{"id":74556,"date":"2002-02-01T00:00:00","date_gmt":"2002-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/02\/01\/inyecciones-de-vida-clonacion-y-terapia-celular\/"},"modified":"2015-05-11T16:56:33","modified_gmt":"2015-05-11T19:56:33","slug":"inyecciones-de-vida-clonacion-y-terapia-celular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/inyecciones-de-vida-clonacion-y-terapia-celular\/","title":{"rendered":"Inyecciones de vida: clonaci\u00f3n y terapia celular"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>&#8230; c\u00e9lulas primitivas de la medula \u00f3sea regeneran el miocardio in vivo, sustituyendo el tejido muerto.<br \/>\n<\/em><em>Orlic D, et al. Nature 410:710 &#8211; 705, 2001.<\/em><\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n supracitada se refiere a un experimento con ratones, pero sus resultados est\u00e1n empezando a ser trasladados al hombre, realizando un sue\u00f1o de la medicina que parec\u00eda lejano hasta hace pocos a\u00f1os: disponer de una fuente abundante de c\u00e9lulas para reparar tejidos y \u00f3rganos lesionados. El principio de la terapia celular es sencillo: restaurar la funci\u00f3n de un \u00f3rgano o tejido, transplantando nuevas c\u00e9lulas para sustituir a las c\u00e9lulas perdidas por la enfermedad, o reemplazar a las c\u00e9lulas que no funcionan adecuadamente debido a un defecto gen\u00e9tico. Este principio no es nuevo en medicina.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en su forma m\u00e1s simple, la transfusi\u00f3n de c\u00e9lulas de sangre (hemat\u00edes, granulocitos, plaquetas), es uno de los abordajes terap\u00e9uticos m\u00e1s ampliamente utilizados en el mundo, as\u00ed como las numerosas formas de transplantes de \u00f3rganos y tejidos, como los transplantes de medula \u00f3sea, de ri\u00f1\u00f3n, de h\u00edgado, de coraz\u00f3n o de pulm\u00f3n. No obstante, esos transplantes de \u00f3rganos enteros son limitados, pues solamente se aplican a algunas situaciones cl\u00ednicas. Existe escasez de donadores y los costos pueden ser muy elevados, superiores a los 100 mil d\u00f3lares en el caso de un transplante de h\u00edgado. Adem\u00e1s, son procedimientos invasivos, asociados con una alta mortalidad.<\/p>\n<p>Una alternativa ser\u00eda utilizar c\u00e9lulas indiferenciadas (c\u00e9lulas madre), inyectadas en la circulaci\u00f3n o en el local de la lesi\u00f3n, en la expectativa de que las mismas se diferencien en c\u00e9lulas especializadas de dicho tejido u \u00f3rgano, sustituyendo a las c\u00e9lulas defectuosas o destruidas. Para ello es necesario disponer de c\u00e9lulas madre y conocer los procedimientos para dirigir su diferenciaci\u00f3n en el sentido deseado para dicho paciente.<\/p>\n<p>El conocimiento de que una \u00fanica c\u00e9lula es capaz de dar origen a m\u00e1s de 200 tipos diversos de c\u00e9lulas diferenciadas de tejidos adultos no es novedad, pues constituye la premisa b\u00e1sica de la embriolog\u00eda: el \u00f3vulo fecundado se divide, dando origen a un peque\u00f1o n\u00famero de c\u00e9lulas id\u00e9nticas al comienzo del desarrollo embrionario. Con el crecimiento del embri\u00f3n, \u00e9stas se van diferenciando, y cada una de ellas es capaz de dar origen a un n\u00famero limitado de tejidos. No obstante, la identificaci\u00f3n de c\u00e9lulas con ese potencial en tejidos de adultos y su aplicaci\u00f3n terap\u00e9utica son mucho m\u00e1s recientes.