{"id":73899,"date":"2012-01-02T10:02:12","date_gmt":"2012-01-02T12:02:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=73899"},"modified":"2017-02-23T18:48:14","modified_gmt":"2017-02-23T21:48:14","slug":"una-carretera-muchos-bosques","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-carretera-muchos-bosques\/","title":{"rendered":"Una carretera, muchos bosques"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_97615\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-97615 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"164\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-11.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-11-120x66.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-11-250x137.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LUIS FERNANDO DO REGO \/ DERSA<\/span>La carretera atraviesa una de las represas de la capital<span class=\"media-credits\">LUIS FERNANDO DO REGO \/ DERSA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al menos una vez por semana, el bi\u00f3logo surmatogrosense Paulo Ortiz llega al Instituto de Bot\u00e1nica, situado al lado del Zool\u00f3gico de la ciudad de S\u00e3o Paulo, alrededor de las siete de la ma\u00f1ana, una hora y media antes de lo habitual. Se calza las botas negras y enseguida sale, junto con otros bi\u00f3logos, a recorrer la periferia de la capital y municipios vecinos para observar c\u00f3mo est\u00e1n creciendo los bosques que repondr\u00e1n la vegetaci\u00f3n nativa perdida por la construcci\u00f3n del tramo sur de la circunvalaci\u00f3n M\u00e1rio Covas, una carretera de 57 kil\u00f3metros que rodea a la capital paulista y a otros seis municipios del Gran S\u00e3o Paulo, interconectando las carreteras del interior paulista con la costa.<\/p>\n<p>La tarea de recomposici\u00f3n del bosque atl\u00e1ntico, aunque es poco palpable para quien circula por las calles de la metr\u00f3polis, pero importante para apaciguar el calor y las inundaciones, representa la mayor experiencia de restauraci\u00f3n de bosques realizada en conjunto por organismos p\u00fablicos, institutos de investigaci\u00f3n y empresas privadas en la historia paulista. Las 1.016 hect\u00e1reas (cada hect\u00e1rea equivale a 10 mil metros cuadrados) que ser\u00e1n repoblados con especies aut\u00f3ctonas del bosque atl\u00e1ntico est\u00e1n distribuidas en 147 \u00e1reas p\u00fablicas con tama\u00f1os variables \u2013 desde 70 metros cuadrados, el equivalente a un departamento, hasta 100 hect\u00e1reas, tal como 100 campos de f\u00fatbol sumados \u2013 en S\u00e3o Paulo y otros 13 municipios cercanos (Biritiba Mirim, Cotia, Embu das Artes, Itapacerica da Serra, Mairipor\u00e3, Mau\u00e1, Mogi das Cruzes, Nazar\u00e9 Paulista, Ribeir\u00e3o Pires, Sales\u00f3polis, Santo Andr\u00e9, S\u00e3o Bernardo do Campo y Piracaia;\u00a0<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/rodoanelmapaplantio.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"none\">vea la localizaci\u00f3n de las zonas de reforestaci\u00f3n<\/a>).<\/p>\n<p>Esta experiencia comprueba la habilidad del trabajo conjunto entre investigadores de diferentes instituciones, que se movilizan para afrontar problemas urgentes y resistencias naturales o humanas para el crecimiento de los bosques urbanos. En un tercio de la superficie plantada, alrededor de 300 hect\u00e1reas, los \u00e1rboles murieron o no crecieron tal como se esperaba, a causa de imprevistos tales como inundaciones, incendios intencionales, heladas, invasi\u00f3n de ganado y oposici\u00f3n de algunos habitantes vecinos, que prefer\u00edan seguir utilizando las tierras p\u00fablicas como pasturas clandestinas para el ganado que criaban. Un equipo