{"id":75475,"date":"2002-06-01T00:00:00","date_gmt":"2002-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/06\/01\/el-origen-de-los-mamiferos\/"},"modified":"2015-08-25T17:25:38","modified_gmt":"2015-08-25T20:25:38","slug":"el-origen-de-los-mamiferos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-origen-de-los-mamiferos\/","title":{"rendered":"El origen de los mam\u00edferos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-96121\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/06\/art1819img12.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"112\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/06\/art1819img12.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/06\/art1819img12-120x84.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span>Cualquier paleont\u00f3logo sabe que los mam\u00edferos descienden de alguna forma de cinodonte, un vasto grupo de animales &#8211; extinguidos, como los dinosaurios &#8211; caracterizado por tener cr\u00e1neo y dientes similares a los de los perros actuales. Los cinodontes pertenecieron al grupo de los sin\u00e1psidos, que sirvi\u00f3 de transici\u00f3n entre los reptiles y los mam\u00edferos. Lo que falta es precisar cu\u00e1l linaje de cinodontes gener\u00f3, hace cerca de 210 millones de a\u00f1os (m\u00e1s o menos a la \u00e9poca en que surgieron los dinosaurios), los primeros seres con las caracter\u00edsticas \u00f3seas que hoy en d\u00eda definen a un mam\u00edfero: cuatro tipos de dientes diferenciados funcional y anat\u00f3micamente, o\u00eddo medio con tres peque\u00f1os huesos conductores de sonido y cr\u00e1neo aventajado.<\/p>\n<p>Por reunir de forma pionera esos rasgos \u00f3seos y, probablemente, por tener sangre caliente, pelos en el cuerpo y gl\u00e1ndulas productoras de leche para la prole, esos animalitos fueron los ejemplares primordiales de los futuros mam\u00edferos, entre ellos el hombre. Quiz\u00e1s nunca se determine con precisi\u00f3n qu\u00e9 especie de cinodonte dio el \u00faltimo paso en direcci\u00f3n a los mam\u00edferos, pero los paleont\u00f3logos de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS) y del Museo Argentino de Ciencias Naturales creen haber encontrado importantes piezas de ese rompecabezas filogen\u00e9tico.<\/p>\n<p>Con base en el an\u00e1lisis de varios fragmentos f\u00f3siles de peque\u00f1os reptiles &#8211; del tama\u00f1o de un bol\u00edgrafo y similares a ratones o ardillas salvajes &#8211; rescatados en los dos \u00faltimos a\u00f1os en la regi\u00f3n ga\u00facha de Santa Mar\u00eda, ubicada a unos 200 kil\u00f3metros de Porto Alegre, en el centro del estado, los investigadores identificaron a dos nuevos cinodontes &#8211; que bautizaron provisoriamente como Brasiliterio y Brasilodonte &#8211; con caracter\u00edsticas anat\u00f3micas como para ser los ancestros m\u00e1s pr\u00f3ximos de los mam\u00edferos primordiales. &#8220;Esos reptiles pre mamalianos de Brasil pueden constituir el grupo hermano de los mam\u00edferos&#8221;, dice el renombrado paleont\u00f3logo argentino Jos\u00e9 Bonaparte, de 73 a\u00f1os, que descubri\u00f3 los huesos petrificados de dos especies juntamente con investigadores del Instituto de Geociencias de la UFRGS, de la cual es investigador visitante, con beca del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq).