{"id":74599,"date":"2002-05-01T10:40:00","date_gmt":"2002-05-01T13:40:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/04\/01\/jugadores-hechos-a-la-medida\/"},"modified":"2015-07-21T13:25:32","modified_gmt":"2015-07-21T16:25:32","slug":"jugadores-hechos-a-la-medida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/jugadores-hechos-a-la-medida\/","title":{"rendered":"Jugadores hechos a la medida"},"content":{"rendered":"<p>La ciencia y el f\u00fatbol est\u00e1n &#8220;haciendo una pared&#8221; nunca antes ensayada en Brasil. La universidad no suele erigir en objetos de estudio a los campos de juego, y en el mundo de los futbolistas tampoco es habitual, digamos, pasarles la pelota para ver qu\u00e9 dicen los investigadores sobre el deporte m\u00e1s popular del planeta. Tur\u00edbio Leite de Barros, director del Centro de Medicina de la Actividad F\u00edsica y el Deporte de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Cemafe\/ Unifesp) y fisi\u00f3logo del equipo del S\u00e3o Paulo Futebol Clube desde hace 15 a\u00f1os, se encuentra en una situaci\u00f3n privilegiada con relaci\u00f3n a los campos, tanto en la ciencia como en el f\u00fatbol.<\/p>\n<p>Leite de Barros produjo un estudio que traza el perfil del f\u00fatbol practicado actualmente en Brasil desde el punto de vista de las exigencias f\u00edsicas a las cuales los jugadores de un equipo son sometidos en cada puesto durante un partido. El trabajo fue presentado en marzo pasado en la Conferencia Internacional de F\u00fatbol y Medicina Deportiva realizada en Los Angeles, promovida por la Federaci\u00f3n Internacional del F\u00fatbol Asociado (Fifa).<\/p>\n<p>Para llevar a cabo dicho estudio, el investigador de la Unifesp film\u00f3 y analiz\u00f3 los movimientos de alrededor de 100 atletas profesionales del S\u00e3o Paulo durante partidos oficiales realizados en los \u00faltimos seis a\u00f1os, y tambi\u00e9n compar\u00f3 los resultados de los tests f\u00edsicos aplicados a mil jugadores que pasaron por el plantel desde 1986 hasta hoy. La principal conclusi\u00f3n indic\u00f3 que no existe solamente un modelo de desempe\u00f1o atl\u00e9tico que sirva para describir las acciones en el campo juego de un t\u00edpico &#8211; e hipot\u00e9tico &#8211; jugador de f\u00fatbol, sino que son varios modelos, con caracter\u00edsticas muy diferentes de acuerdo con la posici\u00f3n en la que el deportista act\u00faa.<\/p>\n<p>La creciente especificidad de las tareas ejecutadas en cada funci\u00f3n del f\u00fatbol moderno &#8211; atacante, mediocampista con funciones ofensivas (o simplemente mediocampista), volante (meiocampista con acciones m\u00e1s defensivas), marcador lateral (que cubre uno de los costados del campo), zaguero central (defensor) y arquero &#8211; requiere jugadores con cualidades f\u00edsicas n\u00edtidamente diferentes.<\/p>\n<p>Es muy raro que un atleta re\u00fana los principales requisitos de un puesto que no sea el suyo original. &#8220;El f\u00fatbol de hoy requiere cada vez m\u00e1s jugadores especialistas y no polivalentes&#8221;, dice Barros. &#8220;Pel\u00e9 fue bastante vers\u00e1til, pero eso no es norma actualmente, ni siquiera entre los cracks&#8221;. Como el brasile\u00f1o no tiene un biotipo patr\u00f3n &#8211; hay gente con los m\u00e1s variados atributos f\u00edsicos, fruto de la intensa mezcla de razas -, el pa\u00eds es, de acuerdo con la visi\u00f3n del fisi\u00f3logo, un semillero de especialistas para todas los puestos. &#8220;Los europeos tienen biotipos m\u00e1s definidos y no cuentancon esa facilidad&#8221;, comenta.<\/p>\n<p><strong>Especialidades<br \/>\n<\/strong>Por eso no se puede decir\u00a0<em>a priori<\/em> en qu\u00e9 puesto del f\u00fatbol se concentran los mejores atletas. &#8220;Antes de decir qui\u00e9n es el mejor, conviene preguntarse lo siguiente: \u00bfmejor para qu\u00e9?&#8221;, analiza Barros. Si se seleccionaran individuos para pruebas de atletismo con base en los movimientos que \u00e9stos hacen en la cancha, probablemente cada puesto aportar\u00eda participantes para competencias bastante distintas. &#8220;Para disputar una carrera de 5 mil metros, los mejores ser\u00edan los laterales y los jugadores del mediocampo con funciones ofensivas, que recorren en promedio las mayores distancias durante un cotejo y tienen una buena resistencia&#8221;, afirma el investigador de la Unifesp.<\/p>\n<p>&#8220;Entretanto los atacantes son jugadores m\u00e1s moldeados para pruebas r\u00e1pidas y de explosi\u00f3n, como una carrera de 50 metros. Esto se debe a que los jugadores que se desempe\u00f1an en ese puesto son los que m\u00e1s hacen piques cortos&#8221;. Siguiendo esa l\u00ednea de pensamiento, los escogidos para una disputa de salto en alto deber\u00edan ser el guardameta, los zagueros centrales y los volantes defensivos, que se las ingenian mejor cuando la cuesti\u00f3n es el impulso vertical.