de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) contribuy\u00f3 a la restauraci\u00f3n de 8.500 hect\u00e1reas, un \u00e1rea bastante m\u00e1s grande que la del tramo sur de la carretera de circunvalaci\u00f3n, aunque sin tantos conflictos debido a que los nuevos bosques crecieron en tierras particulares, cuyos propietarios aspiraban a obtener la certificaci\u00f3n ambiental para la producci\u00f3n de az\u00facar y alcohol (<a title=\"Sembradores de bosques\" href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/02\/01\/sembradores-de-bosques\/\" target=\"_blank\"><em>lea en<\/em>\u00a0Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n N\u00ba 144, de febrero de 2008<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>A medida que avanza, la ocupaci\u00f3n con vegetaci\u00f3n nativa de un \u00e1rea equivalente al 25% de la selva de Tijuca, en la ciudad de R\u00edo de Janeiro, pone de manifiesto la capacidad de bot\u00e1nicos e ingenieros agr\u00f3nomos y forestales para contribuir efectivamente en la formulaci\u00f3n e implementaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. Prueba de ello es que, como resultado de investigaciones que se transformaron en argumentos para mejorar la legislaci\u00f3n ambiental del estado de S\u00e3o Paulo, cada hect\u00e1rea debe contener alrededor de dos mil \u00e1rboles de al menos 80 especies diferentes. De esa manera, se intenta que los nuevos bosques sean duraderos y al menos similares a los removidos para la construcci\u00f3n de la carretera.<\/p>\n<p>No hubo reforestaci\u00f3n compensatoria para el tramo anterior de la circunvalaci\u00f3n, el tramo oeste, pero las leyes y los m\u00e9todos aplicados en la restauraci\u00f3n del bosque atl\u00e1ntico del segmento sur deben aprovecharse para la construcci\u00f3n de los dos pr\u00f3ximos tramos, el norte y el este, para compensar la p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa cercana al Parque de Sierra da Cantareira, la mayor selva urbana del mundo, con 7.900 hect\u00e1reas, el doble de la superficie ocupada por la selva de Tijuca. Otro requerimiento ambiental del tramo sur que debe adoptarse en los pr\u00f3ximos tramos es el sistema de monitoreo de la din\u00e1mica demogr\u00e1fica y de las transformaciones en el uso del suelo y de la cobertura vegetal aut\u00f3ctona, desarrollado y administrado en conjunto por los equipos de la Fundaci\u00f3n Sistema Estadual de An\u00e1lisis y Datos (Seade), de la Empresa Paulista de Planificaci\u00f3n Metropolitana (Emplasa) y del Instituto Forestal.<\/p>\n<p><strong>La convocatoria<br \/>\n<\/strong>En el a\u00f1o 2007, como condici\u00f3n para la aprobaci\u00f3n del proyecto de construcci\u00f3n del tramo sur de la autopista de circunvalaci\u00f3n, distintos organismos estaduales y federales dispusieron que, Desenvolvimento Rodovi\u00e1rio S.A. (Dersa), la empresa p\u00fablica encargada de la construcci\u00f3n de la carretera, replantase 1.016 hect\u00e1reas de bosques en zonas cercanas a la futura autopista, para compensar la p\u00e9rdida de 200 hect\u00e1reas de bosque atl\u00e1ntico que rodea a la Gran S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>El primer problema surgi\u00f3 ni bien Luiz Mauro Barbosa, en ese entonces director del Instituto de Bot\u00e1nica, supo que su instituci\u00f3n hab\u00eda sido designada para dirigir el rescate de las plantas vivas y la reforestaci\u00f3n compensatoria con especies aut\u00f3ctonas: &#8220;Apenas s\u00ed conoc\u00edamos el \u00e1rea desde el punto de vista bot\u00e1nico&#8221;, recuerda Barbosa, quien actualmente dirige uno de los centros de investigaci\u00f3n del instituto. \u00c9l fue uno de los l\u00edderes de un equipo conformado por 80 investigadores que posteriormente se adentraron en la selva para identificar las especies y extraer lo que fuera posible, antes del arribo de las topadoras talando la selva para abrir el camino.