<\/p>\n<p>&#8220;Estos animales, retirados de rocas del per\u00edodo Tri\u00e1sico Superior &#8211; con una edad geol\u00f3gica estimada entre 230 y 205 millones de a\u00f1os atr\u00e1s -, no eran mam\u00edferos, pero su evoluci\u00f3n estaba claramente orientada en esa direcci\u00f3n&#8221;. Por eso recibieron nombres que remiten a ese grupo animal. Brasiliterio quiere decir &#8220;mam\u00edfero de Brasil&#8221;, mientras que el Brasilodonte tiene dientes (<em>odon<\/em>) de mam\u00edfero y sus pos-caninos, usados para triturar, forman cuatro \u00e1ngulos rectos.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los f\u00f3siles encontrados corresponde a cr\u00e1neos completos o parciales, con mand\u00edbulas y dientes preservados. Fueron rescatados otros huesos, pero ning\u00fan esqueleto entero. A\u00fan durante este mes, investigadores de la UFRGS y t\u00e9cnicos del museo argentino retornar\u00edan a la regi\u00f3n de Santa Mar\u00eda en busca de nuevos f\u00f3siles. Al cotejar las formas del cr\u00e1neo, la mand\u00edbula y los dientes de esos animales con los del\u00a0<em>Morganucodon<\/em> &#8211; uno de los mam\u00edferos m\u00e1s antiguos (de alrededor de 200 millones de a\u00f1os) con material f\u00f3sil de buena calidad y que ten\u00eda 15 cent\u00edmetros de largo y parec\u00eda un rat\u00f3n salvaje -, los hallazgos ga\u00fachos se convierten en fuertes candidatos a ser los mejores representantes del linaje de cinodontes que desemboc\u00f3 en los mam\u00edferos.<\/p>\n<p>&#8220;Los cinodontes de R\u00edo Grande do Sul presentan un tipo de dentici\u00f3n carn\u00edvoro-insect\u00edvora, sobre todo en la mand\u00edbula, comparable con la de los primeros mam\u00edferos&#8221;, afirma Bonaparte. El investigador cree que el Brasiliterio produjo descendientes que, algunas generaciones m\u00e1s tarde, pueden haber derivado tanto al mam\u00edfero primordial\u00a0<em>Morganucodon<\/em> como al Brasilodonte, un animal con mayor n\u00famero de caracter\u00edsticas de mam\u00edfero. En otras palabras: el linaje del Brasiliterio puede haber sido un ancestro tanto de sin\u00e1psidos muy parecidos a los mam\u00edferos como de los primeros mam\u00edferos.<\/p>\n<p><strong>Un grupo hermano<br \/>\n<\/strong>Por ahora, los f\u00f3siles del Brasiliterio no parecen ser pasibles de an\u00e1lisis tan profundos como los del Brasilodonte, y los investigadores no llegan a rotular a los minicinodontes ga\u00fachos como los padres de todos los mam\u00edferos. En lugar de enfatizar la noci\u00f3n de linaje paterno y filial, prefieren un concepto m\u00e1s preciso desde el punto de vista cient\u00edfico: el de grupo hermano. Si sus teor\u00edas demuestran ser correctas, el Brasilodonte y el Brasiliterio tomar\u00edan el lugar de dos familias de peque\u00f1os cinodontes, los tritilod\u00f3ntidos y los trithelodontdos (tambi\u00e9n llamados ictidosaurios), encontrados en varias partes del mundo y que disputan desde hace tiempo la primac\u00eda por ser el grupo hermano m\u00e1s pr\u00f3ximo de los animales con pelo y sangre caliente.<\/p>\n<p>&#8220;Nuestros hallazgos pueden ayudar a entender mejor el origen de los mam\u00edferos y mostrar cu\u00e1les linajes de cinodontes participaron en el proceso de transici\u00f3n de los sin\u00e1psidos en direcci\u00f3n a ese tipo de animal&#8221;, comenta el paleont\u00f3logo Cesar Schultz de la UFRGS, coautor de los estudios de Bonaparte sobre los minisin\u00e1psidos pre mamalianos ga\u00fachos. Con apariencia y dimensiones similares a las del\u00a0<em>Morganucodon<\/em>, los nuevos cinodontes med\u00edan entre 9 y 15 cent\u00edmetros de la cabeza a la punta de la cola, y el largo de su cr\u00e1neo oscilaba entre 18 y 22 mil\u00edmetros. Su peso no superaba algunas decenas de gramos. El Brasilodonte era cerca un 40% mayor que el Brasiliterio.