{"id":74614,"date":"2002-05-01T00:00:00","date_gmt":"2002-05-01T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/04\/01\/las-lecciones-de-dialogo-y-asociacion\/"},"modified":"2013-04-18T18:45:38","modified_gmt":"2013-04-18T21:45:38","slug":"las-lecciones-de-dialogo-y-asociacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-lecciones-de-dialogo-y-asociacion\/","title":{"rendered":"Las lecciones de di\u00e1logo y asociaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Las ganas de innovar en un mercado cada vez m\u00e1s competitivo lleva a los pa\u00edses y a las empresas a inyectar cifras multimillonarias en la investigaci\u00f3n y el desarrollo (I&amp;D) de productos y procesos de punta, que tienen en la inteligencia su ingrediente b\u00e1sico. En este mundo, movido a ciencia y negocios, la alianza academia-empresa adquiere nuevos br\u00edos y musculatura. El di\u00e1logo &#8211; que es sabidamente dif\u00edcil y cauteloso &#8211; entre ambos interlocutores se &#8220;sintoniza&#8221; gracias al dise\u00f1o de nuevos arreglos institucionales y a la adopci\u00f3n de leyes relacionadas con las patentes universitarias.<\/p>\n<p>Eso es lo que muestra la coordinadora del N\u00facleo de Estudios y Planeamiento Estrat\u00e9gico del Instituto Oswaldo Cruz, Cl\u00e1udia In\u00eas Chamas, en su tesis doctoral, intitulada\u00a0<em>Protecci\u00f3n y Explotaci\u00f3n Econ\u00f3mica de la Propiedad Intelectual en Universidades e Instituciones de Investigaci\u00f3n<\/em>. En dicho trabajo, Chamas describe y analiza estrategias focalizadas en la apropiaci\u00f3n de los frutos de investigaciones generadas con recursos p\u00fablicos e implantadas en pa\u00edses como Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Espa\u00f1a y Alemania.La intenci\u00f3n de la autora es ofrecer un panorama que impulse reflexiones e inspire a los actores del proceso de innovaci\u00f3n en Brasil, pa\u00eds en el cual la asociaci\u00f3n academia-empresa a\u00fan es t\u00edmida y tan solo un 30% de las universidades y un 30% de las instituciones de investigaci\u00f3n presentan pol\u00edticas formales de protecci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de la propiedad intelectual.<\/p>\n<p><strong>Lazos cooperativos<br \/>\n<\/strong>En su trabajo, Cl\u00e1udia Chamas destaca la tesitura de la articulaci\u00f3n entre el sector acad\u00e9mico y el sector privado &#8211; tales como los centros de investigaci\u00f3n cooperativos,\u00a0<em>joint ventures<\/em> para la investigaci\u00f3n y la producci\u00f3n, consorcios de I&amp;D e incubadoras -, que han obtenido excelentes resultados, especialmente en nichos de vanguardia tecnol\u00f3gica. Tales lazos, es bueno recordar, se encuentran en el origen de las compa\u00f1\u00edas exitosas, como Apple Computer, Cisco Systems e Intel, entre otras, que con base en el Valle del Silicio y a lo largo de la Ruta 128, activaron a partir de la d\u00e9cada del 70 la eclosi\u00f3n de las industrias de electr\u00f3nica, computaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Europa tambi\u00e9n se ha trepado a esa ola cooperativa que, en campos tales como el farmac\u00e9utico y el biotecnol\u00f3gico, es casi una imposici\u00f3n, debido a los riesgos y a las altas inversiones asociadas a la innovaci\u00f3n. Roche, por ejemplo, gigante del sector de medicamentos con sede en Suiza, destina entre un 15% y un 20% de sus recursos anuales a I&amp;D, en la compra de investigaciones realizadas por institutos, universidades y peque\u00f1as empresas de biotecnolog\u00eda, entidades con las cuales mantiene convenios.