{"id":75489,"date":"2002-06-01T00:00:00","date_gmt":"2002-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/06\/01\/una-delicada-relacion\/"},"modified":"2016-01-29T17:07:48","modified_gmt":"2016-01-29T19:07:48","slug":"una-delicada-relacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-delicada-relacion\/","title":{"rendered":"Una delicada relaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>En 1935, el poeta portugu\u00e9s Fernando Pessoa resumi\u00f3 las razones por las cuales el arte y la ciencia habitaron diferentes mundos durante generaciones y generaciones. Para Pessoa, mientras la ciencia describ\u00eda las cosas tal como \u00e9stas eran, el arte describ\u00eda las cosas como \u00e9stas eran sentidas. Entretanto, a la luz del nuevo milenio, el poeta ciertamente podr\u00eda vislumbrar un nuevo escenario, en el que la ciencia y el arte empiezan a tener objetivos comunes.Los signos m\u00e1s evidentes de confluencia surgen en la academia. Cuadros de Picasso y Munch, por ejemplo, est\u00e1n siendo utilizados para comprender mejor la cefalea. Esculturas y pinturas de la Antig\u00fcedad sirven de material para la historia de enfermedades que causan la par\u00e1lisis facial.<\/p>\n<p>Obras del Renacimiento son utilizadas en trabajos sobre el desarrollo humano y en investigaciones referentes a las relaciones entre el cerebro y las artes pl\u00e1sticas. En Italia, el pintor Canaletto es fuente de informaci\u00f3n para que los investigadores registren el avance del mar sobre Venecia. Por otra parte, muchas historietas, videoarte y obras de teatro han sido creadas a partir de investigaciones en qu\u00edmica. En Chicago, el artista pl\u00e1stico y profesor brasile\u00f1o Eduardo Kac cre\u00f3 una coneja blanca transg\u00e9nica como una especie de instalaci\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n<p>&#8220;Existe buena disposici\u00f3n entre los cient\u00edficos y los artistas para que se desarrolle la fusi\u00f3n entre arte y ciencia. Durante los \u00faltimos siglos, los cient\u00edficos se restringieron mucho en sus \u00e1reas de actuaci\u00f3n. De esa manera, perdieron la oportunidad de ampliar el conocimiento hacia otras esferas. Est\u00e1bamos atados a la visi\u00f3n cartesiana dicot\u00f3mica, que opone la raz\u00f3n a la emoci\u00f3n&#8221;, dice Norberto Garcia-Cairasco, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Con el apoyo de la FAPESP, Garcia-Cairasco dirige y desarrolla investigaciones en Neurociencias en el Laboratorio de Neurofisiolog\u00eda y Neuroetolog\u00eda Experimental de la USP. El investigador, un doble de artista pl\u00e1stico y de cient\u00edfico, se dedica a estudiar la relaci\u00f3n del cerebro con las artes visuales. Y encuentra espacio para sus abordajes. Para \u00e9l, el mundo experimenta actualmente una especie de neorrenacimiento, en el cual cient\u00edficos y artistas admiten las contribuciones que la uni\u00f3n de ambos campos puede ofrecer para el desarrollo mutuo.<\/p>\n<p><strong>Potencia<br \/>\n<\/strong>Una evidencia de que ese movimiento es creciente es la creaci\u00f3n del Art Science Research Laboratory, fundado nada menos que por Stephen Jay Gould, profesor de Harvard, fallecido el mes pasado. Su propuesta era que el arte y la ciencia deber\u00edan unir todo su potencial para el desarrollo de m\u00e9todos comunes, de pensamiento cr\u00edtico y b\u00fasqueda de la innovaci\u00f3n desde una perspectiva hist\u00f3rica.El trabajo de Garcia-Cairasco se orienta en esa direcci\u00f3n, uniendo una perspectiva hist\u00f3rica a las nuevas propuestas de investigaci\u00f3n y producci\u00f3n art\u00edstica. &#8220;Procuro identificar c\u00f3mo vieron el cerebro en el transcurso de los siglos los artistas. Es una regi\u00f3n m\u00edtica y misteriosa&#8221;, comenta.