{"id":74574,"date":"2002-04-01T00:00:00","date_gmt":"2002-04-01T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/03\/01\/un-esceptico-que-provoca-polemica\/"},"modified":"2016-01-29T17:22:01","modified_gmt":"2016-01-29T19:22:01","slug":"un-esceptico-que-provoca-polemica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-esceptico-que-provoca-polemica\/","title":{"rendered":"Un esc\u00e9ptico que provoca pol\u00e9mica"},"content":{"rendered":"<p>Ning\u00fan libro ha sacudido tanto al medio cient\u00edfico en los \u00faltimos meses como\u00a0<em>The Skeptical Environmentalist &#8211; Measuring the Real State of the World<\/em> (en una traducci\u00f3n libre,\u00a0<em>El Ambientalista Esc\u00e9ptico &#8211; Midiendo el Estado Real del Mundo<\/em>), escrito por Bjorn Lomborg, de 36 a\u00f1os, profesor de estad\u00edstica del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la Universidad de Aarhus, Dinamarca. Son 540 p\u00e1ginas, un tercio de ellas ocupado por las extensas notas de pie de p\u00e1gina (2.930) y una vasta bibliograf\u00eda repleta de fuentes oficiales, en las cuales este ex activista de Greenpeace env\u00eda un claro mensaje a los lectores: olv\u00eddense de lo que ustedes ya han le\u00eddo sobre los problemas ambientales. Si el mundo no va bien, en la peor de las hip\u00f3tesis est\u00e1 mejorando d\u00eda tras d\u00eda, merced a los avances de la tecnolog\u00eda. En l\u00edneas generales, Lomborg sostiene la tesis de que indica que el planeta, desde el punto de vista ambiental, est\u00e1 hoy en d\u00eda en mejor forma que en el pasado.<\/p>\n<p>El calentamiento del planeta, la lluvia \u00e1cida, la destrucci\u00f3n de las selvas, la extinci\u00f3n de especies, la contaminaci\u00f3n del aire y del agua, el agujero en la capa de ozono, la escasez de recursos naturales &#8211; todo eso y mucho m\u00e1s, seg\u00fan Lomborg, constituye un problema menor, cuyos da\u00f1os, reales o potenciales han sido exagerados por el movimiento verde y por los medios de comunicaci\u00f3n. Desde su \u00f3ptica, no va a faltar energ\u00eda o comida en el mundo en el futuro. Y el Protocolo de Kyoto, el acuerdo internacional que intenta limitar las emisiones de gases de los pa\u00edses desarrollados, vinculados al aumento del efecto invernadero en la Tierra, es un mal acuerdo.<\/p>\n<p>&#8220;George Bush est\u00e1 haciendo lo correcto, pero por motivos equivocados&#8221;, opina Lomborg &#8211; en entrevista concedida a\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em> -, quien acaba de ser elegido para dirigir el nuevo Instituto de Evaluaci\u00f3n Ambiental de Dinamarca, un \u00f3rgano creado por el primer ministro dan\u00e9s, Anders Fogh Rasmussen, del Partido Liberal. El presidente estadounidense, principal cr\u00edtico de Kyoto, dice que el acuerdo limitar\u00eda la capacidad de crecimiento de la econom\u00eda de su pa\u00eds. \u00c9se no es el gran problema del protocolo, en la opini\u00f3n del estad\u00edstico: &#8220;El dinero que gastar\u00edamos para implementar Kyoto, quiz\u00e1s unos 150 mil millones de d\u00f3lares anuales &#8211; cuyos posibles beneficios solamente ser\u00edan sentidos por las generaciones futuras de habitantes del Tercer Mundo -, ser\u00eda mejor empleado en la ayuda directa a los pa\u00edses pobres, lo que tendr\u00eda un impacto inmediato&#8221;.<\/p>\n<p>Lomborg evita apuntar directamente a la comunidad cient\u00edfica como corresponsable por la dominante visi\u00f3n pesimista sobre los destinos del planeta. Pero aun as\u00ed, ha sido acusado de fraude y tildado de manipulador de datos por varios cient\u00edficos. Incluso se cre\u00f3 un sitio contra \u00e9l: <a href=\"www.anti-lomborg.com\" target=\"_blank\">www.anti-lomborg.com<\/a>. Pero Lomborg garantiza: &#8220;Yo no quer\u00eda causar pol\u00e9mica, sino solamente abrir este debate&#8221;. Es curioso remarcar que, en rigor,\u00a0<em>El Ambientalista Esc\u00e9ptico<\/em> ni siquiera es un libro nuevo. Fue lanzado originalmente en dan\u00e9s en 1998. En 2000 sali\u00f3 una versi\u00f3n en island\u00e9s y, al a\u00f1o siguiente, fue traducido al sueco. Hasta entonces, los efectos de la obra de Lomborg &#8211; que antes de abocarse al examen de las cuestiones ambientales, se ocupaba de temas tales como simulaciones de estrategias en dilemas de acci\u00f3n colectiva y el comportamiento de los partidos pol\u00edticos en sistemas de votaci\u00f3n proporcional &#8211; se restring\u00edan a Escandinavia.