<\/p>\n<p>&#8220;Esos animales probablemente com\u00edan insectos y otros bichos menores, viv\u00edan en agujeros y ten\u00edan h\u00e1bitos nocturnos&#8221;, afirma Schultz. Las patas de estos animales, que ya deber\u00edan tener el cuerpo cubierto de pelos, eran fuertes lo suficiente como para cavar madrigueras en la tierra, en las cuales se refugiaban contra los predadores, como los primeros dinosaurios y otros reptiles. Los restos de esta a\u00fan poco conocida minifauna fueron extra\u00eddos de rocas de sitios paleontol\u00f3gicos ubicados en los municipios ga\u00fachos de Faxinal do Soturno y Candel\u00e1ria, pertenecientes a la Formaci\u00f3n Santa Mar\u00eda, una de las \u00e1reas de este estado brasile\u00f1o con sedimentos del Tri\u00e1sico -un agitado per\u00edodo de poco m\u00e1s de 40 millones de a\u00f1os, entre 250 y 205 millones de a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>El ancestro chino<br \/>\n<\/strong>Adem\u00e1s de comparar la anatom\u00eda de los cinodontes ga\u00fachos con el mam\u00edfero primordial\u00a0<em>Morganucodon<\/em>, el grupo confront\u00f3 sus hallazgos con la morfolog\u00eda del mam\u00edfero chino\u00a0<em>Hadrocodium wui<\/em>, que vivi\u00f3 hace 195 millones de a\u00f1os y tambi\u00e9n era similar a un ratoncito. El resultado: la dentici\u00f3n superior del Brasilodonte y del Brasiliterio se parece a la de ese f\u00f3sil chino, que med\u00eda unos \u00ednfimos 2 cent\u00edmetros de longitud total. El sentido de la comparaci\u00f3n surge del hecho de que, pese a que los animales del tipo del\u00a0<em>Morganucodon<\/em> son considerados los primeros mam\u00edferos, no se sabe con seguridad si sus descendientes generaron los linajes actualmente existentes. Ese origen, por lo que parece, est\u00e1 m\u00e1s probablemente relacionado con un mam\u00edfero del tipo del\u00a0<em>Hadrocodium<\/em>.<\/p>\n<p>Este animalito asi\u00e1tico, objeto de un art\u00edculo que apareci\u00f3 en la portada de la revista estadounidense\u00a0<em>Science<\/em> de mayo del a\u00f1o pasado, es considerado el potencial ancestro com\u00fan de los tres grupos actuales de mam\u00edferos (un cuarto grupo, el de los multituberculados, se extingui\u00f3 hace 40 millones de a\u00f1os): los monotremados, que ponen huevos y son representados por el ornitorrinco y por dos especies de equidna, semejante a un erizo; los marsupiales, como el gamb\u00e1 o zorro pel\u00f3n, el canguro y el koala, que abrigan y amamantan a sus cr\u00edas dentro de una bolsa de piel; y los placentarios, m\u00e1s numerosos, que incluyen desde los roedores hasta los elefantes, pasando por los primates, entre los cuales se encuentra el hombre.<\/p>\n<p>El confrontar los nuevos f\u00f3siles ga\u00fachos con el\u00a0<em>Hadrocodium<\/em>, el ascendiente m\u00e1s lejano de todos los mam\u00edferos vivos hasta ahora localizado, es un modo de averiguar si el Brasiliterio y el Brasilodonte guardar\u00edan alguna relaci\u00f3n, empero remot\u00edsima, con los actuales animales con pelo y de sangre caliente.