{"id":75494,"date":"2002-06-01T00:00:00","date_gmt":"2002-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/06\/01\/genomica-para-la-salud\/"},"modified":"2015-03-17T15:07:31","modified_gmt":"2015-03-17T18:07:31","slug":"genomica-para-la-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/genomica-para-la-salud\/","title":{"rendered":"Gen\u00f3mica para la salud"},"content":{"rendered":"<p>La investigaci\u00f3n gen\u00f3mica, cuando es realizada correctamente, puede generar cambios en los sistemas de salud de todo el mundo, y abrir el camino para la prevenci\u00f3n y el tratamiento de enfermedades que acaban con la vida de millones de personas, principalmente en los pa\u00edses en desarrollo. Pero se debe evitar el riesgo de que los conocimientos generados aumenten la diferencia de calidad de la asistencia m\u00e9dica entre los pa\u00edses. \u00c9sa fue una de las principales conclusiones del informe de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), intitulado\u00a0<em>Gen\u00f3mica y Salud Mundial<\/em>, divulgado el pasado d\u00eda 30 de abril. Dicho informe re\u00fane informaciones sobre las investigaciones gen\u00f3micas en todo el mundo, analiza perspectivas y elabora escenarios para el futuro uso de la gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>La OMS empez\u00f3 a investigar los posibles impactos de la revoluci\u00f3n gen\u00f3mica sobre la salud y sus implicaciones en los pa\u00edses en desarrollo inmediatamente despu\u00e9s de anunciado el secuenciamiento del genoma humano a comienzos de 2001, con el objetivo de definir sus estrategias de actuaci\u00f3n con relaci\u00f3n a este nuevo campo de investigaci\u00f3n. Luego de 13 meses, un grupo de 14 m\u00e9dicos, investigadores y especialistas en \u00e9tica, coordinado por Tikki Pang, director de la OMS para Pol\u00edtica de Investigaci\u00f3n y Cooperaci\u00f3n, realiz\u00f3 un estudio detallado de 241 p\u00e1ginas de extensi\u00f3n, sobre el estado actual y las perspectivas de desarrollo de las investigaciones en los diversos pa\u00edses.<\/p>\n<p>El grupo constat\u00f3 que las informaciones generadas por la gen\u00f3mica pueden ser utilizadas para producir en los pr\u00f3ximos a\u00f1os un espectacular avance en la lucha contra enfermedades m\u00f3rbidas como la malaria, la tuberculosis y el Sida, de alta morbilidad en los pa\u00edses en desarrollo. Tambi\u00e9n ofrecer\u00e1n pistas importantes para la prevenci\u00f3n, el diagn\u00f3stico y el tratamiento de enfermedades de origen gen\u00e9tico o cr\u00f3nicas, como las cardiovasculares, el c\u00e1ncer y la diabetes, entre otras. &#8220;La investigaci\u00f3n del genoma de agentes pat\u00f3genos nos ayudar\u00e1 a comprender mejor la transmisi\u00f3n de enfermedades y los mecanismos de su virulencia, as\u00ed como la manera por la cual los agentes infecciosos destruyen las defensas del portador. Estas informaciones deber\u00edan posibilitar el desarrollo de nuevas formas de diagn\u00f3stico, vacunas y agentes terap\u00e9uticos&#8221;, indica el informe.<\/p>\n<p>No obstante, la OMS constat\u00f3 que la mayor\u00eda de las investigaciones en gen\u00f3mica y biotecnolog\u00eda est\u00e1 siendo desarrollada en el mundo industrializado, y siempre dirigida al mercado. El informe apunta algunas excepciones y menciona los casos de China, India, Cuba y Brasil, que est\u00e1n utilizando las posibilidades abiertas por la gen\u00e9tica para desarrollar investigaciones de enfermedades locales. &#8220;Existe el peligro de que esos avances acent\u00faen la disparidad en la asistencia m\u00e9dica dentro de cada pa\u00eds y entre pa\u00edses&#8221;, advierte el informe.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n se agrava cuando se considera la falta de incentivos para que la industria farmac\u00e9utica realice investigaciones con el objetivo de combatir enfermedades no asistidas, que diezman a la poblaci\u00f3n de los pa\u00edses m\u00e1s pobres. &#8220;El potencial de la gen\u00f3mica para combatir esas dolencias no se consumar\u00e1 y las desigualdades de salud se agravar\u00e1n si estos pa\u00edses no aumentan su capacidad biotecnol\u00f3gica o si no se fomentan mecanismos que estimulen las inversiones por parte de instituciones p\u00fablicas o privadas, tanto en los pa\u00edses desarrollados como en aqu\u00e9llos en desarrollo&#8221;, recomienda la OMS.