{"id":74587,"date":"2002-04-01T00:00:00","date_gmt":"2002-04-01T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/03\/01\/los-desafios-para-el-futuro\/"},"modified":"2015-04-24T15:15:51","modified_gmt":"2015-04-24T18:15:51","slug":"los-desafios-para-el-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-desafios-para-el-futuro\/","title":{"rendered":"Los desaf\u00edos para el futuro"},"content":{"rendered":"<p>IBM, una de las gigantes del sector de inform\u00e1tica, ha lanzado recientemente un reto dirigido a la comunidad cient\u00edfica, incluida la de Brasil, y a sus competidores: la empresa pretende desarrollar m\u00e1quinas capaces de comportarse como el sistema nervioso aut\u00f3nomo humano, que administra funciones org\u00e1nicas b\u00e1sicas, como la respiraci\u00f3n, la presi\u00f3n arterial y los latidos card\u00edacos, sin intervenci\u00f3n alguna de la conciencia. &#8220;Ha llegado la hora de proyectar y construir sistemas computacionales capaces de autoadministrarse, ajust\u00e1ndose a condiciones variables y movilizando recursos para arregl\u00e1rselas de una manera m\u00e1s eficiente con las cargas de trabajo que depositamos sobre \u00e9stos&#8221;, escribi\u00f3 Paul Horn, vicepresidente s\u00e9nior de IBM Research, en el manifiesto de la computaci\u00f3n aut\u00f3noma, que empez\u00f3 a ser divulgado en Estados Unidos en octubre pasado.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo en que organiza los estudios para esa innovaci\u00f3n, la empresa tambi\u00e9n se preocupa con problemas m\u00e1s comunes y concretos y prev\u00e9 para el final de este a\u00f1o el lanzamiento del chip m\u00e1s r\u00e1pido del mundo, cuyo procesador tiene una velocidad superior a los 100 gigahertz (GHz). Actualmente, la velocidad de las computadoras de mesa es ligeramente superior a 1 GHz. Este chip, que se encuentra en fase de prototipo, se fundamenta en el nuevo abordaje para la tecnolog\u00eda del silicio-germanio (SiGe), que ya hab\u00eda resultado en el lanzamiento de un procesador el a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n de esa nueva tecnolog\u00eda alargar\u00e1 la vida de los<em>chips<\/em> de silicio, que, como anuncian los especialistas del \u00e1rea, est\u00e1n llegando casi al limite de su utilizaci\u00f3n. Las investigaciones para sustituir al silicio en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas implican a varios materiales, pero los candidatos que mejor se perfilan son los nanocables de oro, como muestra el art\u00edculo de portada de la revista\u00a0<em>Pesquisa FAPESP n\u00ba 72<\/em>, de febrero de este a\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8220;Hasta que surgi\u00f3 el SiGe, yo imaginaba que el silicio ten\u00eda sus d\u00edas contados&#8221;, observa F\u00e1bio Gandour, gerente de Nuevas Tecnolog\u00edas de IBM Brasil. &#8220;El aumento de la velocidad de los procesadores hizo que los circuitos se volvieran tan densos que su temperatura estaba cerca de alcanzar el punto de fusi\u00f3n del material. La adici\u00f3n de germanio propicia el alineamiento de los \u00e1tomos de la estructura del silicio, sin por ello perjudicar su conductividad&#8221;, explica Gandour.<\/p>\n<p>Segundo \u00e9ste, la combinaci\u00f3n de ambos metales resulta en un incremento de velocidad del orden del 35%, con igual reducci\u00f3n de calor. Con ello, tambi\u00e9n disminuye el consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica en el sistema de refrigeraci\u00f3n de las m\u00e1quinas. IBM investiga la tecnolog\u00eda SiGe desde 1989 y le ha dado el nombre de SiGe 8HP a su m\u00e1s reciente evoluci\u00f3n. Ser\u00e1 una evoluci\u00f3n que ciertamente contribuir\u00e1 en el logro del tan esperadosistema nervioso aut\u00f3nomo de las computadoras.<\/p>\n<p>Pero hasta qu\u00e9 punto la computaci\u00f3n aut\u00f3noma dotar\u00e1 de inteligencia a los sistemas automatizados es una cuesti\u00f3n cuya respuesta depende en gran medida del significado que se le est\u00e9 dando a la palabra &#8220;inteligencia&#8221;. No se trata, como la empresa deja claro, de dotar a las m\u00e1quinas de capacidad para pensar. Al fin y al cabo, el sistema nervioso aut\u00f3nomo (SNA) o vegetativo, no es un privilegio humano &#8211; pero esto para nada significa que su funcionamiento sea sencillo. En el hombre, el SNA anticipa situaciones peligrosas o marcadas por la urgencia antes de que la consciencia acuse su emergencia efectiva.<\/p>\n<p>IBM reorganiz\u00f3 toda su divisi\u00f3n de investigaci\u00f3n, con 3.200 profesionales y un presupuesto anual de alrededor de 5 mil millones de d\u00f3lares, en torno a la meta de dotar de autonom\u00eda a los sistemas de informaci\u00f3n, y est\u00e1 apoyando proyectos acad\u00e9micos que puedan contribuir a su prosecuci\u00f3n. &#8220;Tenemos inter\u00e9s en conversar con las universidades y con los institutos brasile\u00f1os que est\u00e9n trabajando en el desarrollo de\u00a0<em>hardware<\/em>,\u00a0<em>software<\/em> y tecnolog\u00edas de red compatibles con el concepto de computaci\u00f3n aut\u00f3noma&#8221;, anuncia Gandour, que present\u00f3 el modelo para un p\u00fablico constituido mayoritariamente por clientes de la compa\u00f1\u00eda, en el seminario Infraestructura @ Business, realizado en S\u00e3o Paulo en febrero. Brasil fue el tercer pa\u00eds que se interioriz\u00f3 en el tema, que antes hab\u00eda sido abordado en apenas tres eventos: dos en Estados Unidos y uno en Alemania.