{"id":74486,"date":"2002-02-01T00:00:00","date_gmt":"2002-02-01T02:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/01\/01\/los-cambios-necesarios-para-poder-dar-un-paso-al-frente\/"},"modified":"2013-04-19T18:54:48","modified_gmt":"2013-04-19T21:54:48","slug":"los-cambios-necesarios-para-poder-dar-un-paso-al-frente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-cambios-necesarios-para-poder-dar-un-paso-al-frente\/","title":{"rendered":"Los cambios necesarios para poder dar un paso al frente"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-92619\" title=\"\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/02\/art1673img12.jpg\" width=\"150\" height=\"120\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/02\/art1673img12.jpg 150w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/02\/art1673img12-120x96.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span>Con un pie a la vanguardia y el otro sujeto a las amarras del atraso, Brasil es un pa\u00eds sorprendente. Plagado de &#8220;islas de excelencia&#8221;, en las cuales se generan productos tecnol\u00f3gicamente nobles, Brasil convive con niveles de escolaridad considerados bajos, incluso cuando se los compara con los de sus vecinos latinoamericanos. Su elite cient\u00edfica se equipara a las mejores del mundo, mientras que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n estudiantil no dispone de laboratorios y microcomputadoras en las escuelas p\u00fablicas. El gobierno solventa a la mayor parte de las inversiones destinadas a investigaci\u00f3n y desarrollo (IeD), contrariando una tendencia mundial de los pa\u00edses desarrollados o de econom\u00eda m\u00e1s din\u00e1mica, que hace de las empresas el \u00e1mbito privilegiado de la innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese pa\u00eds permeado de contrastes es el que emerge del estudio intitulado\u00a0<em>Indicadores de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n en S\u00e3o Paulo &#8211; 2001<\/em>, producido por la FAPESP. La obra brinda una dimensi\u00f3n de las diversas facetas del sistema cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico de S\u00e3o Paulo y de Brasil, y muestra que &#8211; pese a todas las contradicciones &#8211; el pa\u00eds avanza, innova y produce, aunque a un ritmo lento todav\u00eda, de cara a sus necesidades y ambiciones.<\/p>\n<p>En la geograf\u00eda de la innovaci\u00f3n brasile\u00f1a, S\u00e3o Paulo disfruta de una posici\u00f3n bastante m\u00e1s confortable que el resto del pa\u00eds, de acuerdo con varios de los indicadores obtenidos para la elaboraci\u00f3n del libro. Es el estado que m\u00e1s gasta en IeD, y a su vez es el que re\u00fane al mayor n\u00famero de investigadores y de n\u00facleos intensivos en tecnolog\u00eda, adem\u00e1s de mantener en las escuelas a pr\u00e1cticamente la totalidad (97%) de losni\u00f1oscon edades entre 7 y 14 a\u00f1os. Pero aun as\u00ed, como se ver\u00e1, el proyecto tecnol\u00f3gico paulista es todav\u00eda una obra en construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para el director presidente del Consejo T\u00e9cnico Administrativo de la FAPESP, Francisco Romeu Landi, coordinador del citado estudio, los\u00a0<em>Indicadores<\/em>, con sus informaciones concretas y exhaustivamente trabajadas, ayudan a componer una imagen m\u00e1s clarade la actual situaci\u00f3n de la ense\u00f1anza, la investigaci\u00f3n y la producci\u00f3n tecnol\u00f3gica en el estado de S\u00e3o Paulo y en el pa\u00eds. &#8220;Se trata de una radiograf\u00eda del sector que puede indicar tendencias y prioridades para el establecimiento de pol\u00edticas y la toma de decisiones&#8221;, subraya Landi.