{"id":74558,"date":"2002-02-01T00:00:00","date_gmt":"2002-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/02\/01\/prometeo-versus-narciso-la-etica-y-la-clonacion\/"},"modified":"2015-05-11T16:50:38","modified_gmt":"2015-05-11T19:50:38","slug":"prometeo-versus-narciso-la-etica-y-la-clonacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/prometeo-versus-narciso-la-etica-y-la-clonacion\/","title":{"rendered":"Prometeo versus Narciso: la \u00e9tica y la clonaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Desde su nacimiento -con la experimentaci\u00f3n, en los albores de la modernidad-, la ciencia mantiene una relaci\u00f3n dif\u00edcil con la \u00e9tica. En el siglo XVI, las buenas costumbres ven con horror la pr\u00e1ctica de la anatom\u00eda, que, no obstante, ser\u00e1 la condici\u00f3n b\u00e1sica para el desarrollo de la medicina (y tambi\u00e9n de la pintura: Da Vinci no ser\u00eda el mismo si no huebiera examinado cad\u00e1veres para dibujar el cuerpo humano). Al principio del siglo XX, Freud causa esc\u00e1ndalo cuando afirma la sexualidad infantil. Por cierto, si la opini\u00f3n p\u00fablica identifica al psicoan\u00e1lisis con una vaga obsesi\u00f3n por el sexo (&#8220;Freud explica&#8221;), es porque ver\u00eda con p\u00e9simos ojos la tesis de la sexualidad perversa que existe en todos nosotros, incluso en nuestros hijitos, a quienes adoramos imaginar como peque\u00f1os \u00e1ngeles rousseaunianos.<\/p>\n<p>Por eso, en las contadas ocasiones que el psicoan\u00e1lisis sale del consultorio para hablarle de la sociedad, genera incomodidad. En Estados Unidos, muchos acusan al psicoan\u00e1lisis por encubrir la realidad del abuso sexual contra los ni\u00f1os. En Brasil, hace diez a\u00f1os, cuando los due\u00f1os de una escuela infantil vieron sus vidas devastadas porque chicos de 2 a\u00f1os dijeron haber sufrido abusos sexuales, los psicoanalistas no salieron en p\u00fablico a recordar que, seg\u00fan Freud, incluso angelitos rousseaunianos tienen fantas\u00edas sobre la sexualidad, y por lo tanto lo que esas criaturas dec\u00edan pod\u00eda no ser la expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de la verdad, sino la manifestaci\u00f3n m\u00e1s clara del ello.<\/p>\n<p>Esos ejemplos bastan: la medicina del cuerpo y de la psique surgen causando horror moral. De all\u00ed la pregunta: cuando criticamos un avance cient\u00edfico en nombre de la \u00e9tica, \u00bfno corremos el riesgo de ser tan prejuiciosos, de cara a algo nuevo, como fueron los que condenaron a Da Vinci por la anatom\u00eda, y a Freud por la sexualidad infantil? Y hablando de clonaci\u00f3n: \u00bfsu discusi\u00f3n \u00e9tica est\u00e1 a la altura de su avance cient\u00edfico? Porque una de las creencias b\u00e1sicas de nuestra sociedad indica que la ciencia progresa sin cesar. Esa fe aparece en el nombre de la SBPC y en el de la AAAC, y est\u00e1 impl\u00edcita en la denominaci\u00f3n de la FAPESP (apoyo), del CNPq (desarrollo) y de la Capes (perfeccionamiento). Solo que, cuando pensamos en \u00e9tica, creemos lo contrario, es decir, que \u00e9sta no cambia con el tiempo. Creemos en el progreso de la ciencia, pero tambi\u00e9n en la permanencia de la \u00e9tica. Ahora bien, nada justifica que la \u00e9tica no cambie. Si no osamos decir que la ciencia lleg\u00f3 a su estadio final, no debemos decirlo acerca de la \u00e9tica.<\/p>\n<p>Una soluci\u00f3n f\u00e1cil ser\u00eda separar \u00e9tica (o pol\u00edtica, o religi\u00f3n) y ciencia. La ciencia lidia con la verdad (o algo parecido a ella), y la \u00e9tica, con la vida pr\u00e1ctica. La ciencia ser\u00eda a\u00e9tica. Entonces la \u00e9tica no tendr\u00eda nada que ver con la propia ciencia, sino con sus aplicaciones, en especial, con la tecnolog\u00eda. La ciencia dir\u00eda lo que es; en tanto, la \u00e9tica, dir\u00eda lo que debemos, o bien, podemos, hacer.