{"id":73866,"date":"2012-01-02T09:40:12","date_gmt":"2012-01-02T11:40:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=73866"},"modified":"2017-02-23T18:29:58","modified_gmt":"2017-02-23T21:29:58","slug":"la-plataforma-de-durban","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-plataforma-de-durban\/","title":{"rendered":"La Plataforma de Durban"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_97403\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-97403 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/038-039_Clima_1911.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/038-039_Clima_1911.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/038-039_Clima_1911-120x86.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/038-039_Clima_1911-250x179.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">KYODO VIA AP IMAGES \/ GLOWIMAGES<\/span>Apertura de la conferencia, el 28 de noviembre: los delegados acordaron prorrogar el Protocolo de Kioto<span class=\"media-credits\">KYODO VIA AP IMAGES \/ GLOWIMAGES<\/span><\/p><\/div>\n<p>La 17\u00aa Conferencia de la ONU sobre Cambios Clim\u00e1ticos, llevada a cabo en Durban, Sud\u00e1frica, entre el 28 de noviembre y el 10 de diciembre, logr\u00f3 el compromiso de los representantes de casi 200 pa\u00edses para la adopci\u00f3n de metas de reducci\u00f3n de emisiones de carbono, incluyendo a Estados Unidos y China, las principales potencias contaminantes. Los negociadores superaron el impasse de las conferencias de Copenhague, en 2009, y de Canc\u00fan, en 2010, donde s\u00f3lo se hab\u00edan logrado promesas con car\u00e1cter voluntario, y tambi\u00e9n avanzaron en relaci\u00f3n con el Protocolo de Kioto, aprobado en 1997, que establec\u00eda metas para el recorte de las emisiones, pero exim\u00eda de su cumplimiento a los pa\u00edses en desarrollo. Las delegaciones, que excedieron el plazo l\u00edmite de la conferencia en un d\u00eda para obtener el acuerdo, abandonaron la ciudad portuaria sudafricana con un clima de alivio y alborozo.<\/p>\n<p>Sin embargo, el saldo de la conferencia se compone m\u00e1s de intenciones que de resultados palpables. Los pa\u00edses se comprometieron, claro, a recortar las emisiones, mediante un &#8220;compromiso legalmente vinculante&#8221;, que los obliga al cumplimiento de metas. Pero el porcentaje de recortes no fue definido, ni lo ser\u00e1 en el corto plazo. Los detalles se debatir\u00e1n reci\u00e9n en 2015 y el compromiso regir\u00e1 a partir de 2020. Hubo progresos en la negociaci\u00f3n de un Fondo Clim\u00e1tico Verde para ayudar a los pa\u00edses pobres a afrontar las consecuencias del calentamiento global, donde la idea es reunir 100 mil millones de d\u00f3lares anuales con ese objetivo, tambi\u00e9n a partir de 2020. Qued\u00f3 por definir algo crucial: de d\u00f3nde saldr\u00e1n los recursos. Las charlas incluso avanzaron en la creaci\u00f3n de un sistema capaz de permitir pagos para pa\u00edses que reducen sus emisiones de carbono evitando desmontes, lo cual responde por un 15% de las emisiones globales. Los negociadores establecieron detalles acerca de c\u00f3mo las naciones calcular\u00e1n sus emisiones e iniciaron conversaciones sobre el funcionamiento del sistema. La pr\u00f3xima conferencia, que se realizar\u00e1 en Doha, Qatar, a finales de 2012, revelar\u00e1 el grado de dificultad para avanzar en esos temas.<\/p>\n<p>&#8220;Siendo realista, no existe ninguna garant\u00eda de que las promesas se cumplan, as\u00ed como tampoco puede anticiparse que fracasen. Puede suceder cualquier cosa&#8221;, dice Paulo Artaxo, docente del Instituto de F\u00edsica de la USP y uno de los coordinadores del Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n en Cambios Clim\u00e1ticos Globales. Artaxo prev\u00e9 la resistencia de Estados Unidos, aunque tambi\u00e9n divisa se\u00f1ales alentadoras de otros pa\u00edses. &#8220;El\u00a0<em>lobby<\/em>\u00a0de la industria del petr\u00f3leo es muy fuerte en Estados Unidos. Pero la Uni\u00f3n Europea, incluso enfrentando una fuerte crisis econ\u00f3mica, se empe\u00f1\u00f3 en lograr un acuerdo. China, a nivel mundial, es el pa\u00eds que m\u00e1s invierte actualmente en energ\u00edas renovables, y Brasil demostr\u00f3 que es posible reducir dr\u00e1sticamente las emisiones provocadas por los desmontes, puesto que, de los 27 mil kil\u00f3metros cuadrados talados en 2004, descendimos hasta 6 mil kil\u00f3metros cuadrados en 2010&#8243;.<\/p>\n<p>Concretamente, lo que se logr\u00f3 en Durban fue la extensi\u00f3n del Protocolo de Kioto por un per\u00edodo de cinco a ocho a\u00f1os. El plazo exacto tambi\u00e9n se definir\u00e1 en Doha. Parece poco, pero no se trata de un resultado trivial. El protocolo, creado en 1997, constituye el \u00fanico tratado global que establece metas vinculantes para que los pa\u00edses reduzcan sus emisiones de gases con efecto invernadero. Es cierto que los pa\u00edses en desarrollo estaban exentos y Estados Unidos se neg\u00f3 a ratificarlo, disminuyendo su impacto.