{"id":75483,"date":"2002-06-01T00:00:00","date_gmt":"2002-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/06\/01\/el-ternero-inesperado\/"},"modified":"2015-03-17T15:47:14","modified_gmt":"2015-03-17T18:47:14","slug":"el-ternero-inesperado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-ternero-inesperado\/","title":{"rendered":"El ternero inesperado"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_95973\" style=\"max-width: 170px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-95973\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/06\/art1827img12.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"111\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/06\/art1827img12.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/06\/art1827img12-120x83.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Marcolino, el clon: desarrollado por enga\u00f1o, anticip\u00f3 el objetivo del grupo de la USP<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>Viernes 27 de abril de 2002, Estancia Panorama, Campinas. En la sala de parto, todos en sus puestos y una gran expectativa. Se pon\u00eda en marcha algo m\u00e1s que una ces\u00e1rea: se trataba de traer al mundo a la primera becerra clonada a partir de una c\u00e9lula adulta de una vaca de la raza nelore. El equipo de Jos\u00e9 Ant\u00f4nio Visintin, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), encargado del proyecto, aguardaba impaciente. Finalmente naci\u00f3: pero, en lugar de la esperada ternera, era Marcolino, un fuerte y san\u00edsimo macho.<\/p>\n<p>Estaban todos euf\u00f3ricos con el \u00e9xito y at\u00f3nitos por la sorpresa. &#8220;Es imposible generar un clon macho a partir de una c\u00e9lula adulta de una hembra, pues el sexo ya est\u00e1 definido en la c\u00e9lula som\u00e1tica&#8221;, aclara Visintin, que coordina dos investigaciones de clonaci\u00f3n bovina: una con c\u00e9lulas adultas y la otra con c\u00e9lulas de fetos. El equipo trabaj\u00f3 duro durante dos a\u00f1os, turn\u00e1ndose durante las 24 del d\u00eda para chequear c\u00e9lulas y fases del proceso de clonaci\u00f3n cada dos horas.<\/p>\n<p>Con ese empe\u00f1o y con los datos controlados, Visintin descubri\u00f3 r\u00e1pidamente la raz\u00f3n del misterio: &#8220;Cheque\u00e9 todos los procedimientos utilizados durante dos a\u00f1os y descubr\u00ed que, el d\u00eda 20 de junio, fueron congelados dos grupos de c\u00e9lulas: uno de c\u00e9lulas adultas de hembra y otro de c\u00e9lulas de feto. Pese a todos los cuidados, probablemente alguien m\u00e1s afectado por la fatigante rutina del proceso embal\u00f3 c\u00e9lulas de feto creyendo que fueran c\u00e9lulas de adulto&#8221;. Son gajes del oficio: es la ciencia exhibiendo su realidad. Como el equipo realiza fecundaci\u00f3n\u00a0<em>in vitro<\/em> hace seis a\u00f1os, sin problemas anteriores, solo pod\u00eda tratarse de un cambio accidental. Pero era preciso comprobarlo.<\/p>\n<p>Una vez descartada la posibilidad de que la vaca hubiera sido fecundada por un toro, se realiz\u00f3 el an\u00e1lisis de ADN en muestras de la nelore donadora, de la vaca receptora, del reci\u00e9n nacido, del cultivo de c\u00e9lulas de la donadora y del cultivo de c\u00e9lulas de feto. Con la ayuda del equipo de Jos\u00e9 Fernando Garcia, de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Ara\u00e7atuba, integrante del Proyecto Genoma, y con los an\u00e1lisis efectuados por el laboratorio LinkGen, el mapeamiento gen\u00e9tico lo confirm\u00f3: Marcolino es un clon proveniente de una c\u00e9lula de feto, lo que comprueba el cambio involuntario.