<\/p>\n<p>La interacci\u00f3n academia-industria reporta notorias ventajas para ambos lados. Las universidades pueden interiorizarse acerca de la rutina de las empresas, conocer sus problemas y obtener recursos financieros disponibles para la investigaci\u00f3n, llegado el caso. Las empresas, por su parte, tienen acceso a &#8220;ventanas&#8221; privilegiadas del conocimiento, a las fuentes de informaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica y a los profesionales altamente calificados de las universidades.<\/p>\n<p><strong>Un punto de equilibrio<br \/>\n<\/strong>Sin embargo, tal &#8220;casamiento&#8221; no es un\u00e1nimemente aceptado por el sector acad\u00e9mico. Entre otras razones, existe el temor a una transformaci\u00f3n de la actual universidad, centrada en la ense\u00f1anza y en la investigaci\u00f3n sin compromiso, en una instituci\u00f3n &#8220;de resultados o de servicios&#8221;, contaminada por la visi\u00f3n de la ganancia. Pero diferencias como \u00e9stas pueden y deben allanadas. &#8220;Es necesario que cada universidad establezca sus objetivos y sus limites, que encuentre su punto de equilibrio y defina su pol\u00edtica de propiedad intelectual&#8221;, sostiene Cl\u00e1udia Chamas.<\/p>\n<p>Una de las cuestiones escabrosas en el abordaje de los proyectos cooperativos se refiere a la libertad para divulgar el conocimiento, un verdadero dogma entre los cient\u00edficos, contra el secreto exigido por las empresas para producir y lanzar productos en los cuales invirtieron pesadamente. Para enfrentar ese dilema, varias legislaciones, entre las cuales est\u00e1 la brasile\u00f1a, adoptan el llamado &#8220;per\u00edodo de gracia&#8221;, que beneficia directamente a los inventores del \u00e1rea acad\u00e9mica, al proporcionarles un per\u00edodo de entre seis y doce meses (dependiendo del pa\u00eds) para un posterior dep\u00f3sito de la patente. En el lapso de tiempo previsto, la apertura de la invenci\u00f3n &#8211; bajo la forma de art\u00edculos, tesis, conferencias e Internet, entre otros medios &#8211; no constituye una ruptura de la novedad, uno de los requisitos fundamentales para la patente.<\/p>\n<p>Sin embargo, cabe recordar que esa &#8220;gracia&#8221; es temporal y no est\u00e1 totalmente garantizada. Asimismo, si hubiera necesidad de registro en pa\u00edses en los cuales tal beneficio no es otorgado, la protecci\u00f3n no se efectiviza. En otros pa\u00edses, la evoluci\u00f3n de la alianza academia-empresa ha adquirido en los \u00faltimos a\u00f1os contornos m\u00e1s precisos y profesionales, siendo regida por contratos. Las legislaciones sobre patentes que, en muchos casos, estaban siendo discutidas desde hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os, sufrieron modificaciones decisivas en Estados Unidos durante la d\u00e9cada del 80, impulsadas especialmente por el desarrollo de la biotecnolog\u00eda y de la investigaci\u00f3n biom\u00e9dica, cujas aplicaciones comerciales han alcanzado cifras astron\u00f3micas.<\/p>\n<p>La promulgaci\u00f3n de la ley Bayh-Dole en dicho pa\u00eds les permiti\u00f3 a las universidades y a las peque\u00f1as empresas obtener patentes de invenciones desarrolladas con fondos del gobierno federal. De esta manera, la antigua retenci\u00f3n de titularidad por parte del gobierno o el dominio p\u00fablico (tambi\u00e9n vigente en otros pa\u00edses, como Alemania) fue sustituida por una visi\u00f3n pragm\u00e1tica. El foco se ha desplazado hacia el mercado, teniendo en la mira aspectos tales como la mejora en la productividad, la generaci\u00f3n de empleos y la priorizaci\u00f3n de las empresas nacionales en la &#8220;compra&#8221; de invenciones.