{"id":75572,"date":"2002-08-01T10:50:00","date_gmt":"2002-08-01T13:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/08\/01\/hacia-una-terapia-genetica-para-gallinas\/"},"modified":"2015-07-21T12:31:54","modified_gmt":"2015-07-21T15:31:54","slug":"hacia-una-terapia-genetica-para-gallinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/hacia-una-terapia-genetica-para-gallinas\/","title":{"rendered":"Hacia una terapia gen\u00e9tica para gallinas"},"content":{"rendered":"<p>En medio de tantas posibilidades brindadas por la biotecnolog\u00eda, investigadores del Centro de Biolog\u00eda Molecular e Ingenier\u00eda Gen\u00e9tica (CBMEG) de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) lograron dar un gran paso hacia la formulaci\u00f3n de un nuevo medicamento para el tratamiento de la coccidiosis aviaria, una enfermedad que provoca infecci\u00f3n intestinal, debilidad y p\u00e9rdida de peso en los pollos. Los investigadores identificaran en una peque\u00f1a prote\u00edna (p\u00e9ptido) el camino hacia una nueva terapia en el combate contra los protozoos (<em>Eimeria spp<\/em>.) causantes de la enfermedad. La importancia de este descubrimiento est\u00e1 directamente ligada a las p\u00e9rdidas anuales ocasionadas por la coccidiosis a los avicultores brasile\u00f1os: 20 millones de d\u00f3lares. Una parte de esas p\u00e9rdidas es ocasionada por el gasto con los medicamentos anticoccidianos actuales, que est\u00e1n perdiendo la guerra contra el protozoo, generando individuos resistentes a las drogas.<\/p>\n<p>La idea inicial de los investigadores, coordinados por el profesor Adilson Leite, es crear una variedad de ma\u00edz transg\u00e9nico que incorpore al p\u00e9ptido en sus semillas e se integre a la alimentaci\u00f3n b\u00e1sica de las aves. Este tratamiento ya ha suscitado el inter\u00e9s de dos empresas multinacionales -una estadounidense y otra canadiense-, que analizan la posibilidad de dar prosecuci\u00f3n a los estudios. El conocimiento de los investigadores se resguarda en un pedido de patente depositado tanto en Estados Unidos como en Europa y Brasil. Dicha patente, financiada por la FAPESP a trav\u00e9s del N\u00facleo de Patentes y Licencias de Tecnolog\u00eda (Nuplitec), vale para el propio p\u00e9ptido, para sus variantes y tambi\u00e9n para el m\u00e9todo de identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para Leite, una de las claves del \u00e9xito consisti\u00f3 en estudiar en detalle el ciclo de desarrollo del protozoario\u00a0<em>Eimeria acervulina<\/em>, una de las siete especies causantes de la coccidiosis, incluso para que se pudiera determinar la etapa m\u00e1s vulnerable a los posibles tratamientos. Para dicho trabajo, el equipo del CBMEG cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de la profesora Urara Kawazoe, encargada del Laboratorio de Coccidiosis Aviaria del Departamento de Parasitolog\u00eda del Instituto de Biolog\u00eda (IB) de la Unicamp. Los investigadores sab\u00edan que la transmisi\u00f3n de la enfermedad se produce cuando las gallinas, picoteando en el suelo, ingieren oocistos (el &#8220;huevo&#8221; de protozoo envuelto en dos resistentes capas de protecci\u00f3n) de\u00a0<em>Eimeria<\/em>, eliminados junto con los excrementos por las aves enfermas.<\/p>\n<p><strong>La invasi\u00f3n del par\u00e1sito<br \/>\n<\/strong>En la molleja del animal, luego de ser ingerido, el oocisto es partido, y se rompe la primera capa. Posteriormente, a causa de la acci\u00f3n de las enzimas de la digesti\u00f3n, las formas invasivas del par\u00e1sito, denominadas esporozoitos, son desprovistas de la segunda capa. Esto sucede en el intestino del ave, tras su paso por el est\u00f3mago. En la etapa final, el par\u00e1sito primero se adhiere, y luego invade las c\u00e9lulas de la superficie interna del intestino, pasando a usarlas como un nuevo escudo contra el sistema inmunol\u00f3gico de los animales.<\/p>\n<p>&#8220;La fase en la que el par\u00e1sito es m\u00e1s vulnerable es en el momento en que los esporozoitos son liberados. All\u00ed \u00e9ste no tiene protecci\u00f3n. En ese punto deb\u00edamos actuar&#8221;, explica Arnaldo da Silva Junior, tambi\u00e9n investigador del CBMEG. Cuando desembarcan en el intestino, los esporozoitos de\u00a0<em>Eimeria<\/em> reconocen el local y secretan prote\u00ednas de adhesi\u00f3n. Si el grupo de la Unicamp lograse identificar p\u00e9ptidos que bloqueasen la acci\u00f3n de esas prote\u00ednas de reconocimiento o de adhesi\u00f3n, evitar\u00eda la invasi\u00f3n de las c\u00e9lulas y dar\u00eda un gran paso en direcci\u00f3n hacia una nueva posibilidad de tratamiento para la enfermedad.<\/p>\n<p>Para encontrar los posibles p\u00e9ptidos de combate, el equipo opt\u00f3 por un m\u00e9todo de selecci\u00f3n llamado\u00a0<em>phage display<\/em>. Los investigadores utilizaron un virus que infecta a la bacteria\u00a0<em>Escherichia coli<\/em> -llamado bacteri\u00f3fago M13- que funcion\u00f3 como una biblioteca de p\u00e9ptidos. El organismo presentaba p\u00e9ptidos en una de sus prote\u00ednas que involucraban todas las combinaciones y arreglos de secuencias que los investigadores necesitaban. &#8220;Eran 20 amino\u00e1cidos en 12 posiciones diferentes, lo que genera un n\u00famero astron\u00f3mico de informaciones. Todo lo que quer\u00edamos estaba all\u00ed&#8221;, asegura Silva Junior.