<\/p>\n<p><strong>Anticipaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>&#8220;Nuestra idea era desarrollar primero el clon de c\u00e9lula adulta: tendr\u00edamos tiempo hasta el final de 2002 para hacerlo. Solamente despu\u00e9s dar\u00edamos consecuci\u00f3n a la clonaci\u00f3n de la c\u00e9lula som\u00e1tica del feto&#8221;, revela Visintin. De esta manera, el enga\u00f1o invirti\u00f3 las investigaciones y anticip\u00f3 los objetivos. &#8220;Lo m\u00e1s importante&#8221;, acent\u00faa el investigador, &#8220;es que hicimos el primer clon de c\u00e9lula som\u00e1tica en Brasil y probamos que contamos con la tecnolog\u00eda para producirlo. Un resultado diferente al alcanzado por Embrapa de Brasilia, que produjo una hembra clonada de una c\u00e9lula embrionaria.&#8221;<\/p>\n<p>Para Visintin, el objetivo de la clonaci\u00f3n es reproducir animales en extinci\u00f3n o de alta producci\u00f3n, al margen de multiplicar animales transg\u00e9nicos m\u00e1s f\u00e1cilmente. Se puede, por ejemplo, reproducir vacas lecheras m\u00e1s productivas y transg\u00e9nicos que produzcan grandes cantidades de componentes de inter\u00e9s farmacol\u00f3gico -como es el caso de los factores 8 y 9 de coagulaci\u00f3n, muy importantes en el tratamiento de hemof\u00edlicos, y que pueden ser producidos en la leche. &#8220;Dado que las vacas no tienen Sida, esos factores podr\u00edan ser retirados y suministrados al hombre sin los riesgos de las transfusiones de sangre.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El proceso<br \/>\n<\/strong>El primer paso del equipo consisti\u00f3 en extraer y cultivar c\u00e9lulas de la oreja de una vaca nelore adulta. Simult\u00e1neamente se efectu\u00f3 el cultivo de c\u00e9lulas de fetos sin raza definida, con entre 45 y 60 d\u00edas de gestaci\u00f3n y entre 20 y 30 cent\u00edmetros de longitud, recogidos en mataderos inmediatamente despu\u00e9s del retiro de las v\u00edsceras de vacas faenadas. Los fetos fueron colocados en una soluci\u00f3n, en recipientes apropiados para la conservaci\u00f3n de las c\u00e9lulas, y transportados al laboratorio de la Facultad de Veterinaria, hasta 3 horas despu\u00e9s de la muerte de la vaca como m\u00e1ximo. Una vez limpios, se los coloc\u00f3 en el medio de cultivo. Los fibroblastos obtenidos en los dos cultivos fueron congelados por separado.<\/p>\n<p>Paralelamente, se recogieron los ovarios de vacas faenadas en el matadero y se aspiraron sus oocitos (\u00f3vulos) en el laboratorio. De los que ya estaban maduros, se retiraron los n\u00facleos, obteni\u00e9ndose as\u00ed c\u00e9lulas enucleadas (sin su ADN nuclear). Un fibroblasto de cultivo, privado del suero fetal bovino durante dos d\u00edas, en estadio G cero (inicio del desarrollo de la c\u00e9lula), fue luego insertado en el \u00f3vulo enucleado. Se le aplic\u00f3 un est\u00edmulo el\u00e9ctrico, lo que desencaden\u00f3 una reprogramaci\u00f3n celular del citoplasma: las c\u00e9lulas empezaron a dividirse. Transcurridos entre siete y ocho d\u00edas de cultivo, se lleg\u00f3 al estadio de blastocisto, con el inicio de la formaci\u00f3n de las c\u00e9lulas de la placenta y del bot\u00f3n embrionario. Entonces el futuro clon fue transferido al \u00fatero de la vaca de alquiler, dando secuencia a la gestaci\u00f3n de nueve meses.<\/p>\n<p>Pero se producen p\u00e9rdidas en todas las fases de ese proceso. De cada 100 oocitos recogidos, por ejemplo, solamente alrededor del 80% madura. En el retiro del n\u00facleo, se produce una nueva p\u00e9rdida de cerca de un 50%, restando as\u00ed cerca de 40 oocitos enucleados. Luego de la inserci\u00f3n del fibroblasto y del shock el\u00e9ctrico, solamente la mitad de los oocitos se funde, lo que permite el cultivo de 20 de \u00e9stos. De estos, finalmente, apenas unos cinco se desarrollan y llegan a la fase de blastocisto para su implantaci\u00f3n en las vacas.