{"id":75538,"date":"2002-08-01T00:00:00","date_gmt":"2002-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/08\/01\/la-solucion-que-salva\/"},"modified":"2015-08-28T16:31:55","modified_gmt":"2015-08-28T19:31:55","slug":"la-solucion-que-salva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-solucion-que-salva\/","title":{"rendered":"La soluci\u00f3n que salva"},"content":{"rendered":"<p>La soluci\u00f3n hipert\u00f3nica, una invenci\u00f3n sencilla y 100% brasile\u00f1a, un preparado de agua esterilizada con alt\u00edsima concentraci\u00f3n de cloruro de sodio (sal), se ha transformado en los \u00faltimos a\u00f1os en una alternativa segura y eficiente al uso del tradicional suero fisiol\u00f3gico en la reanimaci\u00f3n de v\u00edctimas del shock hemorr\u00e1gico, una situaci\u00f3n en la que la p\u00e9rdida excesiva de sangre, en general ocasionada por un trauma, puede llegar matar a la persona, o dejar secuelas. Pero ahora, nuevos estudios realizados en Brasil han reunido evidencias de que la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica -o el salgad\u00e3o, tal como \u00e9sta es informalmente llamada en el medio m\u00e9dico brasile\u00f1o- puede tener efectos a\u00fan m\u00e1s amplios.<\/p>\n<p>Las investigaciones indican que ese preparado, normalmente empleado en dosis hasta diez veces menores que las prescritas para el suero fisiol\u00f3gico, puede controlar arritmias card\u00edacas provocadas por la entrada en el torrente sangu\u00edneo de un tipo de anest\u00e9sico, modular la respuesta inflamatoria del sistema inmunol\u00f3gico durante el shock y diminuir las secuelas de lesiones en el cerebro y en el coraz\u00f3n ocasionadas por la falta de ox\u00edgeno, producida a su vez por la reducci\u00f3n de la circulaci\u00f3n. Los estudios tambi\u00e9n echan luz sobre el mecanismo de acci\u00f3n del llamado salgad\u00e3o, no totalmente explicado todav\u00eda.<\/p>\n<p>No por casualidad, las investigaciones son encabezadas por los m\u00e9dicos Irineu Velasco y Maur\u00edcio da Rocha e Silva, los inventores de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica, cuyo descubrimiento fue divulgado en 1980 en\u00a0<em>The American Journal of Physiology<\/em>. Estos dos cient\u00edficos, hoy en d\u00eda trabajando separadamente, con equipos propios, encabezan un proyecto tem\u00e1tico de la FAPESP que analiza el empleo de dicha soluci\u00f3n en situaciones variadas ybajo diversos \u00e1ngulos. &#8220;En un primer momento, la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica se presentaba como un simple tratamiento para el shock, pero ahora sabemos que es un formidable instrumento de estudio, con amplias posibilidades cl\u00ednicas&#8221;, eval\u00faa Velasco, director de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Es interesante notar que la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica y el suero fisiol\u00f3gico poseen, como hermanos de una misma familia, los mismos componentes esenciales: agua y sal -s\u00f3lo que en concentraciones diferentes. En la receta del suero fisiol\u00f3gico se colocan 900 miligramos de cloruro de sodio por cada 100 mililitros de agua, la misma concentraci\u00f3n de sal encontrada en las c\u00e9lulas normales del cuerpo humano. De all\u00ed su nombre t\u00e9cnico de soluci\u00f3n isot\u00f3nica. Pero la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica tiene 7.500 miligramos (7,5 gramos) de sal por cada 100 mililitros de agua. Es decir, su concentraci\u00f3n de cloruro de sodio es ocho veces mayor que la del suero fisiol\u00f3gico. A causa de esa diferencia, la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica solamente se congela a -5\u00ba Celsius. Al ubicarse m\u00e1s cerca del agua pura, el suero fisiol\u00f3gico se solidifica a 0\u00ba Celsius.