{"id":75576,"date":"2002-09-01T00:00:00","date_gmt":"2002-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/09\/01\/el-infarto-factores-que-lo-originan-o-lo-evitan\/"},"modified":"2015-03-18T13:21:08","modified_gmt":"2015-03-18T16:21:08","slug":"el-infarto-factores-que-lo-originan-o-lo-evitan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-infarto-factores-que-lo-originan-o-lo-evitan\/","title":{"rendered":"El infarto &#8211; Factores que lo originan o lo evitan"},"content":{"rendered":"<p>Un estudio nacional recientemente concluido, llevado a cabo con 2.558 personas, determina y jerarquiza los comportamientos y los par\u00e1metros cl\u00ednicos que aumentan o disminuyen las posibilidades de que los brasile\u00f1os sufran infarto de miocardio, un problema cardiovascular que mata anualmente a alrededor de 60 mil personas en el pa\u00eds y es una de las principales causas de muerte en el mundo industrializado. En la cima de la lista de los factores de riesgo, aparece y lejos el h\u00e1bito de fumar. Seg\u00fan se desprende de este trabajo, coordinado por el Instituto Dante Pazzanese de Cardiolog\u00eda de S\u00e3o Paulo, el consumo diario de m\u00e1s de cinco cigarrillos casi llega a quintuplicar la probabilidad de ataques card\u00edacos.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n figuran en la lista como mayores factores de riesgo, siempre en orden de importancia decreciente, la diabetes melitus (el elevado \u00edndice de az\u00facar en la sangre), la acumulaci\u00f3n excesiva de grasa en el abdomen, antecedentes familiares de enfermedades coronarias, elevados niveles de LDL-colesterol (el popular mal colesterol) y la alta presi\u00f3n arterial (superior a 14 por 9). Cada uno de esos indicadores eleva, de manera independiente, de dos a tres veces el riesgo de infarto.<\/p>\n<p>En la otra punta, entre los comportamientos que pueden reducir la incidencia de ese problema cardiovascular, la investigaci\u00f3n lleg\u00f3 a un resultado sorprendente: el consumo de alcohol se mostr\u00f3 como la m\u00e1s efectiva forma de protecci\u00f3n contra ataques card\u00edacos. Personas que toman alguna bebida alcoh\u00f3lica por lo menos tres veces por semana tienen un 40% de probabilidades de ser v\u00edctimas de infartos. Quienes ingieren alcohol hasta dos veces por semana exhiben una probabilidad un 25% menor de sufrir infartos.<\/p>\n<p>Este estudio, que ser\u00e1 presentado por primera vez al final de este mes, durante el Congreso Brasile\u00f1o de Cardiolog\u00eda en S\u00e3o Paulo, no abord\u00f3 el tipo de bebida consumida por los usuarios de alcohol, ni su cantidad. Pero los autores de la investigaci\u00f3n advierten: ese efecto, aparentemente proporcional a la cantidad ingerida de bebida, solamente es v\u00e1lido para el consumo moderado de alcohol. Est\u00e1 probado que medidas excesivas devino, whisky, cerveza o cualquier otra bebida pueden, al margen de causar dependencia y accidentes de toda \u00edndole, aumentar la presi\u00f3n arterial y los niveles de triglic\u00e9ridos (un tipo de grasa), dos condiciones que favorecen la ocurrencia de infartos.<\/p>\n<p>Al margen del alcohol, solamente otro factor -a decir verdad, la ocurrencia simult\u00e1nea de dos factores- logr\u00f3 un efecto protector similar: el alto nivel de escolaridad en personas con ingresos mensuales superiores a 1.200 reales. Individuos con formaci\u00f3n universitaria ubicados en esa franja salarial presentan un riesgo un 32% menor de padecer infartos. Curiosamente, la pr\u00e1ctica de actividades deportivas no se revel\u00f3 como un factor de protecci\u00f3n contra el infarto, aunque los an\u00e1lisis preliminares mostraron ese beneficio.