{"id":75550,"date":"2002-08-01T00:00:00","date_gmt":"2002-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/08\/01\/la-forma-de-vida-de-los-medios\/"},"modified":"2013-04-17T18:53:58","modified_gmt":"2013-04-17T21:53:58","slug":"la-forma-de-vida-de-los-medios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-forma-de-vida-de-los-medios\/","title":{"rendered":"Muniz Sodr\u00e9: La forma de vida de los medios"},"content":{"rendered":"<p>La comunicaci\u00f3n nunca disfrut\u00f3 de un\u00a0<em>status<\/em> muy elevado entre las disciplinas de las ciencias humanas. Esbozada como cuesti\u00f3n para ser pensada al final del siglo XIX, en la senda de las preocupaciones del Estado liberal y de los pensadores sociales con los efectos de las grandes concentraciones humanas en las ciudades, la comunicaci\u00f3n siempre fue tenida en cuenta -si lo fue- como un campo de conocimiento menor, sin un objeto te\u00f3rico definido. Se asemejar\u00eda a alguien que vive de diversos recursos, tomando prestados m\u00e9todos de la sociolog\u00eda, de la teor\u00eda de la informaci\u00f3n y de la antropolog\u00eda; dependiendo -y m\u00e1s adelante a resguardo- de la semiolog\u00eda francesa, de la semi\u00f3tica norteamericana y de la acogida de los\u00a0<em>cultural studies<\/em> ingleses.<\/p>\n<p>Aun cuando pensadores del porte de Theodor Adorno y Max Horkheimer crearon en los a\u00f1os 40 el concepto de industria cultural -crucial para el campo de la comunicaci\u00f3n- y lo elevaran a la categor\u00eda de cuesti\u00f3n fundamental para entender el siglo XX, la comunicaci\u00f3n continu\u00f3 en su condici\u00f3n un tanto que marginal, reverenciando a las grandes disciplinas del pensamiento social. En Brasil, la situaci\u00f3n nunca fue muy diferente, incluso con la creaci\u00f3n de las escuelas de comunicaci\u00f3n al final de los a\u00f1os 60. Pues bien: una contribuci\u00f3n importante a los esfuerzos de los especialistas de varias partes del mundo para situar el campo de la comunicaci\u00f3n est\u00e1 magn\u00edficamente expuesta en el nuevo libro de un brasile\u00f1o:\u00a0<em>Antropol\u00f3gica do Espelho<\/em>, editado por la editorial Vozes, y lanzado al final del pasado mes de abril.<\/p>\n<p>En dicho trabajo, que cont\u00f3 con el apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), Muniz Sodr\u00e9, profesor titular y ex director de la Escuela de Comunicaci\u00f3n de la Universidad Federal del R\u00edo de Janeiro (UFRJ), en la actualidad coordinador del Programa de Posgrado en Comunicaci\u00f3n y Cultura y reconocido como uno de los principales pensadores latinoamericanos de la comunicaci\u00f3n, presenta una nueva propuesta sobre el objeto de este campo del conocimiento: para Sodr\u00e9, ese objeto es la vinculaci\u00f3n humana, comunitaria, que hoy en d\u00eda se da en el \u00e1mbito de una relaci\u00f3n general -establecida por los medios de comunicaci\u00f3n- que se hace pasar por un v\u00ednculo, ese lazo siempre atravesado por lo emocional. Es m\u00e1s: Muniz sugiere que vivimos actualmente una nueva forma de vida -el\u00a0<em>bios<\/em> medi\u00e1tico o virtual, radicado en los negocios-, hecha de informaci\u00f3n, especularidades y nuevas costumbres.<\/p>\n<p>Construido como un ensayo riguroso y denso,\u00a0<em>Antropol\u00f3gica do Espelho<\/em>, el 25\u00ba libro de este pensador muy poco ortodoxo, dedicado desde hace 30 a\u00f1os a la reflexi\u00f3n sobrela comunicaci\u00f3n, examina el ethos de ese mundo mediatizado; analiza la transformaci\u00f3n de las referencias simb\u00f3licas con las cuales \u00e9ste moldea educacional y pol\u00edticamente la consciencia contempor\u00e1nea; especula sobre los actuales procesos de construcci\u00f3n de la realidad, de la memoria y de la identificaci\u00f3n de los sujetos; muestra la