{"id":75467,"date":"2001-11-01T00:00:00","date_gmt":"2001-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2001\/11\/01\/un-fenomeno-mundial\/"},"modified":"2015-04-29T13:05:07","modified_gmt":"2015-04-29T16:05:07","slug":"un-fenomeno-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-fenomeno-mundial\/","title":{"rendered":"Un fen\u00f3meno mundial"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-92706\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2001\/11\/art1624img11.jpg\" alt=\"\" width=\"149\" height=\"106\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2001\/11\/art1624img11.jpg 149w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2001\/11\/art1624img11-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 149px) 100vw, 149px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BRAZ<\/span>Incubadoras de empresas del mundo: \u00a1Un\u00edos! Ese podr\u00eda ser el lema final del primer congreso mundial de este tipo de emprendimiento realizado en R\u00edo de Janeiro, entre los d\u00edas 23 y 25 de octubre. Los representantes de 30 pa\u00edses y la presencia de 500 participantes brasile\u00f1os reafirmaron la importancia de las incubadoras en un mundo en el cual ya est\u00e1 sedimentada la importancia de las empresas de base tecnol\u00f3gica &#8211; las principales clientes de las incubadoras y las que m\u00e1s requieren tiempo para crecer &#8211; como fomentadoras del desarrollo en cada pa\u00eds. Las incubadoras formaron parte del escenario de la investigaci\u00f3n y el desarrollo tecnol\u00f3gico del final del siglo XX y entran con toda la fuerza en este nuevo siglo.<\/p>\n<p>Tienen en com\u00fan la oferta de cuidados administrativos, tecnol\u00f3gicos, de\u00a0<em>marketing<\/em> y de producci\u00f3n para empresas nacientes, siempre de peque\u00f1o porte, que se fortalecen en la incubadora para luego salir al mercado.Seg\u00fan el profesor Rustam Lalkaka, asesor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) y presidente de Business e Technology Development Strategies, una consultora de Estados Unidos, en 1985 hab\u00eda 200 incubadoras en el mundo, generalmente ligadas a polos o parques de tecnolog\u00eda. Actualmente, este n\u00famero llega a 3 mil. La mayor parte se encuentra en Estados Unidos, pa\u00eds que cuenta con cerca de 800 incubadoras. Brasil posee 159. Y no es poco. En 1986, eran dos. El crecimiento promedio de instalaci\u00f3n de incubadoras hasta ahora fue de un 30% anual.<\/p>\n<p><strong>Apoyo asi\u00e1tico<br \/>\n<\/strong>La proliferaci\u00f3n de incubadoras en pa\u00edses asi\u00e1ticos tambi\u00e9n es exponencial. En China, en 1995, no exist\u00eda una sola incubadora. Al final de este a\u00f1o 2001, los chinos se aprestan a inaugurar la incubadora n\u00famero 200. &#8220;Las incubadoras en China est\u00e1n ayudando en la adecuaci\u00f3n de la econom\u00eda socialista a la econom\u00eda capitalista&#8221;, coment\u00f3 Lalkaka, que dict\u00f3 cursos de formaci\u00f3n para dirigentes de empresas y de las incubadoras chinas. &#8220;Los chinos son muy humildes, y quieren aprender.&#8221;<\/p>\n<p>Las incubadoras chinas son en gran medida subsidiadas por el gobierno. Se construyen edificios est\u00e1ndar de cinco pisos con 10 mil metros cuadrados &#8211; en Estados Unidos, en promedio, las incubadoras tienen 2 mil m2. Con ello, el gobierno chino quiere que las incubadoras estimulen la cultura emprendedora y el desarrollo de tecnolog\u00eda. Los subsidios a las incubadoras tambi\u00e9n son factores de incentivo en pa\u00edses tradicionalmente capitalistas, como Jap\u00f3n y Corea del Sur.