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los nuevos efectos positivos atribuidos a la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica apareci\u00f3 en experimentos con ratones, conejos y perros. Pero esto no quiere decir que no haya progresos en las pruebas con seres humanos. En el Instituto del Coraz\u00f3n (Incor), por ejemplo, el preparado de agua y sal en alta concentraci\u00f3n tuvo \u00e9xito al acelerar la recuperaci\u00f3n de pacientes que se sometieron la ciertos tipos de cirug\u00edas card\u00edacas, situaciones en las cuales las personas pasan por un shock hemorr\u00e1gico controlado, debido a que parte de su sangre es desviada hacia una m\u00e1quina encargada de mantener la circulaci\u00f3n. &#8220;A\u00fan no podemos precisar para qu\u00e9 fines, al margen del shock, la soluci\u00f3n se erige en una opci\u00f3n terap\u00e9utica&#8221;, afirma Rocha e Silva, jefe del departamento de Cardioneumolog\u00eda de la Facultad de Medicina y director de la Divisi\u00f3n de Experimentaci\u00f3n del Incor. &#8220;Pero apuesto que va a ser \u00fatil en una o dos situaciones, y la cirug\u00eda card\u00edaca quiz\u00e1s sea una de \u00e9stas.&#8221;<\/p>\n<p>Como muchos de los hallazgos de la medicina, el descubrimiento de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica naci\u00f3 por casualidad. A comienzos de la d\u00e9cada del 70, cuando trabajaba en el hospital Santa Casa de S\u00e3o Paulo, Velasco not\u00f3 que, durante una sesi\u00f3n de hemodi\u00e1lisis, la presi\u00f3n arterial de un paciente, que estaba baja, se normaliz\u00f3 sin raz\u00f3n aparente. Al verificar la composici\u00f3n del fluido utilizado en la di\u00e1lisis, el m\u00e9dico se dio cuenta de que hab\u00eda all\u00ed mucho cloruro de sodio. Una enfermera hab\u00eda colocado sal en demas\u00eda en el suero. &#8220;La soluci\u00f3n hipert\u00f3nica naci\u00f3 de una locura&#8221;, afirma Velasco, en tono de broma.<\/p>\n<p>El episodio instig\u00f3 al m\u00e9dico a investigar el uso de la soluci\u00f3n en pacientes v\u00edctimas del shock hemorr\u00e1gico, ya que debido a la gran p\u00e9rdida de sangre padecida, debe restablecerse su presi\u00f3n arterial lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, a fin de preservar su vida y disminuir las secuelas. En su tesis de doctorado, bajo la direcci\u00f3n de Rocha e Silva, Velasco esboz\u00f3 los mecanismos b\u00e1sicos de acci\u00f3n de la soluci\u00f3n, que a posteriori fueron mejor trabajados en el art\u00edculo internacional que divulg\u00f3 el descubrimiento. &#8220;Frente a los primeros resultados de la soluci\u00f3n, nos dimos cuenta que ten\u00edamos entre manos algo importante&#8221;, recuerda Rocha e Silva. Desde entonces, la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica ya ha sido objeto de m\u00e1s de 1.300 art\u00edculos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Por ahora, el \u00fanico uso reglamentado de \u00e9sta es en su calidad de alternativa al empleo del suero fisiol\u00f3gico para el tratamiento del shock hemorr\u00e1gico. Y a prop\u00f3sito, \u00bfqu\u00e9 es precisamente lo que caracteriza a tal situaci\u00f3n cl\u00ednica? Cuando se produce una p\u00e9rdida importante de sangre (a partir de un litro en un adulto de 70 kilos), se produce un colapso circulatorio: la presi\u00f3n arterial cae tanto que el coraz\u00f3n ya no logra bombear sangre (que es rica en ox\u00edgeno y nutrientes) hacia los tejidos del cuerpo. Resultado: por falta de suministros, los \u00f3rganos comienzan a entrar en falencia. La v\u00edctima de shock hemorr\u00e1gico pasa a sudar fr\u00edo y empalidecer. Sus pupilas se dilatan y su boca se seca. La respiraci\u00f3n se vuelve irregular. El flujo urinario diminuye. El ritmo de las pulsaciones se dispara y, al mismo tiempo, su se\u00f1al se hace m\u00e1s d\u00e9bil. Si la presi\u00f3n arterial no es normalizada, la muerte es inminente.