transformaci\u00f3n de las normas y los valores de la sociabilidad, es decir, de la \u00c9tica -el gran fundamento te\u00f3rico del ensayo- y, por \u00faltimo, discute en t\u00e9rminos epistemol\u00f3gicos el campo de la comunicaci\u00f3n. Todo esto dejando clara la articulaci\u00f3n entre medios y mercado en el marco de la llamada globalizaci\u00f3n, y manteniendo a fondo la idea de que la comunicaci\u00f3n y los medios constituyen, te\u00f3ricamente, pretextos para nuevos descubrimientos sobre lo social. A continuaci\u00f3n, algunos fragmentos de la entrevista que le concedi\u00f3 a\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em> sobre su nuevo trabajo:<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 calificar a algunos respetados te\u00f3ricos, importantes para la comunicaci\u00f3n, como &#8220;pensadores de la muerte&#8221;?<\/strong><br \/>\n-Me refer\u00eda a una generaci\u00f3n de pensadores franceses que se articularon en torno de aquello que ellos denominaban como la th\u00e9orie, que teorizavan el mundo a mitad de camino entre la filosof\u00eda, la sociolog\u00eda y la antropolog\u00eda. Entre ellos, Levy Strauss, Michel Foucault, Jacques Lacan, Julia Kristeva, el grupo Tel Quel, Roland Barthes, y despu\u00e9s, Jean Baudrillard.<\/p>\n<p>La teor\u00eda de cierto modo desapareci\u00f3. Estuvo muy de moda en la Francia de mediados de los a\u00f1os 60 y hasta los 80 y pocos, y en los a\u00f1os 90 fue comenzando a desvanecerse, perdi\u00f3 mucho del aura que ten\u00eda. Su teor\u00eda era un pensamiento de aquello que estaba desapareciendo en las formas sociales contempor\u00e1neas. Algunos dieron a eso el nombre de posmodernismo, que yo lo veo m\u00e1s como una etiqueta pegada a ciertas mutaciones. Lo que lo caracteriz\u00f3 fue el ocaso de ciertas formas sociales, que Gianni Vatimo prefiri\u00f3 denominar en Italia como\u00a0<em>pensiero deboli<\/em>, el pensamiento no violento, fuera de la metaf\u00edsica, ya no m\u00e1s aquel dios transcendente, sino parcial, relativo, sujeto a muchas interpretaciones, y respetando la fabulaci\u00f3n sobre el mundo, en la senda de Nietzsche. Pero ellos fueron pensadores de la muerte tambi\u00e9n porque representaban la muerte de su propia continuidad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 sentido?<\/strong><br \/>\n-En el sentido de que acad\u00e9mica y metodol\u00f3gicamente no se podr\u00eda llevarlos muy al pie de la letra. Los pensadores tradicionales ten\u00edan por detr\u00e1s de s\u00ed una causa y la posibilidad de una continuidad metodol\u00f3gica, vea sino a Marx, e incluso a Sartre. Estos de los que estamos hablando no ten\u00edan una cosa ni la otra, eran m\u00e1s relacionados con el texto que con la vida concreta agit\u00e1ndose, y eran personas con un brillo que ilumina mucho y se apaga enseguida. Quienes intent\u00f3 posteriormente escribir como Barthes no se salieron bien.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l a es su relaci\u00f3n con ellos?<\/strong><br \/>\n-Yo estudi\u00e9 con algunos de ellos en Francia, como Barthes, y me relaciono incluso personalmente con uno de ellos, que es Baudrillard. Pero la cuesti\u00f3n que interesa ac\u00e1 es que, al igual que ellos, de hecho no creo en el universalismo y en la exactitud cient\u00edfica de las ciencias sociales. De esta manera, el gran inter\u00e9s epistemol\u00f3gico de la comunicaci\u00f3n es traer hacia el panorama del pensamiento social una relativizaci\u00f3n del conocimiento disciplinario. No creo que la comunicaci\u00f3n sea propiamente una disciplina. Repitiendo un juego de palabras que ya se ha hecho, es m\u00e1s bien una indisciplina en relaci\u00f3n con l\u00edmites r\u00edgidos, estrechos, disciplinarios.<\/p>\n<p><strong>Y sin esos l\u00edmites, \u00bfpuede tornarse claro el objeto de un campo del conocimiento?