<\/p>\n<p>Los investigadores se preocupaban por el tiempo, que era escaso, y por la extensi\u00f3n de la selva que ten\u00edan por recorrer. La selva que ser\u00eda talada a causa de la carretera ocupaba una superficie cuatro veces mayor que la de otra experiencia pionera en la que hab\u00edan participado en 1985: la recuperaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n nativa de las laderas de Serra do Mar, tramos de sierra estropeados por la contaminaci\u00f3n en ese entonces descontrolada por parte de las empresas qu\u00edmicas de la localidad de Cubat\u00e3o. Actualmente, Barbosa considera que, a despecho de las presiones, lograron salvar el 80% de las especies herb\u00e1ceas y epifitas del \u00e1rea de la selva talada como consecuencia de la construcci\u00f3n del tramo sur de la carretera de circunvalaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En total, rescataron 22 mil plantas \u2013 principalmente helechos, palmeras, bromelias y orqu\u00eddeas \u2013, que fueron trasplantadas al Jard\u00edn Bot\u00e1nico de S\u00e3o Paulo y plazas p\u00fablicas del Gran S\u00e3o Paulo o reubicadas en las inmediaciones de donde se extrajeron y en las \u00e1reas de reforestaci\u00f3n. En el bosque atl\u00e1ntico que rodea la represa de Guarapiranga, una de las principales fuentes de agua de los residentes en la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo, los bot\u00e1nicos hallaron rarezas tales como una bromelia con flores lila, la\u00a0<em>Tillandsia linearis<\/em>, considerada extinta, y la\u00a0<em>Zygopetalum maxillare<\/em>, una orqu\u00eddea amenazada de extinci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_97616\" style=\"max-width: 215px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-97616 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-21-205x300.jpg\" alt=\"\" width=\"205\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> EDUARDO CESAR<\/span>Una de las nuevas \u00e1reas del bosque atl\u00e1ntico en Parelheiros, en el extremo sur de S\u00e3o Paulo: la diversidad de \u00e1rboles ya es notoria<span class=\"media-credits\"> EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Pisoteos y ofrendas<br \/>\n<\/strong>Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, el tramo sur de la carretera de circunvalaci\u00f3n se encuentra funcionando, conectada con el tramo anterior, el oeste, y varias zonas ya se asemejan a un bosque joven, con buenas perspectivas de crecimiento, principalmente cuando est\u00e1n rodeadas por remanentes de selvas nativas.<\/p>\n<p>En uno de los nuevos fragmentos de bosque en Parelheiros, un barrio alejado de la zona sur de la ciudad de S\u00e3o Paulo, las cosas marchan bien. &#8220;Mire, la selva est\u00e1 comenzando a prender&#8221;, observa el ingeniero agr\u00f3nomo Maycon de Oliveira, de Verdycon, una de las tres empresas contratadas por Dersa para encargarse de la reimplantaci\u00f3n de los \u00e1rboles en las 147 \u00e1reas escogidas.<\/p>\n<p>Oliveira muestra uno de los \u00e1rboles, un fumo bravo, tambi\u00e9n llamado tabaco silvestre (<em>Solanum verbascifolium<\/em>) que \u00e9l y su equipo plantaron en noviembre de 2009. En este tiempo, el \u00e1rbol creci\u00f3 \u2013 ya mide casi 2,5 metros \u2013, floreci\u00f3, dio frutos y semillas que germinaron generando descendientes ya con 30 cent\u00edmetros de altura que crecen cerca del \u00e1rbol madre. El fumo bravo, el\u00a0<em>ing\u00e1<\/em>\u00a0o pacae (<em>Inga edulis<\/em>) y el\u00a0<em>timburi<\/em>\u00a0o pi\u00f1\u00f3n de oreja (<em>Enterolobium cyclocarpum<\/em>) que crecen en este sector, son especies de \u00e1rboles pioneras, que crecen r\u00e1pidamente, brindando sombra a las especies arb\u00f3reas de crecimiento m\u00e1s lento, aunque con vida m\u00e1s extensa. Al lado, se encuentra una dedalera (<em>Lafoensia pacari<\/em>), un \u00e1rbol que vivir\u00e1 all\u00ed muchos a\u00f1os, ya cuenta con 1,5 metros de altura, y floreciendo.