{"id":74525,"date":"2002-03-01T00:00:00","date_gmt":"2002-03-01T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/02\/01\/una-vacuna-para-proteger-al-corazon\/"},"modified":"2015-02-05T17:06:28","modified_gmt":"2015-02-05T19:06:28","slug":"una-vacuna-para-proteger-al-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-vacuna-para-proteger-al-corazon\/","title":{"rendered":"Una vacuna para proteger al coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El material ya est\u00e1 listo. Las secuencias de prote\u00ednas de la bacteria responsable por una reacci\u00f3n del organismo que desencadena la fiebre reum\u00e1tica comenzar\u00e1n a ser probadas en el laboratorio y en animales experimentales. \u00c9stas servir\u00e1n de base para una vacuna contra las infecciones de garganta causadas por el microorganismo que inicia esa grave enfermedad. El aislamiento de las secuencias de prote\u00ednas es el combustible para la puesta en marcha de un proyecto recientemente aprobado en el marco del programa Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (PITE) y coordinado por Luiza Guilherme Guglielmi y Jorge Kalil, ambos del Instituto del Coraz\u00f3n (Incor) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Con una inversi\u00f3n de 3 millones de d\u00f3lares, aportados en proporciones iguales por la FAPESP y el Laboratorio Teuto-Brasile\u00f1o, una industria farmac\u00e9utica nacional con sede en An\u00e1polis (GO) que produce medicamentos gen\u00e9ricos, el proyecto de la vacuna apunta hacia la soluci\u00f3n de un mal que en su forma m\u00e1s grave ataca al tejido card\u00edaco, destruye las v\u00e1lvulas mitral y a\u00f3rtica, afecta de manera predominante a poblaciones pobres y pesa en los gastos de los sistemas p\u00fablicos de salud.<\/p>\n<p>La bacteria fat\u00eddica, la\u00a0<em>Streptococcus pyogenes<\/em>, tambi\u00e9n conocida como estreptococo del Grupo A, que est\u00e1 en la mira de la futura vacuna, es objeto de 12 a\u00f1os de estudios del equipo del Laboratorio de Inmunolog\u00eda del Incor, dirigido por Kalil. No causa directamente la enfermedad, pero desencadena un proceso que hace que el organismo se vuelva contra s\u00ed mismo -una caracter\u00edstica de las llamadas enfermedades autoinmunes, como la fiebre reum\u00e1tica. Sin tratamiento, lo que en un comienzo es una simple amigdalitis causada por el estreptococo evoluciona hacia estados febriles, dolores en las articulaciones y, finalmente, ataca al tejido del coraz\u00f3n. En cada caso de la infecci\u00f3n, el cuadro se repite. Cuando algunas partes del tejido card\u00edaco ya han sido destruidas, el paciente puede salvarse solamente por medio de una cirug\u00eda -que en general comporta el cambio de las v\u00e1lvulas mitral o aorta, con un alto costo y posibles secuelas.<\/p>\n<p>En 1998, el 90% de las cirug\u00edas card\u00edacas infantiles hechas en Brasil se debierona la fiebre reum\u00e1tica. En adultos, ese \u00edndice se eleva a un 30%, a\u00fan considerado alto. Se realizan un total de cerca de 10 mil cirug\u00edas por a\u00f1o, a un costo de entre 8 mil y 10 mil d\u00f3lares cada una. &#8220;La fiebre reum\u00e1tica es una enfermedad muy cara para el sistema de salud de cualquier pa\u00eds&#8221;, dice Luiza. En Brasil, donde se registran 18 mil nuevos casos por a\u00f1o, un paciente de fiebre reum\u00e1tica con problemas en el coraz\u00f3n le cuesta 10 mil d\u00f3lares por a\u00f1o al Sistema \u00danico de Salud (SUS).<\/p>\n<p><strong>Objetivo errado<br \/>\n<\/strong>La reacci\u00f3n destructiva del organismo tiene una l\u00f3gica. Kalil hace una analog\u00eda bien humorada con las investigaciones del reciente secuestro del publicitario Washington Olivetto, en el cual estaban involucrados ciudadanos chilenos. Se supon\u00eda que hubiese un sistema de rastreo telef\u00f3nico capaz de identificar idiomas, pero no acentos: sin la prisi\u00f3n de los chilenos, todas las personas de habla hispana ser\u00edan potencialmente sospechosas. En el caso de la fiebre reum\u00e1tica, existen en el tejido card\u00edaco prote\u00ednas con una acentuada semejanza con las de la bacteria. La semejanza hace que las c\u00e9lulas del sistema inmunol\u00f3gico no ataquen a la bacteria, sino al coraz\u00f3n, por una reacci\u00f3n llamada mimetismo biol\u00f3gico. El organismo establece la identificaci\u00f3n fatal: pasa a atacar no solamente a la bacteria, sino tambi\u00e9n al tejido.