<\/strong><br \/>\n-S\u00ed, y con ello, se observa en primer lugar que el objeto de la comunicaci\u00f3n no lo constituyen los medios, su objeto es la vinculaci\u00f3n humana. O sea, c\u00f3mo y por qu\u00e9 estamos socialmente juntos. Cu\u00e1l es el lazo que hace que, estando en una comunidad, podamos odiarnos y matarnos, pero permanezcamos juntos. M\u00e1s all\u00e1 del trabajo, m\u00e1s all\u00e1 de la econom\u00eda, existe una cosa llamada v\u00ednculo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPero qu\u00e9 especificidad tiene ese v\u00ednculo que es el objeto de la comunicaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\n-Es el v\u00ednculo frente a otro tipo general de v\u00ednculo que se constituy\u00f3: el v\u00ednculo medi\u00e1tico. Esto quiere decir lo siguiente: que es el v\u00ednculo frente a la relaci\u00f3n; en otras palabras: los medios son relacionales; la comunicaci\u00f3n es vinculativa. \u00bfY cu\u00e1l es la diferencia entre el v\u00ednculo y la relaci\u00f3n? Que el v\u00ednculo atraviesa el cuerpo, el afecto, pasa por los sentimientos, por el odio, en cuanto que la relaci\u00f3n entre personas puede ser completamente impersonal; es decir, son individuos atomizados, separados, que se relacionan jur\u00eddicamente y pulidamente, por derecho y por etiqueta. El v\u00ednculo puede incluso estar atravesado por el derecho, pero es emocional, es libidinal, es afectivo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl v\u00ednculo en una atm\u00f3sfera medi\u00e1tica tiene esas mismas propiedades?<\/strong><br \/>\n-Puede tenerlas, el problema es que a medida en que eso sucede, en la coexistencia con la fuerza de un v\u00ednculo relacional, que es por entero societal -cosa que distingo de aquello que llamamos social. Comprendo al primero como la fuerza de las instituciones de la sociedad, del Estado, que nos mantiene juntos. Ahora bien, los medios mantienen con su p\u00fablico un v\u00ednculo societal, fingiendo que \u00e9ste es social, porque trabaja con las emociones. Los medios crean relaci\u00f3n, y para hacerlo necesitan instaurar otro tipo de sociabilidad, otra regla vinculativa.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 manera?<\/strong><br \/>\n-Observe el truco de la televisi\u00f3n, por ejemplo. Aquella familiaridad con la que \u00e9sta llega dentro de casa, aquella mirada simp\u00e1tica del presentador, que no es la del orador en plaza p\u00fablica, es un pretexto vinculativo. En la relaci\u00f3n, las identidades parecen estar listas, acabadas, y se conectan a trav\u00e9s cables jur\u00eddicos, sociopsicol\u00f3gicos, etc., mientras que el v\u00ednculo, aun cuando es atravesado por esto, es emocional. La comunicaci\u00f3n es la ciencia que trabaja sobre eso -y yo digo que es propiamente la ciencia, no en el sentido positivista, sino en el sentido que ten\u00edamos en el siglo XVIII, y que est\u00e1 en Kant, est\u00e1 en los fil\u00f3sofos sensualistas, en el sentido de la lengua bien hecha, y capaz de ser de este modo reconocida por la comunidad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPero no es una exageraci\u00f3n calificar a la comunicaci\u00f3n como una ciencia?<\/strong><br \/>\n-De ninguna manera, la ciencia no tiene por qu\u00e9 ser necesariamente un conocimiento exacto y universal. Existe ese sentido de la ciencia como lengua bien estructurada, y vista as\u00ed, la comunicaci\u00f3n nos brinda el pretexto para hablar de un tipo emergente de sociabilidad, que no est\u00e1 anclada en un territorio, que constituye procesos, relaciones escenificadas en las cuales su realidad es virtual, y que hoy en d\u00eda est\u00e1n juntas con otras formas hist\u00f3ricas de sociabilidad.