<\/p>\n<p>Estos descubrimientos a\u00fan no han sido publicados formalmente, lo que suceder\u00e1 a\u00fan durante este a\u00f1o. En abril de 2001, en un encuentro informal con investigadores de Am\u00e9rica del Norte realizado en el Museo de Zoolog\u00eda Comparada de Harvard, Bonaparte expuso algunos de los f\u00f3siles y discuti\u00f3 las peculiaridades y la importancia de las nuevas especies. El investigador dice que la receptividad de los colegas fue muy buena. El planteo que indica que los minicinodontes ga\u00fachos ser\u00edan los parientes de los mam\u00edferos m\u00e1s cercanos conocidos puede parecer arriesgada, pero Bonaparte, que desde hace 17 a\u00f1os cuenta con apoyo financiero de la instituci\u00f3n estadounidense\u00a0<em>National Geographic Society<\/em> para sus trabajos de campo e investigaciones, tiene acreditaciones para defenderla.<\/p>\n<p>Con m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas de investigaci\u00f3n, Bonaparte es uno de los mayores especialistas en dinosaurios del mundo. Gracias a su trabajo, sobre todo en la Patagonia argentina, m\u00e1s de 20 especies de dinosaurios t\u00edpicos del hemisferio sur fueron descubiertos, entre \u00e9stos el\u00a0<em>Amargasaurus<\/em>, el\u00a0<em>Argentinosaurus<\/em> (quiz\u00e1s el mayor del mundo, de hasta 12 metros de altura), el\u00a0<em>Saltasaurus<\/em> y el\u00a0<em>Carnotaurus<\/em>. Este \u00faltimo, un carn\u00edvoro de 3,5 metros de altura, 7,5 metros de longitud y dos cuernos, se transform\u00f3 incluso en personaje del dibujo animado -en el film infantil\u00a0<em>Dinosaurio<\/em>, lanzado en 2000 por Disney.<\/p>\n<p>M\u00e1s recientemente, sin dejar de lado a los dinosaurios, Bonaparte empez\u00f3 a estudiar a los ancestros de losmam\u00edferos, que surgieron en lamisma \u00e9poca de esos grandes reptiles y vivieron discretamente a la sombra de \u00e9stos durante 160 millones de a\u00f1os. En Argentina, encontr\u00f3 f\u00f3siles de peque\u00f1os sin\u00e1psidos con rasgos mamiferoides, que podr\u00edan ser caracterizados como primos m\u00e1s lejanos del\u00a0<em>Morganucodon<\/em>. &#8220;Pero esos f\u00f3siles eran del Tri\u00e1sico Inferior y Medio, entre 250 y 230 millones de a\u00f1os atr\u00e1s&#8221;, analiza. Su esperanza de encontrar cinodontes avanzados, que fueran el eslab\u00f3n entre los reptiles y los mam\u00edferos, se desplaz\u00f3 entonces hacia el sur de Brasil, m\u00e1s espec\u00edficamente hacia la rocas ga\u00fachas del Tri\u00e1sico Superior.<\/p>\n<p>A mediados de 1997, Bonaparte lleg\u00f3 para trabajar al Museo de Ciencias Naturales de la Fundaci\u00f3n Zoobot\u00e1nica de R\u00edo Grande do Sul, en Porto Alegre, conocida por las investigaciones en el \u00e1rea paleontol\u00f3gica. Un a\u00f1o despu\u00e9s, junto a dos investigadores de la fundaci\u00f3n, Jorge Ferigolo y Ana Maria Ribeiro, rescat\u00f3 numerosos fragmentos f\u00f3siles de un nuevo cinodonte avanzado, el\u00a0<em>Riograndia guaibensis<\/em> , en formaciones rocosas de Candel\u00e1ria, y describi\u00f3 al animal en un art\u00edculo publicado en 2001 en la revista brit\u00e1nica\u00a0<em>Palaeontology<\/em>.