{"id":75526,"date":"2002-07-01T00:00:00","date_gmt":"2002-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/07\/01\/el-precio-de-la-indefinicion\/"},"modified":"2013-04-17T19:30:23","modified_gmt":"2013-04-17T22:30:23","slug":"el-precio-de-la-indefinicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-precio-de-la-indefinicion\/","title":{"rendered":"El precio de la indefinici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_97345\" style=\"max-width: 170px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-97345\" title=\"\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/07\/art1870img12.jpg\" width=\"160\" height=\"125\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/07\/art1870img12.jpg 160w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2002\/07\/art1870img12-120x94.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 160px) 100vw, 160px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ARCHIVO ELIANA RODRIGUES<\/span>Hutticah\u00e3c, parece actuar en el sistema nervioso<span class=\"media-credits\">ARCHIVO ELIANA RODRIGUES<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los investigadores liderados por Elisaldo Carlini, director del Centro Brasile\u00f1o de Informaciones sobre Drogas Psicotr\u00f3picas (Cebrid), dependiente de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), han decidido suspender el proyecto de investigaci\u00f3n sobre la fitofarmacopea Krah\u00f4 que estaban desarrollando, con apoyo de la FAPESP, en tres aldeas de la reserva ind\u00edgena de esa etnia en una regi\u00f3n de cerrado (sabana), situada en el norte del estado de Tocantins. La investigaci\u00f3n, llevada adelante por la bi\u00f3loga Eliana Rodrigues, una doctoranda orientada por Carlini, ya hab\u00eda identificado 164 especies vegetales usadas por los pag\u00e9s (curanderos, hechiceros) con fines medicinales, 138 de las cuales parec\u00edan tener potencial para actuar sobre el sistema nervioso central y posibilidades de ser aprovechadas en el desarrollo de nuevas drogas. El proyecto apareci\u00f3 en la portada de\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em> n\u00ba 70, de noviembre-diciembre de 2001.<\/p>\n<p>A expensas del acuerdo con la Vyty-Cati &#8211; una asociaci\u00f3n que representa a dos de las 17 aldeas de Krahol\u00e2ndia -, suscrito en febrero de 2001, que garantizaba, adem\u00e1s del acceso al material, la participaci\u00f3n de los indios en la distribuci\u00f3n de los\u00a0<em>royalties<\/em> derivados de un eventual dep\u00f3sito de patente, la investigaci\u00f3n fue desautorizada. Miembros de otra asociaci\u00f3n Krah\u00f4, la Kapey, cuestionan la representatividad de la Vyty-Cati y reivindican la inclusi\u00f3n de todas las aldeas en el reparto de eventuales beneficios resultantes de la investigaci\u00f3n. En un documento firmado por 29 caciques, hechiceros y miembros de la asociaci\u00f3n, la Kapey le exige a la Unifesp una indemnizaci\u00f3n por un valor estimado de 5 millones de reales a t\u00edtulo de da\u00f1os morales y una Tasa de Bioprospecci\u00f3n por valor de 20 millones de reales, &#8220;por el trabajo de extracci\u00f3n de las plantas y el conocimiento a \u00e9stas asociado transferido por los hechiceros Krah\u00f4&#8221;, para retomar la discusi\u00f3n sobre la continuidad de la investigaci\u00f3n. &#8220;Fue un balde de agua fr\u00eda&#8221;, lamenta Carlini.