<\/p>\n<p>En teor\u00eda, en una situaci\u00f3n como la descrita anteriormente, el tratamiento ideal consistir\u00eda en reponer el volumen de sangre que sali\u00f3 del cuerpo con el mismo l\u00edquido lo m\u00e1s r\u00e1pido posible. Pero en la pr\u00e1ctica, por varios motivos, tales como la imposibilidad de tener a mano un variado stock de sangre libre de enfermedades infecciosas, ning\u00fan m\u00e9dico hace eso en el momento en el que atiende a un paciente v\u00edctima de shock hemorr\u00e1gico. Se recurre entonces a grandes cantidades de suero fisiol\u00f3gico o a peque\u00f1os vol\u00famenes de soluci\u00f3n hipert\u00f3nica.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se hace eso? En los a\u00f1os 80, Velasco e Rocha e Silva demostraron que algunos mililitros de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica actuaban de manera ben\u00e9fica en las v\u00edctima de shcoks en tres frentes: promov\u00edan la vasodilataci\u00f3n de las arterias, mejoraban el despe\u00f1o del miocardio (coraz\u00f3n) y enviaban fluidos que se encontraban almacenados en otras partes del organismo hacia el interior de las venas. Esta triple ayuda era fundamental para que el paciente superara la p\u00e9rdida de sangre, en un proceso similar, pero m\u00e1s complejo, al promovido por la administraci\u00f3n de suero fisiol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Desde entonces, se han producido avances para intentar entender el mecanismo de acci\u00f3n del preparado rico en sal. Investigaciones m\u00e1s recientes adjudican los efectos del llamado salgad\u00e3o a dos factores: su mayor presi\u00f3n osm\u00f3tica con relaci\u00f3n a los tejidos del cuerpo y la existencia en animales y seres humanos de un componente neural, una especie de sensor del nivel de cloruro de sodio, que reconoce r\u00e1pidamente esa diferencia de presi\u00f3n. Pero en t\u00e9rminos comunes, \u00bfqu\u00e9 quiere decir esto?<\/p>\n<p>Vamos por partes. Por ser m\u00e1s concentrada que la sangre (pues tiene m\u00e1s solutos en su composici\u00f3n), la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica presenta una mayor presi\u00f3n osm\u00f3tica. Esto quiere decir que tiene una mayor capacidad de atraer solventes (fluidos) de soluciones con menor presi\u00f3n osm\u00f3tica. Como la concentraci\u00f3n de solutos dentro de los tejidos corporales es menor que la existente en la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica, \u00e9sta acaba retirando fluidos del interior de las c\u00e9lulas y desplaz\u00e1ndolos hacia el interior de los vasos sangu\u00edneos e intersticios (los diminutos espacios existentes entre los tejidos o entre las partes del cuerpo). &#8220;El volumen de fluidos en el sistema circulatorio aumenta, y esto ayuda a restaurar la presi\u00f3n arterial del paciente en estado de shock hemorr\u00e1gico&#8221;, comenta Heraldo Possolo de Souza, coordinador del Laboratorio de Emergencias Cl\u00ednicas de la Facultad de Medicina, en donde se llevan adelante las investigaciones del proyecto tem\u00e1tico de Velasco.<\/p>\n<p>Como hasta ahora tan solo un tipo de soluci\u00f3n sumamente concentrada ha producido tales efectos (la hipert\u00f3nica), los investigadores saben que la diferencia de presi\u00f3n osm\u00f3tica no puede explicar todo el mecanismo de acci\u00f3n del salgad\u00e3o. Debe haber, por lo tanto, una acci\u00f3n espec\u00edfica de la sal en el organismo. Surge entonces la hip\u00f3tesis de que el ser humano debe poseer alg\u00fan tipo de neurosensor de la concentraci\u00f3n de cloruro de sodio, que se activa cuando se producen alteraciones de presi\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Evolutivamente, \u00e9se ser\u00eda un resquicio del tiempo ancestral en el cual la vida surgi\u00f3 en el mar (un ambiente rico en sal)&#8221;, afirma Velasco. Para los