{"id":74520,"date":"2002-02-01T00:00:00","date_gmt":"2002-02-01T02:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/01\/01\/el-arte-de-proteger-la-ensenanza-y-el-patrimonio\/"},"modified":"2015-04-24T18:33:44","modified_gmt":"2015-04-24T21:33:44","slug":"el-arte-de-proteger-la-ensenanza-y-el-patrimonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-arte-de-proteger-la-ensenanza-y-el-patrimonio\/","title":{"rendered":"El arte de proteger la ense\u00f1anza y el patrimonio"},"content":{"rendered":"<p>El Instituto de Artes (IA) de la Unesp, en S\u00e3o Paulo se encuentra entre las mejores escuelas brasile\u00f1as que ofrecen carreras de graduaci\u00f3n y posgrado en m\u00fasica, artes pl\u00e1sticas y educaci\u00f3n art\u00edstica. &#8220;Hace seis a\u00f1os, \u00e9ramos el tercero en el mundo en la universidad&#8221;, recuerda John Boudler, profesor titular del Departamento de M\u00fasica. A partir de 1995, recursos del Programa de Infraestructura de la FAPESP, equivalentes &#8220;a importes de costeo de dos a\u00f1os&#8221;, en la comparaci\u00f3n de Boudler, permitieron la reconstrucci\u00f3n de la biblioteca y del auditorio, mejorando sustancialmente las condiciones de la ense\u00f1anza. &#8220;El antiguo auditorio no ten\u00eda tratamiento ac\u00fastico ni sonoro, refrigeraci\u00f3n, ni siquiera ba\u00f1o&#8221;, cuenta Boudler.<\/p>\n<p>Con el apoyo del programa tambi\u00e9n fue posible implantar una red de inform\u00e1tica. Las reformas de las instalaciones, concluidas en 1997, tuvieron reflejo en la demanda por las carreras ofrecidas por el instituto, que cuenta actualmente con 600 matr\u00edculas en el conjunto de los cursos. &#8220;Ahora es la hora de reestructurar el instituto&#8221;, afirma Boudler.<\/p>\n<p>Los recursos del Programa de Infraestructura para 142 proyectos en el \u00e1rea de Ciencias Humanas y Sociales beneficiaron tambi\u00e9n al Instituto de Estudios Brasile\u00f1os (IEB), de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). El IEB re\u00fane importantes documentos sobre la historia del pensamiento brasile\u00f1o. Integran su acervo obras raras, como el\u00a0<em>Incun\u00e1bulo<\/em>, un libro escrito en el siglo 15, y sus archivos re\u00fanen manuscritos y fotos de grandes personajes de la cultura brasile\u00f1a como Graciliano Ramos, M\u00e1rio de Andrade o Guimar\u00e3es Rosa. Eso sin hablar de las colecciones de intelectuales como Ian de Almeida Prado y del historiador carioca Alberto Lamego.<\/p>\n<p>Esa documentaci\u00f3n se encuentra actualmente preservada con seguridad y, al mismo tiempo, accesible al p\u00fablico. Sin embargo, antes de las reformas y modernizaci\u00f3n de las instalaciones propiciadas por el Infra, las condiciones precarias de las instalaciones del IEB representaban una amenaza a ese patrimonio. No exist\u00eda, por ejemplo, ninguna forma de protecci\u00f3n contra incendios. Solamente la biblioteca contaba con aire acondicionado. El sistema el\u00e9ctrico del edificio era generado por centrales el\u00e9ctricas distintas, lo que dificultaba el control de la carga y aumentaba el riesgo de siniestros fatales. Las reformas y la mejor\u00eda de las instalaciones del edificio fueron realizadas con recursos del Programa de Infraestructura de la FAPESP.<\/p>\n<p>&#8220;El Infra fue la soluci\u00f3n&#8221;, sintetiza Marta Rossetti Batista, investigadora de Historia del Arte del IEB. En el caso de las \u00e1reas de archivo del instituto, se opt\u00f3 por un sistema de protecci\u00f3n contra incendio a base de gas carb\u00f3nico &#8211; ya que en ese tipo de documentaci\u00f3n, el agua puede causar tantos estragos como el fuego, destruyendo todo el material. En el archivo tambi\u00e9n fue instalado un sistema de aire acondicionado y fue construida una central de energ\u00eda el\u00e9ctrica propia, independiente de la de los dem\u00e1s departamentos y m\u00e1s potente. El programa financi\u00f3 la construcci\u00f3n de cabinas especiales para consultas por medio de microfilmes y computadoras, lo que facilit\u00f3 el acceso de los investigadores y alumnos a los documentos que integran su acervo.