<\/p>\n<p>La finalizaci\u00f3n del protocolo, estipulada para el final de 2012, era vista como un retroceso que deb\u00eda evitarse a cualquier costo, y los diplom\u00e1ticos de la Uni\u00f3n Europea y Brasil se asociaron fuertemente para sortear ese paso atr\u00e1s. De todos modos hubo un rev\u00e9s: ni bien concluy\u00f3 la conferencia, Canad\u00e1, que no logr\u00f3 cumplir las metas de Kioto, anunci\u00f3 que abandonaba el protocolo. Anteriormente, Rusia y Jap\u00f3n ya hab\u00edan hecho lo mismo. &#8220;El problema fue pospuesto por otros 10 a\u00f1os, lo cual resulta claramente inadecuado, puesto que una gran cantidad de carbono que podr\u00eda evitarse ser\u00e1 emitido hacia la atm\u00f3sfera durante los pr\u00f3ximos nueve a\u00f1os&#8221;, escribi\u00f3 el f\u00edsico Jos\u00e9 Goldemberg, en un art\u00edculo publicado en el peri\u00f3dico\u00a0<em>O Estado de S. Paulo<\/em>. &#8220;Lo fundamental, no obstante, reside en que el problema de las emisiones de carbono, de aqu\u00ed en adelante, es claramente de todos, y no tan s\u00f3lo de los pa\u00edses industrializados&#8221;.<\/p>\n<p>La denominada Plataforma de Durban modific\u00f3 el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), creado por el Protocolo de Kioto, mediante el cual los pa\u00edses pueden vender cr\u00e9ditos de carbono a las naciones contaminantes si llevan a cabo proyectos que reduzcan las emisiones de gases con efecto invernadero. Los negociadores ampliaron el mecanismo para la inclusi\u00f3n de proyectos que promuevan el almacenaje de carbono capturado en la atm\u00f3sfera. Thelma Krug, investigadora del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales que form\u00f3 parte de la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a, dijo que el resultado de la conferencia es consistente. &#8220;Nos hall\u00e1bamos inmersos en la misma discusi\u00f3n y yo ya no aguantaba m\u00e1s debatir siempre lo mismo, sin lograr avances. La Plataforma de Durban da vuelta una p\u00e1gina. El impacto de no dar por tierra con Kioto y contar con algo vinculante era sumamente importante&#8221;, afirma ella, quien fue secretaria de Cambios Clim\u00e1ticos y Calidad Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente.<\/p>\n<p>Krug destaca el contexto turbulento en el que se obtuvo el acuerdo. &#8220;El fantasma de la crisis econ\u00f3mica mundial se superpuso a la amenaza del calentamiento global. Por causa de ello fue muy dif\u00edcil hablar de metas de recortes&#8221;. Empero, afirma que el camino es largo y que es cada vez m\u00e1s complicado impedir que el calentamiento supere los 2 grados durante este siglo. Los \u00faltimos an\u00e1lisis sugieren que el mundo se encuentra en camino de asistir a un calentamiento de 3,5 grados hacia 2100. &#8220;Lo que se hizo fue decidir hacer menos ahora para acelerar m\u00e1s adelante. Debemos esperar que, durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os, el contexto econ\u00f3mico mejore, la tecnolog\u00eda avance y ofrezca nuevos instrumentos para mitigar los efectos de los cambios clim\u00e1ticos y tambi\u00e9n que logremos movilizar a las autoridades. Se necesita ser optimista, ya que, de no ser as\u00ed, de nada sirve sentarse a negociar&#8221;. Ella cree que el pr\u00f3ximo informe del Panel Intergubernamental del Cambio Clim\u00e1tico (IPCC), que ser\u00e1 emitido en 2013, podr\u00e1 proporcionar evidencias cient\u00edficas que ayudar\u00e1n a presionar a las autoridades para perfeccionar los t\u00e9rminos del acuerdo en 2015.<\/p>\n<p>Tal como sucede en las conferencias de este tipo, el acuerdo parec\u00eda imposible durante los primeros d\u00edas del debate. En los momentos m\u00e1s sombr\u00edos de las negociaciones surgieron rumores acerca de un aplazamiento completo de la decisi\u00f3n. En medio de las disputas entre pa\u00edses ricos y pobres, los delegados de la Uni\u00f3n Europea tomaron la delantera y comenzaron a articular el acuerdo. En la recta final, el desaliento colectivo y el temor de los contendientes de quedar como los villanos de la conferencia, colaboraron con el resultado.<\/p>\n<p>Pa\u00edses como Venezuela protestaron contra los bosquejos de la propuesta, recordando que las emisiones del pasado provenientes del mundo industrializado son las responsables por buena parte del calentamiento global. Otros pa\u00edses en desarrollo, tales como Brasil y Sud\u00e1frica, apuntaron a un acuerdo desde el principio, bajo el argumento de que el crecimiento de las emisiones futuras provendr\u00e1, en gran medida, de los pa\u00edses pobres. El \u00faltimo d\u00eda, finalmente, China y Estados Unidos dieron su conformidad. Tan s\u00f3lo la India se resist\u00eda. Un vehemente discurso del ministro de Medio Ambiente y Bosques, Jayanthi Natarajan, exigiendo que los esfuerzos de los pa\u00edses ricos y pobres fueran diferenciados, suger\u00eda que se mantendr\u00eda la indefinici\u00f3n. Pero tambi\u00e9n los indios acabaron por aceptar el compromiso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El compromiso global para la reducci\u00f3n de los gases de efecto invernadero","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[269],"coauthors":[98],"class_list":["post-73866","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73866","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73866"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73866\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73866"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73866"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73866"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73866"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}