<\/p>\n<p><strong>Los profesionales de la innovaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>En la senda de estos cambios &#8211; que implican tambi\u00e9n aspectos ligados a las formas de distribuci\u00f3n de\u00a0<em>royalties<\/em> y a la titularidad de las invenciones, entre otros -, las instituciones acad\u00e9micas, los laboratorios gubernamentales y los centros de investigaci\u00f3n est\u00e1n perfeccionando sus pol\u00edticas de actuaci\u00f3n, implementadas por departamentos denominados gen\u00e9ricamente como Oficinas de Propiedad Intelectual y Transferencia de Tecnolog\u00eda (Opitts).<\/p>\n<p>Diseminadas actualmente en EE.UU. y en diversos pa\u00edses europeos, tales oficinas &#8211; que pueden situarse dentro o fuera de las instituciones &#8211; cuentan con equipos de profesionales compuestos por agentes de propiedad industrial (con formaci\u00f3n en \u00e1reas tales como ingenier\u00eda y f\u00edsica) con buenos conocimientos sobre leyes y acuerdos internacionales, especialistas en\u00a0<em>marketing<\/em> y personal de soporte administrativo.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las instituciones cuenta con una \u00fanica Opitts para atender a toda la clientela, como la oficina del Instituto Nacional de Salud e Investigaci\u00f3n M\u00e9dica (Inserm) francesa. Con miras a imprimirle una mayor agilidad en su interacci\u00f3n con los investigadores, la Universidad de Michigan adopt\u00f3 un esquema constituido por tres unidades, una central y dos sat\u00e9lites. La Universidad de Wisconsin, por su parte, estableci\u00f3 una asociaci\u00f3n con una fundaci\u00f3n para resolver las cuestiones vinculadas con la propiedad intelectual.<\/p>\n<p>En el Reino Unido, la Universidad de Oxford cre\u00f3 Isis Innovaci\u00f3n en 1988, una empresa de explotaci\u00f3n de los frutos de la investigaci\u00f3n realizada internamente. M\u00e1s all\u00e1 de buscar potenciales licenciados, Isis impulsa la creaci\u00f3n de empresas individuales por medio de capital de riesgo o fondos de desarrollo. Como puede verse, son esquemas de actuaci\u00f3n muy diversos, cuyos formatos deben analizarse con cuidado antes de ser implementados. Y debe recordarse siempre que uno de los ingredientes b\u00e1sicos para el \u00e9xito de la receta reside en el fuerte compromiso de los niveles jer\u00e1rquicos m\u00e1s elevados de las instituciones.<\/p>\n<p><strong>Impacto<br \/>\n<\/strong>El impacto de esos cambios legales e institucionales puede ponerse a cuenta especialmente de EE.UU., en donde la cooperaci\u00f3n academia-empresa est\u00e1 m\u00e1s sedimentada. Antes de 1980, eran concedidas en dicho pa\u00eds cerca de 250 patentes para el total de las universidades. De acuerdo con la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO), en 1984 se concedieron 551 patentes universitarias; en 1989, 1.228; en 1994, 1.780; y en 1997, 2.436, lo que muestra a las claras un crecimiento constante y considerable. (A efectos de comparaci\u00f3n, cabe recordar que fueron depositados en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial &#8211; INPI, 335 pedidos entre 1990 y 1999, cuyos titulares eran universidades brasile\u00f1as.)<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente, se expandi\u00f3 la capacidad de comercializaci\u00f3n en las universidades estadounidenses: en 1990, hab\u00eda cerca de 200 de ellas participando en programas de transferencia de tecnolog\u00eda, ocho veces m\u00e1s que el n\u00famero registrado en 1980. Otro ejemplo del impacto que los avances en la legislaci\u00f3n caus\u00f3 en el medio acad\u00e9mico norteamericano est\u00e1 en el Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachusetts (MIT): alrededor de mil millones de d\u00f3lares est\u00e1n siendo invertidos por el sector industrial en el desarrollo y la comercializaci\u00f3n de licencias y patentes y de tecnolog\u00edas producidas en la referida instituci\u00f3n. M\u00e1s de 200 mil empleos directos fueron creados como resultado directo de la explotaci\u00f3n de esas licencias.