilita estudios precisos del miocardio y la identificaci\u00f3n de tumores end\u00f3crinos y de la cresta neural (donde existen neuronas implicadas, centrales o perif\u00e9ricas), que son de baja ocurrencia, pero que afectan a ni\u00f1os -neuroblastoma- y adultos j\u00f3venes (feocromocitoma). La conjunci\u00f3n de ambas sustancias tambi\u00e9n facilita el acompa\u00f1amiento terap\u00e9utico, corrigiendo y evaluando la necesidad de aumentar la dosis de un medicamento, adem\u00e1s de verificar la eficiencia de la l\u00ednea terap\u00e9utica. El iodo-123 puede tambi\u00e9n ser usado para marcar otras mol\u00e9culas, como las utilizadas en el examen deflujo neural o cerebral y estudios de neurorreceptores.<\/p>\n<p><strong>Un factor vital<br \/>\n<\/strong>En cardiolog\u00eda, existen varias utilidades para el iodo-123 que ayudan al m\u00e9dico a entender el problema del paciente. &#8220;Por ejemplo, si \u00e9ste tuvo un infarto, el examen con metaiodobencilguanidina marcada puede constatar el \u00e1rea de arritimia. En el caso de transplantes card\u00edacos, muchas veces es preciso escoger al receptor de un coraz\u00f3n en la lista de espera. Existe un momento en el que todos los factores implicados, desde el punto de vista cl\u00ednico o funcional, son similares, pero aquel que tenga menor concentraci\u00f3n de noradrenalina en el miocardio es el caso m\u00e1s grave y deber\u00e1, en t\u00e9rminos estad\u00edsticos, morir primero si no hay una soluci\u00f3n. El examen con la mol\u00e9cula marcada con el iodo-123 puede identificar qui\u00e9nes son esas personas de la lista de espera para transplantes de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Meneghetti destaca tambi\u00e9n el caso de personas con arritmias ocasionales, motivadas por fallas en la distribuci\u00f3n de la red neural del miocardio y que podr\u00e1n tener su caso mejor estudiado. El uso del iodo-123 en el diagn\u00f3stico de la tiroide va a ser menor que el del iodo-131, porque \u00e9ste tiene una vida media mayor: de ocho d\u00edas. &#8220;Eso lo hace m\u00e1s f\u00e1cilmente disponible para las necesidades del d\u00eda a d\u00eda de las cl\u00ednicas&#8221;, aclara el qu\u00edmico Jair Mengatti, coordinador de la producci\u00f3n de radiof\u00e1rmacos del Ipen. &#8220;Pero aun cuando el iodo-131 contin\u00fae desempe\u00f1ando un papel significativo en el diagn\u00f3stico de la tiroide, el iodo-123 es incuestionable en la marcaci\u00f3n de mol\u00e9culas para otros tipos de estudios, debido a la excelencia de las im\u00e1genes que genera y la baja radioactividad suministrada al paciente.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Sin impurezas<br \/>\n<\/strong>El iodo-123 era producido anteriormente por el Ipen a partir del \u00f3xido de telurio, pero esta sustancia pose\u00eda el contaminante iodo-124. El Incor ya trabaj\u00f3 en el pasado, acad\u00e9micamente, con ese iodo. Cuando le es suministrado a un paciente, aun en dosis peque\u00f1as, el iodo-124 permanece en el organismo. Pero este iodo impuro era utilizado de forma espor\u00e1dica, seg\u00fan Meneghetti: &#8220;Solo cuando el beneficio de su aplicaci\u00f3n compensaba los riesgos de radiaci\u00f3n del 124, en casos de pacientes a la espera de un nuevo coraz\u00f3n y con perspectivas de corta vida si el transplante no realizase&#8221;.<\/p>\n<p>Con el gas xen\u00f3n-124, el iodo-123 garantiza, adem\u00e1s de la alta calidad de las im\u00e1genes, la ausencia de impurezas como el iodo-124. Actualmente, cerca de 1,5 millones de personas son beneficiadas con radiof\u00e1rmacos producidos por el Ipen. Mengatti informa que la utilizaci\u00f3n de esos productos en Brasil ha crecido alrededor de un 13% al a\u00f1o. Algunos, como el iodo-131 y el 123, presentan una tasa del 15%. &#8220;Pero aun con esa velocidad de crecimiento, estamos utilizando una cantidad de radiof\u00e1rmacos cercana a la de Argentina. &#8220;Consider\u00e1ndose que Argentina tiene 1\/4 de la poblaci\u00f3n de Brasil, el consumo brasile\u00f1o deber\u00eda crecer un 300% para equiparar al de los argentinos.<\/p>\n<p>Meneghetti, por su parte, comenta que el crecimiento de la medicina nuclear ha sido grande: &#8220;Est\u00e1bamos en nivel de aplicaci\u00f3n muy bajo. La situaci\u00f3n cambi\u00f3 cuando la Sociedad Brasile\u00f1a de Medicina Nuclear empez\u00f3 a divulgar, entre los m\u00e9dicos, los beneficios de los ex\u00e1menes nucleares&#8221;. Con la producci\u00f3n del iodo-123 ultrapuro en S\u00e3o Paulo, se logra un nuevo avance en esa \u00e1rea de la medicina.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<br \/>\n<\/strong>Desarrollo e Implantaci\u00f3n del M\u00e9todo de Obtenci\u00f3n de Iodo-123 a Partir de la Irradiaci\u00f3n de Xen\u00f3n-124 en el Ipen\/Cnen\/SP<em><br \/>\n<\/em><strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong>Auxilio a proyecto de investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong>Valdir Sciani &#8211; Instituto de Investigaciones Energ\u00e9ticas y Nucleares (Ipen)<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>R$ 109.500,00 y US$ 50.000,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El radiof\u00e1rmaco detecta la presencia de tumores y alteraciones en la tiroide","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-73319","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73319"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73319\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73319"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}