<\/p>\n<p>&#8220;El gobierno japon\u00e9s cre\u00f3 una asociaci\u00f3n de incubadoras hace dos a\u00f1os con el objetivo de crear 200 emprendimientos de este g\u00e9nero en cinco a\u00f1os&#8221;, record\u00f3 el profesor Lu\u00eds Afonso Berm\u00fadez, presidente de la Asociaci\u00f3n Nacional de Entidades Promotoras de Emprendimientos de Tecnolog\u00edas Avanzadas (Anprotec), la entidad que re\u00fane a las incubadoras brasile\u00f1as. En Corea, seg\u00fan Lalkaka, las incubadoras tambi\u00e9n dependen de los fuertes subsidios gubernamentales. &#8220;La mayor\u00eda est\u00e1 vinculada a universidades, y se encuentran entre las m\u00e1s avanzadas del planeta en las \u00e1reas tecnol\u00f3gica y comercial.&#8221;<\/p>\n<p>Malasia es otro ejemplo de gobierno de pa\u00eds en desarrollo que apuesta a las incubadoras. El poder federal de ese pa\u00eds est\u00e1 distribuyendo, entre 2001 y 2005, 52 millones de d\u00f3lares para la formaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de\u00a0<em>clusters<\/em> (grupos) de empresas de desarrollo tecnol\u00f3gico ligados a las universidades, como forma de disminuir el espacio entre la producci\u00f3n de tecnolog\u00eda dentro del ambiente acad\u00e9mico y el mercado. En Israel, el apoyo gubernamental y privado fue decisivo para edificar uno de los m\u00e1s exitosos ejemplos de incubaci\u00f3n. Durante diez a\u00f1os, de los 824 proyectos de empresas, 643 fueron graduados y llegaron al mercado. La operaci\u00f3n ya ha rendido 150 millones en ventas, un 90% de ese total en exportaciones. La misma cont\u00f3 con el apoyo gubernamental de 258 millones de d\u00f3lares y 525 millones de inversi\u00f3n del capital privado.<\/p>\n<p><strong>Edificios p\u00fablicos<br \/>\n<\/strong>La relaci\u00f3n entre subsidio y eficacia en pa\u00edses en desarrollo, en el caso de las incubadoras, parece ser la regla inicial de \u00e9xito para esos emprendimientos. Y Brasil no se queda atr\u00e1s. &#8220;De las 159 incubadoras existentes, el 70% son de cu\u00f1o tecnol\u00f3gico, vinculadas formalmente a institutos de investigaci\u00f3n y universidades p\u00fablicas&#8221;, inform\u00f3 Berm\u00fadez. En estos casos, el edificio y las instalaciones para albergar a las empresas son cedidos por entidades p\u00fablicas y municipalidades. El ejemplo m\u00e1s reciente es la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), que instal\u00f3 una incubadora dentro de su campus y est\u00e1 seleccionando actualmente a las ocho empresas que participaron del emprendimiento.<\/p>\n<p>El mantenimiento de esas incubadoras tambi\u00e9n es pagado en parte por instituciones como el Servicio Brasile\u00f1o de Apoyo a las Micro y Peque\u00f1as Empresas (Sebrae) y por el sistema de la Confederaci\u00f3n Nacional de la Industria (CNI) con el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (Senais) y el Instituto Euvaldo Lodi. &#8220;El promedio de gastos anuales de una incubadora en Brasil oscila entre 150 y 250 mil reales, entre salarios de gerentes, consultores e infraestructura como tel\u00e9fonos y luz&#8221;, afirma Berm\u00fadez. No obstante, la incubaci\u00f3n no es gratuita para la empresa. El promedio de costo brasile\u00f1o est\u00e1 en 10,00 reales el m2 en car\u00e1cter de tasa que el emprendedor le paga a la incubadora. El valor es pagado durante los dos o tres a\u00f1os que la empresa lleva para graduarse y andar por s\u00ed sola en el sector econ\u00f3mico que escogi\u00f3.