<\/p>\n<p><strong>Inversiones<br \/>\n<\/strong>Brasil ocupa actualmente una posici\u00f3n intermedia en el<em>ranking<\/em> de naciones que invierten en la producci\u00f3n de conocimiento: alrededor de 6.500 millones de d\u00f3lares: un 0,87% de su Producto Bruto Interno (PBI). Ese monto pone al pa\u00eds al nivel de econom\u00edas como lasde Italia (1%), Espa\u00f1a (0,9%) y Hungr\u00eda (0,7%), aunque lo deja distante de las econom\u00eda m\u00e1s din\u00e1micas, como EE.UU. (2,7%) y Corea del Sur (2,5%). De ese total de gastos -discretos, para un pa\u00eds que necesita evolucionar en el sector- m\u00e1s del 65% sale de las arcas p\u00fablicas, en una proporci\u00f3n inversa a la que se verifica en los pa\u00edses desarrollados, en los cuales las empresas aportan aproximadamente un 60% de los recursos.<\/p>\n<p>Una de las evidencias de la escasa implicaci\u00f3n del sector empresarial en la investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica es su baj\u00edsima absorci\u00f3n de posgraduados, especialmente doctores, hecho que contrasta con la situaci\u00f3n de pa\u00edses de industrializaci\u00f3n m\u00e1s reciente, como Corea del Sur y Taiw\u00e1n. Con relaci\u00f3n a Brasil, S\u00e3o Paulo invierte ligeramente m\u00e1s: entre 1995 y 1998, el estado destin\u00f3 cerca de un 1% de su PBI a investigaci\u00f3n y desarrollo, valores que superan a los de Argentina, para una poblaci\u00f3n y un PBI bastante parecidos. El promedio de los gastos estaduales paulistas en igual per\u00edodo (2.500 millones de d\u00f3lares) correspondi\u00f3 a alrededor de un 38% del total del monto nacional en 1999.<\/p>\n<p>Las inversiones p\u00fablicas y privadas en investigaci\u00f3n pueden tener un gran impacto econ\u00f3mico y social. Un ejemplo de ello es el desempe\u00f1o de la agricultura paulista entre 1948 y 1998, cuando se registraron incrementos de productividad superiores al 150%. Los indicadores muestran que en dicho per\u00edodo los \u00edndices del valor de la producci\u00f3n agr\u00edcola y de la productividad de la tierra crecieron a la par del desarrollo de las nuevas tecnolog\u00edas, al tiempo que el \u00edndice de precios recibidos por los agricultores mostraron una tendencia decreciente. La expansi\u00f3n de la oferta de productos agr\u00edcolas tuvo como resultado una reducci\u00f3n del precio al consumidor final.<\/p>\n<p>Por otra perspectiva, y tomando como base los salarios en el \u00e1rea de la construcci\u00f3n civil, debidamente deflactados, se observa que, a partir de 1980 y hasta 1999, el poder de compra de alimentos de los consumidores de bajos ingresos experiment\u00f3 un incremento del 180%. Los resultados sugieren que el salario de un obrero de la construcci\u00f3n compraba en 1999 casi tres veces m\u00e1s alimentos que en 1980.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al segmento empresarial, los n\u00fameros son controvertidos y a\u00fan se est\u00e1n realizando varios estudios. Con todo, datos de la Asociaci\u00f3n Nacional de Investigaci\u00f3n, Desarrollo e Ingenier\u00eda de Empresas Innovadoras (Anpei, sigla en portugu\u00e9s) indican una participaci\u00f3n del 71% por parte de las empresas paulistas en el total de gastos en IeD de las empresas en el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1ales de descomp\u00e1s<br \/>\n<\/strong>En un mundo en elcual el conocimiento cient\u00edfico es incorporado a los productos de manera creciente -desde los m\u00e1s sencillos, como los expuestos en las g\u00f3ndolas de los supermercados, hasta los m\u00e1s sofisticados, como los telescopios que barren el universo-, Brasil debe vencer m\u00faltiples desaf\u00edos. Entre ellos, debeeliminar los contrastes y descompases que traban su desarrollo, como las barreras existentes entre un sector de investigaci\u00f3n fuerte y una producci\u00f3n tecnol\u00f3gica d\u00e9bil.