<\/p>\n<p>Ya que la confusi\u00f3n puede surgir, es crucial bloquear el avance del proceso. Esto es normalmente hecho con el tratamiento r\u00e1pido de las infecciones de la garganta con antibi\u00f3ticos -no siempre es posible en regiones que carecen de servicios de salud. La soluci\u00f3n -radical y definitiva- ser\u00eda evitar el ataque bacteriano por medio de una vacuna capaz de inmunizar a todos los ni\u00f1os, las principales v\u00edctimas de la enfermedad.<\/p>\n<p>La fiebre reum\u00e1tica incide en general sobre el rango de edades de los 5 a los 18 a\u00f1os, predominantemente en pa\u00edses pobres, y alcanza universalmente de un 3% a un 4% de los infectados y no tratados. Entre esos, de un 30% a un 45%, probablemente debido a una predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, desarrollan la forma m\u00e1s grave de la enfermedad, la que ataca al coraz\u00f3n. El sistema inmune ataca al propio tejido entre cuatro a ocho semanas despu\u00e9s del inicio de la infecci\u00f3n de la garganta, que suele durar entre siete y diez d\u00edas, no habiendo m\u00e1s bacterias que combatir. Normalmente, el sistema combate a la bacteria activando a las c\u00e9lulas de la sangre llamadas gl\u00f3bulos blancos o leucocitos (sobre todo los linfocitos T y B), responsables por la destrucci\u00f3n de los estreptococos.<\/p>\n<p>En ni\u00f1os con susceptibilidad gen\u00e9tica, se produce una agresi\u00f3n contra el propio tejido, la llamada reacci\u00f3n autoinmune. El sistema inmunol\u00f3gico almacena en una especie de memoria la estructura de la bacteria, que permite que sea reconocida en el caso de que reaparezca. En esos ni\u00f1os, \u00e9ste reconoce estructuras -pedazos de prote\u00ednas- del coraz\u00f3n, semejantes a las de la bacteria. En un mecanismo conocido como reacci\u00f3n cruzada, esas estructuras pasan a ser atacadas. &#8220;Esa especie de &#8216;error biol\u00f3gico&#8217; hace que las enfermedades autoinmunes sean muy estudiadas&#8221;, destaca Kalil.<\/p>\n<p>El camino del equipo para la concepci\u00f3n de la vacuna fue trazado a partir de la pared celular del estreptococo. Luiza explica que la bacteria tiene una prote\u00edna externa en la pared celular, llamada prote\u00edna M. Es esa prote\u00edna la que ocasiona la reacci\u00f3n cruzada entre las prote\u00ednas del coraz\u00f3n y las de la bacteria, ambas con estructuras semejantes. Pero esa misma prote\u00edna tiene regiones que no desencadenan esas reacciones cruzadas y aparentemente dan protecci\u00f3n contra la bacteria. &#8220;Estudiamos las dos regiones, las que desencadenan reacciones contra el coraz\u00f3n y las que no las desencadenan&#8221;, comenta la investigadora. El equipo del Incor pretende crear una vacuna con las regiones que no desencadenen la reacci\u00f3n cruzada, sino una respuesta de protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Existen tres formas de abordaje distintas. &#8220;La secuencia &#8216;buena&#8217; puede tener combinaciones de p\u00e9ptidos (fragmentos de prote\u00ednas) que compongan la vacuna&#8221;, cuenta Luiza. &#8220;O podemos construir una prote\u00edna recombinante, obtenida por medio de una bacteria inocua, que contenga esas secuencias&#8221;. La tercera alternativa, la menos probable, seg\u00fan Kalil, es la vacuna de ADN (\u00e1cido desoxirribonucleico, portador del c\u00f3digo gen\u00e9tico) por medio de un vector. &#8220;Esa posibilidad est\u00e1 conceptualmente desarrollada, pero tecnol\u00f3gicamente no&#8221;, dice Kalil. &#8220;A\u00fan no hay ninguna vacuna de ADN en uso.