<\/p>\n<p>Una vez iniciada la gestaci\u00f3n, tambi\u00e9n hay p\u00e9rdidas. Los per\u00edodos m\u00e1s cr\u00edticos -con gran incidencia de mala fijaci\u00f3n y abortos- aparecen durante los primeros 20 d\u00edas de gestaci\u00f3n, en la fase siguiente entre 20 y 50 d\u00edas y a los 90 d\u00edas. Y a veces el becerro muere al nacer, producto de la malformaci\u00f3n de sus \u00f3rganos. &#8220;Marcolino es el primer \u00e9xito en dos a\u00f1os de investigaci\u00f3n&#8221;, dice Visintin. &#8220;De 16 implantes de blastocistos, conseguimos cuatro gestaciones. Una de \u00e9stas result\u00f3 en un aborto y tenemos otras dos vacas pre\u00f1adas con clones producidos por mi equipo: una est\u00e1 de seis meses y otra lleva dos meses de gestaci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>Visintin recuerda que el \u00edndice de p\u00e9rdidas produce reflexiones importantes, ya que las investigaciones con humanos siempre surgen luego de las investigaciones con animales: &#8220;Si hoy en d\u00eda la fecundaci\u00f3n humana\u00a0<em>in vitro<\/em> est\u00e1 bien desarrollada, esto se debe a que ese proceso es usual en animales desde hace muchos a\u00f1os&#8221;. Con una diferencia esencial: &#8220;En la clonaci\u00f3n bovina, todav\u00eda en las fases iniciales, si algo sale mal, se puede sacrificar al animal&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Dos laboratorios<br \/>\n<\/strong>Una vez obtenidos los clones de c\u00e9lulas adultas y fetales, el grupo comparar\u00e1 el desarrollo de ambos para responder ciertas cuestiones: &#8220;\u00bfEl clon originado en una c\u00e9lula adulta ya nace viejo? \u00bfSi de una c\u00e9lula hago dos o tres, esas c\u00e9lulas clonadas obtenidas a cada divisi\u00f3n tambi\u00e9n envejecen?&#8221; Para saber todo esto, es preciso obtener lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible un clon de una c\u00e9lula adulta. &#8220;Vamos a poner a disposici\u00f3n estos los clones para estudios de fisiolog\u00eda (bioqu\u00edmica y sexual) y gen\u00e9tica&#8221;. El equipo de Maria Ang\u00e9lica Miglino, del Departamento de Anatom\u00eda de la Facultad de Veterinaria, analizar\u00e1 las placentas de cada gestaci\u00f3n para verificar forma, composici\u00f3n y funci\u00f3n, con relaci\u00f3n a placentas de gestaci\u00f3n normal, lo que debe contribuir para descubrir las razones de los fracasos.<\/p>\n<p>Para cerciorarse de que no se produzca ning\u00fan nuevo accidente, el investigador de la USP procedi\u00f3 a la separaci\u00f3n total de los laboratorios: uno solamente para la clonaci\u00f3n de c\u00e9lulas adultas y otro para la de c\u00e9lulas fetales. Vinsintin espera que, con el \u00e9xito de la segunda fase anticipado, los art\u00edculos sobre Marcolino y su estudio molecular puedan estar listos para su publicaci\u00f3n antes de fin de a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Los Proyectos<\/strong><br \/>\n<em>Maduraci\u00f3n y Fertilizaci\u00f3n de Oocitos y Co-Cultivo de Cigotos Bovinos en Cultivo Primario de C\u00e9lulas Epiteliales de Oviducto de Bovinos y Linajes Permanentes<\/em><br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 127.290,00<br \/>\n<em>Clonaci\u00f3n de Embriones Bovinos: Desarrollo de la T\u00e9cnica de Transferencia Nuclear<\/em><br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 312.716,01<br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nL\u00ednea regular de auxilio a la investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nJos\u00e9 Ant\u00f4nio Visintin &#8211; Universidad de S\u00e3o Paulo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Debido a un equ\u00edvoco, nace el primer clon brasile\u00f1o surgido de c\u00e9lula som\u00e1tica de feto","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-75483","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75483","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75483"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75483\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75483"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}