<\/p>\n<p><strong>La investigaci\u00f3n en comunicaci\u00f3n permitir\u00eda entonces observar de manera aguda ese proceso de convivencia de las nuevas formas con formas tradicionales de sociabilidad.<\/strong><br \/>\n-Exactamente. Eso ya ha sido anunciado por varias personas de maneras diferentes. Yo intent\u00e9 anunciarlo de manera m\u00e1s n\u00edtida porque me bas\u00e9 en Arist\u00f3teles, cuando, de manera sencilla, en la \u00c9tica de Nic\u00f3maco, distingue, a ejemplo de lo que ya hiciera Plat\u00f3n en Filebo, tres g\u00e9neros de existencia en la Polis, tres modos de sociabilidad: el modo del conocimiento, que es el\u00a0<em>bios theoretikos<\/em>, el de los placeres, que es el\u00a0<em>bios apolaustikos<\/em>, y la sociabilidad pol\u00edtica, que es el\u00a0<em>bios politikos<\/em>.<\/p>\n<p>Ahora bien, pensando sobre cada una de esas esferas, en las cuales el individuo se aloja para ser social, me di cuenta de que aquello que existe con relaci\u00f3n a los medios -notando que \u00e9stos no constituyen \u00fanicamente un aparato de transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n de datos, sino que influyen en el v\u00ednculo y se relacionan con el v\u00ednculo-, indica que \u00e9stos conforman otro<em>bios<\/em> , que se muestra a partir de aquello que Arist\u00f3teles excluy\u00f3 de su sistema, que es el\u00a0<em>bios<\/em> de los negocios. Yo lo llamo entonces\u00a0<em>bios<\/em> medi\u00e1tico y\u00a0<em>bios<\/em> virtual. Sin territorio, hecho \u00fanicamente de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Y \u00e9sa es la base de su propuesta te\u00f3rica.<\/strong><br \/>\n-Exactamente, porque partiendo de all\u00ed, del\u00a0<em>bios<\/em> medi\u00e1tico como otro tipo de forma social, toda la metodolog\u00eda y la perspectiva sobre la comunicaci\u00f3n cambia, porque ya no me puedo valer m\u00e1s, en sentido estricto, de la sociolog\u00eda, de la antropolog\u00eda, de la filosof\u00eda, que son disciplinas y saberes que surgieron a partir de las articulaciones de los\u00a0<em>bios<\/em> hist\u00f3ricos, en torno del Estado, la religi\u00f3n y la econom\u00eda. Por lo tanto, lo que tengo as\u00ed es una desarticulaci\u00f3n de los objetos tradicionales, lo que me obliga a pensar un nuevo objeto, colocado en otro plano, en el cual no puedo ya hablar de sustancias, a las cuales voy a adjudicar cualidades como predicados. Esto es lo que sucede con la l\u00f3gica aristot\u00e9lica para hablar de lo social, la asignaci\u00f3n de cualidades, en cuanto que aqu\u00ed voy hablar de una l\u00f3gica que algunos autores caracterizan como procesual, y que yo voy llamarla l\u00f3gica propiamente comunicacional, una l\u00f3gica de las conexiones, de las interfaces.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cual es su propuesta metodol\u00f3gica para abordar ese campo?<\/strong><br \/>\n-Una cosa es la metodolog\u00eda, y otra diferente son los m\u00e9todos. Edgar Morin realiz\u00f3 esa distinci\u00f3n. La metodolog\u00eda est\u00e1 constituida por los m\u00e9todos ya probados, que muchas instituciones acad\u00e9micas aplican mec\u00e1nicamente. Yo dir\u00eda que la comunicaci\u00f3n tiene m\u00e9todo y no tiene mucha metodolog\u00eda. El m\u00e9todo es el trayecto en direcci\u00f3n a un objetivo, es un camino. Esto significa que todo y cualquier trabajo cient\u00edfico comporta una creaci\u00f3n, un descubrimiento, sea cual fuere. La comunicaci\u00f3n tiene aquella invenci\u00f3n que C. S. Peirce llamaba abducci\u00f3n, el instante del descubrimiento, el\u00a0<em>insight<\/em> en las ciencias sociales.