defensores de esa idea, ese sensor se encuentra en la regi\u00f3n del pulm\u00f3n, pues la soluci\u00f3n debe pasar por esa parte del organismo para iniciar sus efectos. Experimentos realizados en la Facultad de Medicina sugieren que el vago, un nervio craneal que lleva fibras sensoriales al coraz\u00f3n y a otros \u00f3rganos del t\u00f3rax, guarda alguna relaci\u00f3n con ese sensor. Con todo, la teor\u00eda de que habr\u00eda un tal neurosensor no est\u00e1 consensuada entre los inventores de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica. &#8220;No hay suficientes evidencias de que ese fen\u00f3meno suceda efectivamente&#8221;, afirma Rocha e Silva. &#8220;La verdad es que existen fuertes indicios de que el mismo no existe.&#8221;<\/p>\n<p>El dato instigante es que, en medio de las discordancias y los esfuerzos para comprender la acci\u00f3n de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica, se est\u00e1n descubriendo otros efectos de ese suero rico en sal. Uno de esos beneficios es la disminuci\u00f3n de la extensi\u00f3n de las lesiones cerebrales (y card\u00edacas) en pacientes que sobrevivieron al shock hemorr\u00e1gico. Esas lesiones, llamadas isqu\u00e9micas, son producto del insuficiente flujo de ox\u00edgeno y nutrientes hacia esa regi\u00f3n. Cuando se produce el shock y el cerebro deja de recibir la cantidad normal de sangre, una parte de las neuronas muere.<\/p>\n<p>El problema reside en que, al restablecerse el aporte de fluidos (con ox\u00edgeno) hacia la regi\u00f3n afectada por la lesi\u00f3n, en un proceso denominado t\u00e9cnicamente reperfusi\u00f3n, se produce un segundo da\u00f1o celular en la regi\u00f3n de la isquemia, denominado muerte neuronal tard\u00eda. &#8220;Es una paradoja&#8221;, afirma Souza. &#8220;Debemos reperfundir al paciente, pero el retorno del ox\u00edgeno al \u00e1rea lesionada provoca una mayor destrucci\u00f3n celular&#8221;. Pero all\u00ed llega la buena noticia: en ratones con isquemia, los investigadores de la USP verificaron que el uso de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica hace que la reperfusi\u00f3n se torne menos agresiva en el \u00e1rea ya lesionada.<\/p>\n<p>En otra l\u00ednea de este trabajo, la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica suministr\u00f3 indicios de que puede constituirse en un aliado en el control de las sobredosis de drogas. En experimentos con corazones de conejos y perros, el m\u00e9dico Augusto Scalabrini Neto y sus colegas del Laboratorio de Emergencias Cl\u00ednicas lograron revertir, mediante la sola aplicaci\u00f3n de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica, un cuadro de arritmia card\u00edaca provocado por una intoxicaci\u00f3n de bupivacaina, una droga usada como anest\u00e9sico local. Dicha sustancia, cuando entra accidentalmente en el torrente sangu\u00edneo, bloquea los canales de sodio del coraz\u00f3n, provocando una falla en los latidos card\u00edacos.<\/p>\n<p>Este problema, cuando no se lo controla, puede ser fatal. En las pruebas, con el auxilio de un sofisticado aparato denominado\u00a0<em>patch clamp<\/em>, la administraci\u00f3n de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica en las c\u00e9lulas card\u00edacas de esos animales abri\u00f3 los canales de sodio, dejando expedito el camino para que el est\u00edmulo el\u00e9ctrico llegara al coraz\u00f3n y lo hiciera trabajar. Los resultados animaron los investigadores, que ahora van a verificar si el salgad\u00e3o tambi\u00e9n puede reducir las arritmias card\u00edacas provocadas por otra droga: la coca\u00edna.