<\/p>\n<p>La importancia de esa aproximaci\u00f3n puede resumirse en dos ejemplos de peso: Leonardo Da Vinci y Michelangelo Buonarroti, ambos genios del arte renacentista. &#8220;Muchas de las versiones, algunas magn\u00edficas, otras no siempre precisas, sobre el cerebro, los nervios y los m\u00fasculos, fueron producto de ese per\u00edodo de la historia de la humanidad. Grandes obras de la anatom\u00eda fueron desarrolladas en esa \u00e9poca y en otras subsecuentes&#8221;, observa. &#8220;Quiz\u00e1s Vesalius no hubiera sido tan reconocido como anatomista si no fuese por la contribuci\u00f3n importante del taller de Ticiano en su obra&#8221;, dice.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, el debate sobre este tema arreci\u00f3 con el lanzamiento del libro\u00a0<em>El Conocimiento Secreto<\/em>, del pintor ingl\u00e9s David Hockney. En dicha obra, el autor sugiere que, en el siglo XV, los pintores usaban lentes, espejos c\u00f3ncavos y c\u00e1maras oscuras para imprimir mayor realismo a sus pinturas. Un detalle: lo hac\u00edan antes que todos y en el m\u00e1s absoluto secreto. Entre los adeptos a esta t\u00e9cnica se encuentran nombres relevantes, como Van Eyck, Caravaggio, Lotto, Vermeer e Ingres.<\/p>\n<p>La tesis de Hockney va a contramano de la visi\u00f3n de los historiadores, que apuntaban al realismo de las pinturas flamenca y renacentista como un producto de la invenci\u00f3n de la perspectiva y de la tinta al \u00f3leo. Pero los recursos descritos por el pintor ingl\u00e9s habr\u00edan creado las condiciones para la representaci\u00f3n fidedigna de las profundidades, los brillos, las sombras y los vol\u00famenes.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del lanzamiento del libro, la griter\u00eda fue general. Muchos cr\u00edticos consideraron que la teor\u00eda de Hockney era una m\u00e1cula en la imagen de esos genios. Pero la respuesta de Hockney recalc\u00f3 de qu\u00e9 manera la alianza entre arte y ciencia puede ser ben\u00e9vola. Seg\u00fan \u00e9ste, los instrumentos \u00f3pticos no hacen arte. Las lentes, los espejos y la c\u00e1mara oscura eran apenas herramientas para estos artistas. Como defensa contra las acusaciones, Hockney presenta una tesis de que los artistas descubrieron los instrumentos antes que todos.<\/p>\n<p><strong>Neurociencias<br \/>\n<\/strong>Garcia-Cairasco no entra en esa discusi\u00f3n. Pero cree que la uni\u00f3n de las herramientas cient\u00edficas y art\u00edsticas es fundamental para el desarrollo de los dos campos. Para \u00e9ste, el avance de las t\u00e9cnicas electrofisiol\u00f3gicas y la biolog\u00eda molecular, por ejemplo, han generado la paradoja entre el conocimiento m\u00e1s profundo y sofisticado en modelos de microuniversos neurales y el de la aparentemente inviable tarea de poner las partes coherentemente cada cual en su lugar. Una propuesta de soluci\u00f3n consiste en la fusi\u00f3n de arte y ciencia. &#8220;Es necesario que las investigaciones en neurociencias contempor\u00e1neas destaquen de manera clara la necesidad de nuevas asociaciones entre artistas y cient\u00edficos, con el objetivo de permitir una interpretaci\u00f3n m\u00e1s realista de las disecaciones moleculares, por analog\u00eda con las disecaciones del renacimiento&#8221;, conf\u00eda.<\/p>\n<p>Con todo, las herramientas contempor\u00e1neas para los modelos son diferentes a aqu\u00e9llas utilizadas por los pintores renacentistas. Se trata de la estructura computacional, electr\u00f3nica y virtual. &#8220;El gigantesco proyecto de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos,\u00a0<em>The Visible Human<\/em>, ilustra la fusi\u00f3n hist\u00f3rica del arte con la tecnolog\u00eda contempor\u00e1nea&#8221;, sugiere. Su logotipo es una fusi\u00f3n de una imagen anat\u00f3mica de Vesalius con una de una resonancia magn\u00e9tica estructural.<\/p>\n<p>En su taller, Garcia-Cairasco tambi\u00e9n trabaja con ese tema y esos elementos. Su propuesta consiste en la conjunci\u00f3n entre el dise\u00f1o digital de la naturaleza y los comportamientos humanos y animales, con situaciones relevantes para las neurociencias. Una obra s\u00edntesis puede ser\u00a0<em>Poeta de Gaveta: Inspira\u00e7\u00e3o para Estudos Cerebrais<\/em>, realizada en 1998. &#8220;Mi trabajo recupera la idea renacentista del hombre con la naturaleza, s\u00f3lo que con nuevos instrumentos&#8221;, analiza.