<\/p>\n<p>Cuando se considera a los grandes explicadores de Brasil, como Gilberto Freyre y S\u00e9rgio Buarque de Holanda, se observa que existe una enorme investigaci\u00f3n personal subyacente a los textos, pero en ning\u00fan instante se encuentra en \u00e9stos el fetichismo de la investigaci\u00f3n. Y en tanto, con sus ideas, abducciones e\u00a0<em>insights<\/em>, ellos han sido verdaderas simientes. En esa misma senda, para m\u00ed, la comunicaci\u00f3n es acad\u00e9mica y te\u00f3ricamente un pretexto para hacer descubrimientos sobre lo social.<\/p>\n<p><strong>Alindagar sobre el m\u00e9todo, yo pensaba tambi\u00e9n en su defensa de la necesidad de una cierta vivencia pr\u00e1ctica para pensar la cuesti\u00f3n de la comunicaci\u00f3n.<\/strong><br \/>\n-Creo que la comunicaci\u00f3n, a diferencia de otras disciplinas sociales, es un tipo de estudio que no prescinde de una vivencia por parte del investigador. Para escribir sobre periodismo, es fundamental alguna experiencia en periodismo, por lo menos como alguien que se interna en una redacci\u00f3n, en el ambiente de una televisi\u00f3n, etc. Y para que esa reflexi\u00f3n te\u00f3rica venga desde adentro, debe aceptarse a los medios. La actitud no puede ser meramente la de la recusa nacida del moralismo cultural y intelectual, a la manera de la Escuela de Frankfurt -que, dicho sea de paso, creo que es una gran escuela.<\/p>\n<p>Pero en aquel momento, la tecnolog\u00eda emergente asustaba mucho a los grandes fil\u00f3sofos, como Adorno y Horkeimer. Es necesario aceptarlos porque se trata de una forma de vida que se comparte, qui\u00e9rase o no. Estamos todo el tiempo inmersos en ese objeto que es el\u00a0<em>bios<\/em> medi\u00e1tico y, como escrib\u00ed en el libro, entramos y salimos de \u00e9ste todo el tiempo, porque ese\u00a0<em>bios<\/em> es parasitario de los\u00a0<em>bios<\/em> hist\u00f3ricos. Con eso quiero decir que el\u00a0<em>bios<\/em> medi\u00e1tico extrae la sustancia de las simulaciones que efect\u00faa, sus contenidos y la apariencia que quiere darle al mundo, del mundo anterior. Por eso es muy conservador en lo que se refiere a las formas. En el fondo, la televisi\u00f3n, por ejemplo, quiere que cada espectador se reconozca en ella para facilitar su relaci\u00f3n, no quiere que el sujeto se lacere ni que rompa su imagen, quiere un reconocimiento de s\u00ed por parte del espectador, tal como el sujeto que se mira en el espejo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDada su condici\u00f3n de profesor, c\u00f3mo hace para transmitir pistas claras sobre el m\u00e9todo para pensar la comunicaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\n-Primeramente me encargo de imprimirle una excitaci\u00f3n metodol\u00f3gica a esa l\u00f3gica anal\u00f3gica. Dado un fen\u00f3meno, propongo: vamos a examinarlo en sus niveles econ\u00f3mico, pol\u00edtico e ideol\u00f3gico. Hago esto de manera ensay\u00edstica, reflexiva, leyendo materiales, peri\u00f3dicos, conversando, lo que no impide que el alumno pueda hacer cada uno de esos niveles sociol\u00f3gicamente, y con investigaci\u00f3n de campo. M\u00ed m\u00e9todo personal es la interconexi\u00f3n de las tres instancias, por lo tanto, es isom\u00f3rfico, porque procuro ver de qu\u00e9 manera, formas diferentes tienen un isos, un punto en com\u00fan. Creo que eso puede permanecer, metodol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p><strong>Hablemos sobre la noci\u00f3n del<em>bios<\/em> medi\u00e1tico como algo que tiene la superficie plana del espejo. \u00bfPuede resumir eso ahora?<\/strong><br \/>\n-El espejo refleja y al mismo tiempo encierra a la imagen en su superficie plana. No tiene profundidad de vida, y ese estar encerrado en una superficie plana es la condici\u00f3n del hombre que vive en el<em>bios<\/em> medi\u00e1tico. Es como Alicia en el pa\u00eds de los espejos. Es decir, si yo estoy en el espejo y estoy con una iluminaci\u00f3n azul, soy el ciudadano azul del espejo. Ese azul, rojo o lila que los medios iluminan constituye propiamente el\u00a0<em>bios<\/em> medi\u00e1tico. El\u00a0<em>bios<\/em> es una cualidad, una iluminaci\u00f3n particular. Un lado de pura apariencia que permite un contagio y una refracci\u00f3n infinitos: una imagen remite a otra, que remite a otra, infinitamente, y hasta que yo las recibo ya estoy tan acostumbrado a ellas que yo mismo ya soy imagen.