<\/p>\n<p>Las perspectivas brasile\u00f1as para el fomento a las nuevas incubadoras son buenas. Durante el congreso en R\u00edo, el Sebrae anunci\u00f3 inversiones para crear 42 nuevas incubadoras en todo el pa\u00eds hasta el final del a\u00f1o pr\u00f3ximo. Estados como Piau\u00ed, Sergipe y Tocantins, que no contaban con incubadoras, ahora las tendr\u00e1n. El Sebrae tambi\u00e9n anunci\u00f3 inversiones en otras 57 incubadoras ya en funcionamiento. En total ser\u00e1n 5,4 millones de reales en financiamiento directo a las incubadoras. Entre las nuevas, diez reunir\u00e1n a empresas de base tecnol\u00f3gica, como la que ser\u00e1 instalada en la Universidad Federal de Piau\u00ed y en la Fundaci\u00f3n Universidad de Tocantins. Tambi\u00e9n se encuentra en esa categor\u00eda una incubadora solicitada por la Asociaci\u00f3n de Amigos de la Estaci\u00f3n Ciencia, entidad ligada al Centro de Difusi\u00f3n Cient\u00edfica, Tecnol\u00f3gica y Cultural de la USP (Estaci\u00f3n Ciencia).<\/p>\n<p>La ideaes concretar, de manera empresarial, las iniciativas en el \u00e1rea de producci\u00f3n de materiales para la ense\u00f1anza y la divulgaci\u00f3n de la ciencia. &#8220;Existen muchas experiencias talentosas &#8211; la mayor\u00eda de profesores &#8211; que pueden resultar en empresas&#8221;, afirma el profesor Ernst Hamburger, director de la Estaci\u00f3n Ciencia.<\/p>\n<p>Otras incubadoras est\u00e1n en el \u00e1rea de la llamada econom\u00eda tradicional, en la cual la tecnolog\u00eda no es preponderante, como la de la Asociaci\u00f3n Comercial e Industrial y de Servicios de Arapiraca (Alagoas). En esa categor\u00eda se ubican las incubadoras agr\u00edcolas, en las que el \u00e9nfasis est\u00e1 puesto en el procesamiento de productos del campo. Otra categor\u00eda, de car\u00e1cter mixto, re\u00fane a emprendimientos de desarrollo de tecnolog\u00eda, y al mismo tiempo, a empresas de la econom\u00eda tradicional. Un ejemplo de ello es la que se formar\u00e1 en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas del &#8220;Tri\u00e1ngulo Minero&#8221;, en Uberaba (Minas Gerais).<\/p>\n<p>La importancia de las incubadoras para las peque\u00f1as empresas se nota claramente en las estad\u00edsticas del Sebrae. Entre las peque\u00f1as empresas que superan los tres a\u00f1os de vida, un 56% cierra sus puertas definitivamente. En las incubadoras, solo un 20% no sobrevive durante igual per\u00edodo, es decir que el \u00edndice de \u00e9xito es del 80%.<\/p>\n<p>Excluido Estados Unidos, en donde solamente al comienzo de las actividades de movimiento de incubadoras hubo fondos federales destinados, gran parte de las incubadoras en el mundo sobrevive, y bien, con dinero p\u00fablico. No obstante, la situaci\u00f3n de las empresas no es la misma. Solamente en algunos pa\u00edses europeos y en Estados Unidos existe una cultura de la inversi\u00f3n privada en peque\u00f1os emprendimientos de alta tecnolog\u00eda. El ejemplo mayor sigue siendo el del Valle del Silicio, regi\u00f3n de California que re\u00fane a empresas exitosas en las \u00e1reas de inform\u00e1tica y telecomunicaciones.<\/p>\n<p><strong>La cultura del encuentro<br \/>\n<\/strong>Para el presidente de la Asociaci\u00f3n Americana de Seed Money y Capital de Riesgo (Nasvf), Robert Heard, &#8220;la cultura del encuentro entre empresarios e inversores redunda en inversiones&#8221;. Para Heard, &#8220;es importante difundir el conocimiento (generado en las empresas) no solamente para los inversores, sino para toda la comunidad&#8221;. Heard dijo tambi\u00e9n que el cambio de cultura se genera con la capacitaci\u00f3n de los empresarios y con una fuerte red de informaci\u00f3n, que les permita a los inversores conocer a los emprendedores y viceversa. Heard afirm\u00f3 que esta red es a\u00fan fragmentaria en Estados Unidos. &#8220;\u00c9ste es uno de nuestros problemas&#8221;, afirm\u00f3 el inversor que dirige la Nasvf, una entidad fundada en 1997.