{"id":74565,"date":"2002-04-01T00:00:00","date_gmt":"2002-04-01T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/03\/01\/las-plantas-contra-las-bibijaguas-se-da-vuelta-el-partido\/"},"modified":"2015-02-05T15:57:19","modified_gmt":"2015-02-05T17:57:19","slug":"las-plantas-contra-las-bibijaguas-se-da-vuelta-el-partido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-plantas-contra-las-bibijaguas-se-da-vuelta-el-partido\/","title":{"rendered":"Las plantas contra las bibijaguas: se da vuelta el partido"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_94971\" style=\"max-width: 170px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-94971 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/04\/a-invers\u00e3o-do-jogo1.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"113\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/04\/a-invers\u00e3o-do-jogo1.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/04\/a-invers\u00e3o-do-jogo1-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span>La bibijagua Atta sexdens, una de las m\u00e1s da\u00f1inas para la agricultura en Brasil<span class=\"media-credits\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><\/p><\/div>\n<p>Plantas que combaten a las hormigas: investigadores de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar) y de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Rio Claro han descubierto sustancias extra\u00eddas de hojas y semillas que matan a las hormigas cortadoras o bibijaguas (<em>Atta sexdens<\/em>), una antigua y persistente plaga de la agricultura brasile\u00f1a. Los mismos compuestos fueron letales contra los hongos que dichos insectos cultivan y que les sirven de alimento. Testeados con \u00e9xito en laboratorio, estos productos est\u00e1n ahora comenzando a ser sometidos a estudios de campo y, si todo sale bien, en algunos a\u00f1os estar\u00e1n disponibles en el mercado de insecticidas y fungicidas agr\u00edcolas, que mueve alrededor de 900 millones de reales anuales.<\/p>\n<p>Este proyecto, coordinado por Jo\u00e3o Batista Fernandes, del Departamento de Qu\u00edmica de la UFSCar &#8211; que hace diez a\u00f1os que est\u00e1 abocado a la creaci\u00f3n de un insecticida natural contra las cortadoras -, ese inici\u00f3 con el estudio de plantas popularmente conocidas como t\u00f3xicas para las hormigas. Un ejemplo es el ajonjol\u00ed (<em>Sesamun indicum<\/em>), que los agricultores utilizan asociado a los cultivos que desean proteger. Los investigadores constataron que algunas plantas son realmente evitadas por las hormigas cortadoras: \u00e9stas generalmente no cortan hojas de ricino, por ejemplo.<\/p>\n<p>Centrados en 15 plantas, ellos concluyeron que cuatro sustancias presentes en algunas de \u00e9stas ten\u00edan mayor potencial: la ricinina, extra\u00edda de la hoja del ricino (<em>Ricinus communis<\/em>); la sesamina, de la simiente de ajonjol\u00ed; una cumarina presente en la mayor\u00eda de los c\u00edtricos y \u00e1cidos grasos de varias plantas. El grupo verific\u00f3 que la ricinina mata a las hormigas, mientras que la sesamina, la cumarina y los \u00e1cidos grasos act\u00faan contra los hongos. &#8220;Hallamos otras sustancias que parecen tener el mismo grado de eficiencia, pero que no existen en concentraciones tan elevadas&#8221;, dice Fernandes.<\/p>\n<p><strong>Venenos prohibidos<br \/>\n<\/strong>La bibijagua, un insecto herb\u00edvoro dominante en varios ecosistemas sudamericanos, causa grandes estragos. Un nido adulto, de tres a\u00f1os, puede albergar hasta 5 millones de hormigas, cubriendo una \u00e1rea de 100 metros cuadrados y consumiendo una tonelada de materia vegetal fresca por a\u00f1o, da\u00f1ando pastajes, cultivos (como la ca\u00f1a de az\u00facar y c\u00edtricos) y \u00e1reas de reforestaci\u00f3n, en particular aqu\u00e9llas en la que se utiliza el eucalipto. Las p\u00e9rdidas ascienden al 20% del \u00e1rea infestada. Actualmente, el combate contra esta plaga se lleva a cabo mediante insecticidas altamente contaminantes y t\u00f3xicos &#8211; a punto tal que la comercializaci\u00f3n de algunos de \u00e9stos, como el DDT, el Aldrin y el BHC, se encuentra prohibida desde 1992.<\/p>\n<p>En busca de insecticidas m\u00e1s selectivos y menos agresivos para con el medio ambiente y el hombre, los investigadores comenzaron por estudiar el comportamiento del hormiguero. Luego, ya en laboratorio, trataron de extraer las sustancias, verificar cu\u00e1les de \u00e9stas eran atractivas y cu\u00e1les funcionaban como repelentes para los insectos, para entonces desarrollar insecticidas y fungicidas.