<br \/>\nSolo que nuestros dos ejemplos desmienten esa separaci\u00f3n. Da Vinci y Freud muestran que la ciencia interfiere en la \u00e9tica. Pocos actualmente condenan la anatom\u00eda. Sabemos que el conocimiento generado por \u00e9sta salv\u00f3 millones de vidas. Somos m\u00e1s tolerantes con la sexualidad ajena. La expresi\u00f3n efusiva de sentimientos en p\u00fablico, aun aqu\u00e9llos de tenor sexual, incomoda a cada vez menos gente. Y eso nos ha ayudado a tener una \u00e9tica que lidia menos con la superficie y m\u00e1s con el fondo de las cosas. Salimos del conjunto de reglas listas y empezamos a cuestionar su sentido. Tal cambio debe mucho a la ciencia.<\/p>\n<p>No es que eso signifique que llegaremos a tener una \u00e9tica cient\u00edfica. La \u00e9tica trata acerca de valores. La ciencia no tiene c\u00f3mo probarlos, incluso porque forma parte de la esencia de \u00e9stos ser plurales y fr\u00e1giles. Son plurales porque los valores diferentes y aun aqu\u00e9llos que son opuestos son igualmente leg\u00edtimos. Son fr\u00e1giles por la misma raz\u00f3n: no se puede afirmar su car\u00e1cter absoluto. Claro que nadie dir\u00e1 que es correcto matar o robar. No obstante, aceptamos, para preservar la vida, que se infrinja el derecho a la propiedad e incluso que se mate en leg\u00edtima defensa o en protecci\u00f3n a un ser indefenso. Vemos as\u00ed que no existe absoluto en relaci\u00f3n con los valores, a excepci\u00f3n de algunos principios generales, como el del respeto a la persona del otro.<\/p>\n<p>Pero, entonces \u00bfcomo queda la cuesti\u00f3n de la clonaci\u00f3n humana? Si la misma es terap\u00e9utica, opondr\u00e1 cada vez menos problemas \u00e9ticos. Unos a\u00f1os atr\u00e1s, una familia europea gener\u00f3 un hijo para que le donara una parte de su medula a la hermana, que de otro modo morir\u00eda (esa historia que inspir\u00f3 parte de la novela brasile\u00f1a<em>Lazos de Familia, 2001<\/em> ). Hubo cr\u00edticas. Pero solamente se suscitar\u00eda un problema \u00e9tico si esa criatura hubiera sido meramente usada, sin amor, para el bien del otro. Si fue criada con cari\u00f1o, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda el problema? Y si cont\u00e1ramos con el uso de c\u00e9lulas madre para curar enfermedades, ser\u00e1 muy bueno.<\/p>\n<p>Los problemas \u00e9ticos que acarrea la clonaci\u00f3n me parecen, a decir verdad, de dos \u00f3rdenes. Existen problemas aut\u00e9nticos cuando se trata de la clonaci\u00f3n reproductiva humana. Y existe tambi\u00e9n una zona gris, de reacciones contra ciertos avances cient\u00edficos que permiten o expresan cambios de valores significativos en nuestras vidas. Veamos.<\/p>\n<p>La clave de una \u00e9tica actual solamente puede estar en un respeto intenso al otro. Es retomar la idea kantiana de que el hombre es un fin en s\u00ed mismo, y no un medio. Significa, en otras palabras, que debemos reconocer el derecho a la igualdad y -curiosamente- el derecho a la diferencia. El derecho a la igualdad quiere decir que todos debemos ser aceptados como iguales, al menos en lo que se refiere a derechos y oportunidades. Entretanto, el derecho a la diferencia significa que cada uno puede usar su libertad como quiera, siempre y cuando no perjudique a los otros. No es f\u00e1cil definir estos derechos en la pr\u00e1ctica. \u00bfQu\u00e9 significa &#8220;igualdad de oportunidades&#8221;? Ciertamente tal igualdad no existe en Brasil; pero, \u00bfexiste en Estados Unidos? Tal vez no. \u00bfY qu\u00e9 significa &#8220;perjudicar al otro&#8221;? Hay gente que siente que su libertad es agredida por la exhibici\u00f3n sexual del otro. Los l\u00edmites no son f\u00e1ciles de marcar. Pero, aunque sea dif\u00edcil dotar de contenidos precisos a la \u00e9tica, sus principios debenser\u00e9sos.