<\/p>\n<p>&#8220;Basta leer los n\u00fameros de los\u00a0<em>Indicadores<\/em> para constatar que las empresas brasile\u00f1as necesitan invertir cerca de diez veces m\u00e1s en IeD, que es lo que hacen econom\u00edas similares a la nuestra. Sin eso no lograremos avanzar&#8221;, eval\u00faa el presidente de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz. Una de las se\u00f1ales indicativas de que el conocimiento no desempe\u00f1a un papel central en la estrategia de negocios de las empresas brasile\u00f1as reside enel registro de las patentes. Se trata de un term\u00f3metro sensible al gradode evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica de un pa\u00eds, especialmente porque en las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha venido concentrando en sectores sofisticados, como el electr\u00f3nico y el farmac\u00e9utico.<\/p>\n<p>De acuerdo con datos recabados por los\u00a0<em>Indicadores<\/em>, las patentes otorgadas en Brasil a no residentes (en general, empresas transnacionales) corresponden al 85% del total. Al margen de ser escasos (15%), los residentes brasile\u00f1os son personas f\u00edsicas en la mayor\u00eda de los casos. Una prueba de que es limitado el n\u00famero de empresas controladas por capitales nacionales que invierten en el conocimiento tecnol\u00f3gico. Con relaci\u00f3n a las transnacionales, su n\u00facleo de investigaci\u00f3n &#8220;de punta&#8221; est\u00e1 fuera de Brasil, aunque algunas realicen en el pa\u00eds trabajos de desarrollo experimental.<\/p>\n<p>La pauta del comercio internacional tambi\u00e9n refleja la fragilidad de la producci\u00f3n tecnol\u00f3gica brasile\u00f1a. En 1989, el saldo comercial del pa\u00eds era positivo en m\u00e1s de 16 mil millones de d\u00f3lares, gracias al super\u00e1vit registrado para los productos de contenido tecnol\u00f3gico intermedio. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, el nivel de comercio internacional denotaba contornos distintos, especialmente en lo que se refiere a las importaciones, que hicieron que la balanza comercial se volviera deficitaria en alrededor de 1.200 millones de d\u00f3lares. Los productos de alta tecnolog\u00eda, que correspond\u00edan a poco menos de un 30% del total de las importaciones, se elevaron a m\u00e1s de un 43%. Los resultados obtenidos en el per\u00edodo comprueban, por lo tanto, que la apertura econ\u00f3mica impulsada al comienzo de los a\u00f1os 90 no redund\u00f3 en un perfeccionamiento de la capacidad de generaci\u00f3n de innovaci\u00f3n interna.<\/p>\n<p>El estado de S\u00e3o Paulo -responsable por el 50% del PBI nacional- exhib\u00eda un nivel de comercio internacional con mayores divergencias con relaci\u00f3n a las importaciones: de aproximadamente 8 mil millones de d\u00f3lares en 1989, las mismas superaron la marca de los 20 mil millones en 1999, concentr\u00e1ndose m\u00e1s en los productos de alta tecnolog\u00eda, cuya participaci\u00f3n se increment\u00f3 en la pauta de un 36% a aproximadamente un 50%.<\/p>\n<p>Por lo tanto, se hace evidente que la carencia de robustez en el sector m\u00e1s &#8220;noble&#8221; de la producci\u00f3n tecnol\u00f3gica tuvo un precio, que vino bajo la forma de desequilibrio del comercio. Las exportaciones brasile\u00f1as de esos productos, que actualmente representan alrededor de un 5% del total, obedecen principalmente al desempe\u00f1o de las ventas externas de aviones fabricados en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos (S\u00e3o Paulo).