&#8221;<\/p>\n<p>Los investigadores se encuentran abocados a la fase de selecci\u00f3n de las zonas de las prote\u00ednas. &#8220;Tenemos que comenzar la s\u00edntesis de los p\u00e9ptidos de esas zonas, desarrollar la prote\u00edna recombinante e implantar la metodolog\u00eda para una posible vacuna de ADN&#8221;, comenta Luiza. Tecnol\u00f3gicamente, el grupo del Incor propone una vacuna o con una fracci\u00f3n de prote\u00edna o con el ADN desnudado, sin riesgo de desencadenar la enfermedad.<\/p>\n<p><strong>Las pruebas<br \/>\n<\/strong>En cualquiera de las formas de abordaje, la vacuna ser\u00e1 evidentemente probada en modelos animales antes de llegar a los seres humanos. Ser\u00e1n utilizados peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos de dos tipos: no manipulados gen\u00e9ticamente (isog\u00e9nicos) y manipulados (transg\u00e9nicos). Los del segundo grupo contendr\u00e1n un gen humano que act\u00faa en el reconocimiento de la vacuna y es extremadamente importante para desencadenar la respuesta del sistema inmune.<\/p>\n<p>&#8220;Queremos aproximarnos lo m\u00e1ximo posible a lo que ser\u00eda una respuesta en los seres humanos&#8221;, explica Luiza. Esta es la primera fase. En la etapa siguiente, los investigadores realizar\u00e1n pruebas con primates y, m\u00e1s tarde, con seres humanos. Pero no cuentan a\u00fan con un modelo primate. El modelo del rat\u00f3n, dicho sea de paso, el rat\u00f3n Lewis, solamente fue encontrado a finales de 2001, por desarrollar la enfermedad card\u00edaca en caso de fiebre reum\u00e1tica.La experimentaci\u00f3n con animales debe durar cerca de cinco a\u00f1os. Despu\u00e9s, habr\u00e1 dos o tres a\u00f1os de ensayos cl\u00ednicos con seres humanos.<\/p>\n<p>El radio de acci\u00f3n de la vacuna no abarca solamente la prevenci\u00f3n de la fiebre reum\u00e1tica. Luiza destaca que ese es el punto fundamental, pero el medicamento que debe emerger de las investigaciones tendr\u00e1 una acci\u00f3n mucho m\u00e1s abarcadora. Primeramente, impedir\u00e1, de modo general, las infecciones por estreptococos tipo A, como el causante de la infecci\u00f3n de garganta, com\u00fan en ni\u00f1os: un estudio realizado recientemente en guarder\u00edas de Curitiba mostr\u00f3 que un 24,5% de los ni\u00f1os ten\u00eda el estreptococo en la garganta. &#8220;Como no podemos saber qui\u00e9n va desarrollar la enfermedad&#8221;, comenta Kalil, &#8220;la vacuna tiene que proteger a todos&#8221;.<\/p>\n<p>Otra ventaja ser\u00eda el reducir la carga de antibi\u00f3ticos sobre los pacientes de fiebre reum\u00e1tica. En principio, bastar\u00eda la vacuna para impedir nuevas infecciones de manera permanente en ni\u00f1os que ya tienen la enfermedad y son obligadas a inyectarse penicilina (benzatina en general) cada 21 d\u00edas. Este per\u00edodo de medicaci\u00f3n con antibi\u00f3tico se basa en el ciclo de desarrollo de la infecci\u00f3n de la garganta por el estreptococo, que, al fin de cuentas, anda suelto por ah\u00ed. &#8220;Todos estamos sujetos a esa infecci\u00f3n, que tiene picos de ocurrencia: oto\u00f1o, invierno y comienzo de la primavera&#8221;, recuerda la investigadora.<\/p>\n<p>El problema es que, en los ni\u00f1os que ya desarrollaron la enfermedad, a cada nueva infecci\u00f3n causada por el estreptococo, vuelven los problemas -fiebre, dolores articulares y los da\u00f1os card\u00edacos. En casos m\u00e1s leves, el coraz\u00f3n no llega a ser afectado, pero los pacientes pueden desarrollar la corea, un disturbio neurol\u00f3gico que provoca movimientos involuntarios y que suele ser confundido con la enfermedad llamada mal de San Vito. En esos casos, el diagn\u00f3stico es precoz, porque el problema es bien visible, lo que no ocurre en la cardiopat\u00eda.<\/p>\n<p>Los investigadores del Incor acent\u00faan la dimensi\u00f3n social del problema. &#8220;La mayor\u00eda de los ni\u00f1os afectados&#8221;, observa Luiza, &#8220;es de bajos ingresos y a veces vive en locales en donde falta un centro de salud o el acceso \u00e9stos es dif\u00edcil&#8221;. Por estas razones, recuerda la investigadora, es elevado el n\u00famero de ni\u00f1os que no se adhiere al tratamiento.