<\/p>\n<p>Otro efecto sorprendente de la soluci\u00f3n se refiere a su aparente actuaci\u00f3n en el sistema inmunol\u00f3gico durante el shock hemorr\u00e1gico. Estudios con ratones reunieron evidencias de que la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica aumenta la producci\u00f3n de una enzima importante para la respuesta inflamatoria, la ciclo-oxigenasa 2 (COX2). &#8220;Vimos que la soluci\u00f3n es capaz de alterar la expresi\u00f3n del gen que codifica esa enzima&#8221;, afirma Souza. \u00bfY cu\u00e1l es la importancia de esto? Sin la COX2, el organismo no sintetiza prostaglandina, una familia de substancias similares a una hormona, algunas de las cuales son producidas cuando se produce un trauma celular.<\/p>\n<p>Es decir, sin la prostaglandina no hay inflamaci\u00f3n, la cual, en un primer momento, no es otra cosa que una respuesta natural y necesaria del sistema inmunol\u00f3gico ante determinada agresi\u00f3n. En una segunda etapa, generalmente se hace necesario controlar esa inflamaci\u00f3n, que causa dolor y malestar en el paciente, pero, tras la agresi\u00f3n, esa reacci\u00f3n es imprescindible. Las investigaciones en esa l\u00ednea muestran por lo tanto que la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica pode ser un modulador de la mayor o menor presencia de COX2 en el organismo. &#8220;Puede ser que la mejora de la respuesta inflamatoria ayude a prevenir infecciones&#8221;, comenta Souza.<\/p>\n<p>Desde hace alg\u00fan tiempo, cient\u00edficos de Brasil y de otros pa\u00edses vienen reuniendo indicios prometedores sobre las repercusiones de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica en el sistema inmunol\u00f3gico. Al final de la d\u00e9cada pasada, un grupo de investigadores de la Universidad de la California revel\u00f3 que la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica, pese a ser eliminada por la orina unas seis horas despu\u00e9s su administraci\u00f3n, logra preservar por aproximadamente un d\u00eda los mecanismos de defensa de las v\u00edctimas de shock hemorr\u00e1gico tratados.<\/p>\n<p>Entre otros problemas, la p\u00e9rdida de grandes vol\u00famenes de sangre deprime el sistema inmunol\u00f3gico, situaci\u00f3n que deja una puerta abierta para que virus y bacterias ataquen a la ya fragilizada v\u00edctima del shock hemorr\u00e1gico. Para investigar sus eventuales efectos a largo plazo sobre las c\u00e9lulas de defensa, se realiz\u00f3 un interesante estudio con ratones en el Incor. Primeramente se indujo hemorragias en los animales. Luego \u00e9stos fueron divididos en dos grupos: uno recibi\u00f3 el preparado rico en sal, y el otro, suero fisiol\u00f3gico. Por \u00faltimo, 24 horas despu\u00e9s del inicio del tratamiento, se provoc\u00f3 en todos los animales una infecci\u00f3n grave y se analiz\u00f3 la mortalidad en cada grupo. El resultado: el 70% de los ratones que recibieron el suero fisiol\u00f3gico no resisti\u00f3 a la infecci\u00f3n, ante un 20% que no resisti\u00f3 entre los que fueron inyectados con la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica.<\/p>\n<p>En las dos \u00faltimas d\u00e9cadas se han realizado por lo menos una decena de peque\u00f1os y medianos estudios en diversas partes del mundo, comparando posibles beneficios del uso de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica y de placebo (un preparado inocuo) en pacientes v\u00edctimas de shock hemorr\u00e1gico que llegaron vivas a los hospitales. Seg\u00fan Rocha e Silva, cerca de 1.600 personas participaron de los experimentos, sin saber, obviamente, si estaban siendo tratados con la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica o con el placebo. Todo esto, l\u00f3gicamente, al margen del tratamiento cl\u00ednico que era necesario de acuerdo con la gravedad de la situaci\u00f3n. Si los datos de todos esos estudios fueran reunidos en un solo y gran experimento, los resultados a favor del empleo de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica no ser\u00edan nada despreciables.