<\/p>\n<p>Pasando a la clonaci\u00f3n reproductiva, solamente es correcto limitarla para que no perjudique a otros seres humanos. El posible perjudicado es, obviamente, el posible clon, el ser que se generar\u00eda. Ahora bien, \u00e9ste puede verse sumamente perjudicado. El menor problema es que no llegue a nacer (como las 276 Dollies fallidas). Lo peor ser\u00eda que la 277\u00aa Dolly humana, aqu\u00e9lla que tuvo \u00e9xito, naciera -mas sujeta a una vida desgraciada por enfermedades y degeneraciones. Pero la cuesti\u00f3n es: si esos problemas t\u00e9cnicos fueran superados, \u00bfla clonaci\u00f3n reproductiva ser\u00e1 aceptable \u00e9ticamente?<\/p>\n<p>Hay cosas que no dependen de los avances de la t\u00e9cnica. Un hijo es generado por dos personas. Nadie a\u00fan ha generado un hijo solo -excepto en ciertas religiones y mitolog\u00edas. Es por eso que la idea del clon fascina y choca. Es un paso enorme en pro de tornar al individuo -en este caso, al padre (o a la madre)- m\u00e1s poderoso, casi omnipotente, casi autosuficiente: incluso la gran limitaci\u00f3n natural que hasta hoy hizo que la generaci\u00f3n copiara solamente por la mitad a cada uno de los genitores, caer\u00eda por tierra. Es un gesto prometeico, una afrenta contra los l\u00edmites naturales.Sin embargo, dichos l\u00edmites ya est\u00e1n saltando, por todas partes. No es \u00fanicamente en la ciencia. Hace pocos d\u00edas, el Superior Tribunal de Justicia de Brasil entendi\u00f3 que una protecci\u00f3n legal -que le impide al acreedor tomar la residencia familiar de quien le debe- se aplica tambi\u00e9n a los solteros. Traduciendo los pormenores: el entendimiento anterior a \u00e9se indicaba que no hab\u00eda familia de una persona sola -pero la sentencia definitiva indica que puede efectivamente haberla. Es otra manera de abordar nuestro tema. La familia, antes, empezaba con la pareja. Hoy, existen familias de un solo individuo. Si desde la novela<em>Vale Todo<\/em> (1988) se acepta la &#8220;producci\u00f3n independiente&#8221; de hijos, \u00bfcu\u00e1l es la diferencia significativa entre eso y la clonaci\u00f3n reproductiva? En el caso de esta \u00faltima, gen\u00e9ticamente existe apenas un progenitor, pero en la producci\u00f3n independiente tambi\u00e9n se concreta la crianza -cultural- del hijo por parte de una sola persona.<\/p>\n<p>\u00bfY existe alguien que a\u00fan crea que es mejor tener dos padres peleando que uno solo, pero amoroso? La producci\u00f3n independiente quiz\u00e1s haya anticipado en nuestra cultura aquello que la clonaci\u00f3n reproductiva ahora insin\u00faa en la biolog\u00eda. La cultura, en este caso, precedi\u00f3 a la naturaleza. Quiz\u00e1s \u00e9se sea un paso m\u00e1s rumbo a la individuaci\u00f3n hacia la cual nuestra sociedad camina desde hace bastante tiempo. Quienes gustan de nuestra sociedad dir\u00e1n que \u00e9sta emancipa a la persona de los controles externos. Quienes la critican la acusan por un individualismo ego\u00edsta. Incluso la elecci\u00f3n de las palabras es significativa: persona es un t\u00e9rmino simp\u00e1tico, de carga \u00e9tica, mientras que individuo causa cierta incomodidad. Pero ac\u00e1 tenemos dos aspectos de un mismo proceso. Entre la emancipaci\u00f3n y el ego\u00edsmo, cada uno de nosotros -y cada grupo social- vacila, oscila, negocia.