<\/p>\n<p>All\u00ed, tal como lo hacen desde hace dos a\u00f1os en las 147 \u00e1reas seleccionadas para la reforestaci\u00f3n, Paulo Ortiz y otro bi\u00f3logo, Carlos Yoshiyuki Agena, examinan el bosque emergente, y, siempre que pueden, la bi\u00f3loga Regina Tomoko Shirasuna y la ingeniera Renata Ruiz Silva tambi\u00e9n participan en las inspecciones. La diversidad de especies es visible, no hay plantas rastreras compitiendo por nutrientes y la mortalidad de los \u00e1rboles es de tan s\u00f3lo un 12%. Ellos ponderan que se trata de un buen resultado, ya que al principio, esta zona fue invadida por caballos que pisotearon los plantines reci\u00e9n implantados.<\/p>\n<p>Actualmente cercados, para evitar el ingreso de animales, los \u00e1rboles crecen en tierras anteriormente ocupadas por una huerta expropiada por el municipio, Alrededor de este predio los \u00e1rboles son m\u00e1s altos y antiguos. Karina Cavalheiro Barbosa, bi\u00f3loga de Dersa que acompa\u00f1a los equipos que dirigen o ejecutan el plant\u00edo, comenta que el conjunto de lotes plantados en Parelheiros forma parte de cuatro unidades de conservaci\u00f3n que ser\u00e1n entregados al municipio durante los pr\u00f3ximos meses.<\/p>\n<p>En Piracaia y Maripor\u00e3, dos municipios que albergan \u00e1reas destinadas a la reforestaci\u00f3n, los problemas son peores. Se cree que algunos habitantes vecinos cortan la cerca de las zonas seleccionadas para meter al ganado que hab\u00eda sido expulsado de all\u00ed. Tambi\u00e9n hubo incendios, posiblemente de origen deliberado, en los bosques en crecimiento; latas de combustible halladas en las tierras quemadas alimentan esa hip\u00f3tesis. Karina y su equipo perseveran, replantando lo que se ha perdido y colocando carteles avisando que se trata de un \u00e1rea p\u00fablica que no deber\u00eda ser invadida. &#8220;No deposite ofrendas&#8221;, implora un cartel an\u00f3nimo clavado en la tierra, en una zona de reforestaci\u00f3n de Mairipor\u00e3. Constituye una forma de evitar los incendios provocados por las velas utilizadas en los rituales religiosos.<\/p>\n<p>De vez en cuando, los habitantes vecinos de las \u00e1reas destinadas para la reforestaci\u00f3n son m\u00e1s directos y avisan a los primeros que llegan que no quieren ning\u00fan cambio de ese tipo ah\u00ed, porque un bosque quitar\u00eda visibilidad a sus casas, dejando m\u00e1s aislada a la comunidad. Y amenazan: si avanzan, habr\u00e1 represalias. \u00bfQu\u00e9 hacer? A veces se opta por rehacer la planificaci\u00f3n para que no se pierda el trabajo: la reposici\u00f3n de bosques es un trabajo costoso, que demanda entre 20 mil y 25 mil reales por hect\u00e1rea.<\/p>\n<p>Nadie previ\u00f3 esas reacciones de rechazo, del mismo modo que nadie preve\u00eda la helada que en una sola noche de julio de 2011 destruy\u00f3 casi la mitad de los \u00e1rboles plantados en el municipio de Cotia por los equipos de Verdycon y el consorcio Jardiplan\/Biotech. En zonas con suelo pobre \u2013 una de ellas, junto a la carretera de circunvalaci\u00f3n, se utilizaba como playa de estacionamiento de camiones y dep\u00f3sito de escombros \u2013 la mortalidad de los \u00e1rboles es del 40%, aunque est\u00e1n apareciendo soluciones. Oliveira, de Verdycon, se encuentra evaluando la eficiencia de un residuo de las centrales azucareras y de etanol para mejorar la calidad del suelo. Un equipo de Corpus, otra empresa encargada del plant\u00edo, cubri\u00f3 el suelo pobre con residuos de la producci\u00f3n de hongos y verific\u00f3 que los \u00e1rboles est\u00e1n creciendo m\u00e1s lozanos.