{"id":75551,"date":"2002-08-01T00:00:00","date_gmt":"2002-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/08\/01\/unos-maestros-muy-tranquilos\/"},"modified":"2016-01-29T16:56:54","modified_gmt":"2016-01-29T18:56:54","slug":"unos-maestros-muy-tranquilos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/unos-maestros-muy-tranquilos\/","title":{"rendered":"Unos maestros muy tranquilos"},"content":{"rendered":"<p>A simple vista, parece dif\u00edcil imaginar a los caracoles como una exquisita golosina. Ni hablar entonces de tenerlos como mascotas de los ni\u00f1os o, algo a\u00fan m\u00e1s inusitado, como un notable coeducador. El proyecto\u00a0<em>Utilizaci\u00f3n de Peque\u00f1os Criaderos (de caracoles) en la Terapia y en el Proceso Educativo<\/em>, creado en 2000 por la profesora Maria de F\u00e1tima Martins Pacheco dos Santos Lima, veterinaria del Departamento de Nutrici\u00f3n y Producci\u00f3n Animal de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), se inspir\u00f3 en las experiencias de pet terapia (terapia con animales) llevadas a cabo con perros, caballos, p\u00e1jaros e incluso delfines. &#8220;Pero no exist\u00edan registros, en ning\u00fan lugar del mundo, de trabajos con caracoles.<\/p>\n<p>Somos pioneros&#8221;, dice Maria de F\u00e1tima. El fundamento del proyecto &#8220;Dr. Caracol&#8221;, tal como es conocido, reside en los beneficios del v\u00ednculo hombre-animal. En el ambiente escolar, estos beneficios se suman a la posibilidad de utilizar a los animales para innovar en las t\u00e9cnicas de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Cerca de 360 alumnos desde el preescolar hasta el cuarto grado de la ense\u00f1anza b\u00e1sica de Pirassununga (interior de S\u00e3o Paulo) participan del proyecto. El equipo de la USP lleva a la escuela 500 caracoles destinados al contacto con los ni\u00f1os, criados en condiciones especiales de higiene y alimentaci\u00f3n, para no ocasionar riesgos para la salud. En la &#8220;clase&#8221; del &#8220;Dr. Caracol&#8221;, la rutina es divertida y amena: sentados en c\u00edrculos, en el centro de los cuales los monitores colocan peque\u00f1os grupos de caracoles, los alumnos aguardan que los visitantes salgan de sus caparazones.<\/p>\n<p>Mientras observan y entran en contacto con los caracoles, los alumnos responden un cuestionario enviado a la escuela anticipadamente. Preguntas sobre el origen del\u00a0<em>Achatina<\/em> (su nombre cient\u00edfico), h\u00e1bitat, forma f\u00edsica y comportamiento ayudan en los estudios de geograf\u00eda, ciencias y matem\u00e1tica, entre otras materias. &#8220;Las profesoras extienden el abordaje a su asignaturas&#8221;, cuenta Adriane Mara Del Ciello, directora de la EMEIF Catharina Sinotti.<\/p>\n<p><strong>Amigos<br \/>\n<\/strong>Pero la actividad de observaci\u00f3n de los caracoles no se limita al curr\u00edculo escolar. Tambi\u00e9n estimula reflexiones sobre la salud, la sexualidad y la ciudadan\u00eda. Instigados a mostrar lo que aprendieron con los caracoles, los chicos responden al un\u00edsono: &#8220;a ser amigos&#8221;, &#8220;a trabajar en grupo&#8221;, &#8220;a no tener prejuicios&#8221;. &#8220;Los animales funcionan como mediadores para que los ni\u00f1os expresen sus angustias&#8221;, eval\u00faa Josiane Perussi, becaria del proyecto en el \u00e1rea de psicolog\u00eda. Josiane cuenta que, en una de las escuelas en las que se aplica el &#8220;Dr. Caracol&#8221;, el proyecto ayud\u00f3 a identificar a un ni\u00f1o con graves problemas en su n\u00facleo familiar.<\/p>\n<p>Al evaluar la relaci\u00f3n del caracol con su caparaz\u00f3n, considerado como su &#8220;casa&#8221;, un alumno pudo decir que no le gustaba su propia casa porque sufr\u00eda malos tratos en ella. En otra ocasi\u00f3n, ni\u00f1as del cuarto grado realizaron un extenso cuestionamiento al respecto de la &#8220;menstruaci\u00f3n&#8221; de los caracoles hembras, con el evidente prop\u00f3sito de sacarse sus propias dudas al respecto del tema. &#8220;Sobre su propia menstruaci\u00f3n, ellas no tendr\u00edan coraje de preguntar&#8221;, concluye Josiane.