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al Reino Unido, la reducci\u00f3n de las barreras legales impuls\u00f3 el surgimiento de m\u00e1s de 60 oficinas de intermediaci\u00f3n industrial. La relaci\u00f3n intensa de las instituciones brit\u00e1nicas con sus pares estadounidenses y la reducci\u00f3n de las inversiones gubernamentales volcadas a la investigaci\u00f3n influyeron, seg\u00fan los estudiosos, para la adopci\u00f3n de una postura m\u00e1s emprendedora en dicho pa\u00eds, que se transform\u00f3 en uno de los m\u00e1s abiertos para la contrataci\u00f3n empresarial de investigaci\u00f3n acad\u00e9mica en toda Europa.<\/p>\n<p>Las asociaciones brit\u00e1nicas fructificaron tambi\u00e9n en otros tipos de arreglos. En 1998, una alianza estrat\u00e9gica entre Mitsubishi Qu\u00edmica y la Facultad Imperial de Londres result\u00f3 en un sustancial soporte financiero para el Centro de Terapias Gen\u00e9ticas, que act\u00faa en las \u00e1reas qu\u00edmica, biol\u00f3gica y m\u00e9dica. Ese mismo a\u00f1o, Unilever empez\u00f3 a invertir cerca de 13 millones de libras para estructurar un grupo de investigaci\u00f3n dedicado a la inform\u00e1tica molecular en la Universidad de Cambridge.<\/p>\n<p>En Francia, la Agencia Nacional de Valoraci\u00f3n de la Investigaci\u00f3n (Anvar) &#8211; que tiene 24 oficinas regionales y cinco en el exterior &#8211; invirti\u00f3 entre 1981 y 1999 alrededor de 3.130 millones de euros en m\u00e1s de 22 mil empresas y laboratorios, brindando apoyando en m\u00e1s de 34 mil proyectos de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Los resultados de los proyectos cooperativos tambi\u00e9n se han mostrado bastante prometedores en pa\u00edses como Alemania y Espa\u00f1a. En este \u00faltimo, con la promulgaci\u00f3n de la nueva ley de propiedad intelectual en 1986, el n\u00famero de patentes universitarias salt\u00f3 de 27 a 306 en 1994.<\/p>\n<p><strong>La situaci\u00f3n brasile\u00f1a<br \/>\n<\/strong>Profundos cambios est\u00e1n apareciendo en el panorama brasile\u00f1o en el \u00e1rea de patentes desde el comienzo de la d\u00e9cada del 90, destac\u00e1ndose especialmente la revisi\u00f3n del C\u00f3digo de la Propiedad Industrial, que result\u00f3 en la ley 9.279, de 1996. Pero Cl\u00e1udia Chamas acota que el pa\u00eds todav\u00eda &#8220;est\u00e1 muy atrasado en lo que se que se refiere a protecci\u00f3n y explotaci\u00f3n econ\u00f3mica de la propiedad intelectual en las instituciones acad\u00e9micas y en las peque\u00f1as y medianas empresas&#8221;.<\/p>\n<p>Los largos per\u00edodos de turbulencia atravesados por la econom\u00eda brasile\u00f1a durante los \u00faltimos a\u00f1os no han favorecido la generaci\u00f3n de innovaciones. La apertura de Brasil a las importaciones, a su vez, no trajo aparejada la ansiada renovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y, de una manera general, han sido escasas las inversiones de las empresas en investigaci\u00f3n y desarrollo.