{"id":74601,"date":"2002-05-01T11:00:00","date_gmt":"2002-05-01T14:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/04\/01\/para-saber-a-que-huele-cada-especie\/"},"modified":"2015-07-21T13:25:39","modified_gmt":"2015-07-21T16:25:39","slug":"para-saber-a-que-huele-cada-especie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-saber-a-que-huele-cada-especie\/","title":{"rendered":"Para saber a qu\u00e9 huele cada especie"},"content":{"rendered":"<p>Las orqu\u00eddeas con las cuales trabaja el bi\u00f3logo Eduardo Borba guardan escasa relaci\u00f3n con las grandes y perfumadas flores comunes existentes en Brasil y universalmente admiradas: las flores de las especies que el investigador estudi\u00f3 raramente superan los dos cent\u00edmetros de largo y huelen a queso en mal estado, a pescado podrido y hasta a excrementos de perro. Pero fue con \u00e9stas, durante su doctorado en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), que Borba, dirigido por Jo\u00e3o Semir, descubri\u00f3 algo importante para la clasificaci\u00f3n de las plantas, en especial las de las regiones monta\u00f1osas: las especies distintas, pero morfol\u00f3gicamente id\u00e9nticas, solamente fueron diferenciadas por el insecto polinizador, atra\u00eddo justamente por el olor de las flores &#8211; y hay insectos espec\u00edficos para cada olor.<\/p>\n<p>Borba anunci\u00f3 en marzo de 2000, en la revista\u00a0<em>Lindleyana<\/em>, la constataci\u00f3n de que los polinizadores se gu\u00edan por los olores, no por la forma de las plantas. Este hallazgo tambi\u00e9n le sirvi\u00f3 para descubrir una especie de orqu\u00eddea, la\u00a0<em>Pleurothallis fabiobarrosii<\/em> &#8211; nombre en homenaje al investigador F\u00e1bio de Barros &#8211; y una subespecie, la\u00a0<em>Pleurothallis ochreata subsp. cylindrifolia<\/em>. M\u00e1s tarde, en julio de 2001, su estudio sobre los procesos de polinizaci\u00f3n fue tapa de\u00a0<em>Annals of Botany<\/em>. &#8220;\u00bfEso es realmente una orqu\u00eddea?&#8221; \u00c9sa es la pregunta que Borba m\u00e1s escucha cuando muestra su objeto de estudio. No obstante, con sus t\u00edmidas flores amarillas y p\u00farpuras, y con hojas largas y cil\u00edndricas, las orqu\u00eddeas polinizadas por moscas corresponden a alrededor de un 15% del total de 20 mil especies catalogadas y a casi todas las mil especies de un g\u00e9nero siempre dejado de lado por los investigadores, el\u00a0<em>Pleurothallis<\/em>.<\/p>\n<p>&#8220;Este desinter\u00e9s se debe al tipo de polinizaci\u00f3n, que muchos consideran primitivo, o al puro prejuicio, toda vez que estas plantas no tiene olor o apariencia agradable&#8221;, comenta Borba, contratado en mayo del a\u00f1o pasado por la Universidad Estadual de Feira de Santana (Uefs), estado de Bah\u00eda. De hecho, los olores poco comunes exhalados por las\u00a0<em>Pleurothallis<\/em> atraen a insectos de diferentes familias: las moscas de la familia\u00a0<em>Phoridae<\/em>, por ejemplo, solamente polinizan flores con olor a queso en mal estado, en cuanto que las de la familia\u00a0<em>Chloropidae<\/em> aprecian especies con olor a pez podrido.<\/p>\n<p><strong>Sentado e inm\u00f3vil<br \/>\n<\/strong>La investigaci\u00f3n se concentr\u00f3 en cinco especies de\u00a0<em>Pleurothallis<\/em> mii\u00f3filas (polinizadas por moscas) encontradas en campos rupestres (de piedras) de Minas Gerais, Bah\u00eda, Pernambuco y R\u00edo de Janeiro. Borba traz\u00f3 un ambicioso plan: estudiar la reproducci\u00f3n, la biolog\u00eda floral, las variabilidades gen\u00e9tica, qu\u00edmica y morfol\u00f3gica y la constancia de los polinizadores, y pas\u00f3 en el campo el equivalente a 660 horas de escaso confort: pasaba el d\u00eda entero sentado, pr\u00e1cticamente inm\u00f3vil, observando el ir y venir de las moscas entre las peque\u00f1as orqu\u00eddeas.