<\/p>\n<p>&#8220;Eso no quiere decir que el ejercicio f\u00edsico no sea importante, pero su peso fue menor en nuestro estudio&#8221;, afirma el cardi\u00f3logo Leopoldo Soares Piegas, director cl\u00ednico del Instituto Dante Pazzanese y coordinador del estudio, intitulado Evaluaci\u00f3n de los Factores de Riesgo para Infarto Agudo de Miocardio (Afirmar, seg\u00fan su sigla en portugu\u00e9s). &#8220;Para quienes fuman, abandonar el cigarrillo es m\u00e1s importante que comenzar a hacer ejercicios, en t\u00e9rminos de prevenci\u00f3n de infartos.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Riesgos multiplicados<br \/>\n<\/strong>Personas con m\u00e1s de un h\u00e1bito o par\u00e1metro cl\u00ednico que eleva las probabilidades de padecer infartos deben multiplicar -y no solamente sumar- el riesgo relativo atribuido a ese indicador por la investigaci\u00f3n. El riesgo relativo o raz\u00f3n de posibilidades (<em>odds-ratio<\/em> , en ingles) es un valor num\u00e9rico que muestra cu\u00e1ntas veces un determinado factor aumenta las chances de infarto en una determinada poblaci\u00f3n. Un ejemplo: entre los brasile\u00f1os, de acuerdo con la investigaci\u00f3n, fumar por lo menos cinco cigarrillos por d\u00eda equivale a un riesgo relativo de 4,9.<\/p>\n<p>Aqu\u00e9llos que encienden cada 24 horas esa cantidad de cigarrillos, tienen casi 4,9 veces mayor riesgo de sufrir infarto que los que no fuman. Por lo tanto, una persona que presenta los tres principales indicadores que favorecen la aparici\u00f3n de ataques card\u00edacos -tabaquismo, diabetes (riesgo relativo de 2,8) y exceso de grasa abdominal (riesgo relativo de 2,4)- tienen 32,8 veces mayores chances (4,9 x 2,8 x 2,4) de ser v\u00edctimas de ese problema de salud que un individuo sin ning\u00fan factor de riesgo para infarto. &#8220;En t\u00e9rminos de salud p\u00fablica, tabaco, diabetes y obesidad pueden ser controlados y atenuados con medidas sencillas, diagn\u00f3stico precoz e informaci\u00f3n&#8221;, dice Piegas. El estudio muestra que no basta reducir el n\u00famero de cigarrillos consumidos: lo ideal es abandonar el h\u00e1bito, porque el fumar poco -menos de cinco cigarrillos por d\u00eda- ya duplica el riesgo de infarto.<\/p>\n<p>Se estima que se producen en Brasil alrededor de 300 mil infartos de miocardio anualmente, de los cuales la quinta parte de los casos acaba en muerte. Ese problema cardiovascular es producto de la acumulaci\u00f3n de placas de grasa en la arteria coronaria, que abastece de sangre al coraz\u00f3n. Si no se lo controla, este fen\u00f3meno lleva a la formaci\u00f3n de co\u00e1gulos, que obstruyen el suministro de sangre hacia el m\u00fasculo card\u00edaco. Cuando sucede esto, el paciente sufre el com\u00fanmente llamado ataque card\u00edaco: experimenta un dolor s\u00fabito e intenso en la regi\u00f3n del pecho, que puede esparcirse hacia el cuello y los brazos. &#8220;Atacando sobre tres principales factores de riesgo de infarto, reducimos considerablemente las muertes en raz\u00f3n de ese problema&#8221;, opina Piegas. El cardi\u00f3logo cita el ejemplo de Finlandia, que tan solo con el control del tabaquismo y de los niveles de colesterolredujo en un 55% las muertes por infarto y derrame durante la d\u00e9cada pasada.