<\/p>\n<p>Para evitar ese riesgo, el informe endosa &#8220;enf\u00e1ticamente&#8221; la recomendaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n de Macroeconom\u00eda y Salud de la OMS en pro de crear un Fondo Global de Investigaci\u00f3n en Salud, con un capital inicial de 1.500 millones de d\u00f3lares, para el financiamiento de I&amp;D en pa\u00edses en desarrollo. Y pide que un valor id\u00e9ntico sea puesto a disposici\u00f3n de los pa\u00edses e instituciones que trabajan en nuevas vacunas y en el desarrollo de drogas contra el Sida, la tuberculosis y la malaria.<\/p>\n<p><strong>\u00c9tica y gen\u00e9tica<br \/>\n<\/strong>El informe tambi\u00e9n examina el papel de la \u00e9tica en las investigaciones y en la medicina gen\u00e9tica. Las pr\u00e1cticas \u00e9ticas habituales, como el consentimiento informado o la confidencialidad deben ser revisadas, en funci\u00f3n de la naturaleza de la informaci\u00f3n gen\u00e9tica. Cada pa\u00eds deber\u00eda establecer su propio marco \u00e9tico y crear una legislaci\u00f3n basada en principios definidos internacionalmente, indica el informe.<\/p>\n<p>La OMS llama la atenci\u00f3n tambi\u00e9n hacia el hecho de que algunas caracter\u00edsticas de la tecnolog\u00eda del ADN recombinante, particularmente cuando \u00e9sta es utilizada en la manipulaci\u00f3n de genomas humanos y animales, requieren una reglamentaci\u00f3n en t\u00e9rminos de seguridad p\u00fablica, salud del investigador, riesgos para el medio ambiente y contra la posibilidad de usos sociales y pol\u00edticos inadecuados.<\/p>\n<p>Los pa\u00edses deben estar preparados para encarar perspectivas radicalmente nuevas con relaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n y a la pr\u00e1ctica m\u00e9dica, recomienda la OMS, y evaluar su capacidad biotecnol\u00f3gica y bioinform\u00e1tica actual para establecer prioridades estrat\u00e9gicas. La OMS se dispone a apoyar a las naciones que quieran ampliar ese campo de investigaci\u00f3n, mediante la prestaci\u00f3n de asistencia t\u00e9cnica y el apoyo a la creaci\u00f3n de centros de gen\u00e9tica cl\u00ednica y programas de investigaci\u00f3n gen\u00e9tica volcados a problemas de salud espec\u00edficos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n podr\u00e1 facilitar la transferencia de tecnolog\u00edas, la creaci\u00f3n de programas de formaci\u00f3n entre el norte y el sur y el desarrollo de redes regionales de investigaci\u00f3n. La tecnolog\u00eda gen\u00f3mica podr\u00e1 ayudar en el combate a enfermedades transmisibles, comunes en pa\u00edses en desarrollo. Ese sector de la investigaci\u00f3n, afirma el informe, deber\u00eda agrupar a universidades, instituciones de investigaci\u00f3n p\u00fablicas y empresas en programas de I&amp;D que permitan obtener nuevos productos de asistencia a la salud. Pero esta estrategia requerir\u00eda el establecimiento de acuerdos entre los socios, adem\u00e1s de incentivos fiscales y una amplia red de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La OMS recomienda tambi\u00e9n que los pa\u00edses inviertan en la acumulaci\u00f3n de una masa cr\u00edtica de conocimientos especializados, para que puedan as\u00ed participar de las investigaciones y tener acceso a los bancos de datos gen\u00f3micos, parte de los cuales son ofrecidos gratuitamente al p\u00fablico. La OMS est\u00e1 dispuesta a ofrecer asistencia t\u00e9cnica a los Estados para la implementaci\u00f3n de carreras de corta duraci\u00f3n, por ejemplo. Se dispone tambi\u00e9n a asumir un &#8220;papel crucial en la vanguardiade la bio\u00e9tica&#8221;, particularmente en lo que se refiere a la gen\u00f3mica y a la salud mundial, y a asesorar a los gobiernos acerca de la mejor manera de establecer sistemas de reglamentaci\u00f3n para la amplia gama de tecnolog\u00edas que est\u00e1n siendo generadas por las investigaciones.