<\/p>\n<div id=\"attachment_97617\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-97617 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-2b1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"101\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-2b1.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-2b1-120x40.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-2b1-250x84.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> EDUARDO CESAR<\/span>Indicadores de \u00e9xito: un dedalero florece y Ortiz registra solamente un 12% de mortalidad de los \u00e1rboles<span class=\"media-credits\"> EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Bosques de vida corta<br \/>\n<\/strong>Barbosa, del Instituto de Bot\u00e1nica, considera que aport\u00f3 bastante para la definici\u00f3n legal de los criterios de reforestaci\u00f3n adoptados, haciendo hincapi\u00e9 en la necesidad de utilizar una alta diversidad de especies nativas para aumentar las posibilidades de \u00e9xito de los planes de restauraci\u00f3n. Mediante dos proyectos de pol\u00edticas p\u00fablicas apoyados por la FAPESP, en 2001 y 2003, evalu\u00f3 98 \u00e1reas reforestadas durante los 10 a\u00f1os anteriores en todo el estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>&#8220;Cuando observ\u00e9 el resultado me asust\u00e9&#8221;, comenta. En la mayor\u00eda de las \u00e1reas hab\u00eda como m\u00e1ximo 30 especies de \u00e1rboles por hect\u00e1rea, bastante menos que lo encontrado en tramos originales del bosque atl\u00e1ntico. Entre esas 30, predominaban las especies pioneras, que poseen un ciclo de vida corto y mueren en pocos a\u00f1os. &#8220;En dos a\u00f1os hab\u00eda un peque\u00f1o bosque&#8221;, dice, &#8220;pero despu\u00e9s de 10 a\u00f1os no quedaba casi nada&#8221;. Tan s\u00f3lo dos de las 98 \u00e1reas examinadas presentaban una densidad de \u00e1rboles y diversidad de especies aceptables.<\/p>\n<p>Barbosa hizo ruido. Se comunic\u00f3 con los dirigentes de la Secretar\u00eda de Medio Ambiente del estado y de las charlas, comenta, surgi\u00f3 la Resoluci\u00f3n SMA-21, promulgada en 2001, estableciendo el plant\u00edo m\u00ednimo obligatorio de 30 a 80 especies por hect\u00e1rea, dependiendo del tama\u00f1o del \u00e1rea (cuanto mayor, se deber\u00edan plantar m\u00e1s especies) y de la proximidad con remanentes de selvas, que podr\u00edan ampliar la diversidad de especies. Otra resoluci\u00f3n, la SMA-47, de 2003, determin\u00f3 que cada hect\u00e1rea deber\u00eda contar con al menos 80 especies nativas distintas, siendo al menos un 40% pioneras, con vida corta, y un 40% no pioneras, con larga vida.<\/p>\n<p>La legislaci\u00f3n condujo a que los viveros productores de plantines ampliaran el n\u00famero de especies y la producci\u00f3n de plantines de \u00e1rboles aut\u00f3ctonos. Barbosa, nuevamente, verific\u00f3 las cantidades, comprobando que 55 viveros registrados en 2001, produc\u00edan 13 millones de plantines de 277 especies nativas. Su estudio indica que actualmente, 208 viveros producen 41 millones de plantines de m\u00e1s de 600 especies nativas del estado de S\u00e3o Paulo (el sitio\u00a0<em>web<\/em>\u00a0del instituto,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.ibot.sp.gov.br\/\" target=\"_blank\">www.ibot.sp.gov.br<\/a>, lista los viveros registrados y las 700 especies de \u00e1rboles reconocidos como nativos del estado). Con este avance, \u00e9l cree que la tarea de reforestar las 1,3 millones de hect\u00e1reas del estado ahora demandar\u00e1 63 a\u00f1os, y ya no 200, tal como hace 10 a\u00f1os.