<\/p>\n<p>Las conclusiones se apoyan en el an\u00e1lisis de 33 variables cl\u00ednicas y de laboratorio de 1.279 v\u00edctimas de infarto y 1.279 personas sin este tipo de problema (el grupo de control) que fueron atendidas entre octubre de 1997 y noviembre de 2000 en 104 hospitales p\u00fablicos y privados de 51 ciudades de 19 estados brasile\u00f1os, cubriendo todas las regiones del pa\u00eds. Se compar\u00f3 una serie de variables de pacientes que sufrieron su primer infarto y fueron atendidos en un centro cl\u00ednico con las de personas sanas de igual sexo y franja de edad, que integraron el grupo control. Para cada paciente con infarto se procur\u00f3 encontrar su par ideal, un individuo control de cinco a\u00f1os m\u00e1s o menos como m\u00e1ximo y, preferentemente, que hubiera sido atendido en el mismo hospital o ciudad. De esa forma, se evit\u00f3 comparar a un infartado de R\u00edo Grande do Sul con una persona sana de Bah\u00eda.<\/p>\n<p>No se pretend\u00eda entender el mecanismo de actuaci\u00f3n de los factores de riesgo y de protecci\u00f3n contra el infarto, sino dimensionar el peso de su influencia sobre el ataque card\u00edaco. Por definici\u00f3n, se califica como diab\u00e9tica a la persona que presenta como m\u00ednimo 126 miligramos de glucosa por decilitro de sangre. La cantidad de grasa localizada en el abdomen de un individuo se considera que es elevada cuando la relaci\u00f3n cintura-cadera -la divisi\u00f3n de la medida de la primera por la segunda- es mayor que 0,93 para los hombres y 0,83 para las mujeres. En el caso del LDL-colesterol, sus \u00edndices son considerados altos cuando superan los 100 miligramos por decilitro de sangre.<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de los estudios realizados en el exterior, el tabaquismo constituye el principal h\u00e1bito o dato cl\u00ednico que favorece la aparici\u00f3n de infartos. En la India, un trabajo similar, llevado a cabo en 1996, arrib\u00f3 a id\u00e9ntica conclusi\u00f3n y estim\u00f3 que el consumo diario de diez cigarrillos eleva 3,6 veces el riesgo de sufrir un ataque card\u00edaco en la poblaci\u00f3n de dicho pa\u00eds. En Estados Unidos, investigaciones realizadas recientemente tambi\u00e9n colocaran al tabaquismo como el principal causante de infartos, que es capaz de aumentar de dos a tres veces la probabilidad de sufrimiento de \u00e9stos, \u00edndices muchos menores que los encontrados actualmente en Brasil.<\/p>\n<p>&#8220;En cada pa\u00eds o regi\u00f3n, la lista de factores de riesgo y protecci\u00f3n del infarto puede ser diferente, as\u00ed como tambi\u00e9n el peso de cada uno de estos factores&#8221;, afirma el cardiol\u00f3logo \u00c1lvaro Avezum, tambi\u00e9n del Instituto Dante Pazzanese y otro de los coordinadores del Afirmar. &#8220;De all\u00ed la importancia de los datos nacionales y regionales sobre los factores de riesgo de infarto, en lugar de importar informaciones&#8221;. Si los pa\u00edses de Escandinavia se hubieran limitado a trabajar con los resultados de las investigaciones realizadas en Estados Unidos, nunca habr\u00edan descubierto que en sus territorios, la diabetes -y no el tabaco- es la condici\u00f3n cl\u00ednica que favorece mayormente la aparici\u00f3n de infartos.<\/p>\n<p><strong>Peculiaridades paulistas<br \/>\n<\/strong>Luego de suministrar un cuadro general de los factores de riesgo de infarto en Brasil, en una segunda etapa, este estudio averiguar\u00e1 si el peso de cada factor de riesgo y de protecci\u00f3n difiere de acuerdo a una serie de par\u00e1metros presentados por los participantes de la investigaci\u00f3n, tales como edad, sexo y origen geogr\u00e1fico. En el primer estudio derivado del Afirmar, Avezum examin\u00f3 los factores de riesgo y de protecci\u00f3n contra ataques card\u00edacos en una muestra de 553 habitantes de la regi\u00f3n metropolitana de S\u00e3o Paulo (271 infartados y 282 del grupo control).