{"id":75546,"date":"2002-08-01T00:00:00","date_gmt":"2002-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/08\/01\/la-tecnologia-llega-a-las-cavernas\/"},"modified":"2015-04-24T13:06:43","modified_gmt":"2015-04-24T16:06:43","slug":"la-tecnologia-llega-a-las-cavernas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-tecnologia-llega-a-las-cavernas\/","title":{"rendered":"La tecnolog\u00eda llega a las cavernas"},"content":{"rendered":"<p>Un plan de manejo in\u00e9dito en el pa\u00eds brindar\u00e1 en breve interesantes sorpresas a los turistas que visiten el municipio de Bonito, en el estado de Mato Grosso del Sul, atra\u00eddos por la colecci\u00f3n local de cavernas. Las novedades se encuentran en dos cavernas que forman amplios salones, sin laberintos, y que integran el Patrimonio Hist\u00f3rico Nacional. La Gruta del Lago Azul, la m\u00e1s visitada, tendr\u00e1 ahora una escalera mayor y m\u00e1s segura, que permitir\u00e1 observar las formaciones rocosas esculturales -los espeleotemas- hasta el momento inaccesibles.<\/p>\n<p>Dicha gruta tiene 143 metros de longitud por 80 de ancho, su piso es inclinado, y posee al fondo un lago subterr\u00e1neo de aguas cristalinas de 90 metros de profundidad. En diciembre y enero, cuando los rayos de sol inciden sobre el lago, su superficie se ti\u00f1e de azul y los espeleotemas reflejados en el agua crean un espect\u00e1culo \u00fanico. La otra gruta es Nossa Senhora Aparecida, tambi\u00e9n un gran sal\u00f3n de 100 metros de largo, considerada un santuario espeleol\u00f3gico. Es una de las m\u00e1s bonitas de Brasil, pero estuvo clausurada para visitas durante los \u00faltimos ocho a\u00f1os por falta de una infraestructura adecuada. Mas el plan de manejo resolvi\u00f3 el problema y ahora ser\u00e1 reabierta.<\/p>\n<p>Las novedades de Bonito son el resultado del trabajo de 25 investigadores, que elaboraron el\u00a0<em>Plan de Manejo y Evaluaci\u00f3n de Impacto Ambiental de la Visitas Tur\u00edsticas a las Grutas del Lago Azul y Nossa Senhora Aparecida en Bonito (Mato Grosso do Sul)<\/em>, coordinado por el ge\u00f3logo Paulo C\u00e9sar Boggiani, que en el transcurso desarrollo del proyecto actuava como investigador de la Universidad Federal del Mato Grosso do Sul (UFMS) y ahora es profesor reci\u00e9n contratado en el Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). El proyecto, que estableci\u00f3 los procedimientos y normas para que la visitaci\u00f3n de las dos cavernas no provoque da\u00f1os ambientales, tambi\u00e9n redund\u00f3 en la creaci\u00f3n de una unidad de conservaci\u00f3n y un museo.<\/p>\n<p>Es un proyecto pionero: debido a que las cavernas son ambientes fr\u00e1giles y confinados, para autorizar su visita, el Instituto Brasile\u00f1o de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) exig\u00eda un plan de manejo, junto a un Estudio de Impacto Ambiental\/ Informe de Impacto Ambiental (EIA\/ Rima), pero no exist\u00edan par\u00e1metros para ello. Ahora los par\u00e1metros existen. Por ejemplo: las escalinatas est\u00e1n construidas con el propio suelo de la caverna y en la medida de lo posible sin pasamanos; las luces, solamente en los casos estrictamente necesarios, se encienden apenas ante la presencia de visitantes; limitaci\u00f3n de los horarios de visita y en el n\u00famero de visitantes diarios y mantenimiento de los niveles de temperatura y humedad -siempre monitoreados por sensores electr\u00f3nicos.<\/p>\n<p>Todo para no interferir en el paisaje y en el ambiente \u00fanico de las grutas, habitado por seres raros y tambi\u00e9n propicio para hallazgos de f\u00f3siles de animales extinguidos. El estudio, realizado con un costo de 59.500 reales, financiados por el Instituto de Patrimonio Hist\u00f3rico y Art\u00edstico Nacional (Iphan), el Consejo Municipal de Turismo de Bonito y el Servicio de Apoyo a las Micro y Peque\u00f1as Empresas de Mato Grosso do Sul, permite el ingreso de hasta 300 turistas por d\u00eda en cada gruta, en grupos de 15 personas como m\u00e1ximo, acompa\u00f1adas por un gu\u00eda capacitado.