<\/p>\n<p>Entre los accidentados que recibieron el preparado inocuo, un 30% muri\u00f3, ante un 20% registrado entre los que fueron tratados con el salgad\u00e3o. Esa reducci\u00f3n de la mortalidad es reconocida en Europa, en donde la mayor\u00eda de los pa\u00edses aprob\u00f3 el uso de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica en los casos de shock hemorr\u00e1gico. &#8220;Pero el FDA (el \u00f3rgano de Estados Unidos que regula la venta de remedios) no reconoce ese tipo de estudios que junta datos de distintas investigaciones&#8221;, afirma Rocha e Silva.<\/p>\n<p>Para liberar el uso del preparado con sal concentrada en su pa\u00eds, los norteamericanos exigen la realizaci\u00f3n de un gran estudio cl\u00ednico -y no solamente la suma de peque\u00f1as investigaciones. Es una empresa que demandar\u00eda alrededor de 5 millones de d\u00f3lares.&#8221;Pero las Fuerzas Armadas de Estados Unidos est\u00e1n estudiando la posibilidad de solventar un estudio de esa \u00edndole&#8221;, diz Rocha e Silva. Si no fuera por los militares, dif\u00edcilmente alguna industria farmac\u00e9utica se interesar\u00eda en realizar tal estudio, teniendo en cuenta que no existen perspectivas de ganancias con la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica. Los brasile\u00f1os no la patentaron en los a\u00f1os 80 y, aun cuando lo hubieran hecho, esa protecci\u00f3n intelectual hoy ya habr\u00eda expirado.<\/p>\n<p>Ir\u00f3nicamente, ni siquiera el investigador estadounidense que efectu\u00f3 una modificaci\u00f3n en la soluci\u00f3n -adicion\u00f3 una macromol\u00e9cula, la dextrana, que prolonga los efectos ben\u00e9ficos de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica pura-, y obtuvo una patente de ese nuevo producto en su pa\u00eds, logr\u00f3 ganar dinero. Como Estados Unidos a\u00fan no ha aprobado la utilizaci\u00f3n de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica, y su patente no vale en Europa, en donde se utiliza la soluci\u00f3n con dextrana, el cient\u00edfico no engord\u00f3 su cuenta bancaria con el invento.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfcu\u00e1l es la necesidad de investigar el empleo de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica si el suero fisiol\u00f3gico salva vidas desde la Primera Guerra Mundial, cuando se transform\u00f3 en el tratamiento usual para el shock hemorr\u00e1gico? El suero es un tratamiento fabuloso, pero para que haga efecto, debe ser suministrado en grandes cantidades, en un proceso que puede demorar horas. &#8220;Normalmente, por cada litro de sangre perdida, inyectamos tres litros de soluci\u00f3n isot\u00f3nica&#8221;, afirma Souza. Por eso, es normal y esperable que, en esos casos, el paciente retenga l\u00edquido en su organismo por unos dos o tres d\u00edas.<\/p>\n<p>Como la soluci\u00f3n isot\u00f3nica es aplicada de manera mucho m\u00e1s r\u00e1pida y en dosis mucho menores, no hay en es caso inyecci\u00f3n excesiva de fluidos. &#8220;En v\u00edctimas de hemorragia con lesi\u00f3n neurol\u00f3gica, ya vimos que el uso de la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica &#8216;enjuga&#8217; el cerebro y mejora el edema en la regi\u00f3n&#8221;, comenta Rocha e Silva. Ir\u00f3nicamente, cuando su equipo del Incor intent\u00f3 reproducir esa observaci\u00f3n cl\u00ednica en un experimento controlado con perros, sometidos a hemorragias y lesiones cerebrales similares a las de las personas accidentadas, tal resultado positivo no apareci\u00f3. \u00c9se es otro un misterio asociado a la soluci\u00f3n hipert\u00f3nica, que a\u00fan va a darles mucho trabajo a los cient\u00edficos.