{"id":75545,"date":"2002-08-01T00:00:00","date_gmt":"2002-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/08\/01\/andando-por-caminos-tortuosos\/"},"modified":"2015-04-24T13:08:25","modified_gmt":"2015-04-24T16:08:25","slug":"andando-por-caminos-tortuosos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/andando-por-caminos-tortuosos\/","title":{"rendered":"Andando por caminos tortuosos"},"content":{"rendered":"<p><em>&#8220;Es muy emocionante tener en mis manos el comienzo del linaje humano.&#8221; <\/em>Absolutamente convencido de la importancia de su descubrimiento, el paleont\u00f3logo franc\u00e9s Michel Brunet, de la Universidad de Poitiers, era pura alegr\u00eda el 12 de julio pasado, al exhibir p\u00fablicamente, y por primera vez, en Francia, un cr\u00e1neo y los fragmentos de mand\u00edbula hallados por su equipo en un deserto de Chad, en \u00c1frica Central, tras 25 a\u00f1os de excavaciones. Con entre 6 y 7 millones de a\u00f1os, el <em>Sahelanthropus tchadensis<\/em>, o el Hombre de Toumai -esperanza de vida, en la lengua local- es el m\u00e1s antiguo y primitivo precursor de la especie humana, que re\u00fane rasgos tanto de hom\u00ednidos como de monos. Es uno de los hallazgos m\u00e1s importantes de los \u00faltimos cien a\u00f1os, por haber vivido en un per\u00edodo cr\u00edtico, en el cual se produjo una separaci\u00f3n entre los hom\u00ednidos y los monos y del cual se conoce muy poco, y por derribar los paradigmas sobre la evoluci\u00f3n del<em> Homo sapiens<\/em>: en lugar de la anhelada linealidad, avanza ahora la idea de que el desarrollo humano fue ca\u00f3tico, con desv\u00edos y atajos, partiendo de un punto inicial, representado por un grupo como el de ese linaje que acaba de surgir.<\/p>\n<p>Toumai, el tema principal de la edici\u00f3n de <em>Nature<\/em> que entr\u00f3 en circulaci\u00f3n en la v\u00edspera de la presentaci\u00f3n de Brunet, no solamente arroj\u00f3 el origen del hombre hacia atr\u00e1s un mill\u00f3n de a\u00f1os, ya que antes de su hallazgo, el ancestro m\u00e1s remoto era el\u00a0<em>Orrorin tugenensis<\/em>, descubierto en 2000, de 6 millones de a\u00f1os. El cr\u00e1neo que emergi\u00f3 de las arenas de Chad mostr\u00f3 tambi\u00e9n que el proceso evolutivo del\u00a0<em>Homo sapiens<\/em> no tiene nada de especial y pas\u00f3 por los mismos dramas que cualquier otra especie.<\/p>\n<p>&#8220;Nuestra historia no es ni por acaso lineal&#8221;, dice Hilton Silva, antrop\u00f3logo del Museo Nacional de R\u00edo de Janeiro. Ha ca\u00eddo el \u00e1rbol con un tronco \u00fanico que representa nuestro pasado. En su lugar, est\u00e1 creciendo un arbusto, con ramos que brotan a todo momento, creciendo en todas las direcciones y conect\u00e1ndose entre s\u00ed. Tampoco es posible ya sostener que haya habido un eslab\u00f3n perdido: &#8220;Cuanto m\u00e1s especies se descubren, vemos que no existe un eslab\u00f3n, sino m\u00e1s bien varios grupos entre el hombre de hoy y los monos&#8221;, recuerda Silva.<\/p>\n<p>Pero ha quedado m\u00e1s claro que entre cinco y diez linajes de hom\u00ednidos deben haber coexistido -algunos m\u00e1s parecidos a los monos, y otros, a los futuros humanos. &#8220;Muchos investigadores ya hab\u00edan sugerido que existieron muchos linajes o caminos en la historia evolutiva humana, ya que la mayor\u00eda de los procesos evolutivos est\u00e1 compuesta por muchas nuevas adaptaciones, de las cuales solamente unas pocas sobreviven&#8221;, comenta Eric Delson, paleont\u00f3logo del Museo Americano de Historia Natural y de la Universidad de Nueva York, Estados Unidos. &#8220;Pero ahora tenemos una prueba&#8221;.<\/p>\n<p>Delson s\u00f3lo hesita al reiterar el valor de Toumai por considerar que existen dos hallazgos relativamente recientes que no han sido debidamente evaluados todav\u00eda: el\u00a0<em>Ardipithecus ramidus<\/em>, descubierto en 1994 en Etiop\u00eda, con 4,4 millones de a\u00f1os, que ahora se supone que no habr\u00eda sido enteramente b\u00edpedo; y el\u00a0<em>Orrorin tugenensis<\/em>, cuya importancia podr\u00eda tornarse m\u00e1s clara cuando se encuentren ejemplares mejor preservados que el actual, del cual solamente existen fragmentos de cr\u00e1neo.