{"id":75579,"date":"2002-09-01T00:00:00","date_gmt":"2002-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2002\/09\/01\/la-solucion-liquida\/"},"modified":"2015-03-18T13:33:09","modified_gmt":"2015-03-18T16:33:09","slug":"la-solucion-liquida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-solucion-liquida\/","title":{"rendered":"La soluci\u00f3n l\u00edquida"},"content":{"rendered":"<p>Una forma barata de asegurar una fuente permanente de prote\u00ednas para la ganader\u00eda de corte en zonas tropicales y subtropicales durante todo el a\u00f1o consiste en adicionar urea o sal en el alimento balanceado de las reses, especialmente durante la estaci\u00f3n seca, cuando hay escasez de pasto. Con este suplemento alimentario, que luego de una serie de reacciones qu\u00edmicas se transforma en prote\u00ednas en el estomago de los animales, \u00e9stos alcanzan el peso ideal para la faena en la mitad del tiempo normal.<\/p>\n<p>El problema reside en que, si el criador no acierta en la dosificaci\u00f3n del suplemento proteico, se produce una intoxicaci\u00f3n con amon\u00edaco, sustancia proveniente de la urea, de dif\u00edcil control y capaz de matar a una vaca por arritmia y paro card\u00edaco en cuesti\u00f3n de horas. Pero ahora llega la buena noticia: un equipo de veterinarios de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) ha desarrollado y probado con \u00e9xito un nuevo procedimiento terap\u00e9utico para este tipo de problema, sencillo y alrededor de diez veces m\u00e1s eficiente que el tratamiento normal.<\/p>\n<p>Los investigadores verificaron que la administraci\u00f3n conjunta de una soluci\u00f3n hidratante -generalmente suero fisiol\u00f3gico- y un diur\u00e9tico, logra reducir el grado de intoxicaci\u00f3n y salva a la mayor parte de los bovinos con exceso de amon\u00edaco que entran en convulsi\u00f3n, per\u00edodo cr\u00edtico a partir del cual existe peligro de muerte inminente. Y si a este procedimiento se le suma el uso de amino\u00e1cidos del ciclo de la urea, el resultado de la nueva terapia suele ser a\u00fan mejor. &#8220;Pero el empleo de los amino\u00e1cidos, que son caros, no es imprescindible en ese tratamiento alternativo&#8221;, asegura Enrico Lippi Ortolani, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la USP, que coordin\u00f3 los estudios sobre intoxicaci\u00f3n con amon\u00edaco.<\/p>\n<p>&#8220;Tan solo con el hidratante y el diur\u00e9tico es posible subsanar el problema&#8221;. El mes pasado, Ortolani particip\u00f3 del 22\u00ba Congreso Mundial de Buiatr\u00eda en Hannover, Alemania, en donde expuso este tratamiento alternativo. El procedimiento usual para intentar neutralizar la intoxicaci\u00f3n, cuya eficacia, seg\u00fan Ortolani, deja mucho que desear, consiste en administrar \u00e1cido ac\u00e9tico, el popular vinagre, en los animales que presentan el problema.<\/p>\n<p>El empleo del tratamiento alternativo estimula una acci\u00f3n crucial para un organismo intoxicado con amon\u00edaco: la de orinar. Mediante una serie de experimentos, que contaron con el financiamiento del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), el equipo del veterinario verific\u00f3 que animales con mayor capacidad de micci\u00f3n ten\u00edan espont\u00e1neamente, aun cuando no hab\u00edan sido sometidos a ning\u00fan tipo de tratamiento, mayores chances de escapar con vida de la intoxicaci\u00f3n. Esto se debe a que la concentraci\u00f3n de amon\u00edaco (y urea) en la orina es directamente proporcional a la cantidad de l\u00edquidos filtrados por los ri\u00f1ones y eliminados por el cuerpo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se verific\u00f3 que el pH (\u00edndice de acidez o basicidad) sangu\u00edneo y de la orina de los animales que orinaban mucho era ligeramente menor que 7 (levemente \u00e1cido) y que el de los animales en los que se observaba poca micci\u00f3n. Hab\u00eda una relaci\u00f3n clara entre esos dos par\u00e1metros: cuanto m\u00e1s bajo (\u00e1cido) era el pH de la orina, m\u00e1s amon\u00edaco era eliminado por esa v\u00eda. Este dato parece ser importante. Al alcanzar un pH superior a 7 (b\u00e1sico o alcalino), el fluido del rumen comienza a favorecer la absorci\u00f3n de amon\u00edaco en el torrente sangu\u00edneo, lo que abre camino para la intoxicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al proponer el uso de un hidratante asociado a un diur\u00e9tico como nuevo tratamiento para ese cuadro de intoxicaci\u00f3n, Ortolani, intenta por lo tanto producir temporalmente en todos los animales con exceso de amon\u00edaco el mismo tipo de protecci\u00f3n natural contra esa sustancia, cosa que de otra manera, permanecer\u00eda siendo un privilegio de pocos animales. Durante su maestr\u00eda, la veterinaria Sandra Satiko Kitamura verific\u00f3 que cerca del 60% de los ratones intoxicados con amon\u00edaco sobrevivieron a ese cuadro cl\u00ednico con el empleo de diur\u00e9tico e hidratante, ante apenas un 6% entre los roedores que no recibieron tratamiento. &#8220;En experimentos con 25 bovinos con convulsiones, en los cuales hab\u00edamos provocado una intoxicaci\u00f3n similar a la que se produce en el campo, conseguimos revertir el cuadro con la nueva terapia en todos los casos&#8221;, dice Ortolani. &#8220;No perdimos un solo animal&#8221;. Una hora despu\u00e9s haber recibido por v\u00eda intravenosa la hidrataci\u00f3n y el diur\u00e9tico, los animales tratados ya hab\u00edan eliminado cerca de un 30% del amon\u00edaco. Con el tratamiento convencional, ese \u00edndice es de menos de un 3%.