<\/p>\n<p>Las c\u00e9lulas madre pueden clasificarse en dos grupos: las c\u00e9lulas madre embrionarias y las c\u00e9lulas madre del adulto, espec\u00edficas para cada \u00f3rgano o tejido. Las embrionarias se caracterizan por su capacidad amplia de originar a las dem\u00e1s c\u00e9lulas del organismo y pueden ser obtenidas de tres maneras diferentes. La mayor\u00eda de los linajes de c\u00e9lulas embrionarias disponibles deriva de embriones en una fase muy inicial de su desarrollo, una t\u00e9cnica desarrollada por J. Thomson, de la Universidad de Wisconsin.<\/p>\n<p>Al 5\u00ba d\u00eda despu\u00e9s de la fecundaci\u00f3n, el embri\u00f3n est\u00e1 compuesto por unas 200 \u00f3 250 c\u00e9lulas, formando un cisto denominado blastocisto, cuyas c\u00e9lulas son separadas en dos grupos: una capa externa (o trofoectoderma), que constituir\u00e1 la placenta y la bolsa amni\u00f3tica, y una masa compacta de entre 30 y 34 c\u00e9lulas, localizada internamente en uno de los polos del cisto, que dar\u00e1 origen a los tejidos del feto. Esas c\u00e9lulas de la masa interna pueden ser cultivadas<em>in vitro<\/em> y originar linajes de c\u00e9lulas embrionarias capaces de diferenciarse en tejidos de adultos.<\/p>\n<p>Otro tipo de c\u00e9lulas embrionarias fue obtenido inicialmente por J. Gearhart, de la Universidad Johns Hopkins, a partir de 38 culturas de c\u00e9lulas germinativas embrionarias de fetos entre la 5\u00aa y la 9\u00aa semana de desarrollo. Esas c\u00e9lulas son retiradas de una estructura denominada pliegue gonadal y, posteriormente en el adulto, dar\u00e1n origen a los espermatozoides y a los \u00f3vulos.<\/p>\n<p>Un tercer abordaje puede originar c\u00e9lulas madre embrionarias. Pese a que no ha sido utilizada como fuente de linajes de c\u00e9lulas registradas, dicha t\u00e9cnica adquiri\u00f3 mucho relieve en la prensa recientemente, cuando investigadores de la empresa Advanced Cell Techonology la utilizaram para producir &#8220;embriones&#8221; humanos de entre cuatro y seis c\u00e9lulas. Esta t\u00e9cnica, denominada transferencia de n\u00facleo som\u00e1tico, se basa en la remoci\u00f3n del n\u00facleo de un \u00f3vulo, que en condiciones adecuadas, se fusiona con una c\u00e9lula som\u00e1tica (en el caso citado, fibroblastos de la dermis).<\/p>\n<p>Si ese &#8220;huevo&#8221; comienza a dividirse, podr\u00e1 originar un embri\u00f3n cuyo patrimonio gen\u00e9tico es el mismo que el del donador de la c\u00e9lula som\u00e1tica. Por tal motivo, la t\u00e9cnica es popularmente conocida como clonaci\u00f3n, pues puede te\u00f3ricamente producir numerosos adultos, todos con el mismo patrimonio gen\u00e9tico del donador. De hecho, esta t\u00e9cnica fue la misma utilizada por Ian Wilmut, del Instituto Roslin, para producir a la oveja Dolly. La interrupci\u00f3n del desarrollo del &#8220;embri\u00f3n&#8221; en la fase de blastocisto puede originar un linaje de c\u00e9lulas embrionarias con el mismo patrimonio gen\u00e9tico del donador.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n de c\u00e9lulas embrionarias para investigaci\u00f3n y terapias se encuentra rodeada por intensas controversias \u00e9ticas. Por eso, en agosto de 2001, el presidente de Estados Unidos autoriz\u00f3 investigaciones con fondos federales norteamericanos con c\u00e9lulas embrionarias solamente para linajes establecidos previamente a ese anuncio, y que atendieran a cuatro criterios: que las c\u00e9lulas derivaran de un embri\u00f3n creado con fines reproductivos, el embri\u00f3n no era m\u00e1s necesario para tal finalidad, la donaci\u00f3n del embri\u00f3n fue efectuada despu\u00e9s de suministrarle la informaci\u00f3n al responsable, y no hubo incentivo financiero para la donaci\u00f3n. Para tal fin fue creado un Registro de Linajes de C\u00e9lulas Madre Embrionarias, que cuenta actualmente con 64 linajes en laboratorios de diversos pa\u00edses (http:\/\/escr.nih.gov\/).