<\/p>\n<p>Los recursos del Infra financiaron tambi\u00e9n el cambio de los muebles, la compra de servidores y computadoras y el montaje de una red de inform\u00e1tica. La colecci\u00f3n de artes visuales cuenta ahora tambi\u00e9n con un sistema de climatizaci\u00f3n con aire acondicionado y humidificadores para la conservaci\u00f3n de las obras, adem\u00e1s de una nueva instalaci\u00f3n el\u00e9ctrica e iluminaci\u00f3n adecuada. Las reformas del espacio de la biblioteca, que ser\u00e1 reabierta al p\u00fablico este mes, aumentaron el \u00e1rea disponible para guardar un mayor n\u00famero de colecciones. &#8220;Hoy el IEB est\u00e1 totalmente equipado&#8221;, garantiza Marta. La consolidacion de una buena infraestructura aument\u00f3 el flujo de consultas en los archivos y alter\u00f3 los procesos de trabajo. &#8220;Fue necesario organizar y metodizar el material de forma tal que atendiera mejor y con m\u00e1s recursos&#8221;, explica Marta.<\/p>\n<p>El apoyo del Infra tambi\u00e9n fue fundamental para la consolidaci\u00f3n y expansi\u00f3n del Laboratorio de Recursos Audiovisuales (LRAV, sigla en portugu\u00e9s) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU), de la USP. El antiguo LRAV, creado en 1975, reun\u00eda al laboratorio de fotograf\u00eda de uso de los alumnos y otro para la prestaci\u00f3n de servicios. A comienzos de la d\u00e9cada del 90, con la ampliaci\u00f3n del \u00e1rea de investigaciones de Historia y del n\u00famero de becarios, se hizo necesario erguir un tercer laboratorio, para uso exclusivo del posgrado, con equipos m\u00e1s sofisticados y, consecuentemente, m\u00e1s caros, adquiridos con recursos de la FAPESP. Pero el \u00fanico espacio disponible estaba en el zagu\u00e1n en el edificio principal de la FAU, y todo el LRAV acab\u00f3 siendo trasladado a un edificio anexo.<\/p>\n<p>&#8220;Las instalaciones eran p\u00e9simas e imposibilitaban el trabajo&#8221;, recuerda Nestor Goulart Reis Filho, del Departamento de Historia de la Arquitectura de la facultad. El laboratorio no ten\u00eda sistema de ventilaci\u00f3n de aire para dejar salir los vapores qu\u00edmicos que exhalaban de las \u00e1reas de revelado de fotos y la cabina de revelado de pel\u00edculas estaba instalada en una sala con ventana iluminada, que daba a los jardines de la FAU. El \u00e1rea era contigua al taller de la facultad, donde operaban sierras el\u00e9ctricas. El ruido era ensordecedor y las paredes de yeso vibraban peligrosamente. Y adem\u00e1s, del lado de la puesta del sol, el calor del laboratorio era insoportable.<\/p>\n<p>&#8220;Con los recursos del Infra, sustituimos el cielorraso por otro, esta vez ac\u00fastico, adecuamos el sistema de iluminaci\u00f3n, colocamos persianas, instalamos sistemas de ventilaci\u00f3n y aire acondicionado, reformamos el sistema hidr\u00e1ulico y adem\u00e1s vedamos las salas con el fin de mejorar las condiciones de instalaci\u00f3n de los equipamientos&#8221;, cuenta Goulart.<\/p>\n<p>Para mayor seguridad de alumnos, investigadores y del patrimonio, fueron instalados detectores de humo, sistema de vigilancia electr\u00f3nica y cercas. Las reformas permitieron colocar en operaci\u00f3n un equipo de revelado de colores que estaba inoperante, por ejemplo. Las reformas, dice \u00e9l, inauguraron una nueva fase de trabajo en el laboratorio de investigaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las mejoras en sus instalaciones sirven de aliciente para los institutos paulistas","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-74520","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74520","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74520"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74520\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74520"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74520"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74520"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}