<\/p>\n<p>De esa manera cobr\u00f3 forma una legislaci\u00f3n y una estructura de soporte para la producci\u00f3n de plantines que ubican al estado de S\u00e3o Paulo a la vanguardia del resto del pa\u00eds. &#8220;Mis amigos bi\u00f3logos de Mato Grosso do Sul no creen que en S\u00e3o Paulo reforestemos con una diversidad de especies tan alta, algo inviable por all\u00e1&#8221;, comenta Ortiz.<\/p>\n<p>Los conceptos han madurado bastante. En 1985, una de las estrategias adoptadas para reforestar las laderas de la sierra del Mar con vegetaci\u00f3n nativa fue arrojar desde un helic\u00f3ptero semillas dentro de c\u00e1psulas de gelatina; verificando luego que tan s\u00f3lo un 30% de \u00e9stas germinaron. Se utiliz\u00f3 brachiaria, una especie de pastura ex\u00f3tica de crecimiento r\u00e1pido, para sujetar el suelo de la ladera. &#8220;Ahora no lo har\u00edamos de ese modo&#8221;, expresa Barbosa. De ser necesario, dice, utilizar\u00edan la\u00a0<em>orelha-de-on\u00e7a<\/em>\u00a0(<em>Tibouchina clavata<\/em>), un arbusto nativo, que cumple la misma funci\u00f3n. Anteriormente se pensaba que las semillas podr\u00edan guardarse solamente durante unas semanas; hoy se sabe que pueden durar a\u00f1os. Y ahora existen varias t\u00e9cnicas de restauraci\u00f3n forestal, que pueden combinarse, de ser necesario.<\/p>\n<div id=\"attachment_97618\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-97618 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-51.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"151\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-51.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-51-120x60.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/054-059_RestauracaoFlorestal_191-51-250x126.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> IF \/ EMPLASA \/ SEADE<\/span>Tres a\u00f1os despu\u00e9s: la selva se expande en uno de los parques creados por Dersa; arriba, la carretera atraviesa una de las represas de la capital<span class=\"media-credits\"> IF \/ EMPLASA \/ SEADE<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de los \u00e1rboles<br \/>\n<\/strong>Todav\u00eda existen problemas, obvio. Una investigaci\u00f3n llevada a cabo por la Esalq indic\u00f3 que trepadoras y epifitas, tales como las bromelias y orqu\u00eddeas, componen un 42% de la biomasa de una selva y son muy importantes para la reconstrucci\u00f3n del ambiente, mientras que los \u00e1rboles participan con un 35% del total de biomasa.<\/p>\n<p>&#8220;Los \u00e1rboles por s\u00ed solos no son la soluci\u00f3n&#8221;, reiter\u00f3 Paulo Kageyama, docente de la Esalq, durante un simposio sobre restauraci\u00f3n ecol\u00f3gica realizado en noviembre de 2011 en el Instituto de Bot\u00e1nica. El problema reside en que los viveros, por el momento s\u00f3lo ofrecen plantines de \u00e1rboles. Una reglamentaci\u00f3n reciente dispuesta por la Secretar\u00eda de Medio Ambiente recomienda \u2012aunque todav\u00eda no obliga\u2012 que no se planten solamente \u00e1rboles.<\/p>\n<p>Las t\u00e9cnicas de restauraci\u00f3n est\u00e1n relativamente maduras para el bosque atl\u00e1ntico, pero a\u00fan son poco claras para otros \u00e1mbitos naturales del estado de S\u00e3o Paulo tales como el cerrado, los manglares y las restingas. &#8220;Nuevas investigaciones indicar\u00e1n otros caminos&#8221;, considera Kageyama.