<\/p>\n<p>&#8220;En los \u00faltimos tres a\u00f1os, ha crecido la percepci\u00f3n de los inversores en alta tecnolog\u00eda en el sentido de considerar a las incubadoras como importantes fuentes de inversiones en negocios&#8221;, dijo Rina Pridor, coordinadora del Programa de Incubadoras de Empresas del Ministerio de la Industria y Comercio de Israel. En ese pa\u00eds, el 59% de las empresas graduadas se nutri\u00f3 de fondos privados de inversi\u00f3n. El acercamiento entre el capital de riesgo y los emprendedores parece ser la clave para la efectivizaci\u00f3n de esta simbiosis tan necesaria para la implementaci\u00f3n de nuevas empresas y nuevas tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>En Brasil, la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda, por medio del proyecto Innovar, ha promovido encuentros entre ambas partes, por medio de rondas de presentaciones de empresarios para una platea de representantes de fondos y empresas de inversi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Capital arisco<br \/>\n<\/strong>La actuaci\u00f3n de los fondos y empresas de capital de riesgo en Brasil en empresas de base tecnol\u00f3gica a\u00fan es considerada baj\u00edsima. &#8220;El capital de riesgo en Brasil deber\u00eda ser llamado capital arisco&#8221;, afirm\u00f3 S\u00edlvio Meira, presidente del Centro de Estudos y Sistemas Avanzados (Cesar), una organizaci\u00f3n no gubernamental que re\u00fane a empresas nacientes en el Centro de Inform\u00e1tica de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), durante un simposio en el marco de la Conferencia Nacional de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n, realizada en Brasilia el pasado mes de septiembre.<\/p>\n<p>&#8220;En Brasil, faltan buenos ejemplos de casos de \u00e9xito apoyados por el capital de riesgo, una actividad a\u00fan tratada como si significara &#8216;poner dinero en algo peligroso&#8217;, y no como una inversi\u00f3n en oportunidades, como es el concepto existente en Estados Unidos&#8221;, dijo el profesor Carlos Henrique de Brito Cruz, presidente de la FAPESP, que disert\u00f3 durante el congreso de Incubadoras, en la mesa Modelos y Experiencias en Financiamiento de Innovaciones y Negocios. Brito se refiri\u00f3 tambi\u00e9n al Programa de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en Peque\u00f1as Empresas (PIPE), en el marco de cual se est\u00e1n generando muchos casos que pueden, dentro de poco tiempo, servir como ejemplo de eficacia econ\u00f3mica y generaci\u00f3n de investigaci\u00f3n y desarrollo en las peque\u00f1as empresas.<\/p>\n<p>De los 181 proyectos del PIPE que la Fundaci\u00f3n apoya, 24 corresponden a empresas instaladas en incubadoras, con un total de 3 millones de reales. La financiaci\u00f3n sin necesidad de retorno de la FAPESP sirve para la compra de equipos y para el pago de servicios necesarios para que la empresa desarrolle el proyecto.Las dificultades en obtener mayor atenci\u00f3n por parte de los fondos de capital de riesgo son una preocupaci\u00f3n europea tambi\u00e9n. &#8220;En Europa est\u00e1 muy desarrollada la cultura de la subvenci\u00f3n, mientras que en Estados Unidos existe una cultura de la inversi\u00f3n, que es de riesgo&#8221;, afirma el espa\u00f1ol Lu\u00eds Sanz, director de la Asociaci\u00f3n Internacional de Parques de Ciencia.<\/p>\n<p>Para Heinz Fiedler, de la incubadora de la Universidad T\u00e9cnica de Berl\u00edn, en Alemania &#8211; un pa\u00eds con 300 incubadoras -, la soluci\u00f3n para atraer capital de riesgo est\u00e1 en una graciosa inversi\u00f3n de &#8220;valores&#8221;. &#8220;Una vez, en una reuni\u00f3n con inversionistas de capital de risco, en la cual ofrec\u00edamos nuestros productos, yo le pregunt\u00e9 a uno de ellos: \u00bfPor qu\u00e9 tengo que aceptar su dinero?