<\/p>\n<p><strong>Socios famosos<br \/>\n<\/strong>&#8220;Sabemos que la tarea de desarrollar la computaci\u00f3n aut\u00f3noma ser\u00e1 ardua y no tenemos ni siquiera la pretensi\u00f3n de llevarla adelante solos&#8221;, afirma Gandour. IBM, que ya ha logrado la adhesi\u00f3n de Microsoft y de Sun a la iniciativa, est\u00e1 trabajando con diversas universidades, en una serie de \u00e1reas afines al concepto. La Universidad de California en Berkeley, por ejemplo, contribuye en el proyecto OceanStore, concebido de acuerdo a los principios de la computaci\u00f3n introspectiva, que pretende otorgarles a los sistemas de informaci\u00f3n la capacidad de adaptaci\u00f3n y continuidad operativa en caso de fallas en servidores o trabas en los sistemas. La empresa participa, en alianza con la Universidad de Stanford, en un proyecto de computaci\u00f3n orientado a la recuperaci\u00f3n, que procura hacer que los sistemas sean aptos para recuperarse cuando existan problemas.<\/p>\n<p>La Universidad de Bolonia, Italia, desarrolla estudios sobre sistemas\u00a0<em>peer-to-peer<\/em> (igual a igual), que se caracterizan por el control descentralizado y por ambientes operativos de gran escala y altamente din\u00e1micos que pueden ser vistos como los sistemas complejos que normalmente son objeto de estudio de las Ciencias Biol\u00f3gicas y de las Ciencias Sociales. En Brasil, IBM, que hace ya alg\u00fan tiempo suspendi\u00f3 las donaciones de equipos a las universidades, se est\u00e1 acercando nuevamente al medio acad\u00e9mico mediante la estructuraci\u00f3n del departamento de nuevas tecnolog\u00edas, concretada octubre de 2000. Actualmente, la empresa mantiene un acuerdo con la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-RJ) para el intercambio de informaciones sobre nuevas tecnolog\u00edas, organizando reuniones semanales con estudiantes de grado y posgrado de dicha casa de altos estudios. &#8220;Pretendemos concretar nuevas alianzas en S\u00e3o Paulo y en otros estados&#8221;, revela Gandour.<\/p>\n<p>El concepto de computaci\u00f3n aut\u00f3noma comenz\u00f3 a esbozarse a partir de los resultados de una investigaci\u00f3n realizada a pedido de IBM en 1999. Dicho estudio se centr\u00f3 en la demanda de mano de obra especializada en Tecnolog\u00eda de la Informaci\u00f3n (TI), y lleg\u00f3 a conclusiones alarmantes. &#8220;Descubrimos que, si la complejidad de los sistemas contin\u00faa creciendo al ritmo de los \u00faltimos 20 a\u00f1os, durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada la demanda de especialistas puede aproximarse a los 200 millones de personas, y ese n\u00famero implica casi la totalidad de la poblaci\u00f3n estadounidense&#8221;, dice Gandour.<\/p>\n<p><strong>Autogerenciamiento del trabajo<br \/>\n<\/strong>Desde el punto de vista de las demandas que surgen para los sistemas aut\u00f3nomos, el primer supuesto es la m\u00e1xima socr\u00e1tica: con\u00f3cete a ti mismo, para poder autogerenciarse, reaccionando ante el aumento &#8211; o la disminuci\u00f3n &#8211; de la carga de trabajo, y en \u00faltima instancia, evitar e incluso reparar fallas localizadas. El segundo punto cr\u00edtico es la habilidad que los sistemas deben poseer para configurarse y reconfigurarse, adapt\u00e1ndose a los cambios ambientales. Para tal fin, puede ser necesario utilizar lo que podr\u00eda llamar como clonaci\u00f3n de\u00a0<em>software<\/em> , con la creaci\u00f3n de m\u00faltiples im\u00e1genes de programas, como un sistema operativo, por ejemplo, y la reubicaci\u00f3n de recursos de memoria, almacenamiento y banda de comunicaciones, de acuerdo a las necesidades que presenten.<\/p>\n<p>Una de las caracter\u00edsticas importantes de los sistemas aut\u00f3nomos incluye la capacidad de prever y corregir fallas, recurriendo a elementos redundantes o subutilizados para asegurar el mantenimiento de la operaci\u00f3n e identificando la causa primaria del problema. &#8220;En el comienzo, los sistemas aut\u00f3nomos se autoreparar\u00e1n siguiendo reglas creadas por expertos&#8221;, prev\u00e9 Horn. &#8220;Con todo, a medida en que consigamos dotarlos de mayor inteligencia, \u00e9stos comenzar\u00e1n a descubrir, por s\u00ed mismos, nuevas reglas que colaborar\u00e1n en el uso de recursos redundantes o adicionales para recuperarse y cumplir su principal objetivo, que consiste en alcanzar los objetivos especificados por los usuarios.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"IBM desarrolla un chip que da nueva vida al silicio, y estudia las t\u00e9cnicas que permitir\u00e1n que las computadoras tomen decisiones","protected":false},"author":154,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[467],"class_list":["post-74587","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/154"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74587"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74587\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74587"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}