<\/p>\n<p><em><strong>El impacto del trauma<br \/>\n<\/strong><\/em>En las grandes ciudades, a ejemplo de lo que suele acontecer en los escenarios de guerra, las v\u00edctimas de socks hemorr\u00e1gicos son una constante en las ambulancias y en las guardias de los hospitales p\u00fablicos. Si en los campos de batalla esa condici\u00f3n cl\u00ednica es generalmente producto de las heridas causadas por proyectiles o bombas, en el ambiente urbano, exceptuadas las v\u00edctimas de bala, los accidentes de tr\u00e1nsito son probablemente los responsables por la mayor\u00eda de los casos de shock hemorr\u00e1gico, generalmente en raz\u00f3n de los fuertes traumas mec\u00e1nicos derivados de los choques automovil\u00edsticos. El shock hemorr\u00e1gico est\u00e1 por lo tanto casi siempre relacionado con alguna situaci\u00f3n de violencia, voluntaria o no.<\/p>\n<p>Datos de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) muestran que m\u00e1s de 5 millones de personas, sobre todo del sexo masculino, mueren todos los a\u00f1os como consecuencia de alg\u00fan tipo de trauma (con posterior shock hemorr\u00e1gico), m\u00e1s del 90% de \u00e9stas lo constituyen habitantes de los pa\u00edses pobres o en desarrollo. Eso sin contar a las que quedan con innumerables secuelas: un golpe en su calidad de vida y en su productividad laboral. &#8220;Los perjuicios econ\u00f3mico causados a la sociedad por el shock hemorr\u00e1gico son incalculables&#8221;, comenta Heraldo Possolo de Souza, coordinador del Laboratorio de Emergencias Cl\u00ednicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Las estad\u00edsticas muestran que la mitad de las v\u00edctimas de traumas pierde la vida inmediatamente, en el local del accidente. Entre los sobrevivientes del accidente o agresi\u00f3n, hay tambi\u00e9n dos picos de mortalidad: el primero se produce minutos u horas despu\u00e9s del trauma; el segundo, semanas m\u00e1s tarde, en raz\u00f3n de deficiencias importantes en el funcionamiento de m\u00faltiples \u00f3rganos y sistemas.<\/p>\n<p>El destino de la otra mitad, es decir, de los sobrevivientes del accidente\/agresi\u00f3n, depender\u00e1 de una serie de factores, tales como la gravedad del shock hemorr\u00e1gico, el tiempo demorado en el rescate y, l\u00f3gicamente, el tipo de tratamiento empleado al socorrerlo. Para estos pacientes de traumas que a\u00fan est\u00e1n luchando por la vida, una de las primeras medidas que toman los enfermeros o m\u00e9dicos, ni bien entran en contacto con la v\u00edctima, consiste en inyectar en una vena suero fisiol\u00f3gico -o soluci\u00f3n hipert\u00f3nica- a fin de combatir el shock hemorr\u00e1gico.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Mecanismos Generales de Isquemia y Reperfusi\u00f3n, sus Repercusiones en los Diversos \u00d3rganos y su Mediaci\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1602\/choque-mecanismos-gerais-da-isquemia-e-reperfusao-suas-repercussoes-nos-diversos-orgaos-e-sua-mediac\/\" target=\"_blank\">96\/10377-7<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad:\u00a0<\/strong>Proyecto tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador:\u00a0<\/strong>Irineu Velasco &#8211; Facultad de Medicina\/ USP;\u00a0<strong>Inversiones:\u00a0<\/strong>RS$ 798.488,11 y US$ 121.583,00<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Tratamiento Inicial del Shock (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1099\/tratamento-inicial-do-choque\/\" target=\"_blank\">98\/15658-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad:\u00a0<\/strong>Proyecto tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador:\u00a0<\/strong>Maur\u00edcio da Rocha e Silva &#8211; Incor;\u00a0<strong>Inversiones:\u00a0<\/strong>R$ 189.858,33 y US$ 541.103,31<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Suero rico en sal disminuye las lesiones del shock hemorr\u00e1gico","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-75538","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75538\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75538"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}