<\/p>\n<p>El\u00a0<em>Riograndia<\/em>, un posible ancestro del Brasiliterio y del Brasilodonte, no podr\u00eda tener descendientes mam\u00edferos. &#8220;Sus dientes son diferentes&#8221;, dice la paleont\u00f3loga Marina Bento Soares, de la UFRGS. No obstante, la localizaci\u00f3n de muchos restos petrificados de esa especie confirm\u00f3 los indicios de que val\u00eda la pena explorar el suelo de Candel\u00e1ria y sus alrededores. &#8220;El potencial fosil\u00edfero de la regi\u00f3n es muy grande&#8221;, comenta Ana Maria Ribeiro, que continua estudiando los pre mam\u00edferos del Tri\u00e1sico ga\u00facho en forma paralela al trabajo de Bonaparte, actualmente llevado a cabo en la UFRGS. Incrustados y a veces aplastados en medio de los sedimentos rocosos rojizos de la Formaci\u00f3n Santa Mar\u00eda, los vestigios \u00f3seos de esos diminutos reptiles pre mamalianos son de dif\u00edcil localizaci\u00f3n para los no avezados.<\/p>\n<p><strong>Un lugar privilegiado<br \/>\n<\/strong>La pista del hueso petrificado generalmente no pasa de ser un punto blanco &#8211; por contener calcio, que es de ese color &#8211; del tama\u00f1o de una cabeza de f\u00f3sforo, en la superficie de la roca. &#8220;Est\u00e1bamos acostumbrados a buscar f\u00f3siles de reptiles mayores, como dinosaurios e incluso cinodontes de mayor porte&#8221;, cuenta Cesar Schultz. &#8220;Tuvimos que aprender a observar las rocas de una manera diferente en la b\u00fasqueda de esos peque\u00f1os pre mam\u00edferos&#8221;. Por ser el \u00fanico lugar de Brasil con sedimentos que contienen f\u00f3siles de vertebrados terrestres del per\u00edodo Tri\u00e1sico &#8211; cuando surgieron tanto los dinosaurios como los mam\u00edferos -, R\u00edo Grande do Sul es un terreno privilegiado para la prospecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una de las grandes dificultades para estudiar animales de \u00e9pocas de transici\u00f3n es justamente clasificar cada f\u00f3sil en una dada categor\u00eda &#8211; cinodonte o mam\u00edfero, dinosaurio o ave. Es com\u00fan hallar solamente dientes o fragmentos del cr\u00e1neo, de dif\u00edcil identificaci\u00f3n. Pero en el caso de los reptiles pre mamalianos ga\u00fachos, los f\u00f3siles hallados son razonablemente abundantes y ricos en detalles. Aunque existen convenciones aceptadas para trazar la l\u00ednea divisoria entre las especies, dif\u00edcilmente se logre la unanimidad. &#8220;Las clasificaciones reflejan m\u00e1s o menos las preferencias de cada autor y son, en cierta medida, arbitrarias&#8221;, dice Schultz.<\/p>\n<p>En el Tri\u00e1sico, la tierra firme estaba unificada en el supercontinente Pangea, cuyo centro era un inmensodesierto. El hielo de los casquetes polares se hab\u00eda derretido. En ese ambiente \u00e1rido, hace alrededor de 230 \u00f3 220 millones dea\u00f1os, surgieron los dinosaurios, descendientes de reptiles del grupo de los tecodontes. Antes del final del Tri\u00e1sico, en un movimiento de renovaci\u00f3n de la fauna casi en simult\u00e1neo con la aparici\u00f3n de los dinosaurios, llegar\u00edan los primeros mam\u00edferos, cocodrilos y tortugas, adem\u00e1s de los pterosaurios, reptiles voladores tambi\u00e9n extinguidos. A esa altura, la fauna y la flora eran muy parecidas en todos los lugares, ya que exist\u00eda un solo continente. &#8220;Deben haber existido en otras partes del planeta animales semejantes a los minicinodontes de R\u00edo Grande do Sul&#8221;, comenta Bonaparte.<\/p>\n<p>Y en ese mundo perdido del Tri\u00e1sico, hace m\u00e1s de 200 millones de a\u00f1os, los investigadores se esfuerzan para encontrar el lugar m\u00e1s adecuado del Brasiliterio y del Brasilodonte en el \u00e1rbol evolutivo. \u00bfCu\u00e1n cercanos a los primeros mam\u00edferos estar\u00edan esos reptiles que nos recuerdan a los ratones? Existen dos par\u00e1metros anat\u00f3micos en los huesos que ayudan a mostrar la distancia de un animal con relaci\u00f3n a los mam\u00edferos: la constituci\u00f3n de los dientes y de la mand\u00edbula y la composici\u00f3n \u00f3sea del o\u00eddo medio. Los mam\u00edferos cambian su dentici\u00f3n una sola vez en la vida y tienen cuatro tipos de dientes bien definidos: incisivos para morder o roer, caninos para desgarrar y molares y premolares para masticar y triturar.