<\/p>\n<p>Este trabajo confirma algunas impresiones intuitivas de los que siguen el f\u00fatbol, como aquella de que los atacantes juegan m\u00e1s parados que los dem\u00e1s compa\u00f1eros de equipo. Y la relevencia del estudio reside fundamentalmente en echar luz sobre aspectos como \u00e9ste y cuantificarlos. Si es casi del orden del sentido com\u00fan que los atacantes se mueven en una peque\u00f1a franja de terreno, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda precisar cu\u00e1nto corre de menos un centrodelantero que un mediocampista? Seg\u00fan este estudio, los atacantes son los que en general recorren las menores distancias en el campo: en promedio 8,2 kil\u00f3metros durante los 90 minutos de un partido.<\/p>\n<p>Es un trayecto considerable, pero es un 18% menor que el transitado por los mediocampistas, los grandes fondistas del equipo, que recorren en promedio 9,9 kil\u00f3metros durante un juego. En ese apartado, los laterales, cuya funci\u00f3n ha adquirido mayor importancia y corresponde actualmente a una amplia franja del campo, est\u00e1n tan bien como sus pares del mediocampo. Recorren en promedio 9,7 kil\u00f3metros durante un cotejo, contra 9,5 de los volantes y 8,8 de los zagueros centrales. La media del equipo entero, teniendo en cuenta el desempe\u00f1o de los jugadores de todas las posiciones (menos el portero, l\u00f3gicamente), dio 9,3 kil\u00f3metros por 90 minutos de bal\u00f3n rodando. Es interesante notar que los atacantes y los zagueros centrales, cuja principal funci\u00f3n es anularse los unos a los otros, cubren distancias menores que el resto del equipo.<\/p>\n<p>Si bien no pueden ser fondistas, los atacantes tienen, en compensaci\u00f3n, vocaci\u00f3n para ser velocistas. Cuando el tema son los piques (carreras cortas a m\u00e1xima velocidad), los reyes de la arrancada, como la que hizo c\u00e9lebre a Ronaldo, son precisamente los jugadores del ataque. Un centroatacante llega a hacer 50 piques durante un juego, m\u00e1s de la mitad de \u00e9stos como m\u00e1ximo de 15 metros. La funci\u00f3n en la que un jugador es menos solicitado para realizar este tipo de movimiento es la de los zagueros, quienes realizan en promedio 35 piques durante un cotejo. A prop\u00f3sito: los defensores tienden a ser los jugadores de mayor potencia muscular y los que m\u00e1s andan hacia atr\u00e1s durante un juego (m\u00e1s de medio kil\u00f3metro). \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan las cualidades de las otras posiciones?<\/p>\n<p>Las pruebas f\u00edsicas y las filmaciones de los equipos del S\u00e3o Paulo muestran que, corriendo, la impulsi\u00f3n vertical del arquero es imbatible: sus saltos en movimiento son un 19% m\u00e1s altos que la media de los saltos ejecutados por sus compa\u00f1eros que juegan sobre la l\u00ednea. Estando parados, los que saltan m\u00e1s alto son los volantes defensivos y los zagueros centrales. El patr\u00f3n de impulso vertical de esos dos puestos es un 16% mayor que el promedio de todo el grupo.<\/p>\n<p>El desempe\u00f1o de los marcadores laterales es un caso aparte. Tanto las pruebas f\u00edsicas como los videos denotan que \u00e9stos son generalmente jugadores con una performance acentuada en casi todos los intems &#8211; como m\u00ednimo, superan el promedio. Son los m\u00e1s \u00e1giles, los de mejor capacidad respiratoria (un 15% superior al promedio del equipo) y los que recorren la mayor distancia en el campo con la pelota al pie: 230 metros (contra 148 de los mediocampistas, segundos en este \u00edtem). Solamente en el impulso vertical est\u00e1n por debajo del promedio del equipo. No es en vano, por tanto, que un excelente especialista en esa posici\u00f3n, como el lateral Roberto Carlos, sea actualmente casi tan valorado como los jugadores del mediocampo y del ataque, en donde sol\u00edan estar presentes las estrellas del equipo.<\/p>\n<p>Para llegar a los resultados sobre los movimientos ejecutados durante un juego por los atletas del S\u00e3o Paulo, Barros cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de Wellington Valquer, auxiliar de preparaci\u00f3n f\u00edsica del club, que realiza su maestr\u00eda en la Unifesp. Valquer utiliz\u00f3 una metodolog\u00eda desarrollada en Australia, la t\u00e9cnica de Withers. Munido con una c\u00e1mara de video, el auxiliar escog\u00eda un jugador para analizarlo durante un partido &#8211; pod\u00eda ser un atleta con paso por la selecci\u00f3n, como el atacante Fran\u00e7a o el mediocampista Kak\u00e1, o uno menos conocido &#8211; y se apostaba en el borde del campo, con ojos solamente para el elegido. &#8220;Me olvidaba del juego y me concentraba en no perder un solo movimiento del jugador&#8221;, comenta Valquer.