<\/p>\n<p>El Ministerio P\u00fablico Federal (Fiscal\u00eda), seg\u00fan su asesor\u00eda, por solicitud de la Unifesp, est\u00e1 verificando desde hace algunos meses la regularidad del acuerdo firmado entre la asociaci\u00f3n ind\u00edgena Vyty-Cati y la universidad. &#8220;Entiendo que la extracci\u00f3n de recursos naturales en la referida \u00e1rea ind\u00edgena no cumpli\u00f3 con los requisitos esenciales, tales como el consentimiento previo, informando a todos los indios de la etnia Krah\u00f4, y la distribuci\u00f3n equitativa de beneficios&#8221;, comenta Maria Luiza Grabner, fiscal de la Rep\u00fablica que analiza el caso.<\/p>\n<p><strong>Participaci\u00f3n en la patente<br \/>\n<\/strong>La intenci\u00f3n de Carlini y su grupo de investigadores es recomenzar el proyecto con otras plantas en la regi\u00f3n del pantanal o de la caatinga, lejos de \u00e1reas de reservas ind\u00edgenas. &#8220;Brasil tiene 55 mil plantas&#8221;, recuerda. Pero la interrupci\u00f3n de las investigaciones en Krahol\u00e2ndia aborta una experiencia in\u00e9dita en el pa\u00eds: la de compartir los beneficios del conocimiento con las comunidades tradicionales en donde \u00e9stos tuvieron origen. &#8220;Los indios son autores de un trabajo cient\u00edfico. Por ensayo y error, ellos descubrieron los efectos de una planta sobre determinada enfermedad. El papel del cient\u00edfico, el nuestro, en este caso, es chequear esa informaci\u00f3n&#8221;, dice. Pese al inter\u00e9s en la investigaci\u00f3n, la intenci\u00f3n siempre fue proteger las tradiciones del grupo&#8221;, afirma Carlini.<\/p>\n<p>El proyecto se inici\u00f3 en 1998, luego de ser aprobado por la FAPESP, por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y por la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c9tica e Investigaci\u00f3n, y tras haber sido enviado a la Fundaci\u00f3n Nacional del Indio (Funai). La aprobaci\u00f3n de la Funai solamente sali\u00f3 en julio de 2001. &#8220;Mientras tanto, obtuvimos la autorizaci\u00f3n de los indios para entrar a la aldea&#8221;, recuerda Carlini. En ese per\u00edodo, los investigadores y los representantes de los Krah\u00f4 elaboraron varios borradores de un acuerdo, el cual fue finalmente suscrito por la Vyty-Cati en febrero de 2001, y que aseguraba a todos los indios la participaci\u00f3n en una eventual patente, junto con la Unifesp. En esa \u00e9poca, ya exist\u00eda un entendimiento preliminar entre la Unifesp, los Krah\u00f4 y tres laboratorios nacionales para explotar las plantas medicinales. Pero ning\u00fan acuerdo fue firmado.<\/p>\n<p>Durante toda la investigaci\u00f3n, el nombre cient\u00edfico de las plantas y su posible uso terap\u00e9utico se mantuvo en secreto &#8211; fueron identificadas por sus nombre en el idioma timbira &#8211; y todas las muestras fueron guardadas en el Instituto de Bot\u00e1nica del Estado de S\u00e3o Paulo. &#8220;Adem\u00e1s, el m\u00e9todo de recolecci\u00f3n utilizado no permit\u00eda su an\u00e1lisis fitoqu\u00edmico o farmacol\u00f3gico. Al margen de haber recolectado apenas tres gajos de cada especie, utilic\u00e9 alcohol en las plantas, lo que impide que se efect\u00fae las selecci\u00f3n de sustancias (<em>screening<\/em> qu\u00edmico)&#8221;, cuenta Eliana.<\/p>\n<p>En noviembre de 2001, poco antes de la defensa de la tesis que dio origen al estudio, los investigadores se reunieron nuevamente con los representantes de los Krah\u00f4 en S\u00e3o Paulo, en un encuentro que cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de un abogado especialista en propiedad intelectual y de un antrop\u00f3logo, asesor de la Vyty-Cati, en un intento por definir una propuesta de acuerdo y debatir la divisi\u00f3n de\u00a0<em>royalties<\/em>. Una nueva reuni\u00f3n, realizada en febrero de 2002, extendi\u00f3 el debate al Ministerio P\u00fablico Federal, y representantes de la industria farmac\u00e9utica y de la Funai. Una serie de puntos estaban oscuros. Hab\u00eda controversias, por ejemplo, con relaci\u00f3n a la representatividad legal ind\u00edgena para firmar acuerdos. &#8220;La reuni\u00f3n fue un balde de agua fr\u00eda&#8221;, recuerda Carlini. Se propuso que la investigaci\u00f3n se suspendiera hasta que la cuesti\u00f3n del reparto de los beneficios estuviera resuelta.