<\/p>\n<p>En los reptiles, la sustituci\u00f3n de los dientes es continua durante toda la vida y es imposible diferenciar molares y premolares. &#8220;En el Brasilodonte y en el Brasilit\u00e9rio, la distinci\u00f3n entre molares y premolares a\u00fan no es clara y el cambio de dientes parece obedecer al patr\u00f3n de los reptiles&#8221;, comenta Bonaparte. Pese a ello, las c\u00faspides (las puntas) de los caninos se asemejan a las de los mam\u00edferos primordiales, lo que refuerza la tesis de que ten\u00edan potencial para generar, algunos linajes m\u00e1s adelante, alguna forma de mam\u00edfero.<\/p>\n<p>El sistema auditivo muestra que estaban en camino, pero a\u00fan no eran mam\u00edferos. Esto se debe a que en los mam\u00edferos el o\u00eddo medio, una cavidad interna llena de aire, est\u00e1 compuesta por tres peque\u00f1os huesos interconectados: el martillo, el yunque y el estribo. El o\u00eddo medio de los cinodontes, y entre \u00e9stos el del Brasiliterio y del Brasilodonte, no tiene esos huesos. Evolutivamente, el martillo, el yunque y el estribo del o\u00eddo medio de los mam\u00edferos se constituir\u00edan a partir de huesos originalmente situados en la mand\u00edbula y en la regi\u00f3n de la articulaci\u00f3n del cr\u00e1neo de los reptiles ancestrales.<\/p>\n<p>Los mam\u00edferos tienen siempre \u00fanicamente un gran hueso en la mand\u00edbula y tres en el o\u00eddo medio, al tiempo que los reptiles tienen la mand\u00edbula articulada por encima de varios huesos y el o\u00eddo medio sin martillo, yunque y estribo. Los cinodontes presentan precisamente un patr\u00f3n transicional entre esos dos extremos. &#8220;Cuanto menos huesos posee la mand\u00edbula de un animal, m\u00e1s cercano dicho animal se encuentra de la condici\u00f3n de mam\u00edfero&#8221;, compara Schultz. Los f\u00f3siles ga\u00fachos a\u00fan cargan m\u00e1s de un hueso en la mand\u00edbula, denotando as\u00ed su car\u00e1cter de pre mam\u00edfero.<\/p>\n<p>El descubrimiento ga\u00facho de los nuevos hermanos de los animales de sangre caliente tambi\u00e9n pone en jaque a una idea com\u00fan sobre los animales que efectuaron el puente entre los cinodontes y los mam\u00edferos: la de que se produjo una miniaturizaci\u00f3n dese grupo de reptiles antes de derivar hacia los primeros mam\u00edferos. Basado en las evidencias de los f\u00f3siles ga\u00fachos, Bonaparte disiente: la fauna de cinodontes, incluso antes de originar el\u00a0<em>Morganucodon<\/em> y otros mam\u00edferos primordiales, ya ten\u00eda tama\u00f1os variados, algunos con m\u00e1s de 1,5 metros de longitud y otros con pocos cent\u00edmetros, como es el caso del Brasilodonte y del Brasiliterio.