<\/p>\n<p>Muchos gobiernos se encuentran abocados a la discusi\u00f3n o implementaci\u00f3n de una legislaci\u00f3n para disciplinar (de una manera general, sin cohibir) la investigaci\u00f3n con c\u00e9lulas embrionarias. Las c\u00e9lulas madre de adultos fueron identificadas en numerosos tejidos, entre los cuales se encuentran el tejido nervioso, los sistemas hematopo\u00e9tico, muscular y epitelios (piel, tubo digestivo). La m\u00e1s conocida es la c\u00e9lula madre hematopo\u00e9tica, capaz de diferenciarse en gl\u00f3bulos rojos, en los diferentes tipos de gl\u00f3bulos blancos y en las plaquetas. Su presencia garantiza el \u00e9xito de los diferentes tipos de transplantes de c\u00e9lulas hematopo\u00e9ticas (llamados gen\u00e9ricamente transplantes de medula \u00f3sea). Cuando la medula \u00f3sea del receptor es destruida por quimioterapia o irradiaci\u00f3n, \u00e9sta puede ser regenerada con c\u00e9lulas del donador.<\/p>\n<p>Esa forma de tratamiento, que en Brasil ya ha beneficiado a m\u00e1s de 4 mil pacientes, es empleada en un amplio espectro de enfermedades, tales como anemia apl\u00e1stica, leucemias y linfomas. Al margen de la medula \u00f3sea, esas c\u00e9lulas madre se encuentran en la sangre del adulto y en gran cantidad en la sangre fetal que permanece retenida en la placenta tras el parto (sangre de cord\u00f3n umbilical). Esas c\u00e9lulas del cord\u00f3n umbilical constituyen una excelente fuente para sustituir a la medula \u00f3sea en el tratamiento de numerosas enfermedades, y varios pa\u00edses ya han creado bancos de c\u00e9lulas de cord\u00f3n umbilical para tal fin.<\/p>\n<p>No obstante, esa estrategia no puede ser ampliamente utilizada para otros \u00f3rganos o tejidos, puesto que no disponemos de m\u00e9todos pr\u00e1cticos para aislar c\u00e9lulas madre de esos tejidos, como los m\u00fasculos y el coraz\u00f3n. En algunos casos, las c\u00e9lulas para transplante se han obtenido directamente a partir de fetos. Un ejemplo: la enfermedad de Parkinson es causada por la destrucci\u00f3n progresiva de neuronas que utilizan dopamina como transmisor de se\u00f1ales. Alrededor de 300 pacientes han sido hasta el presente tratados mediante la implantaci\u00f3n de tejido mesencef\u00e1lico extra\u00eddo de fetos abortados entre las seis y las nueve semanas. Las neuronas implantadas sobreviven en el cerebro del receptor por m\u00e1s de diez a\u00f1os, liberan dopamina y generan una mejora parcial de la sintomatolog\u00eda.<\/p>\n<p>Pese a ello, \u00e9ste no se convertir\u00e1 en el tratamiento escogido para dicha enfermedad, debido a que no existen fuente suficientes de tejidos para transplantes (cada tratamiento requiere entre seis y ocho donadores), existen dificultades para obtener c\u00e9lulas viables y puras, la recuperaci\u00f3n de los pacientes es apenas parcial y existen tambi\u00e9n problemas \u00e9ticos. \u00bfCu\u00e1les son las alternativas? El xenotransplante, en el cual se utiliza tejido cerebral extra\u00eddo de animales, ya ha sido probado y no mostr\u00f3 resultados cl\u00ednicos satisfactorios. Resta la esperanza de que se puedan aislar c\u00e9lulas madre embrionarias o nerviosas, cultivarlas para multiplicar su n\u00famero y orientar su diferenciaci\u00f3n para que formen neuronas dopamin\u00e9rgicas, para luego ser insertadas.