<\/p>\n<p><strong>Digesti\u00f3n por el hongo<br \/>\n<\/strong>Asimismo, fue muy importante para el equipo el entender la din\u00e1mica de vida de las bibijaguas. Son insectos sociales y, a diferencia de las hormigas comunes, no son predadoras de otros insectos: hace cerca de 50 millones de a\u00f1os, explica Fernandes, las hormigas de la tribu Attini evolucionaron hacia el cultivo de hongos, con los cuales viven en simbiosis. Ellas cortan la materia vegetal, que usan como sustrato para el desarrollo en el hormiguero del hongo\u00a0<em>Leucoagaricus gongylophorus<\/em>. Es decir: no se comen los pedazos de hojas que llevan al nido, sino que los dejan all\u00ed para sean degradados por el hongo, y este \u00faltimo s\u00ed es el principal alimento de la reina y el \u00fanico de las larvas. Las hormigas adultas se alimentan de sustancias de la sabia de las plantas y, aparentemente, tambi\u00e9n de los productos de la degradaci\u00f3n de la materia vegetal por el hongo.<\/p>\n<p>Para descomponer esa materia vegetal, el hongo secreta un conjunto de enzimas (xilanasas, amilasas, celulasas y pectinasas) que transforman a los polisac\u00e1ridos presentes en las hojas en az\u00facares solubles (glucosa y xilosa, principalmente), nutrientes esenciales para las hormigas. &#8220;La inhibici\u00f3n de esas enzimas reducir\u00eda la formaci\u00f3n de los nutrientes y acabar\u00eda inhibiendo o incluso eliminando el hormiguero&#8221;, dice el farmac\u00e9utico Maur\u00edcio Bacci J\u00fanior, investigador del Centro de Estudios de Insectos Sociales (CEIS) y profesor del Departamento de Bioqu\u00edmica y Microbiolog\u00eda de la Unesp de Rio Claro.<\/p>\n<p><strong>Solicitud de patente<br \/>\n<\/strong>La extracci\u00f3n del principio activo de las hojas de ricino y de las semillas de ajonjol\u00ed le demand\u00f3 al grupo alrededor de cuatro a\u00f1os, tiempo tambi\u00e9n utilizado en los bioensayos, para comprobar su aci\u00f3n insecticida y fungicida. De cada \u00f3rgano de la planta &#8211; hoja, tallo, corteza, flor, semilla, fruto y ra\u00edz -, los investigadores hicieron cuatro extractos diferentes. Luego procesaron los extractos que mostraron actividad, hasta obtener ricinina y sesamina puras. Los \u00e1cidos grasos, a su vez, fueron extra\u00eddos de las hojas de diversos vegetales, u obtenidos de los triglic\u00e9ridos presentes en ciertas semillas.<\/p>\n<p>La obtenci\u00f3n de los principios activos se bas\u00f3 en la metodolog\u00eda del fraccionamiento en contracorriente: &#8220;Es una t\u00e9cnica basada en la existencia de como m\u00ednimo dos solventes que no se mezclan y en la solubilidad de las sustancias en esos solventes&#8221;, explica Fernandes. Aplicada por primera vez para la obtenci\u00f3n de ricinina y sesamina, esta t\u00e9cnica permite extraer el principio activo en menor tiempo, con menor costo y un grado de pureza muy superior con relaci\u00f3n a las metodolog\u00edas comunes de cromatograf\u00eda en columnas con un soporte s\u00f3lido, como el s\u00edlice o la alb\u00famina.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Fernandes, tanto esa metodolog\u00eda como los cebos que desarrollaron y las formas de aplicaci\u00f3n individual o asociada de los compuestos est\u00e1n siendo descritas para que se concreten los pedidos de patente. Los cebos son formas de uso del hormiguicida con soporte s\u00f3lido &#8211; en general pulpa de fruta c\u00edtrica atractivos para los insectos &#8211; mezclado con la sustancia activa y ofrecido en el centro del hormiguero o en la senda de las hormigas.<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n por v\u00edas sint\u00e9ticas de sustancias activas con poder insecticida o fungicida tambi\u00e9n ha mostrado buenos resultados. Los ensayos con compuestos basados en sesamina, amida, flavanoides, cumarina y derivados de ricinina mostraron que tienen una acci\u00f3n eficaz contra hormigas u hongos.&#8221;La s\u00edntesis de algunas de esas sustancias es realizada a partir de productos comerciales de bajo costo y utiliza procesos sencillos&#8221;, resume Fernandes, que evita brindar mayores informaciones sobre el secreto que ser\u00e1 patentado. &#8220;Y algunas de \u00e9stas probaron tener acci\u00f3n igual o superior a las sustancias naturales, principalmente en el combate contra el hongo&#8221;, agrega. En un art\u00edculo publicado en 2001 en la revista\u00a0<em>Pest Manajeent Science<\/em>, el grupo detalla la actividad de compuestos sint\u00e9ticos basados en sesamina sobre las hormigas cortadoras y sobre el hongo.