<\/p>\n<p>Las cosas comenzaron antes incluso que el capitalismo, con Prometeo. En la mitolog\u00eda, Zeus lo castiga porque \u00e9ste hurt\u00f3 el fuego a los dioses para d\u00e1rselo a los hombres. &#8220;Prometeo&#8221;, en griego, significa &#8220;el que ve antes&#8221;. Prometeo podr\u00eda ser el patrono de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica: \u00e9l le suministra al hombre el primer gran equipamiento tecnol\u00f3gico -el fuego-, ve m\u00e1s all\u00e1, y sufre por eso, con el h\u00edgado perforado cotidianamente por un buitre, hasta que H\u00e9rcules finalmente lo libera de ese castigo. Tenemos ac\u00e1 todo lo que compone el dif\u00edcil<em>ethos<\/em> cient\u00edfico: primero, la innovaci\u00f3n; segundo, la ambici\u00f3n de ser como Dios (ambici\u00f3n que est\u00e1 en la agenda de la ciencia moderna desde sus comienzos); tercero, la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica, tecnol\u00f3gica, del conocimiento; y, finalmente, el dolor, la culpa por romper la frontera entre lo humano y lo divino, entre la ignorancia y el conocimiento, entre la sumisi\u00f3n y el poder.<\/p>\n<p>Todo descubrimiento cient\u00edficoexige que el investigador suspenda sus prejuicios, y esto comporta riesgos \u00e9ticos. Pero la ciencia no produce autom\u00e1ticamente efectos nocivos en el plano \u00e9tico. La aplicaci\u00f3n de la ciencia al mundo pr\u00e1ctico nunca es mec\u00e1nica o autom\u00e1tica. Depende de las elecciones humanas. Los chinos conoc\u00edan la p\u00f3lvora desde hac\u00eda siglos -pero solamente la utilizaban para fuegos artificiales- cuando que los occidentales empezaron a emplearla en las armas. \u00bfCu\u00e1ntas otras invenciones no dormitan as\u00ed, sencillamente porque algunos de sus potenciales a\u00fan no han sido desarrollados? Solamente una sociedad ansiosa por expandirse -que m\u00e1s tarde se denominar\u00e1 capitalista- conseguir\u00e1 extraer el m\u00e1ximo de cada invento, y arrastra \u00e9stos hacia el lado predatorio. En suma: la ciencia, por s\u00ed sola, no ocupa el lugar de las opciones \u00e9ticas -ni pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Hay as\u00ed algo de prometeico o baconiano en la esencia de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica moderna. Tal vez \u00e9sta retome cuestiones posibles de ser situadas en las dos grandes tradiciones de la cultura occidental, la pagana o griega, y la b\u00edblica o judeo-cristiana. Prometeo es el hermano hel\u00e9nico del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, que est\u00e1 en el G\u00e9nesis. La diferencia entre nosotros y nuestros ancestros Prometeo y Ad\u00e1n y Eva es la siguiente: el hero\u00edsmo transgresor de los humanos que intentaron usurpar el conocimiento divino era un comportamiento excepcional -mientras que \u00e9ste, actualmente, define precisamente el perfil de nuestra sociedad.<\/p>\n<p>La excepci\u00f3n se ha convertido en regla. Clonar a un hijo evoca la idea de Dios creando el primer hombre a su imagen y semejanza. Pero incluso Dios, omnipotente, se depar\u00f3 con la rebeli\u00f3n de la primera pareja. El hombre es lo que es por causa del pecado original -la limitaci\u00f3n que impuso al Creador. \u00bfNo ser\u00e1 \u00e9sa una advertencia para quien sue\u00f1a con la clonaci\u00f3n reproductiva? So\u00f1ando con ser microdioses, deseando privatizar la creaci\u00f3n divina, no imaginan que la creatura despu\u00e9s crezca, se desarrolle, se rebele.<\/p>\n<p>De all\u00ed se desprenden algunas conclusiones. Primera: no s\u00e9 si debe ser prohibida o no la clonaci\u00f3n reproductiva de seres humanos, si y cuando los problemas t\u00e9cnicos sean superados. Aun cuando la proh\u00edban, siempre habr\u00e1 uno, de los casi 200 pa\u00edses del mundo, que podr\u00e1 tolerarla, incluso por dinero. Me parece que, antes de prohibir por completo la clonaci\u00f3n reproductiva humana, prohibici\u00f3n \u00e9sta que parece ser la tendencia dominante entre cient\u00edficos, religiosos y pensadores \u00e9ticos, deber\u00edamos entender mejor qu\u00e9 est\u00e1 en juego en ese sue\u00f1o. Esto exige mucha investigaci\u00f3n a\u00fan. Conocemos mejor el cuerpo que los sue\u00f1os humanos. Intent\u00e9 mostrar que nuestra sociedad es aqu\u00e9lla que fue m\u00e1s lejos en el anhelo de tomar, para el ser humano, atributos que antes eran de Dios. Yahv\u00e9 ten\u00eda la ciencia, Zeus detentaba la tecnolog\u00eda. Kipling intitul\u00f3 un cuento suyo<em>El hombre que quer\u00eda ser rey<\/em> . La historia de la humanidad es la historia de hombres que quieren ser dioses.