<\/p>\n<p>Un estudio reciente muestra que esa estrategia es factible: las c\u00e9lulas embrionarias forman neuronas dopamin\u00e9rgicas funcionales cuando son transplantadas en cerebros de ratones adultos. Hasta hace poco tiempo se cre\u00eda que cada tejido adulto ten\u00eda un tipo propio de c\u00e9lula precursora, con una capacidad limitada de diferenciaci\u00f3n. Pero m\u00e1s recientemente se acumularon evidencias en animales y en humanos de que las c\u00e9lulas madre de los adultos pueden transponer esas barreras. De esta manera, las c\u00e9lulas obtenidas a partir de la medula \u00f3sea podr\u00edan ser utilizadas para reconstituir el h\u00edgado, el cerebro, diversos m\u00fasculos o el coraz\u00f3n, una caracter\u00edstica que ha sido denominada plasticidad.<\/p>\n<p>Por ejemplo: las c\u00e9lulas de la medula \u00f3sea, inyectadas cerca de los bordes de infartos experimentales en ratones, se diferencian en c\u00e9lulas musculares y vasculares, reemplazando el miocardio lesionado. De la misma manera, las c\u00e9lulas madre de la medula \u00f3sea podr\u00edan utilizarse para reparar el defecto de la distrofia muscular, pues se diferencian en c\u00e9lulas musculares en ratones con una forma experimental de la enfermedad. A\u00fan se debate mucho acerca de si esos resultados obedecen a c\u00e9lulas embrionarias totipotenciales que sobreviven en adultos o a c\u00e9lulas madre tejido-espec\u00edficas que se transdiferencian de acuerdo con un nuevo linaje cuando son estimuladas.<\/p>\n<p>Existe actualmente un gran entusiasmo con relaci\u00f3n a las posibilidades de emplear c\u00e9lulas madre en el tratamiento de numerosas enfermedades humanas. Los mayores desaf\u00edos a la vista son la identificaci\u00f3n de fuentes abundantes de c\u00e9lulas purificadas y la estandarizaci\u00f3n de m\u00e9todos adecuados para condicionar su diferenciaci\u00f3n a favor del tejido necesario. Por el momento, las fuentes m\u00e1s prometedoras para la terapia son las c\u00e9lulas madre de adultos extra\u00eddas de la medula \u00f3sea o de la sangre perif\u00e9rica, adem\u00e1s de aqu\u00e9llas que podr\u00edan obtenerse a partir de la sangre del cord\u00f3n umbilical. El uso de linajes de c\u00e9lulas embrionarias es m\u00e1s problem\u00e1tico: pese a la ventaja consistente en que son c\u00e9lulas purificadas con un amplio potencial de diferenciaci\u00f3n, su manipulaci\u00f3n a\u00fan exige un mayor perfeccionamiento hasta que puedan ser amplificadas<em>in vitro<\/em> y dirigidas con relaci\u00f3n a su diferenciaci\u00f3n in vivo.<\/p>\n<p>Los linajes obtenidos por la v\u00eda de la transferencia de n\u00facleo som\u00e1tico (&#8220;clonaci\u00f3n&#8221;) tendr\u00edan la ventaja te\u00f3rica de no determinar el rechazo, pues el tejido formado tendr\u00eda las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas del donador del n\u00facleo (el mismo receptor del tejido). No obstante, el conocimiento sobre la inmunolog\u00eda de esos tipos de transplantes de c\u00e9lulas embrionarias es a\u00fan incipiente. Por ejemplo, en el caso de transplantes de c\u00e9lulas hematopo\u00e9ticas, el uso de c\u00e9lulas del cord\u00f3n umbilical se ha mostrado mucho m\u00e1s tolerante con relaci\u00f3n a la discrepancia entre ant\u00edgenos HLA del donador y del receptor que los transplantes que utilizan c\u00e9lulas de medula de adulto. Con c\u00e9lulas mucho m\u00e1s &#8220;primitivas&#8221;, como las c\u00e9lulas embrionarias, esa tolerancia podr\u00eda ser mayor a\u00fan.