<\/p>\n<p>Las repercusiones de su pensamiento en Estados Unidos y en los restantes pa\u00edses de Europa &#8211; y, por a\u00f1adidura, en las otras partes globalizadas del mundo &#8211; empezaron a ganar importancia solamente despu\u00e9s del 30 de agosto pasado, cuando la\u00a0<em>Cambridge University Press<\/em> lanz\u00f3 la del libro versi\u00f3n en ingl\u00e9s. R\u00e1pidamente, la obra se convirti\u00f3 en un \u00e9xito internacional. El dan\u00e9s, que admite no tener formaci\u00f3n espec\u00edfica en los temas sobre los cuales escribi\u00f3, se rehusa a decir cuantos ejemplares de\u00a0<em>El Ambientalista Esc\u00e9ptico<\/em> ya se han vendido. &#8220;Mi editora me pidi\u00f3 que no divulgara esa informaci\u00f3n&#8221;. Pero garantiza que no se volvi\u00f3 rico con los derechos de autor de la obra.<\/p>\n<p>Lomborg, al autodenominarse como un ambientalista esc\u00e9ptico en su pol\u00e9mico libro, define de entrada claramente qu\u00e9 entiende por tal, definici\u00f3n que en versi\u00f3n libre, dir\u00eda as\u00ed: &#8220;Soy ambientalista, porque como la mayor\u00eda de las personas, me preocupo con nuestra Tierra, con la salud y con el bienestar de las generaciones futuras. Soy esc\u00e9ptico, porque me preocupo a punto tal que quiero que no actuemos con base en mitos, ya sean \u00e9stos pesimistas u optimistas&#8221;. En el lugar de los mitos, a\u00f1ade, &#8220;debemos usar la mejor informaci\u00f3n disponible para unirnos a los otros en pos del objetivo com\u00fan que es construir un ma\u00f1ana mejor&#8221;.<\/p>\n<p>Con todo, en el ambiente cient\u00edfico, las tesis defendidas en el libro se convirtieron en blanco de \u00e1cidas cr\u00edticas por parte de conocidos investigadores, en art\u00edculos escritos para publicaciones de peso, como\u00a0<em>Nature<\/em> y\u00a0<em>Science<\/em>. Y fuera de dicho \u00e1mbito, le valieron a su autor incluso una torta arrojada sobre su rostro por los ambientalistas ingleses en septiembre pasado, en una librer\u00eda de Oxford. Los t\u00edtulos de algunos art\u00edculos contrarios al trabajo de Lomborg muestran a las claras el tono de las recriminaciones que se profieren contra \u00e9l, que lejos de cernirse a la cuesti\u00f3n meramente cient\u00edfica, son tambi\u00e9n pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Dos ejemplos:\u00a0<em>\u00bfContando con el man\u00e1 del cielo?<\/em>, es el t\u00edtulo del art\u00edculo escrito por Michael Grubb, del Grupo de Manejo y Pol\u00edtica Ambiental del Imperial College de Londres y del Departamento de Econom\u00eda Aplicada de la Universidad de Cambridge, en la edici\u00f3n del 9 de noviembre de 2001 de la revista\u00a0<em>Science<\/em>; y\u00a0<em>Matem\u00e1tica Enga\u00f1adora sobre la Tierra<\/em>, es el t\u00edtulo colocado por la revista de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica estadounidense\u00a0<em>Scientific American<\/em> para remitir a cuatro textos escritos por especialistas en cuestiones ambientales, que ocupaban 11 p\u00e1ginas de su edici\u00f3n de enero.<\/p>\n<p><strong>Visiones encontradas<br \/>\n<\/strong>Existen fuertes evidencias acerca del car\u00e1cter pol\u00edtico de la pol\u00e9mica provocada por el libro, como puede observarse en la cobertura que le ha brindado la respetada revista inglesa\u00a0<em>The Economist<\/em>. En un editorial publicado en la edici\u00f3n del 2 de febrero, por ejemplo, en el cual se analiza la furia inspirada por el trabajo de Bjorn Lomborg y las visiones de sus cr\u00edticos, la revista recupera una curiosa afirmaci\u00f3n de Stephen Schneider, uno de los autores de los textos de\u00a0<em>Scientific American<\/em> de enero contra\u00a0<em>El Ambientalista Esc\u00e9ptico<\/em>, proferida 13 a\u00f1os antes para la revista\u00a0<em>Discover<\/em>. En ella, Schneider, profesor de Biolog\u00eda Ambiental y Cambios Globales de la Universidad Stanford, aseguraba que cada cient\u00edfico, al tratar las cuestiones ambientales, deber\u00eda encontrar &#8220;el equilibrio correcto entre ser eficaz y ser honesto&#8221;.