<\/p>\n<p>El equipo del &#8220;Dr. Caracol&#8221; tambi\u00e9n consider\u00f3 animadores los efectos de la interacci\u00f3n de los ni\u00f1os especiales con los caracoles. En las escuelas que forman parte del proyecto y que realizan la inclusi\u00f3n, los ni\u00f1os con cuadros de autismo y s\u00edndrome de Down manifestaron satisfacci\u00f3n al estar en contacto con los animales. &#8220;A\u00fan no estamos preparados para actuar terap\u00e9uticamente en estos casos. Pero no abandonamos esa perspectiva, y consideramos que ser\u00e1 posible cuando haya una mayor maduraci\u00f3n de la metodolog\u00eda y una mayor multidisciplinariedad del equipo&#8221;, dice Maria de F\u00e1tima, que intenta incorporar un becario del \u00e1rea de pedagog\u00eda al grupo.<\/p>\n<p>La profesora Marilei Barbelli Metzner cree que se logr\u00f3 una gran mejora en la sociabilizaci\u00f3n de los ni\u00f1os. &#8220;Se volvieron m\u00e1s d\u00f3ciles, pasaron a comprender mejor al pr\u00f3jimo y sus diferencias&#8221;, dice Marilei, a\u00f1adiendo que las madres tambi\u00e9n relataron que sus hijos pasaron a comer verduras y tomar t\u00e9 de poleo despu\u00e9s de saber que \u00e9stos son los alimentos del caracol.<\/p>\n<p>No obstante, no existen instrumentos sistem\u00e1ticos de evaluaci\u00f3n del impacto del proyecto en el desempe\u00f1o escolar. Seg\u00fan Maria de F\u00e1tima, se hace una evaluaci\u00f3n cualitativa, con base en el an\u00e1lisis directo de la interacci\u00f3n de los caracoles con los ni\u00f1os. &#8220;Por los dibujos, por las descripciones y por la participaci\u00f3n de cada aluno, verificamos las ideas y los conceptos existentes entre los alumnos, buscando una correlaci\u00f3n con la ense\u00f1anza a trav\u00e9s de los animales&#8221;, concluye Maria de F\u00e1tima.<\/p>\n<p><strong>Cafecito<br \/>\n<\/strong>Una das principales dificultades para la aplicaci\u00f3n del proyecto, reconocido por la Fundaci\u00f3n Get\u00falio Vargas como in\u00e9dito en el \u00e1rea de educaci\u00f3n, es la sensibilizaci\u00f3n de los profesores de las escuelas participantes. &#8220;Al principio, cuando el equipo llegaba a la escuela, las maestras aprovechaban para tomar un cafecito durante la actividad con los caracoles&#8221;, cuenta Maria de F\u00e1tima. Actualmente, seg\u00fan la coordinadora, se observa una mayor interacci\u00f3n, y los caracoles son m\u00e1s explotados en las clases. Pero incluso as\u00ed, Maria de F\u00e1tima reconoce que los profesores no est\u00e1n motivados para desarrollar actividades complementarias -principalmente en la red p\u00fablica- porque no son remunerados para ello.<\/p>\n<p>Maria de F\u00e1tima, que pretende extender la aplicaci\u00f3n del &#8220;Dr. Caracol&#8221; a otras escuelas ni bien pueda aumentar el tama\u00f1o de su equipo, planea una etapa posterior del trabajo: &#8220;Quiero llevar otros animales a las escuelas. Creo que esta experiencia tambi\u00e9n es valiosa para despertar tempranamente en los ni\u00f1os el espirito de investigaci\u00f3n cient\u00edfica&#8221;.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><br \/>\nUtilizaci\u00f3n de Peque\u00f1os Criaderos (de caracoles) en la Terapia y en el Proceso Educativo\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/5862\/dr-escargot-utilizacao-de-pequenas-criacoes-na-terapia-e-no-processo-educacional\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 00\/02626-4<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Auxilio a la investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Maria de F\u00e1tima Martins &#8211; Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 27.656,00<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Proyecto de la USP utiliza caracoles en la ense\u00f1anza de los chicos","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[437,785],"class_list":["post-75551","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75551","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75551"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75551\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75551"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75551"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}