<\/p>\n<p>Los nuevos bosques que crecen alrededor de la carretera de circunvalaci\u00f3n est\u00e1n sirviendo como base para investigaciones que compararon el crecimiento de las plantas en zonas diferentes o bajo dis\u00edmiles tipos de presiones naturales o urbanas. Una de las preguntas que reci\u00e9n tendr\u00e1n respuesta dentro de muchos a\u00f1os es si los fragmentos de selva ubicados en \u00e1mbitos urbanos se comportar\u00e1n del mismo modo que los fragmentos de selva ubicados en medio de pasturas en la Amazonia, por ejemplo.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de eso, la reposici\u00f3n de bosques a\u00fan no supera a las p\u00e9rdidas. Entre 1995 y 2003, el Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa) promovi\u00f3 la restauraci\u00f3n de la selva amaz\u00f3nica, aunque no hasta el punto de reponer lo que continuamente se perd\u00eda. Los informes de ese trabajo, que cont\u00f3 con la financiaci\u00f3n de Jap\u00f3n, indican que la recuperaci\u00f3n de paisajes naturales s\u00f3lo avanza efectivamente cuando se encuentra asociada con pol\u00edticas p\u00fablicas de mayor envergadura. En un estudio publicado en la revista\u00a0<em>PNAS<\/em>en 2008, investigadores de Estados Unidos estimaron que Brasil perdi\u00f3 2,6 millones de hect\u00e1reas anuales a causa del desmonte de selvas h\u00famedas entre 2000 y 2005, mientras que en Indonesia, el segundo pa\u00eds con la mayor p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa, el desmonte llega a 700 mil hect\u00e1reas por a\u00f1o.<\/p>\n<p>Para terminar, y para desaliento de los paulistas m\u00e1s impacientes, cabe acotar que los resultados son lentos. &#8220;La restauraci\u00f3n tarda&#8221;, reconoce Ortiz. &#8220;Reci\u00e9n sabremos dentro de 10 \u00f3 20 a\u00f1os si esos bosques plantados alrededor de la carretera de circunvalaci\u00f3n realmente prosperar\u00e1n&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Modelos de repoblaci\u00f3n vegetal para la protecci\u00f3n de sistemas h\u00eddricos en \u00e1reas degradadas de los diversos biomas del estado de S\u00e3o Paulo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/5312\/modelos-de-repovoamento-vegetal-para-protecao-de-sistemas-hidricos-em-areas-degradadas-dos-diversos\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2000\/02020-9<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Programa Pol\u00edticas P\u00fablicas; <strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Luiz Mauro Barbosa \u2013 IBt;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 144.214,61 (FAPESP)<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Instituci\u00f3n de par\u00e1metros de evaluaci\u00f3n y monitoreo para reforestaci\u00f3n inducidos en busca del licenciamiento ambiental (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/5708\/estabelecimento-de-parametros-de-avaliacao-e-monitoramento-para-reflorestamentos-induzidos-visando-o\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2003\/06423-9<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Programa Pol\u00edticas P\u00fablicas; <strong>Coordinador <\/strong>Luiz Mauro Barbosa \u2013 IBt;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 173.793,33 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una circunvalaci\u00f3n activa una operaci\u00f3n de reimplantaci\u00f3n forestal","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[293],"coauthors":[5968],"class_list":["post-73899","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73899","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73899"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73899\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73899"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73899"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73899"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=73899"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}