<\/p>\n<p>En el laboratorio, los esporozoitos fueron colocados en contacto con los bacteri\u00f3fagos M13 en repetidas oportunidades. Luego de ese proceso, aquellos virus que conten\u00edan p\u00e9ptidos que presentaron afinidad con los esporozoitos de\u00a0<em>Eimeria<\/em> fueron separados e identificados. &#8220;Eran los mejores entre los mejores&#8221;, dice Silva Junior. Al final, los investigadores notaron que la selecci\u00f3n convergi\u00f3 hacia un \u00fanico p\u00e9pt\u00eddo, que cuando fue probado, present\u00f3 una actividad anticoccidiana. Dicho p\u00e9ptido, llamado PW2, fue sintetizado qu\u00edmicamente e incubado con los par\u00e1sitos en laboratorio, para probar su eficacia. La representaci\u00f3n gr\u00e1fica de la estructura tridimensional de la mol\u00e9cula, que permitir\u00e1 futuros estudios para el desarrollo del nuevo medicamento, fue construida por el Centro Nacional de Resonancia Magn\u00e9tica Nuclear de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ).<\/p>\n<p>En peque\u00f1as concentraciones, el PW2 logr\u00f3 bloquear en un 70% la invasi\u00f3n de los protozoarios en las c\u00e9lulas del intestino de los pollos. Y m\u00e1s a\u00fan: se verific\u00f3 que el p\u00e9ptido provoca alteraciones en la permeabilidad de la membrana del par\u00e1sito. Esto hace que los investigadores trabajen con la hip\u00f3tesis de que, aun cuando el 30% restante logre llegar a la superficie del intestino de las aves, probablemente fallar\u00e1 en su intento de proseguir su ciclo. Durante los estudios, el PW2 fue probado contra dos especies del protozoo, que son las m\u00e1s frecuentes en Brasil: la\u00a0<em>Eimeria acervulina y la Eimeria tenella<\/em>. Existen otros cinco tipos que no fueron evaluados, ya que no son tan representativos. Pero los investigadores creen que el efecto ben\u00e9fico ser\u00eda el mismo.<\/p>\n<p><strong>Gen en el ma\u00edz<br \/>\n<\/strong>Las nuevas etapas de los estudios son las pruebas con aves vivas y la creaci\u00f3n de un ma\u00edz que porte en su c\u00f3digo gen\u00e9tico el p\u00e9ptido anticoccidiano PW2. La tecnolog\u00eda para la obtenci\u00f3n de esa variedad es conocida desde hace mucho tiempo por el grupo de la Unicamp (lea\u00a0<em>Pesquisa FAPESP<\/em> n\u00ba 49 &#8211; diciembre\/ 1999 &#8211;<em>&#8220;Ma\u00edz productor de hormonas&#8221;<\/em>). &#8220;Basta introducir una secuencia de ADN, llamada casete de expresi\u00f3n, que contenga el gen de inter\u00e9s, en la semilla del cereal&#8221;, resume Leite. La idea trae aparejada otra gran ventaja: por a\u00f1adidura y sin querer, los investigadores constataron que el p\u00e9ptido descubierto es tambi\u00e9n eficaz para inhibir la acci\u00f3n de algunos hongos, entre \u00e9stos los del g\u00e9nero\u00a0<em>Aspergillus<\/em>, precisamente aqu\u00e9llos que provocan moho en el ma\u00edz almacenado. &#8220;Ganaremos en las dos puntas&#8221;, completa el coordinador de los estudios.<\/p>\n<p>Y estas novedades llegan en buen momento. La incidencia de la coccidiosis aviaria en Brasil est\u00e1 registrando una curva creciente. Luego de estacionarse en menos de un 10% en la d\u00e9cada del 80, en virtud de los medicamentos, volvi\u00f3 a subir y lleg\u00f3 al 40% en la d\u00e9cada del 90, pues el protozoario se volvi\u00f3 resistente a los remedios en uso. La coccidiosis es una enfermedad m\u00f3rbida, es decir que en muchos casos, sus s\u00edntomas son notados solamente a la hora de la faena, cuando ya no hay nada que hacer. La dolencia no mata a los pollos, pero al provocarles una infecci\u00f3n intestinal, hace que \u00e9stos pierdan su capacidad de transformar el alimento consumido en peso. Por lo tanto, el descubrimiento del PW2 puede representar una nueva etapa en el combate contra la coccidiosis aviaria. Puede incluso disminuir los costos de la avicultura, pues el remedio preventivo ya estar\u00eda incorporado al propio alimento balanceado.<\/p>\n<p><strong>EL PROYECTO<\/strong><br \/>\n<em>Pedido de Patente para un Nuevo M\u00e9todo de Selecci\u00f3n de P\u00e9ptidos Antimicrobianos ydel P\u00e9ptido Anticoccidiano PW2<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nPrograma de Apoyo a la Propiedad Intelectual<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nAdilson Leite &#8211; Unicamp<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 65.044,05<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores de la Unicamp descubren una prote\u00edna que puede usarse para combatir una enfermedad aviaria","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[281],"coauthors":[109],"class_list":["post-75572","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-biotecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75572"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75572\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75572"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}