&#8221; Ciertamente es con ese esp\u00edritu que las incubadoras deben seguir adelante, para superar el mayor desaf\u00edo para las empresas: la falta de capital.<\/p>\n<p>Aliada a este esfuerzo, los especialistas reunidos en R\u00edo de Janeiro apuntan la capacitaci\u00f3n de los empresarios y gerentes de incubadoras como un factor para el \u00e9xito. Otro factor es la formaci\u00f3n de redes de informaci\u00f3n con intercambio de experiencias entre las incubadoras. La importancia que las incubadoras est\u00e1n ganando en el mundo, seg\u00fan la impresi\u00f3n dejada por el congreso, llev\u00f3 al director cient\u00edfico de la Anprotec, Ary Plonski, a hacer el siguiente comentario en la sesi\u00f3n de clausura: &#8220;Las incubadoras no pueden m\u00e1s ser entendidas como una moda. Las incubadoras est\u00e1n transform\u00e1ndose en un nuevo paradigma de la sociedad en una l\u00ednea que favorece el desarrollo de la ciencia y la tecnolog\u00eda estimulado por la energ\u00eda creativa&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Tambi\u00e9n constituyen un buen negocio para la comunidad en la cual \u00e9sta est\u00e1 presente&#8221;, complet\u00f3 James Robbins, director de la Asociaci\u00f3n Nacional de Incubadoras de Empresas (Nbia) de Estados Unidos. &#8220;Es necesario preguntarse cu\u00e1ntos negocios, cu\u00e1ntos impuestos y cu\u00e1ntos empleos (en Brasil suman 7 mil) generaun incubadora para la ciudad en la cual est\u00e1 instalada&#8221;, indag\u00f3 Robbins, como un ejercicio.<\/p>\n<p><strong>Vuelos futuros<br \/>\n<\/strong>En el \u00e1mbito de las universidades y los centros de investigaci\u00f3n, la asociaci\u00f3n con incubadoras parece ser fundamental. Sin embargo, algunos vaticinan cambios en el futuro de la relaci\u00f3n de las incubadoras con las instituciones de ense\u00f1anza. &#8220;En la universidad del futuro, la incubadora desaparecer\u00e1, porque pasar\u00e1 a ser parte integrante de cada unidad acad\u00e9mica&#8221;, afirma el consultor Henry Etzkowitz, de Triple Helix Network, una consultora de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Actualmente, las incubadoras desempe\u00f1an un rol en la formaci\u00f3n empresarial, mediante el cual se aprende a hacer investigaci\u00f3n dentro de la empresa con la colaboraci\u00f3n de las universidades e institutos de investigaci\u00f3n. Una funci\u00f3n comentada por el conferencista invitado para abrir el congreso de incubadoras en R\u00edo, el soci\u00f3logo Domenico de Masi, profesor de la Universidad de Roma. Para De Masi, la funci\u00f3n primordial de las incubadoras &#8220;consiste en ense\u00f1ar y transformar a los v\u00ednculos en oportunidades&#8221;.<\/p>\n<p><strong><em>Viejas f\u00e1bricas, nuevos negocios<br \/>\n<\/em><\/strong>El movimiento de incubaci\u00f3n de empresas es un fen\u00f3meno reciente. La primera tentativa registrada en pos de agrupar empresas en un mismo lugar de trabajo &#8211; y el origen del nombre de incubadora -, surgi\u00f3 en 1959, en la ciudad de Batavia, en el estado de Nueva York, Estados Unidos. Ese a\u00f1o, despu\u00e9s de que la ciudad perdi\u00f3 una gran f\u00e1brica de telas y tejidos, la comunidad local resolvi\u00f3 invertir en otro tipo de actividad. La elecci\u00f3n recay\u00f3 sobre el sector de productos derivados de pollo, y el local ocupado fue la antigua f\u00e1brica de telas. Del \u00e1rea en donde se instal\u00f3 la producci\u00f3n de huevos, le qued\u00f3 el nombre incubadora, que se esparci\u00f3 por el mundo.