{"id":75517,"date":"2002-07-01T00:00:00","date_gmt":"2002-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/07\/01\/archipielago-bajo-amenaza\/"},"modified":"2015-04-24T13:41:47","modified_gmt":"2015-04-24T16:41:47","slug":"archipielago-bajo-amenaza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/archipielago-bajo-amenaza\/","title":{"rendered":"Archipi\u00e9lago bajo amenaza"},"content":{"rendered":"<p>Hace siglos, el Cerrado (la Sabana Esteparia de Brasil) ocupaba un \u00e1rea continua en la Meseta Central, desde donde se extend\u00eda en forma de pen\u00ednsulas o manchas aisladas &#8211; algunas de las cuales perduran hasta hoy. \u00c9se es el caso de los enclaves encontrados en el Bosque Atl\u00e1ntico del Valle do Para\u00edba, entre S\u00e3o Paulo y R\u00edo de Janeiro. Como otros remanentes paulistas de Cerrado, los del Valle est\u00e1n severamente amenazados, incluso aquellas \u00e1reas que son propiedad del Estado, de acuerdo con un estudio realizado por Giselda Durigan y Geraldo Franco, del Instituto Forestal de S\u00e3o Paulo, y Marinez Ferreira de Siqueira, del Centro de Referencia en Informaci\u00f3n Ambiental (Cria), de Campinas.<\/p>\n<p>Estos investigadores recorrieron cinco \u00e1reas de Cerrado ubicadas en los municipios de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, Ca\u00e7apava y Taubat\u00e9, como parte de un proyecto del programa Biota-FAPESP, y diagnosticaron 86 fragmentos, en los cuales predominan las formas campestres de este tipo de vegetaci\u00f3n: campo sucio, campo cerrado y cerrado<em>stricto sensu<\/em> . Identificaron 122 especies, de las cuales 15 son t\u00edpicas de la flora local, como el\u00a0<em>Acosmium subelegans<\/em> (urunday blanco), la\u00a0<em>Aegiphila lhotzkyana<\/em> (tamanqueira), el\u00a0<em>Byrsonima coccolobifolia<\/em> (murici), el\u00a0<em>Tabebuia ochracea<\/em> (corteza amarilla), el\u00a0<em>Cybistax antisyphilitica<\/em> (ip\u00ea verde), la\u00a0<em>Schefflera macrocarpa<\/em> (mandioc\u00e3o) y el\u00a0<em>Erythroxylum suberosum<\/em> (merc\u00fario-do-campo).<\/p>\n<p>La flora del Cerrado del Vale, de una manera general, es relativamente pobre, debido a la expansi\u00f3n de las ciudades y la red vial, la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica e incluso por factores naturales, vinculados con el aislamiento y las condiciones ambientales locales. Existen en media 60 especies en cada fragmento, pero 17 de \u00e9stas no se encuentran en ninguna otra regi\u00f3n del estado, como la\u00a0<em>Alibertia elliptica<\/em> (marmelada),\u00a0<em>Tabernaemontana laeta<\/em> (leiteiro),\u00a0<em>Leucochloron incuriale<\/em>,\u00a0<em>Periandra mediterranea, Miconia ferruginata<\/em> y\u00a0<em>Sorocea jureiana<\/em>. Algunas de \u00e9stas son m\u00e1s comunes en Minas Gerais y otras en \u00e1reas de transici\u00f3n del Bosque Atl\u00e1ntico al Cerrado. De hecho, el Cerrado del Valle se asemeja m\u00e1s al de Minas Gerais que al del oeste paulista.<\/p>\n<p>Como esas \u00e1reas est\u00e1n distantes de otras que permitan la entrada de nuevas especies, la tendencia indica que la vegetaci\u00f3n ser\u00e1 cada vez m\u00e1s pobre. Pero, para los investigadores, el elevado n\u00famero de existencias \u00fanicas y la peculiaridad de las condiciones ambientales hacen que estas \u00e1reas sean altamente prioritarias para la conservaci\u00f3n del Cerrado en el estado y para la comprensi\u00f3n de los procesos ecol\u00f3gicos que determinan la existencia de este tipo de vegetaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio descubre las riquezas y los riesgos de las &#8216;islas&#8217; de Cerrado (Sabana) existentes el Valle do Para\u00edba","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-75517","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75517","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75517"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75517\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75517"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75517"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75517"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75517"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}