<\/p>\n<p>De cualquier manera, los medios de comunicaci\u00f3n reducen el discurso de lo real hist\u00f3rico a aquello que es posible dentro de la superficie del espejo. Y en esa reducci\u00f3n de la substancia a suimagen transcurre la transformaci\u00f3n del mundo. Por eso Heidegger dice sobre la t\u00e9cnica: la modernidad es el mundo que se transform\u00f3 en imagen. La mercader\u00eda es una imagen, no cualquier imagen, sino la imagen como la forma m\u00e1s perfecta y acabada de la mercader\u00eda, porque lo que seduce en ella no es su valor de uso, sino el valor de cambio social que adquiri\u00f3 y que es s\u00edgnico, es decir, una mercader\u00eda es tanto m\u00e1s seductora hoy cuanto m\u00e1s recibe una valoraci\u00f3n desde la mirada de los otros, desde el mercado.<\/p>\n<p><strong>La imagen es el resultado. \u00bfPero cu\u00e1l es el origen de ese proceso?<\/strong><br \/>\n-El origen es el mercado y el consumo, por lo tanto es el cambio en el universo de la producci\u00f3n. El modo de producci\u00f3n tradicional involucraba como ideolog\u00eda al trabajador, que produce directamente alguna cosa, y el modelo de ese trabajo surge de la f\u00e1brica, aunque se trate de un trabajador intelectual: doy tantas horas y mi trabajo puede medirse en horas o seg\u00fan mi rendimiento. Con la devaluaci\u00f3n del trabajo fabril y su sustituci\u00f3n por especialistas en m\u00e1quinas o en administraci\u00f3n o gesti\u00f3n del conocimiento, pasamos cada vez m\u00e1s a operar con signos, con im\u00e1genes de las cosas, y muchas veces, el trabajo en una gran empresa es la imagen, es aquel tipo que no sabe hacer nada, pero circula, gestiona, administra relaciones. La relaci\u00f3n en s\u00ed misma pas\u00f3 a ser un valor. La imagen pas\u00f3 a administrar, a invadir, a colonizar lo social. Pero se puede objetar: \u00bfpero no fue siempre as\u00ed? S\u00ed, fue siempre as\u00ed, pero ps\u00edquicamente, internamente, a nivel individual. El problema es que esto ha salidodel individuo y se realiza a trav\u00e9s de los medios. Por lo tanto, las im\u00e1genes se sustancializan sin que se pueda tocarlas, \u00e9stas solicitan \u00fanicamente la potencia de la mirada.<\/p>\n<p><strong>En toda la modernidad de occidente, la mirada se constituye como un instrumento de poder. Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que ha cambiado contempor\u00e1neamente?<\/strong><br \/>\n-El poder de ver se traslada, se democratiza, ya no se trata de verse magnificado en los espejos de la gran casa burguesa, en los retratos, en las avenidas con las cuales se racionalizaron las ciudades. Estas estrategias oculares cl\u00e1sicas se trasladaron a las m\u00e1quinas de visi\u00f3n, la mirada de las subjetividades dominantes o dominadas se traslad\u00f3 a los objetos t\u00e9cnicos, como los de la medicina o los de la diversi\u00f3n. Tenemos entonces un paisaje en el cual lo interobjetivo es m\u00e1s fuerte que lo intersubjetivo. El individuo es un elemento humano en una cadena de objetos t\u00e9cnicos en el sistema.<\/p>\n<p>El portero que controla el garaje es un elemento en una cadena t\u00e9cnica. Y esto transforma profundamente las relaciones en la sociedad. Con relaci\u00f3n a los medios de comunicaci\u00f3n, las m\u00e1quinas de visi\u00f3n ensanchan el espacio p\u00fablico. El acto pol\u00edtico p\u00fablico, que era para algunos miles, llega ahora a millones. Pero, por otro lado, la ampliaci\u00f3n tecnol\u00f3gica reduce la promesa de libre actuaci\u00f3n social. La representaci\u00f3n se autonomiza. El poder ya no est\u00e1 en donde creemos que est\u00e1, se traslad\u00f3 a la esfera t\u00e9cnica. Los medios traen aparejados la muerte de la pol\u00edtica y de la democracia representativa cl\u00e1sicas, entramos a la democracia plebiscitaria.