<\/p>\n<p>Terminada la filmaci\u00f3n, empezaba la parte m\u00e1s mec\u00e1nica del trabajo. Era necesario ver el tape \u00edntegro y anotar, un por uno, cada movimiento del jugador: cu\u00e1nto anduvo hacia adelante o hacia atr\u00e1s, cu\u00e1nto trot\u00f3 (movimiento intermedio entre el caminar y el correr) hacia adelante, hacia atr\u00e1s y con la pelota al pie; cu\u00e1l es la distancia recorrida en los desplazamientos laterales; cu\u00e1ntos piques se ejecutaron en campo y cu\u00e1l fue la distancia recorrida en cada uno de \u00e9stos. Por \u00faltimo, con todas esas informaciones en bruto suministradas por el tape, el auxiliar de preparaci\u00f3n f\u00edsica llegaba a la distancia total cubierta por el atleta durante el juego. &#8220;Sol\u00eda demorar hasta ocho horas para ver y anotar la filmaci\u00f3n de un jugador&#8221;, dice Valquer. &#8220;Pero desde 1999, cuando desarrollamos un\u00a0<em>software<\/em> que permite hacer esto en tiempo real, todo se ha vuelto m\u00e1s f\u00e1cil.&#8221;<\/p>\n<p>Confrontando las exigencias m\u00e1s comunes de cada puesto con el desempe\u00f1o de los atletas en las pruebas f\u00edsicas &#8211; una bater\u00eda de ex\u00e1menes que miden la resistencia, la potencia m\u00e1xima, el l\u00edmite o umbral anaer\u00f3bico (el punto fisiol\u00f3gico a partir del cual los m\u00fasculos comienzan a utilizar una mayor cantidad de ox\u00edgeno que aqu\u00e9lla que el cuerpo es capaz de transportar), la capacidad respiratoria m\u00e1xima, los impulsos vertical y horizontal, la velocidad y la agilidad -, los investigadores de la Unifesp pueden evaluar de manera correcta si un jugador tiene o no la preparaci\u00f3n y las caracter\u00edsticas f\u00edsicas para jugar en una posici\u00f3n.<\/p>\n<p>Los estudios del fisi\u00f3logo permiten trazar un paralelo entre el f\u00fatbol practicado actualmente en Brasil y el tipo de juego que predominaba en el pasado. Algunas d\u00e9cadas atr\u00e1s, en la \u00e9poca de Pel\u00e9 y compa\u00f1\u00eda, un partida transcurr\u00eda a un ritmo m\u00e1s lento y cadente. Seg\u00fan Barros, la impresi\u00f3n de que los deportistas de anta\u00f1o ten\u00edanm\u00e1s terreno libre en el campo para ejecutar las jugadas tiene sentido. Al fin de cuentas, los jugadores de otrora eran menos atletas que los del siglo XXI. &#8220;Algunos estudios muestran que la distancia recorrida por un jugador de f\u00fatbol durante un partido aument\u00f3 entre un 20% y un 30% en los \u00faltimos 30 a\u00f1os&#8221;, dice Barros. El resultado pr\u00e1ctico de esa aceleraci\u00f3n de la b\u00fasqueda por el arco contrario es que, actualmente, los cracks cuentan con menos espacio libre (y tiempo) para dominar el bal\u00f3n y hacer una jugada genial.<\/p>\n<p>El trabajo de Barros tambi\u00e9n permite comparar el desempe\u00f1o f\u00edsico de los atletas brasile\u00f1os con el de los europeos. Estudios efectuados en el Viejo Mundo muestran que los jugadores de all\u00e1 recorren entre 10 y 14 kil\u00f3metros en una partida, mientras que los brasile\u00f1os oscilan entre 7 y 11 (con un promedio de 9,2 en el caso de los atletas del S\u00e3o Paulo). &#8220;Pero no hay que olvidarse que all\u00e1 muchos juegos se realizan a bajas temperaturas, al tiempo que ac\u00e1 el clima es m\u00e1s c\u00e1lido, lo que naturalmente reduce la distancia recorrida durante un partido&#8221;, dice Barros. El consumo m\u00e1ximo de ox\u00edgeno de los europeos, un par\u00e1metro importante de la eficiencia cardiorrespiratoria de un atleta, tambi\u00e9n es alrededor de un 10% mayor que el de los jugadores brasile\u00f1os. &#8220;Algunos jugadores nuestros pasaron hambre durante su infancia. Esto puede comprometer su desarrollo f\u00edsico. Ese problema pr\u00e1cticamente no existe en Europa&#8221;, completa el fisi\u00f3logo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigaci\u00f3n muestra qui\u00e9nes son los que m\u00e1s corren y qui\u00e9nes son los que tienen mayor resistencia y mayor pique en un equipo de f\u00fatbol","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-74599","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74599","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74599"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74599\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74599"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}