<\/p>\n<p>La alta concentraci\u00f3n de amon\u00edaco provoca una secuencia de eventos que, si no se los controla de manera r\u00e1pida, ocasionan la muerte de los animales. Inicialmente, el exceso de esa sustancia deprime al ganado intoxicado y dificulta su permanencia en pie. Los animales sufren temblores musculares y perturbaciones nerviosas, pues esa sustancia interfiere en sus cerebros, y acaban desplom\u00e1ndose. Salivan mucho, tienen dificultades para tragar y se deshidratan. El amon\u00edaco provoca acumulaci\u00f3n de agua en los pulmones, en donde se produce un edema (acumulaci\u00f3n de agua). &#8220;El rumen o panza para de funcionar, se hincha y comprime a los otros \u00f3rganos&#8221;, afirma Ortolani. El inicio de las convulsiones es una se\u00f1al de que, si no se hace nada para revertir el cuadro de intoxicaci\u00f3n, se estar\u00e1 ante la inminencia de perder a un animal del reba\u00f1o. Con la nueva terapia, esos s\u00edntomas son controlados en menor tiempo. &#8220;Los animales tratados con hidratante y diur\u00e9tico recuperaron m\u00e1s r\u00e1pidamente los movimientos del rumen y el apetito, y se levantaron m\u00e1s r\u00e1pidamente del suelo&#8221;, afirma Sandra. El edema pulmonar tambi\u00e9n fue eliminado con mayor facilidad.<\/p>\n<p>La existencia de amon\u00edaco en la panza del animal es imprescindible para que la urea dada a \u00e9ste se constituya efectivamente en una fuente de prote\u00ednas. En el ganado vacuno, como en el ovino, el rumen es la parte del est\u00f3mago en donde la comida es digerida, con el auxilio de encimas producidas por microorganismos que viven all\u00ed en simbiosis. Cuando la urea llega al rumen, se transforma debido a la acci\u00f3n de una encima, la ureasa, y da origen al amon\u00edaco y al di\u00f3xido de carbono. Partiendo del amon\u00edaco, las bacterias del rumen sintetizan prote\u00ednas que enriquecer\u00e1n la dieta de la vaca.<\/p>\n<p>El llamado ciclo de la urea es algo en general ben\u00e9fico para la cr\u00eda de ganado. No obstante, a veces aparecen algunos problema en ese sistema -cambios de pH en el rumen, dificultades de ingesti\u00f3n, desbalanceo de la mezcla de urea y alimento balanceado- y entonces el h\u00edgado y la sangre no logran neutralizar la presencia excesiva de amon\u00edaco en el rumen. Entonces se produce la intoxicaci\u00f3n.Para evitar el exceso de amon\u00edaco en el ganado, la cantidad de urea -un s\u00f3lido que parece bajo la forma de cristales blancos- adicionada a la comida de los bovinos no debe exceder el 1% de la materia seca del balanceado \u00f3 el 3% del concentrado dado a los animales. En rumiantes no acostumbrados a ese refuerzo alimentario, debe efectuarse un proceso de adaptaci\u00f3n gradual al suplemento proteico. Caso contrario, el riesgo de intoxicaci\u00f3n es grande.<\/p>\n<p>Cuando se produce una discontinuidad en el suministro de urea, el proceso de adaptaci\u00f3n debe de ser reiniciado. Si eso no se concreta, puede producirse una intoxicaci\u00f3n con amon\u00edaco. En otras palabras, cualquier descuido en el empleo de esa fuente barata de prote\u00ednas puede llevar a que los animales se enfermen. Como las mejoras en t\u00e9rminos de productividad son grandes con el uso de urea -el animal llega a su peso ideal para la faena en un m\u00e1ximo de tres a\u00f1os, en lugar de los tradicionales cinco a\u00f1os-, los productores brasile\u00f1os, due\u00f1os de alrededor de 160 millones de cabezas de ganado, uno de los mayores stocks del mundo, recurren cada vez m\u00e1s ese refuerzo alimentario. En ese contexto, un tratamiento m\u00e1s eficaz contra la intoxicaci\u00f3n con amon\u00edaco, como el propuesto por Ortolani, es de fundamental importancia para aqu\u00e9llos trabajan con ganado de corte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El uso combinado de un hidratante y un diur\u00e9tico ayuda en el combate contra la intoxicaci\u00f3n con amon\u00edaco en bovinos","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[437,785],"class_list":["post-75579","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75579"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75579\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75579"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=75579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}