<\/p>\n<p>En resumen, la clonaci\u00f3n es apenas una de las fuentes posibles de c\u00e9lulas para la terapia celular, que brindar\u00eda la ventaja de producir c\u00e9lulas inmunol\u00f3gicamente id\u00e9nticas a las del paciente. Existen numerosos problemas pr\u00e1cticos que deben ser resueltos con relaci\u00f3n al aislamiento, purificaci\u00f3n, manipulaci\u00f3n, diferenciaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de c\u00e9lulas para hacer posible el \u00e9xito de la terapia celular. Los recursos y la atenci\u00f3n de la ciencia y de los cient\u00edficos deben abocarse a hallar respuestas a estas cuestiones, antes que la clonaci\u00f3n ocupe una posici\u00f3n prioritaria en ese contexto.<\/p>\n<p>Y aun as\u00ed, es necesario distinguir claramente clonaci\u00f3n terap\u00e9utica y clonaci\u00f3n reproductiva, tanto desde el punto de vista pr\u00e1ctico como desde el punto de vista conceptual y \u00e9tico. Si el desarrollo del blastocisto obtenido por transferencia nuclear som\u00e1tica no es interrumpido, existe una posibilidad muy baja de que \u00e9ste complete su desarrollo y d\u00e9 origen a un adulto; asimismo, su ontog\u00e9nesis lo distingue de los embriones formados por fecundaci\u00f3n natural o<em>in vitro<\/em> . Por eso, ser\u00eda quiz\u00e1s m\u00e1s apropiado comparar aquella masa celular con un &#8220;tumor&#8221; benigno que con un verdadero embri\u00f3n: esto modificar\u00eda radicalmente su posici\u00f3n en el plano \u00e9tico.<\/p>\n<p>De cualquier manera, el rechazo generalizado por parte de la sociedad a la clonaci\u00f3n reproductiva en humanos no puede comprometer el apoyo necesario por parte de esa misma sociedad, de los cient\u00edficos y del gobierno, a otras formas de investigaci\u00f3n con c\u00e9lulas embrionarias con fines terap\u00e9uticos. En particular, es indispensable que las empresas de biotecnolog\u00eda, los m\u00e9dicos y los cient\u00edficos brasile\u00f1os no sean impedidos de participar de ese progreso, para que no seamos condenados a una posici\u00f3n exclusiva de usuarios que pagan por esas nuevas tecnolog\u00edas en un futuro cercano.<\/p>\n<p><em><strong>Marco Ant\u00f4nio Zago<\/strong> es profesor titular de Cl\u00ednica M\u00e9dica de la Facultad de Medicina de la USP de Ribeir\u00e3o Preto y coordinador del Centro de Terapia Celular<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La t\u00e9cnica de transferencia de n\u00facleo es tan solo una de las fuentes posibles de c\u00e9lulas para la reparaci\u00f3n de tejidos y \u00f3rganos","protected":false},"author":199,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[514],"class_list":["post-74556","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74556","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/199"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74556"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74556\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74556"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74556"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74556"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74556"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}