<\/p>\n<p><strong>Calidad y competencia<br \/>\n<\/strong>El complejo aeroespacial erguido en esa regi\u00f3n esun ejemplo palpable de que en Brasil se hace investigaci\u00f3n de primera l\u00ednea, apta para ser transformada en productos. Los\u00a0<em>Indicadores<\/em> mencionan tambi\u00e9n los polos instalados en Campinas (telecomunicaciones e inform\u00e1tica) y en S\u00e3o Carlos (\u00f3ptica y nuevos materiales), regiones paulistas reconocidas internacionalmente como centros de excelencia en la producci\u00f3n de alta tecnolog\u00eda. Esos polos &#8211; junto a algunosotros instalados en el pa\u00eds &#8211; resultan fundamentalmente en una exitosa alianza entre investigadores y empresarios, ambos actores dotados de unagran fuerza emprendedora.<\/p>\n<p>Esta s\u00f3lida competencia es el resultado en buena medida de la estructuraci\u00f3n de una red p\u00fablica de ense\u00f1anza superior y de investigaci\u00f3n (uno de los pilares que sostienen el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico) relativamente reciente en Brasil. La misma empez\u00f3 a ser armada al comienzo del siglo pasado, pero solamente a mediados de los a\u00f1os 60, grado y posgrado se articularon de manera m\u00e1s organizada, componiendo actualmente un sistema &#8220;poderoso&#8221;, seg\u00fan el calificativo de Brito Cruz. Pese a las dificultades que a\u00fan enfrenta, se trata de un aparato maduro y muy bien representado por diferentes \u00e1reas del conocimiento, a punto tal de constituirse en referencia para otros pa\u00edses en desarrollo.<\/p>\n<p>S\u00e3o Paulo tiene una posici\u00f3n hegem\u00f3nica en la ense\u00f1anza superior brasile\u00f1a. Con aproximadamente un 23% de la poblaci\u00f3n de entre 18 y 24 a\u00f1os del pa\u00eds, el estado absorbi\u00f3 cerca un 32% de las matr\u00edculas en escuelas superiores en 1998. Con relaci\u00f3n al posgrado, se recibieron en el estado en ese mismo a\u00f1o cerca de un 32% de los m\u00e1steres y casi un 66% de los doctores brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>El otro celebrado par\u00e1metro de evaluaci\u00f3n de la calidad, el n\u00famero de art\u00edculos cient\u00edficos publicados en el exterior, ha crecido extraordinariamente en los \u00faltimos a\u00f1os. Las publicaciones brasile\u00f1as indexadas en las bases del Institute for Scientific Information (ISI, EE.UU.) se elevaron de 3.204 a 12.168 entre 1985 y 1999. Teniendo en cuenta que las bases del ISI crecieron un 34% en dicho per\u00edodo, la participaci\u00f3n brasile\u00f1a casi se triplic\u00f3 en porcentaje de la base, representando en 1985 cerca de un 0,4% del total de la literatura cient\u00edfica mundial, y un 1,1% en 1999.<\/p>\n<p>No obstante, alrededor del 50% de las publicaciones indexadas en las bases del ISI en el per\u00edodo 1981-1993 se originaron tan solamente en diez campi universitarios. En ese\u00a0<em>ranking<\/em>, la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) despunta como la instituci\u00f3n con el mayor n\u00famero de publicaciones. En S\u00e3o Paulo, se destacan tambi\u00e9n la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y la Universidad Estadual Paulista (Unesp), cuyas contribuciones a la producci\u00f3n cient\u00edfica nacional tambi\u00e9n han sido significativas. En 1999, cada una de las tres public\u00f3 respectivamente 3.033, 1.238 y 767 art\u00edculos indexados, representando un 24,9%, un 10,2% y un 6,3% del total de publicaciones brasile\u00f1as.<\/p>\n<p>Entre las instituciones federales, se destacaron la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) y la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS), que registraron un crecimiento singinicativo en el n\u00famero de publicaciones registradas en las bases del ISI.