<\/p>\n<p>&#8220;Los insectos son inofensivos y permiten su observaci\u00f3n a simple vista, a apenas un metro de distancia&#8221;, cuenta. La observaci\u00f3n en el propio h\u00e1bitat le brind\u00f3 una muestra razonable de la variaci\u00f3n dentro de las 24 poblaciones de las 16 localidades de campo rupestre que recorri\u00f3: &#8220;Como la morfolog\u00eda de estas plantas es muy similar, cuando el material es analizado vivo,\u00a0<em>in situ<\/em>, es m\u00e1s f\u00e1cil notar las peque\u00f1as diferencias existentes entre las especies, al contrario que con el material seco disponible en los herbarios&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Diversidad<br \/>\n<\/strong>La familia de las orquid\u00e1ceas es una de las m\u00e1s numerosas del grupo de las angiospermas, las plantas con flores y semillas: fueron catalogados cerca de 850 g\u00e9neros y 35 mil especies. En Brasil se encuentra el 10% de esas especies, en gran n\u00famero aut\u00f3ctonas y exclusivas del pa\u00eds (end\u00e9micas). Su tama\u00f1o var\u00eda desde las min\u00fasculas\u00a0<em>Pleurothallis<\/em> hasta las variedades con flores de 30 cent\u00edmetros. Se desarrollan en h\u00e1bitats distintos: tierra, terrenos inundados (plantas palud\u00edcolas), rocas (rup\u00edcolas) y troncos de \u00e1rboles (ep\u00edfitas). El campo rupestre es un ecosistema que est\u00e1 ubicado a m\u00e1s de 800 metros, t\u00edpico de la Cadena do Espinha\u00e7o.<\/p>\n<p>Se caracteriza por tener vegetaciones subarbustiva y herb\u00e1cea en suelos arenosos y pedregosos o arbustiva y herb\u00e1cea en terrenos rocosos. Debido a la discontinuidad de las formaciones monta\u00f1osas, muchas especies rupestres se distribuyen en poblaciones aisladas. Se cree que esto explique la marcada diversidad vegetal y el elevado grado de endemismo de este h\u00e1bitat. Dado que el ambiente en donde viven (sobre las rocas) no retiene humedad, las\u00a0<em>Pleurothallis<\/em> lograron adaptarse acumulando reservas de agua en sus espesos tallos y hojas.<\/p>\n<p>La elevada diferenciaci\u00f3n gen\u00e9tica de las poblaciones rupestres &#8211; en contrapunto con su menor diferenciaci\u00f3n morfol\u00f3gica &#8211; fue encontrada principalmente en las Sierras del Gr\u00e3o-Mogol y do Cabral, regiones de gran endemismo ubicadas en el norte de Minas Gerais, adem\u00e1s de otras sierras de la Cadena do Espinha\u00e7o. Esas constataciones ya preanunciaban el descubrimiento de especies.<\/p>\n<p>La<em>Pleurothallis fabiobarrosii<\/em> fue encontrada primero en la Gr\u00e3o-Mogol, juntamente con poblaciones de\u00a0<em>P. ochreata.<\/em>\u00a0En principio, debido a la semejanza de las flores, parec\u00eda tratarse de un h\u00edbrido de\u00a0<em>P. ochreata<\/em> con\u00a0<em>P. johannensis.<\/em>\u00a0El an\u00e1lisis gen\u00e9tico disip\u00f3 la duda y defini\u00f3 a la nueva especie. En tanto, la subespecie\u00a0<em>P. ochreata subsp. cylindrifolia<\/em> &#8211; encontrada tambi\u00e9n en Gr\u00e3o-Mogol- fue identificada a trav\u00e9s de peque\u00f1as diferencias en las hojas, ya que las flores son id\u00e9nticas. La nueva subespecie tiene hojas m\u00e1s finas y m\u00e1s cil\u00edndricas que la\u00a0<em>P. ochreata<\/em> com\u00fan, que solamente es hallada en el nordeste del pa\u00eds, y tambi\u00e9n se diferencia en la composici\u00f3n qu\u00edmica de alcaloides.<\/p>\n<p>Borba sum\u00f3 al trabajo de campo tres a\u00f1os de an\u00e1lisis de laboratorio, en colaboraci\u00f3n con investigadores de la Unicamp y del Royal Botanic Gardens ingl\u00e9s. Los resultados llegaron de una manera inusitada: a medida que llegaban a un punto final, los cap\u00edtulos de la tesis eran publicados en peri\u00f3dicos internacionales, tales como\u00a0<em>American Journal of Botany, Annals of Botany, Lindleyana y Biochemical, Systematics and Ecology<\/em>.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<\/strong><br \/>\n<em>Estudios Biosistem\u00e1ticos en Especies de Orchidaceae Mii\u00f3filas Brasile\u00f1as<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nAuxilio a proyecto de investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nJo\u00e3o Semir &#8211; Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 18.832,80 y US$ 12.000<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La \u00fanica forma de reconocer orqu\u00eddeas min\u00fasculas de regiones monta\u00f1osas es el insecto polinizador, espec\u00edfico para cada olor de estas flores","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-74601","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74601"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74601\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74601"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}