<\/p>\n<p><strong>Esto lleva a la siguiente cuesti\u00f3n: con la muerte de las formas cl\u00e1sicas de representaci\u00f3n, con la debilitaci\u00f3n de la sociedad civil, \u00bfqu\u00e9 es lo que sucede en el plano social y pol\u00edtico?<\/strong><br \/>\n-Pienso que aquello que los autores denominan como pos-sociedad civil es apenas un r\u00f3tulo, pienso que la sociedad civil continua, y lo que observo es la emergencia de aquello que la idea hegeliana de sociedad civil dej\u00f3 de lado: la\u00a0<em>plebs<\/em>, elresto, lo que no se articul\u00f3 institucionalmente para integrarse plenamente al mundo del trabajo. Es la masa. Son los excluidos que aumentaron desmesuradamente con la globalizaci\u00f3n financiera del mundo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPero ese aumento no apunta hacia la barbarie, la violencia, el crimen?<\/strong><br \/>\n-Sin duda, es lo que estamos viendo hoy. No estoy diciendo que la plebe es arm\u00f3nica, cuando \u00e9sta ni siquiera tiene todav\u00eda un lenguaje civil, solamente un contralenguaje -la violencia es un contralenguaje. De cualquier manera, no nos olvidemos de que no hay fundaci\u00f3n de un grupo social sin violencia. La criminalidad urbana es insoportable porque la sociedad civil cl\u00e1sica no est\u00e1 preparada para lidiar con la violencia, a no ser en t\u00e9rminos de guerra. En la criminalidad, como en las guerras \u00e9tnicas, solamente en apariencia, est\u00e1 implicado un reordenamiento territorial por instantes de soberan\u00eda, que son instantes ca\u00f3ticos. Las masas est\u00e1n atravesando su momento de soberan\u00eda en la forma m\u00e1s insoportable, que es esa violencia que no es solamente para la obtenci\u00f3n de cosas, sino que es tambi\u00e9n de crueldad.<\/p>\n<p><strong>Considero extra\u00f1o el car\u00e1cter sombr\u00edo de su diagn\u00f3stico, ante la sensaci\u00f3n sutil que su libro transite de que existen salidas.<\/strong><br \/>\n-Yo coincido con la perspectiva del Milton Santos, que era la misma de Michel Serres, en el sentido de que la producci\u00f3n continua de escasez, de precariedad en las condiciones reales del mundo, genera un saber. Ese saber es aquello que denomino experiencia -lo constituyente, la fuente de cualquier acci\u00f3n. Y el Estado, o aprende con la plebe o desaparece.<\/p>\n<p><strong>\u00bfExiste una preocupaci\u00f3n de su parte con la acci\u00f3n pr\u00e1ctica del te\u00f3rico de la comunicaci\u00f3n, no es cierto?<\/strong><br \/>\n-Entiendo a la comunicaci\u00f3n como una filosof\u00eda p\u00fablica, es decir, volcada no solamente hacia la academia, sino tambi\u00e9n con una obligatoriedad de compromiso de volcarse hacia el gran p\u00fablico, para explicarle los medios de comunicaci\u00f3n. De esta forma, la reflexi\u00f3n en la comunicaci\u00f3n es una actividad comprometida con lo real hist\u00f3rico, y no una abstracci\u00f3n enteramente intemporal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una original teor\u00eda sostiene que el objeto de la comunicaci\u00f3n es la vinculaci\u00f3n humana, y crea el concepto de medi\u00e1tico como clave para comprender la sociedad actual","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"coauthors":[124],"class_list":["post-75550","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75550"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75550\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75550"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}