<\/p>\n<p>Por lo tanto, no tuvieron que disminuir de tama\u00f1o para transformarse en mam\u00edferos. Para \u00e9ste, ocurri\u00f3 algo diferente: hab\u00eda grandes y peque\u00f1os cinodontes, pero solamente uno de los peque\u00f1os evolucion\u00f3 hacia los mam\u00edferos. &#8220;Con los f\u00f3siles ga\u00fachos, podremos conocer mejor ese proceso de transici\u00f3n&#8221;, dice Bonaparte. &#8220;Y, en muchos casos, conocer mejor implica substituir teor\u00edas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El tecodino de Santa Mar\u00eda<br \/>\n<\/strong><br \/>\nLa regi\u00f3n de Santa Mar\u00eda, ubicada en el centro del estado de R\u00edo Grande do Sul, no suministra \u00fanicamente f\u00f3siles interesantes de minicinodontes que pueden ayudar a explicar el origen de los mam\u00edferos. De all\u00ed han salido otros vestigios \u00f3seos de animales extinguidos en el per\u00edodo Tri\u00e1sico, que habitaron la Tierra hace entre 250 y 205 millones de a\u00f1os. Un famoso f\u00f3sil retirado de las rocas de esa regi\u00f3n, por ejemplo, es el\u00a0<em>Staurikosaurus pricei<\/em>, uno de los m\u00e1s antiguos dinosaurios ya rescatados en el mundo, cuyo esqueleto, descubierto en 1937, se expone en el Museo de Zoolog\u00eda Comparada de Harvard, Estados Unidos.<\/p>\n<p>M\u00e1s recientemente, paleont\u00f3logos de una instituci\u00f3n estadual &#8211; el Museo de Ciencias Naturales de la Fundaci\u00f3n Zoobot\u00e1nica de R\u00edo Grande do Sul -, que en 1998 ya hab\u00edan participado en el descubrimiento de los primeros minicinodontes pre mamalianos en los alrededores de Santa Mar\u00eda, hicieron otro hallazgo instigador: encontraron un rico material f\u00f3sil de un misterioso animal llamado por ahora informalmente tecodino.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda esa criatura? El paleont\u00f3logo Jorge Ferigolo, de la fundaci\u00f3n, a\u00fan no sabe precisar si los huesos petrificados rescatados en el municipio de Dona Francisca &#8211; un esqueleto completo, dos cr\u00e1neos enteros, dos cr\u00e1neos parcialmente preservados y cuatro columnas vertebrales casi intactas, al margen de partes del esqueleto de lo que parece ser un ejemplar juvenil del enigm\u00e1tico animal- pertenecieron a tecodontes, ancestros de los dinosaurios, o efectivamente a dinosaurios. O, quiz\u00e1s, a un animal de transici\u00f3n entre estos dos tipos de reptiles, hip\u00f3tesis que inspir\u00f3 el nombre provisorio de tecodino. &#8220;Tenemos todav\u00eda que preparar a la mayor\u00eda de los f\u00f3siles &#8211; limpiar y separar los huesos petrificados incrustados en la roca &#8211; y estudiarlos cuidadosamente&#8221;, afirma Ferigolo.<\/p>\n<p>Pese a que poco material ha sido preparado hasta ahora, los fragmentos f\u00f3siles limpios del tecodino refuerzan la hip\u00f3tesis de que se trata de una especie h\u00edbrida, con algunas caracter\u00edsticas de tecodonte y otras de dinosaurio. El misterioso animal &#8211; que vivi\u00f3 hace 235 millones de a\u00f1os y deb\u00eda ser un b\u00edpedo de unos 2,5 metros de largo total &#8211; revela muchos caracteres de la columna vertebral que son m\u00e1s o menos t\u00edpicos de los dinosaurios. Con todo, a\u00fan no ha sido posible determinar si su articulaci\u00f3n para el f\u00e9mur, en la cadera, es perforada, un rasgo caracter\u00edstico de los dinosaurios.<\/p>\n<p>El lado tecodonte del animal se manifiesta en las placas \u00f3seas que parecen haber existido debajo de su piel, m\u00e1s o menos como sucede hoy en d\u00eda en los cocodrilos, llamadas osteodermas. Pese a que ser\u00eda de esperar que presentaran esas placas \u00f3seas, por situarse evolutivamente cerca de los tecodontes, los dinosaurios m\u00e1s antiguos, de la edad del tecodino, aparentemente no las ten\u00edan. Las osteodermas se volver\u00edan muy comunes en los dinosaurios posteriores.