<\/p>\n<p>Otro aspecto de la interacci\u00f3n entre el cerebro y el arte, tambi\u00e9n discutido en su laboratorio, es la correspondencia entre el desempe\u00f1o humano en tareas est\u00e9ticas en individuos con enfermedades cerebrales. En esa investigaci\u00f3n, el profesor considera dos tipos de universos: el de los genios que presentaban cuadros man\u00edaco-depresivos (Tennesee Williams y Erza Pound) y el de los que sufr\u00edan epilepsia (Van Gogh). El equipo parte de estudios en modelos animales con esa alteraci\u00f3n neurol\u00f3gica, lo que ha permitido que se estudien an\u00e1logamente las modificaciones comportamentales en los pacientes epil\u00e9pticos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Garcia-Cairasco, la primera e incontestable constataci\u00f3n de las investigaciones en el \u00e1rea es aqu\u00e9lla que indica que dichas restricciones mentales no comprometieron el desempe\u00f1o art\u00edstico y creativo de esas personas. La segunda todav\u00eda se presenta como una pregunta. \u00bfEsos artistas eran genios debido a las patolog\u00edas que los acosaban? &#8220;Estamos todos interesados en saber de qu\u00e9 manera el cerebro procesa la informaci\u00f3n est\u00e9tica y regula la ejecuci\u00f3n de performances art\u00edsticas&#8221;, explica.<\/p>\n<p>En la l\u00ednea de recuperaci\u00f3n hist\u00f3rica, la profesora de medicina de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) Maria Valeriana Leme Moura Ribeiro tambi\u00e9n se vale de los renacentistas para desarrollar su trabajo acad\u00e9mico. Moura Ribeiro acaba de escribir el libro\u00a0<em>Neurologia e Desenvolvimento<\/em>, en el cual aborda la metodolog\u00eda de observaci\u00f3n y cualitativa de los ni\u00f1os, seg\u00fan los grandes maestros de la pintura. &#8220;El entrelazado entre el desarrollo humano y sus alteraciones, en el aspecto f\u00edsico-fisiol\u00f3gico y social, y las obras de arte retratadas en los siglos XVI y XVII, es el resultado de observaciones, an\u00e1lisis y correlaciones que envuelven conceptos y avances importantes de la neuropsicolog\u00eda&#8221;, dice.<\/p>\n<p><strong>Perspectivas<br \/>\n<\/strong>Esos pintores ten\u00edan como objetivo la b\u00fasqueda de un trabajo que reprodujera la imagen con la mayor fidelidad posible, valorando las proporciones. &#8220;Los pintores recurr\u00edan a profesionales de otras \u00e1reas, como los matem\u00e1ticos, para que los ayudaran en la soluci\u00f3n de problemas referentes a las medidas de segmentos corporales, volumen muscular, proporciones y perspectivas&#8221;, dice.En ese contexto despuntaron nombres como los de Da Vinci, Gerard David, Michelangelo y Rafael. Todos retrataban el desarrollo evolutivo de los ni\u00f1os con acuidad y precisi\u00f3n. Para la profesora, el procedimiento adoptado por ellos es id\u00e9ntico al del proceso cient\u00edfico. &#8220;Ellos trazaban objetivos, desarrollaban metodolog\u00edas&#8221;, explica.<\/p>\n<p>Partiendo de las instancias de producci\u00f3n art\u00edstica, la profesora dice que es posible identificar en los cuadros aspectos importantes para el neurodesarrollo, tales como los reflejos del reci\u00e9n nacido, la apreciaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas del cr\u00e1neo y del rostro, la aprehensi\u00f3n de las caracter\u00edsticas del desarrollo motor evolutivo e incluso observaciones sobre la comunicaci\u00f3n psicoafectiva de la madre con el beb\u00e9.<\/p>\n<p>El profesor de medicina de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) Luiz Antonio de Lima Resende tambi\u00e9n recurri\u00f3 a las artes pl\u00e1sticas para su tesis de libre docencia al respecto del s\u00edndrome de Romberg, que provoca la atrofia y la deformaci\u00f3n de uno de los lados del rostro. En su investigaci\u00f3n, Resende identific\u00f3 que, pese a que la enfermedad fue documentada solamente en el siglo XIX, debe haberse manifestado mucho antes. Su an\u00e1lisis incluy\u00f3 obras de arte de los siglos XVI y XVII. Seg\u00fan Resende, el primer cuadro que registr\u00f3 la enfermedad fue\u00a0<em>Cristo Escarnecido<\/em>, de Grunewald, en 1503.