<\/p>\n<p>Toumai exhibe una in\u00e9dita combinaci\u00f3n -o mosaico- de rasgos primitivos y avanzados: el rostro achatado y los caninos lo aproximan a los hom\u00ednidos, mientras que la caja craneana se equipara en tama\u00f1o a la de un peque\u00f1o chimpanc\u00e9. Visto de espaldas, probablemente parec\u00eda un mono. Al salir de las arenas del desierto e ir a parar a manos de los investigadores, se hizo m\u00e1s importante todav\u00eda que el\u00a0<em>Australopithecus africanus<\/em>, que en 1925 atestigu\u00f3 el origen africano del\u00a0<em>Homo sapiens<\/em>. Es el mosaico m\u00e1s antiguo, pero no el \u00fanico: el\u00a0<em>Kenyanthropus platyops<\/em>, descubierto en Kenia en 1999, tambi\u00e9n combina rasgos de hom\u00ednidos y monos -s\u00f3lo que \u00e9ste vivi\u00f3 mucho despu\u00e9s, entre 3,5 y 3,2 millones de a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p>El art\u00edculo de\u00a0<em>Nature<\/em> del 11 de julio, que describe el descubrimiento, firmado por 38 investigadores -de Francia, Estados Unidos, Espa\u00f1a, Suiza y Chad-, sugiere que los primeros hom\u00ednidos viv\u00edan bastante dispersos a lo largo del este de \u00c1frica hace 6 millones de a\u00f1os. Si Chad es efectivamente la cuna de la humanidad, el inicio de la aventura humana se desplaza 2.500 kil\u00f3metros y abandona el Valle Rift, en el este de \u00c1frica, donde se concentraban hasta ahora los descubrimientos.<\/p>\n<p>Toumai, encontrado en el desierto de Djurab en julio de 2001 por Ahounta Djimdourmalbaye, un estudiante de la Universidad de Ndjamena que trabajaba junto a los investigadores, vivi\u00f3 cuando hab\u00eda florestas y sabanas, a orillas de un lago con peces, anfibios y cocodrilos, pero no muy lejos de las dunas de arena, de acuerdo con las evidencias geol\u00f3gicas, examinadas en un art\u00edculo complementario suscrito por Patrick Vignaud, tambi\u00e9n de la Universidad de Poitiers, al frente de 20 especialistas. Brunet finaliza el art\u00edculo principal de\u00a0<em>Nature<\/em> mostrando que sabe que la historia apenas si ha comenzado: &#8220;El\u00a0<em>Sahelanthropus<\/em> tendr\u00e1 un papel decisivo en el esfuerzo (de entender los primeros cap\u00edtulos de la historia de la evoluci\u00f3n humana), pero todabv\u00eda pueden esperarse m\u00e1s sorpresas&#8221;.<\/p>\n<p>Durante los d\u00edas que siguieron a la presentaci\u00f3n del f\u00f3sil ante el mundo, surgieron cr\u00edticas. Las m\u00e1s enf\u00e1ticas partieron de Brigitte Senut, del Museo Nacional de Historia Natural de Par\u00eds. &#8220;Para m\u00ed se trata de un gorila primitivo&#8221;, dice Senut. &#8220;Rasgos tales como el rostro achatado y los peque\u00f1os caninos est\u00e1n relacionados con el sexo y por s\u00ed solo no definen a un hom\u00ednido&#8221;. En los a\u00f1os 60, recuerda Senut, especies consideradas como precursoras de los hom\u00ednidos, como el\u00a0<em>Kenyapithecus y el Ramapithecus<\/em>, fueron reubicadas como monas y salieron del \u00e1rbol evolutivo humano. Pero hay una cosa que es incuestionable: la confirmaci\u00f3n de que se debe observar atentamente hacia diferentes lugares cuando se pretende ampliar las fronteras del conocimiento. Por tal raz\u00f3n, Brigitte trabaja en Uganda, Kenia, Nanibia y Sud\u00e1frica desde hace 17 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El m\u00e1s antiguo f\u00f3sil de hom\u00ednido sugiere que nuestra historia evolutiva es m\u00e1s compleja de lo que se imaginaba","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[437,785],"class_list":["post-75545","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75545","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75545"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75545\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75545"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75545"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75545"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75545"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}