<\/p>\n<p>&#8220;En mayo la Kapey nos invit\u00f3 a un encuentro en Tocantins para aclarar mejor el proyecto, pues caso contrario ellos nos har\u00edan juicio&#8221;, recuerda Carlini. &#8220;Pero los indios de la Vyty-Cati nos dijeron que prefer\u00edan discutir el tema entre ellos. Nosotros no fuimos a la reuni\u00f3n, pero enviamos una carta manifestando nuestra disposici\u00f3n para arribar a un entendimiento&#8221;. Precisamente en ese encuentro, la Kapey decidi\u00f3 exigir la indemnizaci\u00f3n y la tasa de bioprospecci\u00f3n a la Unifesp.<\/p>\n<p><strong>Marcos legales<br \/>\n<\/strong>La ausencia de marcos legales de protecci\u00f3n de la biodiversidad en Brasil expone a los grupos ind\u00edgenas a acciones de biopirater\u00eda y, al mismo tiempo, inhibe iniciativas como la de la Unifesp, que buscan formas responsables de incorporar a la ciencia los conocimientos tradicionales, compartiendo los resultados. En Brasil, la biodiversidad y las culturas tradicionales son protegidas por la Medida Provisoria 2.186 (Decreto), de 2001, promulgada despu\u00e9s del inicio de la investigaci\u00f3n y del acuerdo entre la Unifesp y la Vyty-Cati. La Medida Provisoria condiciona el acceso a los recursos naturales a la autorizaci\u00f3n del Gobierno Federal, reconoce el derecho de las comunidades ind\u00edgenas y locales a decidir sobre el uso de sus conocimientos asociados a los recursos gen\u00e9ticos y prev\u00e9 el reparto de beneficios, si hubiera uso y comercializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Los beneficios resultantes de la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica de un producto o proceso desarrollado con base en una muestra de un componente de un patrimonio gen\u00e9tico y un conocimiento tradicional obtenidos por una instituci\u00f3n nacional o instituci\u00f3n con sede en el exterior ser\u00e1n repartidos, de manera justa y equitativa, entre las partes contratantes, como dispone el reglamento y la legislaci\u00f3n pertinente&#8221;, consta en el texto del decreto. Por tratarse de una medida provisoria, es decir, no convertida a\u00fan en ley, el reglamento y la legislaci\u00f3n pertinentes a los cuales se refiere el texto no fueron todav\u00eda definidos.<\/p>\n<p>La medida cre\u00f3 el Consejo de Gesti\u00f3n del Patrimonio Gen\u00e9tico, de car\u00e1cter deliberativo y normativo, compuesto por representantes de organismos y entidades de la administraci\u00f3n p\u00fablica federal. Cabr\u00eda a ese Consejo establecer criterios para las autorizaciones de acceso y remesa, y directrices para la elaboraci\u00f3n del Contrato de Utilizaci\u00f3n del Patrimonio Gen\u00e9tico y Reparto de Beneficios. En este caso, la ausencia de reglamentaci\u00f3n justifica la recomendaci\u00f3n de los abogados, presentada durante el encuentro entre los investigadores de la Unifesp y los indios, realizado en febrero de 2002, en el sentido de suspender la investigaci\u00f3n. &#8220;Desafortunadamente, la ausencia de estrategias de ejecuci\u00f3n de la Medida Provisoria hace decaer el inter\u00e9s de los investigadores brasile\u00f1os en estudios en el \u00e1rea de los conocimientos tradicionales. El conocimiento de las etnias brasile\u00f1as contin\u00faa a merced de los extranjeros, que contin\u00faan apropi\u00e1ndose del material que ofrece la biodiversidad&#8221;, lamenta CristinaAssimakopoulos&#8221;, abogada de la Comisi\u00f3n de Propiedad Intelectual de la Unifesp.