<\/p>\n<p><strong>Vac\u00edo en la investigaci\u00f3n<\/p>\n<p><\/strong>Los pa\u00edses que financian la investigaci\u00f3n gen\u00f3mica se encuentran en una posici\u00f3n privilegiada para entender y debatir las implicaciones cl\u00ednicas, \u00e9ticas y legales resultantes de los avances obtenidos en dicha \u00e1rea de conocimiento. La opini\u00f3n es del m\u00e9dico Tikki Pang, director de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) para Pol\u00edtica de Investigaci\u00f3n y Cooperaci\u00f3n, que coordin\u00f3 los trabajos del informe\u00a0<em>Gen\u00f3mica y Salud Mundial<\/em>. &#8220;No coincidimos con la idea de que solamente las naciones ricas deben producir investigaci\u00f3n gen\u00f3mica, que es cara por naturaleza&#8221;, dice Pang, en entrevista concedida a\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em>.<\/p>\n<p>Pang no considera que las inversiones nacionales en biotecnolog\u00eda y gen\u00f3mica constituyan un lujo. &#8220;Los pa\u00edses en desarrollo tambi\u00e9n deben hacer eso&#8221;. Para el director de la OMS, las sociedades que logren una mejor comprensi\u00f3n de los profundos impactos de la gen\u00f3mica podr\u00e1n beneficiarse de manera m\u00e1s efectiva con los descubrimientos y tecnolog\u00edas creadas por ese sector de la ciencia. &#8220;Las naciones que entiendan de manera m\u00e1s clara el impacto de la gen\u00f3mica e inviertan en ese sector podr\u00e1n maximizar sus beneficios&#8221;, afirma Pang.<\/p>\n<p>En la mayor parte del mundo en desarrollo, casi no existe investigaci\u00f3n gen\u00f3mica. Ese cuadro de reducidas inversiones en ciencia en las regiones m\u00e1s pobres del planeta, preocupa a la OMS, pues en muchos rincones del globo corren el riesgo de quedarse al margen de las novedades producidas en esa l\u00ednea de investigaci\u00f3n. No obstante, cuatro naciones perif\u00e9ricas figuran como excepciones a esa regla: China, India, Cuba y Brasil, que han invertido en el sector. Entre esos cuatro pa\u00edses, Brasil ocupa una posici\u00f3n de destaque. &#8220;En t\u00e9rminos de investigaci\u00f3n gen\u00f3mica aplicada al \u00e1rea agr\u00edcola, Brasil no est\u00e1 atr\u00e1s de nadie, ni siquiera de los pa\u00edses ricos. China parece haber centrado m\u00e1s sus esfuerzos en el \u00e1rea de salud&#8221;, comenta Pang.<\/p>\n<p>Para reducir la distancia entre el nivel de las investigaciones realizadas en pa\u00edses ricos y pobres, la OMS defiende el establecimiento de formas alternativas de financiamiento de la investigaci\u00f3n gen\u00f3mica en los pa\u00edses no desarrollados. Seg\u00fan Pang, la creaci\u00f3n del Fondo Global de Investigaci\u00f3n en Salud -un mecanismo para el financiamiento de estudios cient\u00edficos (gen\u00f3micos tambi\u00e9n) en pa\u00edses en desarrollo, que contar\u00eda con una partida inicial de 1.500 millones de d\u00f3lares- depender\u00e1 de la captaci\u00f3n de recursos en dos fuentes: los pa\u00edses desarrollados y la industria farmac\u00e9utica.<\/p>\n<p>&#8220;No es f\u00e1cil convencer a los contribuyentes de esos pa\u00edses, que al final son los que pagan la cuenta, a poner ese dinero&#8221;, comenta Pang. &#8220;Es m\u00e1s dif\u00edcil a\u00fan doblegar a la industria farmac\u00e9utica, que est\u00e1 m\u00e1s interesada en obtener utilidades y en producir para los grandes mercados.&#8221;De acuerdo con el director de la OMS, Brasil, debido a su posici\u00f3n de liderazgo en la ciencia de Am\u00e9rica Latina, es una de las naciones que pueden recibir parte de los recursos del fondo. &#8220;Brasil posee centros de excelencia en investigaci\u00f3n, el gobierno ha invertido en ciencia y el pa\u00eds re\u00fane las condiciones para ser un centro irradiador de conocimiento hacia sus vecinos de la regi\u00f3n&#8221;, afirma Pang.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del mayor o menor grado de inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n gen\u00f3mica, todos los pa\u00edses adolecen de un problema universal, en la visi\u00f3n del director de OMS: existe siempre un descomp\u00e1s entre los \u00faltimos avances de la investigaci\u00f3n y la legislaci\u00f3n que regula la pr\u00e1ctica cient\u00edfica. &#8220;Los cambios generados por los nuevos descubrimientos son muy r\u00e1pidos y las sociedades se mueven lentamente para crear mecanismos de regulaci\u00f3n&#8221;, dice Pang. Para el m\u00e9dico, ese problema afecta indistintamente tanto a los pa\u00edses ricos e industrializados como a las naciones en desarrollo.