<\/p>\n<p><strong>Producci\u00f3n viable<br \/>\n<\/strong>Con los avances ya obtenidos, los investigadores han develado claramente la viabilidad de la producci\u00f3n a escala industrial, pero no han sellado a\u00fan ning\u00fan acuerdo con industrias para el desarrollo conjunto de los productos.Una vez probada la eficacia de los nuevos insecticidas en laboratorio, el grupo inici\u00f3 en marzo los ensayos ambientales, para evaluar si factores tales como la variaci\u00f3n de temperatura, la humedad o la intensidad de luz interfieren en el efecto biol\u00f3gico de los compuestos. Solamente despu\u00e9s de ello los productos elaborados por los cient\u00edficos de la UFSCar y la Unesp estar\u00e1n listos para controlar las bibijaguas.<\/p>\n<p><em><strong>Por dentro de la tribu<br \/>\n<\/strong><\/em>En el grupo, Maur\u00edcio Bacci J\u00fanior se encarg\u00f3 del estudio g\u00e9nico. Analiz\u00f3 la evoluci\u00f3n de la tribu Attini, que congrega a unas 200 especies, de las cuales las m\u00e1s evolucionadas son las bibijaguas (14 especies del g\u00e9nero\u00a0Atta) y los zompopos del g\u00e9nero\u00a0Acromyrmex. A partir de este estudio, que fue concluido durante este mes, Bacci sugiere la existencia de una nueva especie de hormiga cortadora, derivada de la\u00a0Atta sexdens, y describe variedades gen\u00e9ticas en otras especies.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha identificado, en la escala evolutiva de las\u00a0Atta\u00a0, al pariente m\u00e1s cercano de la sexdens que no ha sido relatado como plaga, pese a que tambi\u00e9n come materia vegetal fresca: es laAtta robusta\u00a0: &#8220;Su existencia se restringe a los estados de R\u00edo de Janeiro y Esp\u00edrito Santo, al contrario de la\u00a0Atta sexdens\u00a0, que puede ser hallada en todo el pa\u00eds. De esta manera, los estudios comparativos entre ambas especies pueden identificar las caracter\u00edsticas que hicieron que laAtta sexdens\u00a0se convirtiera en una plaga&#8221;. Bacci analiz\u00f3 los genes nucleares y mitocondriales para distinguir a las hormigas. Para tal fin seleccion\u00f3 marcadores moleculares a partir del secuenciamiento de ADN.<\/p>\n<p>&#8220;Entre esos marcadores, una regi\u00f3n del genoma mitocondrial se mostr\u00f3 sumamente \u00fatil&#8221;. Mientras dos genes permiten establecer relaciones evolutivas entre diferentes g\u00e9neros y especies, con la regi\u00f3n escogida se puede diferenciar a las poblaciones de la misma especie que viven en regiones diferentes. Otro descubrimiento de Bacci se refiere a los hongos. Despu\u00e9s de juntar 18 hongos usados por diferentes hormigas cortadoras, Bacci estudi\u00f3 sus caracter\u00edsticas. La comparaci\u00f3n entre las secuencias de ADN ribosomal sugiere que \u00e9stos son gen\u00e9ticamente semejantes.<\/p>\n<p>&#8220;Estos resultados demuestran que las hormigas que presentan diferencias de h\u00e1bitos, preferencias alimentarias y aparici\u00f3n como plagas agr\u00edcolas sobreviven a base de hongos id\u00e9nticos. De esta manera, esos hongos se transforman en objetivos predilectos para el control de las hormigas cortadoras, pues probablemente el mecanismo de control del hongo ser\u00e1 eficiente para combatir a la mayor\u00eda de \u00e9stas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>LOS PROYECTOS<\/strong><br \/>\n<em>Especies Vegetales y Productos Naturales Sint\u00e9ticos para el Control de Hormigas Cortadoras<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nProyecto Tem\u00e1tico<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nJo\u00e3o Batista Fernandes &#8211; Laboratorio de Productos Naturales de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 919.304,64<\/p>\n<p><em>Estudio de la Evoluci\u00f3n de las Attini Derivadas y aislamiento de sus Hongos Simbiontes<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nPrograma Joven Investigador<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nMaur\u00edcio Bacci J\u00fanior &#8211; Centro de Estudios de Insectos Sociales de la Universidad Estadual Paulista\/ Rio Claro<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 212.334,43<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Defensivos naturales a base de sustancias extra\u00eddas de vegetales matan a las hormigas cortadoras y a los hongos que \u00e9stas cultivan para alimentarse","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-74565","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74565"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74565\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74565"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}