<\/p>\n<p>Las incubadoras, de la forma como son conocidas hoy, surgieron al inicio de los a\u00f1os de 1970. \u00c9stas resultaron de tres movimientos simult\u00e1neos en Estados Unidos, seg\u00fan la Asociaci\u00f3n Nacional de Incubadoras de Empresas (Nbia): la necesidad de dar una finalidad a las \u00e1reas abandonadas, tales como los grandes galpones y f\u00e1bricas, la acci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Nacional de Ciencia (NSF) para impulsar iniciativas de innovaci\u00f3n en las universidades y la iniciativa de empresarios exitosos y grupos de inversiones en transferir a experiencia y el conocimiento para nuevas empresas en un ambiente favorable a la innovaci\u00f3n y nuevos negocios.<\/p>\n<p>Otro impulso vino del departamento americano para la Administraci\u00f3n de Peque\u00f1os Negocios (SBA). A partir de 1984 y hasta 1987, la entidad promovi\u00f3 cursos e invirti\u00f3 en la formaci\u00f3n de incubadoras en todo el pa\u00eds. En 1984, fueron inauguradas 20 incubadoras, y en el a\u00f1o 1987, ese n\u00famero salt\u00f3 a 70 .En Brasil, la primera incubadora abri\u00f3 sus puertas en 1985, en la Fundaci\u00f3n Parque de Alta Tecnolog\u00eda (Parqtec) en S\u00e3o Carlos, al lado de los campi de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar). En 1986, surgi\u00f3 el Centro Empresarial para la Elaboraci\u00f3n de Tecnolog\u00edas Avanzadas (Celta), de Florian\u00f3polis (Santa Catarina), incubadora de la Fundaci\u00f3n Centros de Referencia en Tecnolog\u00edas Innovadoras (Certi).<\/p>\n<p><strong><em>Nuevas opciones de fondos<br \/>\n<\/em><\/strong>Las incubadoras de empresas est\u00e1n en la base de un nuevo programa que fomentar\u00e1 la transferencia de proyectos innovadores desde la universidad y centros de investigaci\u00f3n hacia el \u00e1mbito empresarial. La novedad es el F\u00f3rum Brasil de Innovaci\u00f3n, una iniciativa de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) que contar\u00e1 con recursos de los Fondos Sectoriales. La primera convocatoria vinculada al Fondo Sectorial de Petr\u00f3leo (CTPetro) est\u00e1 lista y recibe propuestas de proyectos. El monto de financiamiento previsto es de 10 millones de reales. Los grupos de investigaci\u00f3n trabajar\u00e1n junto a las incubadoras de empresas de base tecnol\u00f3gica, responsables por la coordinaci\u00f3n empresarial de los proyectos.<\/p>\n<p>El otro fondo coordinado por la Finep es el Brasil Venture, para el financiamiento de empresas nacientes. Para \u00e9ste fondo se han destinado m\u00e1s 30 millones de reales. Dichos fondos aumentar\u00e1n la participaci\u00f3n del capital de riesgo en las 58 empresas que participaron de las cinco ediciones del Venture F\u00f3rum Brasil, que son rondas de presentaci\u00f3n de las empresas a una platea de inversores. &#8220;Despu\u00e9s de un a\u00f1o, cuatro empresas firmaron un acuerdo de entrada de capital en la empresa por medio de la cesi\u00f3n de cotas de acciones&#8221;, inform\u00f3 Luciane Gorgullo, superintendente del \u00c1rea de Desarrollo en Capital de Riesgo de la Finep. Otras siete concretaron acuerdos, pero a\u00fan no fijaron el reparto de acciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un congreso muestra la fuerza del sistema de incubaci\u00f3n de empresas, que en 15 a\u00f1os ha crecido de 200 a 3.000 unidades en todo el mundo","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[97],"class_list":["post-75467","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75467"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75467\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75467"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}