<\/p>\n<p><strong>El ejemplo de Brasil<\/p>\n<p><\/strong>El informe\u00a0<em>Gen\u00f3mica y Salud Mundial<\/em>\u00a0dedica la p\u00e1gina 95 y parte de la 96 al relato de las estrategias de desarrollo de las investigaciones gen\u00f3micas en Brasil, que en los \u00faltimos cinco a\u00f1os pas\u00f3 a integrar el primer escal\u00f3n entre los pa\u00edses que desarrollan investigaci\u00f3n en gen\u00f3mica, utilizando el modelo de investigaci\u00f3n en red, un ejemplo para las otras naciones.<\/p>\n<p>Recuerda que, en 1997, la FAPESP tom\u00f3 la &#8220;decisi\u00f3n estrat\u00e9gica&#8221; de iniciar un gran programa de investigaci\u00f3n que comenz\u00f3 con el secuenciamiento del genoma de la bacteria\u00a0<em>Xylella fastidiosa<\/em>. En lugar de construir un centro para la realizaci\u00f3n del trabajo, la FAPESP puso en funcionamiento un &#8220;instituto virtual de gen\u00f3mica&#8221; -la red Onsa (<em>Organization for Nucleotide Sequencing and Analysis<\/em>)-, con aproximadamente 200 investigadores trabajando en 30 laboratorios en el estado de S\u00e3o Paulo, mantenido con recursos iniciales del orden de los 13 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>La red secuenci\u00f3 en menos de un a\u00f1o -subraya el informe-, el 90% de los 3 millones de genomas de la\u00a0<em>Xylella<\/em>, y public\u00f3 la secuencia completa en la revista\u00a0<em>Nature<\/em>, en julio de 2000. Ese suceso cont\u00f3 con una considerable atenci\u00f3n por parte de los medios de comunicaci\u00f3n, tanto en Brasil como en todo el mundo, seg\u00fan afirma el informe.<\/p>\n<p>El segundo gran programa de la red Onsa, eval\u00faa, fue el proyecto del Genoma del C\u00e1ncer, que cont\u00f3 con 10 millones de d\u00f3lares de la FAPESP y del Instituto Ludwig de Investigaci\u00f3n, utilizando una t\u00e9cnica pionera para el secuenciamiento, denominada Orestes. &#8220;El proyecto tuvo un \u00e9xito arrollador: una semana despu\u00e9s del anuncio del secuenciamiento de la\u00a0<em>Xylella<\/em>, el Proyecto del C\u00e1ncer anunci\u00f3 que hab\u00eda mapeado 500 millones de ESTs&#8221;, seg\u00fan consta en el informe. En octubre de 2001, el grupo public\u00f3 en el\u00a0<em>Proceeding of the National Academy of Science<\/em>, de Estados Unidos, la identificaci\u00f3n de 700 mil fragmentos activos en 24 tejidos normales y con c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>&#8220;Ese trabajo sugiere que las estimaciones iniciales sobre el n\u00famero total de genes humanos pueden haberlo subestimado&#8221;, se acota en el informe. Brasil ostenta ahora, junto a Estados Unidos y al Reino Unido, la condici\u00f3n de l\u00edder mundial en investigaci\u00f3n gen\u00f3mica del c\u00e1ncer. Menciona tambi\u00e9n los proyectos de secuenciamiento de los genomas del\u00a0<em>Schistosoma manzoni<\/em>\u00a0y de la ca\u00f1a de az\u00facar, \u00e9ste \u00faltimo ya concluido.<\/p>\n<p>El informe menciona tambi\u00e9n que el Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda lanz\u00f3 un programa nacional de investigaci\u00f3n gen\u00f3mica en asociaci\u00f3n con el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), que re\u00fane en una red a 25 laboratorios de todo el pa\u00eds. La red ya ha secuenciado el genoma de la\u00a0<em>Chromobacterium violaceum<\/em>. Y concluye que no existen dudas acerca de que otros pa\u00edses pueden aprender mucho con la capacidad brasile\u00f1a de construir estrategias exitosas de investigaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La OMS prev\u00e9 avances en la lucha contra las enfermedades m\u00f3rbidas y gen\u00e9ticas","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-75494","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75494","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75494"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75494\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75494"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75494"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75494"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}