<\/p>\n<p>El tiempo m\u00e1ximo de permanencia ser\u00e1 de una hora y 30 minutos. Como las grutas son ambientes fr\u00e1giles, con un flujo natural de energ\u00eda muy discreto, la presencia de 20 \u00f3 30 personas al mismo tiempo podr\u00eda desequilibrar ese flujo, causando da\u00f1os ambientales y perjudicando a la fauna local. &#8220;En muchas cavernas, el m\u00e1ximo de energ\u00eda que recibieron durante millares de a\u00f1os fue un goteo desde el techo&#8221;, dice el ge\u00f3logo. Ese goteo forma hermosos espeleotemas, aquellas columnas que penden desde lo alto (estalactitas) o salen del piso (estalagmitas).<\/p>\n<p><strong>Sensores<br \/>\n<\/strong>La mayor preocupaci\u00f3n reside en mantener los niveles naturales de temperatura y humedad. \u00c9stos pueden variar con las visitas, ya que basta el calor emanado de los cuerpo de unos pocos turistas para elevar la temperatura en 3 grados Celsius en ciertos lugares. Para saber si las variaciones se encuentran en niveles aceptables, sensores electr\u00f3nicos programados por computadora monitorear\u00e1n la humedad y la temperatura a intervalos de 30 minutos. &#8220;Si nos damos cuenta que est\u00e1n produci\u00e9ndose modificaciones en esos par\u00e1metros, reduciremos el n\u00famero de visitantes&#8221;, afirma Boggiani. &#8220;En el peor de los casos, se suspender\u00e1n las visitas.&#8221;<\/p>\n<p>Las obras propuestas en el plan -que ser\u00e1n implementadas por el gobierno federal a un costo estimado en 500 mil reales- evitan interferencias. Cuando no sea posible construir escaleras con el propio suelo de la caverna, se utilizar\u00e1 un mezcla de cemento y rocas de la regi\u00f3n. &#8220;Procuraremos no utilizar pasamanos, pero, en caso de que sean necesarios, vamos a colocar ca\u00f1os met\u00e1licos oscuros en lugares poco visibles: queremos mantener intacto el valor paisaj\u00edstico de las cavernas&#8221;, revela Boggiani. Solo en un trecho de la Gruta Nossa Senhora Aparecida, en el cual el suelo es arcilloso y resbaladizo, se instalar\u00e1 una plataforma met\u00e1lica suspendida. &#8220;Pero, si notamos que \u00e9sta causa alg\u00fan tipo de degradaci\u00f3n ambiental, ser\u00e1 retirada&#8221;.<\/p>\n<p>La entrada a los dos recintos es amplia y \u00fanicamente se necesitar\u00e1 instalar luces en un punto de la Gruta Nossa Senhora Aparecida, en el mismo lugar de la plataforma met\u00e1lica. La iluminaci\u00f3n artificial es una de las interferencias m\u00e1s perjudiciales para el equilibrio de la caverna: al margen de elevar la temperatura y reducir la humedad, estimula la proliferaci\u00f3n de hongos, algas y bacterias. Es la contaminaci\u00f3n microfloral, que puede corroer estalactitas y estalagmitas, provocando la disoluci\u00f3n de los espeleotemas. Por tal motivo, se utilizar\u00e1n l\u00e1mparas fluorescentes intermitentes -solamente se encienden ante la presencia de visitantes- y blindadas, para proteger el espacio de una eventual contaminaci\u00f3n con gases de mercurio en caso de que se rompan. La Gruta del Lago Azul es un sal\u00f3n enorme de 143 metros de largo por 80 de ancho, totalmente iluminado por los rayos solares.