<\/p>\n<p>Actualmente, frente a un cuadro econ\u00f3mico estable en el que se verifica un descomp\u00e1s entre la creciente producci\u00f3n cient\u00edfica y la limitada producci\u00f3n tecnol\u00f3gica, se impone la estructuraci\u00f3n y la preparaci\u00f3n del \u00e1rea acad\u00e9mica para actuar en el campo del patentamiento de invenciones. &#8220;En nuestra investigaci\u00f3n observamos que hay instituciones que tienen dificultades para tomar decisiones. Por ejemplo: acumulan extensas carteras de patentes sin impulsar su explotaci\u00f3n, y pagan tasas de mantenimiento de los pedidos que en el exterior son muy altas sin lograr retorno&#8221;, informa Chamas.<\/p>\n<p>Tan solo un 45% de las universidades y el 30% de las instituciones de investigaci\u00f3n (la mayor\u00eda del sur y sudeste del pa\u00eds), que integraron la muestra de la tesis, cuentan con Opitts en su estructura. Para ampliar ese espectro son necesarias, en primer lugar, acciones de sensibilizaci\u00f3n e informaci\u00f3n, y luego, la concreci\u00f3n de una planificaci\u00f3n global para definir metas y estrategias, y generar arreglos institucionales que respeten las caracter\u00edsticas de cada regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pese a todas las deficiencias &#8211; que incluyen tambi\u00e9n la falta de un acervo bibliogr\u00e1fico, de financiamiento y de personal calificado -, Cl\u00e1udia Chamas se declara optimista. &#8220;En los \u00faltimos diez a\u00f1os logramos avances important\u00edsimos en t\u00e9rminos de debates y de legislaci\u00f3n. El discurso y la pr\u00e1ctica gubernamental est\u00e1n cambiando.Pero es necesario todav\u00eda m\u00e1s: tenemos que integrar el desarrollo cient\u00edfico a la innovaci\u00f3n y a la industria, generando ingresos y empleos&#8221;, concluye Chamas.<\/p>\n<p><em><strong>Al servicio del avance tecnol\u00f3gico<br \/>\n<\/strong><\/em>Los requisitos b\u00e1sicos para patentar una invenci\u00f3n son tres: novedad, actividad inventiva y aplicaci\u00f3n industrial. Se considera como nueva (es decir, no comprendida en el estado actual de la t\u00e9cnica), a una invenci\u00f3n o modelo con cierta utilidad no divulgada hasta la fecha del dep\u00f3sito del pedido de patente. La legislaci\u00f3n tambi\u00e9n impone la descripci\u00f3n clara y suficiente del objeto, el cual debe ser pasible de reproducci\u00f3n por un t\u00e9cnico del \u00e1rea. \u00c9ste es uno de los fundamentos del sistema de patentes: revel\u00e1ndole a la sociedad el contenido de su invenci\u00f3n, el inventor obtiene como recompensa un t\u00edtulo, transferible y temporal, conteniendo una protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es una pr\u00e1ctica que al\u00eda los intereses individuales con los de la comunidad, promoviendo el progreso t\u00e9cnico y econ\u00f3mico. En los pedidos de patente en el \u00e1rea de biotecnolog\u00eda, que involucran materiales biol\u00f3gicos nuevos, los cuales no pueden ser descritos de una manera suficientemente n\u00edtida y completa, es necesario hacer tambi\u00e9n un dep\u00f3sito del microorganismo ante una autoridad internacionalmente reconocida. La explotaci\u00f3n econ\u00f3mica de la patente puede hacerse mediante licencia, cesi\u00f3n o venta de derechos, adquisici\u00f3n o creaci\u00f3n de una firma para llevar a cabo el desarrollo tecnol\u00f3gico de la invenci\u00f3n, entre otros medios.<\/p>\n<p><em><strong>\u00a0<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio analiza las estrategias de integraci\u00f3n desplegadas por empresas y universidades en EE.UU. y en Europa","protected":false},"author":146,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[461],"class_list":["post-74614","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/146"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74614"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=74614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}