<\/p>\n<p><strong>El desaf\u00edo de la red b\u00e1sica<br \/>\n<\/strong>La extensi\u00f3n y la calidad de la educaci\u00f3n b\u00e1sica (que abarca los niveles inicial y medio) sonprimordiales para que el pa\u00eds pueda afrontar los desaf\u00edos que implican las nuevas tecnolog\u00edas, cuyo creciente grado de complejidad requiere la existencia, a partir del &#8220;pisode la f\u00e1brica&#8221;, de mano de obra preparada y polivalente. De all\u00ed la importancia de incluir en los\u00a0<em>Indicadores<\/em> estudios espec\u00edficos sobre esa red de ense\u00f1anza. M\u00e1s all\u00e1 de los datos cuantitativos, son presentados an\u00e1lisis cualitativos sobre las escuelas y sus equipamientos y evaluaciones referentes al rendimiento escolar basadas en estudios del Ministerio de Educaci\u00f3n (MEC).<\/p>\n<p>&#8220;El gobierno ha realizado grandes inversiones en la educaci\u00f3n b\u00e1sica y se han registrado varios progresos. Elacceso a la escuela por parte de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a con edades entre 7 y 14 a\u00f1os ya alcanza al 95% de los ni\u00f1os situados en esa franja de edades. Pero el pa\u00eds est\u00e1 lejos a\u00fan del nivel considerado ideal&#8221;, advierte Landi.<\/p>\n<p>En el nivel medio, el estado de S\u00e3o Paulo registra el mayor porcentaje: un 28% de las matr\u00edculas brasile\u00f1as, seguido por Minas Gerais, con un 10%, &#8220;una situaci\u00f3n muy preocupante&#8221;, define Landi. Peroaun as\u00ed, durante la d\u00e9cada del 90 las disparidades regionales disminuyeron, se registr\u00f3 una disminuci\u00f3n del \u00edndice de analfabetismo y del \u00edndice de repetici\u00f3n, y un aumento de las tasas de escolaridad media de la poblaci\u00f3n y del n\u00famero de matr\u00edculas.<\/p>\n<p>Sin embargo, estas mejoras no son suficientes para que los sistemas educativos de Brasil y de S\u00e3o Paulo acojan a todos los que lo demandan, principalmente en el nivel medio. Como consecuencia de ello, solamente una parcela de la poblaci\u00f3n puede participar de los avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos del pa\u00eds. Incluso en S\u00e3o Paulo, en donde la situaci\u00f3n educativa es una de las mejores de Brasil, se debe realizar un formidable esfuerzo para revertir el cuadro actual.<\/p>\n<p><strong>Propuestas duraderas<br \/>\n<\/strong>La superaci\u00f3n de los desaf\u00edos esbozados por los\u00a0<em>Indicadores<\/em> &#8211; especialmente los centrados en la cuesti\u00f3n educativa y en la capacidad de innovaci\u00f3n empresarial &#8211; demandan propuestas duraderas y de largo alcance. Brasil ha ampliado su espacio en el campo cient\u00edfico, ha dejado de ser un\u00a0<em>outsider<\/em> en el escenario mundial, pero observada desde el aspecto tecnol\u00f3gico la situaci\u00f3n es a\u00fan cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Inserto en un mercado en el cual competencia es feroz, el pa\u00eds debe no solamente incrementar sus inversiones en IeD, sino tambi\u00e9n hacerlo de manera inteligente y articulada. &#8220;Los\u00a0<em>Indicadores<\/em> dejan claro que ya hicimos cosas relevantes desde el punto de vista tecnol\u00f3gico y que el pa\u00eds cuenta con la capacidad de desarrollar soluciones para sus problemas&#8221;, subraya Brito Cruz. La repetici\u00f3n de esa receta es una cuesti\u00f3n que implica no solamente aspectos pol\u00edticos tales como los recursos financieros y la elecci\u00f3n de nichos, sino tambi\u00e9n un duro trabajo a un ritmo acelerado, porque el resto del mundo no va a esperar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Seg\u00fan revela un estudio, el desempe\u00f1o brasile\u00f1o crece, pero el avance del conocimiento tambi\u00e9n debe incorporarse al sector productivo","protected":false},"author":146,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[461],"class_list":["post-74486","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/146"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74486\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74486"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}