<\/p>\n<p>Entretanto, Resende apunta que es en\u00a0<em>Retrato de Gerard Lairese<\/em>, de 1665, pintado por Rembrandt Van Rijn, que el s\u00edndrome es m\u00e1s evidente y expresado con precisi\u00f3n.El profesor de medicina de la USP Jos\u00e9 Geraldo Specialli es otro cient\u00edfico que se vio seducido por las artes pl\u00e1sticas como recurso de investigaci\u00f3n. Specialli ha recurrido a \u00e9stas para estudiar las cefaleas. En sus conferencias, presenta reproducciones de obras de arte famosas, en las que la expresi\u00f3n de los personajes caracterizan los dolores de cabeza. &#8220;Existen enfermedades que son identificadas por su aspecto f\u00edsico, pero el dolor de cabeza no se expresa de esa manera. Aun as\u00ed, algunos pintores lograron reproducir el malestar de la cefalea. Los cuadros registran lo imponderable del dolor&#8221;, dice.<\/p>\n<p><strong>Jaqueca<br \/>\n<\/strong>Uno de los cuadros utilizados por Specialli es\u00a0<em>La Mujer que Llora<\/em>, de Picasso. Seg\u00fan el profesor, en el centro de la mujer pintada hay una mancha blanca en zigzag, una sensaci\u00f3n propia de quien est\u00e1 con jaqueca. &#8220;Antes de una crisis, el sujeto tiene ese s\u00edntoma&#8221;, dice. Al igual que Specialli, el profesor de bioqu\u00edmica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) Leopoldo de Meis sostiene que la uni\u00f3n entre arte y ciencia es un recurso did\u00e1ctico importante. De Meis constat\u00f3 que los ni\u00f1os y adolescentes ve\u00edan al cient\u00edfico como un hombre solitario. &#8220;Estas caracter\u00edsticas eran muy fuertes y generalizadas.<\/p>\n<p>No logramos descubrir la raz\u00f3n&#8221;, afirma. Debido a la preocupaci\u00f3n con ese aislamiento y ruido en la comunicaci\u00f3n acad\u00e9mica, De Meis ech\u00f3 mano a recursos art\u00edsticos para develar el mundo cient\u00edfico. La primera iniciativa se produjo con una asociaci\u00f3n del profesor con el dise\u00f1ador gr\u00e1fico Diuc\u00eanio Rangel. Con el apoyo de la FAPESP y de la Fundaci\u00f3n Vitae, ambos produjeron una historieta intitulada\u00a0<em>O M\u00e9todo Cient\u00edfico<\/em>, que ya tuvo dos ediciones de 8 mil ejemplares cada una. &#8220;Quer\u00eda ense\u00f1ar ciencia de la manera m\u00e1s hermosa y emocionante&#8221;. El segundo consisti\u00f3 en la creaci\u00f3n de una obra de teatro, interpretada por investigadores, tambi\u00e9n llamada\u00a0<em>O M\u00e9todo Cient\u00edfico<\/em>. El espect\u00e1culo, presentado en varios congresos de ciencia en Brasil, reemplaza las antiguas diapositivas por dramatizaciones hechas por los propios cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Ahora, De Meis est\u00e1 involucrado en un proyecto de video, llamado\u00a0<em>Mitoc\u00f4ndria em Tr\u00eas Atos<\/em>. Ese trabajo explot\u00f3 el lenguaje cinematogr\u00e1fico con una exposici\u00f3n did\u00e1ctica sobre las mitocondrias. &#8220;Los artistas se valieron un hecho cient\u00edfico para expresarse con un lenguaje art\u00edstico&#8221;, resume el investigador. Para \u00e9ste, el lenguaje art\u00edstico es importante para introducir en el universo cient\u00edfico mayor emoci\u00f3n y creatividad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los cient\u00edficos utilizan cada vez m\u00e1s obras de arte en sus investigaciones","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-75489","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75489","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75489"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75489\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75489"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75489"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75489"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75489"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}