<\/p>\n<p>Los resultados difieren un poco con relaci\u00f3n a los obtenidos en la muestra nacional, cosa que, en cierta forma, ya se esperaba. &#8220;El peso de cada factor puede variar incluso de regi\u00f3n en regi\u00f3n, pues estamos analizando poblaciones con caracter\u00edsticas diversas&#8221;, dice Avezum. &#8220;En el sur y el sudeste, que son regiones m\u00e1s desarrolladas, el infarto es la principal causa aislada de muerte, mientras que en el norte y en el nordeste, esa posici\u00f3n es ocupada por los accidentes cerebrovasculares (derrames).&#8221;En el Gran S\u00e3o Paulo, el tabaquismo tambi\u00e9n aparece como el comportamiento que m\u00e1s eleva la probabilidad de infarto -solo que su peso, como factor de riesgo, fue mayor que el registrado en la investigaci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>Entre los habitantes de la regi\u00f3n metropolitana de la ciudad, el consumo de m\u00e1s de cinco cigarrillos por d\u00eda aumenta casi seis veces las chances de ataque card\u00edaco. En la muestra de toda la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, ese \u00edndice era de casi cinco veces. Tambi\u00e9n llama atenci\u00f3n en el trabajo con los paulistas la constataci\u00f3n de que el segundo factor de riesgo en importancia, muy adelante del resto, es la acumulaci\u00f3n de grasa abdominal, que intensifica 4,2 veces las posibilidades de infarto. &#8220;Los habitantes del Gran S\u00e3o Paulo, con relaci\u00f3n a los de otras regiones, tienen mejor poder adquisitivo, y por tal motivo acaban a veces comiendo m\u00e1s que lo debido y llevando una vida muy sedentaria&#8221;, afirma Avezum.<\/p>\n<p>Luego del tabaco y la obesidad, figuran como factor de riesgo para los paulistas la hipertensi\u00f3n, los altos niveles de LDL-colesterol, diabetes y antecedentes de enfermedades card\u00edacas en la familia. En la columna de los factores de protecci\u00f3n, tan solo una de las variables cl\u00ednicas se muestra capaz de reducir las posibilidades de ocasionar infarto entre los paulistas: la existencia de niveles elevados de HDL-colesterol, el buen colesterol. Personas con m\u00e1s de 40 miligramos de ese tipo de l\u00edpido por decilitro de sangre presentan un riesgo un 47% menor de sufrir tal problema cardiovascular. En la muestra paulista, el consumo de alcohol y la conjunci\u00f3n de alta escolaridad e ingresos superiores a los 1.200 reales, que se revelaran como condiciones favorables para la reducci\u00f3n de las probabilidades de ocasionar infartos en el trabajo nacional, no obtuvieron el mismo efecto protector.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Afirmar &#8211; Evaluaci\u00f3n de los Factores de Riesgo para Infarto Agudo de Miocardio en Brasil<\/em><br \/>\n<strong>Modalidad<\/strong><br \/>\nL\u00ednea regular de auxilio a proyecto de investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong>Coordinador<\/strong><br \/>\nLeopoldo Soares Piegas &#8211; Instituto Dante Pazzanese de Cardiolog\u00eda<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<\/strong><br \/>\nR$ 9.150,30<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El riesgo de ataque card\u00edaco en Brasil es cinco veces mayor debido al h\u00e1bito de fumar, y se reduce casi a la mitad con el consumo moderado de alcohol","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-75576","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75576","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75576"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75576\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75576"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}