<\/p>\n<p>Pero, cuando el hombre intenta ampliar su poder sobre el mundo clonando a un hijo, \u00bfad\u00f3nde va a parar el debido respeto a \u00e9ste? La segunda conclusi\u00f3n es: el derecho de todo ser humano a ser \u00e9l mismo debe ser respetado. Quien clona a un hijo, \u00bfno est\u00e1 intentando bloquear todas las coordenadas de una vida que deber\u00eda ser libre? \u00bfQu\u00e9 suceder\u00e1 cuando esto no salga bien? Porque al final de cuentas, un ser no es tan solo su gen\u00e9tica, es tambi\u00e9n su educaci\u00f3n.<br \/>\nSin embargo, lo importante es que estas preguntas solamente tienen valor \u00e9tico si percibimos que no se refieren \u00fanicamente a un eventual clon, sino a toda criatura -o a todo ni\u00f1o. No existe diferencia esencial entre controlar gen\u00e9ticamente el perfil de mi hijo, ycontrolarlo educativamente, entredeterminar cu\u00e1les ser\u00e1n los rasgos naturales del ni\u00f1o, y cu\u00e1les ser\u00e1n sus rasgos culturales. La cuesti\u00f3n \u00e9tica es la misma: c\u00f3mo hacer que el narcisismo no prevalezca sobre el respeto al otro.<\/p>\n<p>Concluyo con eso, quiz\u00e1s en anticl\u00edmax. Ser\u00eda m\u00e1s agradable advertir contra los riesgos de siniestros doctores Silvana despuntando en el horizonte -un horizonte externo a nosotros, una amenaza del mal contra la inocencia. Empero, pienso que las cuestiones ligadas a la clonaci\u00f3n reproductiva solamente pueden ser abordadas con el tel\u00f3n de fondo de una sociedad prometeica y narcisista. Ella solamente actualiza potencialidades que ya vivenciamos. Pues Prometeo vive en nuestros cient\u00edficos, figurando entre aquello que tenemos de mejor.<\/p>\n<p>Narciso est\u00e1 en casi todos nosotros, y es el nombre de la amenaza que representamos a los derechos de los otros. Pero hablar de la amenaza narcisista exige que conozcamos mejor a la sociedad y al ser humano, que los investiguemos m\u00e1s y, finalmente, que intentemos convertir esas investigaciones en aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica &#8211; reduciendo las ansias de los ricos y poderosos de controlar todo. Qui\u00e9n sabe si vali\u00e9ndonos de Prometeo, es decir, de la indagaci\u00f3n sin miedo, esta vez sobre los sue\u00f1os y los deseos humanos, no logremos refrenar el poder negativo de Narciso.<\/p>\n<p><em><strong>Renato Janine Ribeiro<\/strong> es profesor titular de \u00c9tica y Filosof\u00eda Pol\u00edtica de la Universidad de S\u00e3o Paulo y autor, entre otros libros, de A Sociedade contra o Social &#8211; o Alto Custo da Vida P\u00fablica no Brasil.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"As\u00ed como la ciencia cambia, la \u00e9tica tambi\u00e9n puede mudar, siempre y cuando se respete el derecho del otro a la igualdad \u2013y a la diferencia","protected":false},"author":252,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[401],"tags":[],"coauthors":[564],"class_list":["post-74558","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-especial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74558","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/252"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74558"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74558\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74558"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74558"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74558"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74558"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}