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n de Santa Mar\u00eda es tan rica en f\u00f3siles que el gobierno de R\u00edo Grande do Sul, por medio del Programa Pr\u00f3-Gua\u00edba, que efect\u00faa un estudio sobre el potencial de esa cuenca hidrogr\u00e1fica, y ya ha propuesto la creaci\u00f3n de un parque paleontol\u00f3gico en los alrededores de la ciudad de Candel\u00e1ria. &#8220;El \u00e1rea elegida ya se encuentra en fase de expropiaci\u00f3n&#8221;, dice la paleont\u00f3loga Ana Maria Ribeiro, de la fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Los dinosaurios de la frontera<br \/>\n<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Un nuevo sitio arqueol\u00f3gico est\u00e1 ganando fama en R\u00edo Grande do Sul: el municipio de Santana do Livramento, en el oeste del estado, fronterizo con Uruguay. All\u00ed, a 500 kil\u00f3metros de Porto Alegre, investigadores de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS) y de la Universidad del Vale do Rio dos Sinos (Unisinos) encontraron en 2001 y en enero de este a\u00f1o varios tipos de huellas de dinosaurio al borde de una carretera en donde se constru\u00eda un terrapl\u00e9n. Por su formato, pertenecieron a dos formas que deben haber vivido entre 144 y 137 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, al final del Jur\u00e1sico o al comienzo del Cret\u00e1ceo, cuando los dinosaurios dominaban el escenario.<\/p>\n<p>Es un tipo de rastro que llega a formar senderos, recordando a las huellas de los elefantes. Cada huella tiene 40 cent\u00edmetros de di\u00e1metro en promedio. &#8220;Esas huellas deben ser de un saur\u00f3podo, un gran herb\u00edvoro de cuello largo que pod\u00eda tener m\u00e1s de 13 metros de longitud&#8221;, dice Cesar Schultz, de la UFRGS, que estudia los vestigios recientemente descubiertos en la frontera. Otro tipo de huellas fue dejado por patas con tres dedos, que pueden haber pertenecido a dinosaurios carn\u00edvoros o al grupo herb\u00edvoro de los hadrosaurios: en cualquiera de estos casos, por el tama\u00f1o de las huellas, ser\u00edan dinosaurios b\u00edpedos de alrededor de 3 metros de altura.<\/p>\n<p>En Uruguay fueron hallados f\u00f3siles de peces y dinosaurios en la misma capa rocosa de la que ahora afloraron los rastros de reptiles del lado brasile\u00f1o de la frontera. Por eso los investigadores har\u00e1n viajes exploratorios a la regi\u00f3n, con la esperanza de rescatar huesos de los autores de las huellas. La capa rocosa que preserva las huellas est\u00e1 debajo del tipo de roca que forma la arenita Botucat\u00fa, cuyo tope est\u00e1 datado en 134 millones de a\u00f1os, ya en el Cret\u00e1ceo por lo tanto, pero cuya base puede remontarse tambi\u00e9n al final del Jur\u00e1sico. Es posible que se trate de un bloque sedimentario de la \u00faltima etapa del Jur\u00e1sico o del inicio del Cret\u00e1ceo, per\u00edodo del cual no se conoc\u00edan capas en R\u00edo Grande do Sul.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"F\u00f3siles de peque\u00f1as especies descubiertos en R\u00edo Grande do Sul","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-75475","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75475"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75475\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75475"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}