<\/p>\n<p>Schneider observaba que los cient\u00edficos &#8220;son tambi\u00e9n seres humanos&#8221;, que, como la mayor\u00eda de las personas, desean ver un mundo mejor. Para ello era necesario obtener apoyo para cautivar la imaginaci\u00f3n popular, lo que implicaba lograr una amplia cobertura de los medios. Desde ese punto de vista, Schneider conclu\u00eda lo siguiente: &#8220;Debemos entonces ofrecer escenarios asustadores, hacer afirmaciones dram\u00e1ticas, simplificadoras y hacer pocas menciones a cualquier duda que podamos tener&#8221;. Los reportajes de\u00a0<em>Economist<\/em> , aun siendo favorables a Lomborg, no dejan de se\u00f1alar ciertos problemas en su trabajo. En uno de estos art\u00edculos (en la edici\u00f3n del 2 de febrero), es apuntada la siguiente falla: &#8220;Su abordaje al examinar datos a nivel global, pese a que tiene sentido desde el punto de vista estad\u00edstico, tiende a soslayar tendencias ambientales locales&#8221;.<\/p>\n<p>Otro problema de la visi\u00f3n de Lomborg, seg\u00fan la publicaci\u00f3n, en este caso apoy\u00e1ndose en un argumento de Allen Hammond, del World Resources Institute, es el siguiente: el postulado central de que la Tierra como un todo est\u00e1 mejorando, pese a ser sumamente cuestionable, solamente tendr\u00eda sentido para los pa\u00edses desarrollados. &#8220;Los n\u00fameros suministrados por el libro ocultan el deterioro en los niveles de contaminaci\u00f3n en megacidades del mundo pobre&#8221;, afirmaba el reportaje. Por \u00faltimo, un tercer pecado de Lomborg, siempre seg\u00fan\u00a0<em>The Economist<\/em>: &#8220;El libro da poco cr\u00e9dito a la pol\u00edtica ambiental como motor de las mejoras en el \u00e1rea ambiental&#8221;.<\/p>\n<p>A los ojos de un habitante del Primer Mundo, esas vacilaciones metodol\u00f3gicas pueden incluso parecer fallas secundarias de\u00a0<em>El Ambientalista Esc\u00e9ptico<\/em> , como da a entender el tono de\u00a0<em>Economist<\/em>. Para quienes no est\u00e1n en Europa Occidental, en Estados Unidos o en Jap\u00f3n, la distorsi\u00f3n creada por el uso exclusivo de estad\u00edsticas globales genera un escenario despegado de la realidad en buena parte de la Tierra. Lomborg admite las limitaciones del libro, escrito para el p\u00fablico de los pa\u00edses desarrollados. Tambi\u00e9n reconoce que cometi\u00f3 fallas al trabajar con la monta\u00f1a de datos explorados en su tratado esc\u00e9ptico-ambiental &#8211; algunos de esos deslices son apuntados en su sitio (<a href=\"www.lomborg.com\" target=\"_blank\">www.lomborg.com<\/a>), en el cual coloca reportajes y comentarios sobre el libro. &#8220;Son errores menores, que no comprometen la argumentaci\u00f3n&#8221;, dice Lomborg, para quien gran parte de los problemas ambientales de los pa\u00edses pobres se resolver\u00e1 con el progreso econ\u00f3mico de las naciones.<\/p>\n<p>Mucha gente seria cree que las fallas metodol\u00f3gicas no son precisamente inofensivas. Para Carlos Alfredo Joly, de la Universidad Estadual de Campinas y coordinador del programa BIOTA, de la FAPESP, el libro construye su razonamiento de que las selvas no est\u00e1n en peligro con base en datos sobre la cobertura vegetal que no hacen distinci\u00f3n entre bosque nativo, en donde la biodiversidade es alta, y \u00e1rea reforestada con eucaliptos, por ejemplo, en donde la variedad de especies que all\u00ed viven es mucho menor. &#8220;Creo que eso lleva a errores groseros&#8221;, dice Joly. &#8220;Si efectuamos una evaluaci\u00f3n acerca de cu\u00e1l es la cobertura forestal del estado de S\u00e3o Paulo considerando \u00fanicamente los remanentes de vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona, tendremos entre un 8% y un 9% de bosque. Pero, si adicionamos a esto las \u00e1reas de reforestaci\u00f3n, ese porcentaje de \u00e1rea forestal quiz\u00e1s se duplique.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Libro suscita cr\u00edticas por parte de diversos investigadores","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-74574","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74574\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74574"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}