<\/p>\n<p>Con base en la referida Medida Provisoria, la asociaci\u00f3n Kapey pretende que la Unifesp pague 20 millones de reales, en concepto de Tasa de Prospecci\u00f3n, para continuar la investigaci\u00f3n. En el cap\u00edtulo dedicado a sanciones administrativas, est\u00e1 prevista la aplicaci\u00f3n de una multa &#8220;sujeta al arbitrio de la autoridad competente, de acuerdo a la gravedad de la infracci\u00f3n y en la forma que estipula el reglamento&#8221;, que puede oscilar entre los 10 mil reales y los 50 millones de reales, si la infracci\u00f3n fuese cometida por una persona jur\u00eddica. En caso de reincidencia, la multa ser\u00eda duplicada.<\/p>\n<p><strong>El caso aguaruna<br \/>\n<\/strong>Hace ocho a\u00f1os, los indios aguarunas, de Per\u00fa, pasaron por una situaci\u00f3n similar. El Grupo Internacional de Biodiversidad Cooperativa (ICBG) implement\u00f3 un programa de becas &#8211; patrocinado por el Instituto Nacional de Salud, la Fundaci\u00f3n Nacional de Ciencia y la Agencia Estadounidense para el Desarrollo &#8211; con el objetivo de &#8220;pedir la conservaci\u00f3n de la biodiversidad y la promoci\u00f3n de actividades econ\u00f3micamente sostenidas por medio del descubrimiento de drogas originadas en productos naturales&#8221;. Una de las cinco becas fue para Walter Lewis, de la Universidad de Washington, por su trabajo basado en la recolecci\u00f3n de plantas medicinales utilizadas por los pueblos aguarunas, en la Amazon\u00eda peruana.Participaban del convenio dos universidades peruanas y Searle&amp;Co., el brazo farmac\u00e9utico de Monsanto.<\/p>\n<p>Las negociaciones empezaron en 1994 y se firm\u00f3 una carta de intenci\u00f3n con los representantes de los aguarunas. Hasta 1996, el pueblo aguaruna no particip\u00f3 formalmente en el proceso, hasta que, en mayo de ese a\u00f1o, los indios fueron hasta la sede de Searle, en Saint Louis, con una propuesta para renegociar el convenio, que preve\u00eda una licencia de\u00a0<em>know-how<\/em> entre la empresa y el grupo y una compensaci\u00f3n por la extracci\u00f3n de recursos y el uso del conocimiento.<\/p>\n<p>Como las organizaciones aguarunas representaban a menos de la mitad del pueblo, el convenio fue inicialmente concebido como una licencia no exclusiva: otros grupos o pueblos no estar\u00edan impedidos de utilizar su derecho de uso, divisi\u00f3n o venta de sus plantas medicinales o su conocimiento, en cualquier parte del mundo. Con todo, se estipul\u00f3 que el hecho de compartir el beneficio deber\u00eda tener en cuenta el inter\u00e9s de todos los grupos &#8211; aunque la extracci\u00f3n de las plantas medicinales se realizara solamente en las comunidades afiliadas a la organizaci\u00f3n suscriptora del convenio &#8211; y solamente despu\u00e9s de una decisi\u00f3n tomada por la asamblea de la comunidad, expresando su deseo de participar. Las investigaciones est\u00e1n en marcha y el convenio es considerado por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Propiedad Intelectual (Ompi) un modelo exitoso de entendimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores del Cebrid interrumpen sus estudios con los indios Krah\u00f4","protected":false},"author":153,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[469],"class_list":["post-75526","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/153"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75526"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75526\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75526"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}