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de establecer criterios de visitaci\u00f3n, el proyecto result\u00f3 en la creaci\u00f3n de una unidad de conservaci\u00f3n de 260 hect\u00e1reas: el Monumento Natural de la Gruta del Lago Azul, hoy en d\u00eda perteneciente al gobierno federal, y de un museo para exponer los resultados de las investigaciones. El museo ser\u00e1 instalado cerca de la caverna, precisamente con un centro de visitantes. La unidad de conservaci\u00f3n proteger\u00e1 tambi\u00e9n las \u00e1reas adyacentes, pues las condiciones de conservaci\u00f3n en el entorno de las grutas influyen en el equilibrio ambiental dentro de \u00e9stas. &#8220;Las talas llevadas a cabo en \u00e1reas cercanas a las cavernas pueden afectar la temperatura dentro de \u00e9stas y, en el caso de la Gruta del Lago Azul, comprometer el nivel de la napa fre\u00e1tica y del propio lago&#8221;, explica el ge\u00f3logo.<\/p>\n<p>&#8220;Pretendemos implementar las medidas del plan antes del final de este a\u00f1o&#8221;, afirma Ricardo Marra, coordinador del Centro Nacional de Estudio, Protecci\u00f3n y Manejo de Cavernas (Cecav), del Ibama. Para Marra, las investigaciones coordinadas por Boggiani ayudaron a disciplinar las visitas, no solamente de las dos grutas de Bonito, sino tambi\u00e9n las alrededor de cien abiertas al turismo en Brasil, parte de un patrimonio espeleol\u00f3gico de 3.100 cavernas.<\/p>\n<p><strong>Refugios biol\u00f3gicos<br \/>\n<\/strong>Las grutas de Bonito tienen valor cient\u00edfico debido a sus espeleotemas poco comunes, a las formas peculiares de vida que albergan y a los hallazgos paleontol\u00f3gicos concretados en su interior. En 1992, se descubrieron en el fondo del Lago Azul osamentas de mam\u00edferos prehist\u00f3ricos, que vivieron all\u00ed hace cerca de 12 mil a\u00f1os. Son animales de gran porte: perezosos del tama\u00f1o de un autom\u00f3vil, tat\u00faes, llamas, caballos primitivos y tigres diente de sable. Las r\u00e9plicas de estos animales ser\u00e1n expuestas en el museo.<\/p>\n<p>Al final de los a\u00f1os 80, fue identificada en el Lago Azul una especie desconocida de camar\u00f3n del orden\u00a0<em>Spor laeogriphacea: el Potiicoara brasiliensis<\/em>, de 7 mil\u00edmetros de longitud, ciego y sin pigmentaci\u00f3n. Este animal fue descrito por Ana Maria Pires Vanin, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la USP, y ser\u00e1 expuesto en un acuario. &#8220;Las cavernas de Bonito re\u00fanen una gran diversidad de animales acu\u00e1ticos troglo<em>bios<\/em> (<em>que solamente existen en ambientes subterr\u00e1neos<\/em>)&#8221;, dice la bioespele\u00f3loga Nicoletta Moracchioli, cuyo doctorado abord\u00f3 el estudio de ese tipo de crust\u00e1ceo. &#8220;Hasta el momento, ya hemos identificado ocho especies de esos animales.&#8221;<\/p>\n<p>Las grutas permiten tambi\u00e9n estudiar los climas del pasado. Mediante el an\u00e1lisis de los espeleotemas, es posible registrar la variaci\u00f3n de la temperatura atmosf\u00e9rica durante las \u00faltimas centenas de miles de a\u00f1os, cosa que es fundamental para la comprensi\u00f3n del efecto invernadero y de la evoluci\u00f3n de la temperatura global. &#8220;No es una exageraci\u00f3n decir que las cavernas funcionan como los disquetes de computadoras, en los cuales las informaciones fueron cuidadosamente grabadas y guardadas, y as\u00ed permanecen, a la espera de ser le\u00eddas e interpretadas&#8221;, comenta Boggiani. Y esto es lo que se est\u00e1 haciendo ahora, conciliando investigaci\u00f3n y visitas tur\u00edsticas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio pionero permitir\u00e1 las visitas a Bonito con un impacto ambiental m\u00ednimo","protected":false},"author":23,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[116],"class_list":["post-75546","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75546"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75546\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75546"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}