<\/p>\n<p>Kalil agrega: &#8220;Existe el problema social, el econ\u00f3mico y el de la salud p\u00fablica. Es una enfermedad que afecta m\u00e1s a las poblaciones pobres probablemente porque los ricos tratan m\u00e1s precozmente la infecci\u00f3n de la garganta. Y existe el riesgo inherente al desarrollo de la vacuna, el desaf\u00edo de conseguir una vacuna que produzca una respuesta buena y eficaz, sin el riesgo de desarrollar la enfermedad, ya que la misma prote\u00edna vinculada a la respuesta protectora puede desencadenar la enfermedad&#8221;. En fin, la vacuna no puede causar enfermedad alguna, ni tampoco la infecci\u00f3n de garganta.<\/p>\n<p>El objetivo es hacer la vacuna constar entre las obligatorias, que deben aplicarse a todos los ni\u00f1os a determinada edad. &#8220;A\u00fan tenemos que evaluar cu\u00e1l ser\u00e1 esa edad, pero seguramente no ser\u00e1 antes de los tres a\u00f1os, pues hay vacunas a las cuales los ni\u00f1os muy peque\u00f1os no responden bien, sobre todo las que son producidas a partir de prote\u00ednas&#8221;, dice la investigadora. El grupo comenz\u00f3 hace 12 a\u00f1os a identificar factores de susceptibilidad a la fiebre reum\u00e1tica en los pacientes del Hospital de Cl\u00ednicas de la USP. Luego estudi\u00f3 el desencadenamiento de la autoinmunidad &#8211; el ataque al propio organismo &#8211; y en 1995 public\u00f3 un art\u00edculo sobre el asunto en\u00a0<em>Circulation<\/em>, la publicaci\u00f3n cient\u00edfica m\u00e1s valorada en cardiolog\u00eda. El editorial de la revista consider\u00f3 los hallazgos del grupo un hito en la comprensi\u00f3n de esa enfermedad.<\/p>\n<p>En estos a\u00f1os de trabajo, el grupo conquist\u00f3 otros reconocimientos. Uno de ellos fue el Premio Unibanco de Salud de 1997. Los investigadores atribuyen el resultado a la insistencia en el estudio intensivo de la descripci\u00f3n de la enfermedad. Luiza cuenta que no se olvid\u00f3 de la clausura del Congreso Vacuna del Futuro, en octubre de 2001, en el Instituto Pasteur de Par\u00eds, cuando se coment\u00f3 que, pese los avances de los grupos de estudio en todo el mundo, a\u00fan no hab\u00eda una f\u00f3rmula para la vacuna, pero que llegar\u00edan a la mejor alternativa aquellos que tuviesen el mayor conocimiento de la enfermedad que ser\u00eda tratada.<\/p>\n<p>Los investigadores se apoyan tambi\u00e9n en equipamientos de avanzada y un laboratorio expandido en un \u00e1rea de 750 metros cuadrados. Una parte especial del proyecto involucra el estudio del proteoma: &#8220;Cuanto m\u00e1s estudiemos las prote\u00ednas, m\u00e1s podremos evitar la reacci\u00f3n cruzada y m\u00e1s segura ser\u00e1 la vacuna&#8221;, concluye Luiza. Kalil cuenta que una de las diez grandes cuestiones no resueltas por la ciencia, citadas en un balance hecho al final del siglo 20, es saber como ocurre el desencadenamiento de una enfermedad auto inmune. El acuerdo del Incor con la empresa prev\u00e9 que la FAPESP va a recibir un 3% de la facturaci\u00f3n neta (facturaci\u00f3n bruta menos los impuestos) generada por la comercializaci\u00f3n de la vacuna.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Desarrollo de la Vacuna contra el Estreptococo Beta Hemol\u00edtico del Grupo A<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nAsociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica<br \/>\n<strong>Coordinadores<\/strong><br \/>\nLuiza Guilherme Guglielmi y Jorge Elias Kalil Filho &#8211; Instituto del Coraz\u00f3n\/USP<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nUS$ 1,5 millones<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Comienza el ambicioso proyecto de combate contra la fiebre reum\u00e1tica, que ataca al tejido card\u00edaco","protected":false},"author":145,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[459],"class_list":["post-74525","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/145"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74525"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74525\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74525"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}